Vitamina D: ¿para qué sirve? Beneficios y contraindicaciones

¿Qué es y para que sirve la vitamina D?

La vitamina D es un nutriente liposoluble que es producido por el propio organismo ante la exposición de la piel a los rayos del sol. También es posible encontrar -en menor cantidad- la vitamina D en algunos alimentos como la leche o los huevos.

La vitamina D resulta esencial para el organismo porque incrementa la absorción de calcio en todo el cuerpo, regula las células que sintetizan y degeneran el hueso, estimula el sistema inmunológico, etc.

Ahora que ya conoces para que sirve la vitamina D, es hora de que conozcas los beneficios y contraindicaciones.

Propiedades y beneficios de la vitamina D

1. Mantiene tus huesos sanos y fuertes

Sin duda, uno de los beneficios de la vitamina D más conocidos es su papel en el mantenimiento, fortalecimiento y cuidado de los huesos. Esta vitamina es necesaria para aumentar la absorción intestinal del calcio y el fosforo proveniente de la dieta diaria.

Básicamente, este nutriente estimula los intestinos para que sean más capaces de absorber el calcio y el fosforo. Sin la vitamina D, la mayor cantidad de calcio y fosforo sería excretada por los riñones, por lo que no podría ser utilizada por el cuerpo.

Ambos minerales son importantísimos para la salud ósea porque promueven la densidad ósea y estimulan el crecimiento óseo. El calcio es necesario para incrementar la densidad mineral ósea y brindarle robustez al hueso. Por otro lado, el fosforo resulta clave para fortalecer la densidad ósea y estimular el crecimiento y desarrollo de huesos saludables.

Así, la ingesta adecuada de vitamina D podría prevenir o retardar el padecimiento de enfermedades degenerativas como la osteoporosis. Además, atenúa el riesgo a sufrir de fracturas o rupturas óseas.

2. Combate la depresión

Otro de los beneficios de La vitamina D resulta ser increíble para combatir la depresión y atenuar sus síntomas con eficacia. Un estudio realizado determinó que el consumo adecuado de vitamina D puede ayudar a regular el estado de ánimo.

Las investigaciones aseguran que, al regular el estado de ánimo, la vitamina D también está combatiendo los síntomas de la depresión y el desorden neuroquímico que suele acompañar a dicho trastorno.

Además, no solo se observa una mejora de síntomas, sino que puede prevenir el desarrollo de cualquier alteración desencadenante de la depresión. Así, mantener equilibrados tus niveles de vitamina D será necesario para prevenir la depresión.

3. Combate las enfermedades

Uno de los beneficios de la vitamina D es que resulta ser un nutriente esencial para el buen funcionamiento del organismo y para estimular la salud del mismo, ya que se ha vinculado con un menor riesgo a sufrir de ciertas enfermedades.

Según investigaciones realizadas, la ingesta adecuada de vitamina C se ha vinculado con un menor riesgo a sufrir de afecciones cardiacas, esclerosis múltiple o gripe.

Este efecto se les atribuye a múltiples cualidades de la vitamina D como el fortalecimiento del sistema inmune y el óptimo desarrollo celular.

4. Ayuda a mantener bebes sanos

La vitamina D es un nutriente fundamental tanto en adultos como bebés y, según información científica, otro de los beneficios de la vitamina D es que su consumo podría ser clave para mantener bebes saludables.

Es variada y extensa la gran cantidad de beneficios que posee la vitamina D sobre la salud del bebé, ya que puede influenciar sobre su sistema inmunológico y su sistema cardiovascular.

En principio, se ha determinado que la ingesta adecuada de vitamina D en bebés puede prevenir la rigidez de las paredes arteriales, de tal manera que reduce el riesgo a sufrir de una permanente presión arterial alta.

La vitamina D también podría ser clave para combatir y prevenir alergias en niños. Su consumo a temprana edad se ha vinculado con una menor presencia de alergias en bebés e, incluso, puede atenuar el riesgo a desarrollar alergias alimentarias.

También se ha resaltado su eficacia para apoyar el tratamiento no esteroideo de bebés con asma.

5. Estimula la función inmunológica

Uno de los beneficios de la vitamina D es que puede estimular la función inmunológica y atenuar el riesgo a desarrollar enfermedades infecciosas, según explican los científicos. Este nutriente es vital para combatir virus y bacterias que ingresan y vulneran al organismo.

Según las investigaciones, el consumo adecuado de vitamina D es capaz de fomentar el buen funcionamiento de las células inmunitarias y reforzar la capacidad con la que detectan, combaten y eliminas microorganismos patógenos.

Así, la vitamina D será capaz de atenuar el riesgo a sufrir de gripe y mejorar la respuesta inmune. De hecho, se ha observado que este nutriente es capaz de inmunomodular la respuesta proinflamatoria y combatir las inflamaciones crónicas en todo el organismo.

6. Fortalece tus dientes

La vitamina D influye positivamente sobre la absorción de calcio en el intestino y, por ello, uno de los beneficios de la vitamina D es que su consumo es clave para la salud dental. Al incrementar la absorción de calcio, el tejido dental es fortalecido y disminuye el riesgo a presentar caries o degeneración del esmalte dental.

Asimismo, se ha observado que la vitamina D puede promover la salud bucal, ya que previene el desarrollo de enfermedades en las encías como la gingivitis. También resulta antinflamatoria y antimicrobiana, por lo que mantiene tu salud bucal y dental en optimas condiciones.

7. Controla los niveles de azúcar en sangre

Otro de los beneficios de la vitamina D es que ha sido vinculada con un mejor control de los niveles de azúcar en sangre y un menor riesgo a sufrir de diabetes. Aunque faltan muchas investigaciones y ensayos clínicos al respecto, se ha determinado que su eficacia sobre el índice glucémico puede ser clave.

En los estudios realizados, se ha observado que el consumo adecuado de vitamina D puede aumentar la sensibilidad a la insulina y mejorar el funcionamiento de las células beta-pancreáticas que se encargan de liberar la insulina.

Además, la vitamina D promueve la modulación de la respuesta proinflamatoria inmune, por lo que evita que las inflamaciones crónicas se conviertan en un desencadenante de la diabetes.

Sin embargo, aún se necesitan más estudios para complementar y confirmar esta información.

8. Menor tasa de mortalidad en pacientes oncológicos

La vitamina D parece estar vinculada con una menor tasa de mortalidad en pacientes que sufren de distintos tipos de cáncer. Algunas investigaciones han podido demostrar que el consumo adecuado de vitamina D es capaz de promover una reducción del 25% en la tasa de mortalidad de cada paciente.

Además, se cree que su consumo es vital para prevenir el desarrollo de distintos tipos de cáncer. Sin embargo, aún se necesitan más investigaciones científicas al respecto.

Contraindicaciones de la vitamina D

1. Sensación general de malestar

Una de las contraindicaciones de la vitamina D si su consumo es deficiente es que provoca una sensación general de malestar que se caracteriza por un cansancio intenso, fuertes dolores y molestias en todo el cuerpo. También presenta una sensación de debilidad que cubre todo el cuerpo.

2. Problemas óseos y musculares

La vitamina D es indispensable para la salud ósea, por ello, una de las contraindicaciones de la vitamina D si su consumo deficiente genera serios problemas óseos y musculares. Cuando no consumes suficiente vitamina D, aumenta el riesgo de sufrir debilidad muscular, fracturas por estrés y debilidad en los huesos.

Además, pueden presentarse problemas de movilidad como dificultad para subir escaleras, caminar o levantarse del suelo. Generalmente, las piernas, pelvis y caderas resultan ser las más afectadas por esta deficiencia vitamínica.

La deficiencia en adultos de este nutriente puede desencadenar la osteomalacia que genera un reblandecimiento de los huesos. La osteomalacia también puede ser responsable de una perdida importante de densidad ósea.

Otra de las contraindicaciones de la vitamina D es que un consumo escaso de esta vitamina puede causarnos osteoporosis. Esta enfermedad es osteodegenerativa y desencadena la degeneración del hueso, la perdida de la densidad mineral ósea y un mayor riesgo a sufrir rupturas óseas con facilidad.

3. Raquitismo en niños

La deficiencia de vitamina D en niños es realmente contraproducente, ya que produce una condición llamada raquitismo. En el raquitismo, los huesos son tan débiles que se ablandan y provocan una apariencia arqueada en las piernas.

Si la deficiencia de esta vitamina permanece durante un tiempo prolongado, el niño podría presentar incapacidad para moverse, huesos frágiles, constantes fracturas y demás problemas.

4. Complicaciones en el embarazo

Una de las contraindicaciones de la vitamina D si existe deficiencia o exceso durante el embarazo es que puede ser el desencadenante de complicaciones tanto para la madre, como para el feto. La deficiencia de vitamina D aumenta el riesgo a sufrir un parto prematuro o preeclampsia.

Asimismo, se ha vinculado la deficiencia de este nutriente con un alto riesgo a que la madre presente diabetes gestacional o al desarrollo de vaginosis bacteriana durante la etapa de gestación.

Por otro lado, el exceso de vitamina D ha sido relacionado con probabilidades más altas de que el bebé desarrolle diferentes alergias alimentarias en sus primeros años de vida.

5. Sobrecalcificación de los huesos

Una de las contraindicaciones de la vitamina D si su consumo es excesivo es que también es contraproducente para la salud de los huesos, ya que estimula una absorción excesiva de calcio en el tejido óseo y provoca una sobrecalcificación de los huesos.

La sobrecalcificación ósea conduce a un acortamiento del movimiento de la zona afectada, por lo que puede generar limitaciones de movilidad complejas si afecta alguna articulación.

También puede provocar debilidad muscular, dolor en la zona de la calcificación, mayor riesgo a sufrir fracturas, etc.

6. Endurecimiento de la pared arterial

Otra de las contraindicaciones de la vitamina D si la consumimos en exceso es que puede comprometer la salud cardiovascular, ya que promueve la calcificación de la pared arterial. En consecuencia, las arterias se endurecen y pueden presentarse problemas como presión arterial alta, rupturas vasculares, etc.

El endurecimiento de las arterias también puede afectar la circulación sanguínea y aumentar el riesgo a sufrir de eventos cerebrovasculares.

7. Hipercalcemia

La hipercalcemia es uno de los síntomas más graves del consumo excesivo de vitamina D, ya que puede afectar tanto arterias como tejidos blandos del organismo.

Cuando existe una acumulación excesiva de vitamina D, la absorción de calcio aumenta considerablemente y este mineral comienza a depositarse en la sangre, arterias y riñones, etc.

La hipercalcemia puede incrementar el riesgo a sufrir de afecciones cardiacas graves, problemas renales crónicos y, incluso, desarrollar dolorosos cálculos renales.