Diseñando
el periodista digital (I)
Al
parecer los periodistas digitales nos estamos
preguntando qué somos, pero ya con una cierta
voluntad de encontrar respuestas. En las últimas
semanas la pregunta "¿qué es un periodista
digital?" ha salido en las listas del Grupo
de Periodistas Digitales (GPD), Enmedi@, J-Liste,
la Online News Association y el Online Journalism
Report. No acaban de salir respuestas claras,
pero sí se van formulando cada vez preguntas
más concretas y complejas, lo que ya significa
todo un progreso. El debate me pilla en un
momento en el que estoy destinando muchas horas a
este tema y a otros relacionados, con motivo del
curso de periodismo digital de la UOC. Es por
esto que os envío una aportación al debate
bastante voluminosa, que repartiré en dos
mensajes. Son materiales en bruto, no del todo
definitivos, extraídos de su contexto (un
temario de curso), por lo que pueden incorporar
algunas referencias que pueden resultar
extrañas. Mil disculpas, pero es lo que tengo
aquí y ahora. Espero que incite ideas y debate.
Quim
Gil *
¿Qué
es un periodista digital? La pregunta no tiene
respuesta clara, y no sólo por la poca
concreción del término "digital". El
propio concepto de "periodista" viene
discutiéndose desde hace décadas, especialmente
desde la implantación masiva de la radio y la
televisión. Actualmente la definición de
periodismo no afecta sólo a los periodistas
digitales, sino a la profesión entera. Hasta
hace poco los periodistas eran "los que
informaban", "los profesionales de la
información". Pero con la aparición del
medio digital estas afirmaciones -cuestionables
ya de por sí- han perdido todo fundamento.
Cualquiera que
acceda a Internet tiene capacidad de informar. No
es la calidad de la información lo que
diferencia a un periodista. Un periodista malo no
deja de ser un periodista y en cambio existen
personas con conocimientos específicos que
pueden informar muy bien, sin ser periodistas.
Por lo que
respecta a la profesionalidad, si ésta se
considera por el hecho de dedicarse
profesionalmente y de obtener unos ingresos,
veremos que en la actualidad hay muchas
profesiones que se basan en la creación y
gestión de información. Pocas tienen que ver
con el periodismo.
Tradicionalmente
la componente diferenciadora del periodista
respecto al resto de profesionales implicados en
la comunicación ha sido su responsabilidad
social. Esta responsabilidad se basa en la
libertad de información formulada en las
democracias liberales, la independencia del
informador y el derecho de la ciudadanía a
recibir informaciones plurales y veraces.
En la otra VIU de este apartado profundizamos
sobre la ética periodística, sus implicaciones
y su posible evolución en el marco de la
Sociedad de la Información.
A continuación
abordaremos las cualidades y los condicionantes
del periodista digital en el ejercicio de su
profesión. Veremos que otros profesionales de la
comunicación podrán precisar y sufrir las
mismas cualidades y los mismos condicionantes.
Pero veremos también que si la aceptación
explícita de un código ético era el que
diferenciaba el periodista de sus vecinos
profesionales, la evolución de la Sociedad de la
Información tiende a reforzar la importancia de
esta deontología periodística.
Electrónicos,
digitales, en línea, en red...
Nos hemos
decantado por la denominación de
"periodista digital" en detrimento de
otras posibles denominaciones. Ni nos obsesiona
la fijación de un único término estandard ni
creemos que el uso de otras terminologías sea
erróneo. Pero demos un repaso a cada una de las
denominaciones.
El primer
término utilizado fue el de "periodismo
electrónico", y a él se asocian medios
electrónicos ya clásicos como el teletexto o el
diario por fax. Electrónico no es
equivalente a digital. Medios como la televisión
pueden considerarse electrónicos aunque
mantengan su condición analógica. Hoy, con la
perspectiva adquirida, comprobamos que no es la
electrónica lo que distingue a este nuevo
periodismo.
En inglés se
está consolidando el término "online
journalism", sobretodo gracias al empuje de
los periodistas en línea norteamericanos. En los
últimos años hemos podido comprobar que el
aspecto verdaderamente rompedor del nuevo
periodismo tampoco radica en el hecho de estar
"en línea". El ejemplo más claro nos
lo ofrecen las cabeceras de prensa que han
trasladado sus contenidos publicados en papel a
la WWW, sin que ello comportara la mínima
variación en las rutinas periodísticas de la
redacción. También hemos visto "revistas
en línea" que simplemente han trasladado
los patrones de la prensa de papel al soporte
"online".
Donde sí se
están registrando cambios realmente
trascendentales es en el "periodismo en
red". "En red" no es lo mismo que
"en la Red". El periodista en red rompe
con la comunicación lineal y unidireccional de
un emisor a un receptor. El periodista en red
está inmerso en un mar de información y está
interconectado a fuentes, periodistas,
receptores, interactores, etc. Como veremos, una
buena parte de sus rutinas periodísticas no son
coincidentes a las de los periodistas
convencionales. Ni siquiera a las de los
periodistas convencionales que trabajan y
publican en un soporte digital.
Ateniéndonos al
concepto, estaríamos realizando un curso de
periodismo en red, pero por el momento nos
conformamos con la denominación de Periodismo
Digital, puesto que tanto el paradigma de la Red
como el de la Sociedad de la Información se
basan en su carácter digital.
Es previsible
que todo periodista acabe procesando la
información con herramientas digitales
-ordenadores, cámaras, etc- y publicando en
medios digitales -Internet, televisión digital,
etc-. Por tanto es previsible que todos los
periodistas acaben siendo "digitales"
de la misma forma que todos han acabado siendo
"telefónicos" o "fáxicos".
Pero unos podrán trabajar siguiendo unas rutinas
periodísticas clásicas adaptadas y
evolucionadas hacia el medio digital. Otros, los
periodistas en red, estarán creando y
consolidando unas nuevas rutinas propias de un
proceso de comunicación multimedia, multilienal
e interactivo.
Veamos cuál
será la base de dichas rutinas.
Los
parámetros de trabajo del periodista digital
Hay diversos
autores que han definido futuribles perfiles
profesionales más o menos relacionados con el
periodista digital. En 1995 Vicent Partal
popularizó la imagen del nuevo periodista como
un guardia urbano que dirige el tráfico de la
información, dando paso a unos y otros,
priorizando la circulación de determinados
carriles, siendo un punto central en la
ordenación del tráfico en las autopistas de la
información. Dos años más tarde -y en cuatro
días de diferencia- Luis Ángel Fernández
Hermana y Alfons Cornella propusieron dos
imágenes diferentes que han influido bastante en
la visión del periodista digital.
Fernández
Hermana evolucionó el guardia urbano de Vicent
Partal y lo convirtió en cartógrafo, aduciendo
que en el medio digital las carreteras y
autopistas estaban por construir, y que
posiblemente nunca llegarían a estar
establecidas. Por lo tanto, el periodista salía
del asfalto y se adentraba en campos, bosques,
montañas, lagos y desiertos de información,
ofreciendo un riguroso mapa comunicativo a su
entorno.
Alfons Cornella,
un buen ejemplo de cómo un no-periodista puede
llegar a ejercer de buen informador digital,
inició una trayectoria muy diferente, desde la
documentación y la información en el seno de
las organizaciones. Y dio con el infonomista, el
profesional que estudiaba las estructuras
comunicacionales y diseñaba economías y flujos
óptimos de información.
A la hora de
concretar las rutinas del periodista digital
tenemos en cuenta estas y otras opiniones, pero
sobretodo nos fundamentamos en la descripción
del nuevo entorno comunicacional propuesto en el
apartado 2.1 "La información en la
Red". Observando las nuevas realidades que
nos ofrece la comunicación en Red podremos
deducir nuevas rutinas que serán imprescindibles
para los periodistas en red.
Rutinas
con respecto a las fuentes
1. NADAR EN
INFORMACIÓN
El periodismo clásico parte de la base de que la
información es un bien escaso que hay que
buscar. El periodista digital se encuentra justo
en el entorno opuesto. Debe localizar todas las
fuentes que le interesen, debe procesar la
información que le ofrecen, las debe
contextualizar y las debe clasificar por unos
criterios de prioridad. También debe
discriminar entre las fuentes originales y las
que utilizan información de segunda mano.
2. HAY VIDA MÁS
ALLÁ DE LA RED
A la hora de localizar las fuentes no sólo busca
las que puede encontrar en la Red, sino que
recuerda que hay fuentes fuera de ella. La
recopilación activa de información no digital y
su posterior digitalización e introducción a la
Red puede acabar siendo una de las
características de los buenos periodistas
digitales frente a cartógrafos de la
información e infonomistas, que tienen un
carácter más observador y pasivo.
3. SÍRVANSE
USTEDES MISMOS
El periodista digital debe ofrecer a su clientela
el acceso a todas las fuentes originales que
muestren públicamente sus contenidos, dándoles
pie a que amplíen la información si lo desean.
No hay motivos para escatimar un enlace si éste
corresponde a una fuente original y aporta
contenidos. No hay limitaciones de tiempo ni
espacio que nos lo impidan.
4. LA OPINIÓN
DEL LECTOR... Y POR SUPUESTO LA DEL PERIODISTA
En medio de tanta información, un valor del
periodista digital se encuentra en su propia
valoración de cada fuente. Un ejemplo: en una
información sobre el ascenso de la ultraderecha
en Europa es recomendable una lista completa de
enlaces hacia páginas de colectivos de
ultraderecha. Pero es la ordenación de enlaces y
los comentarios del periodista a cada uno de
estos enlaces lo que da al lector las claves de
contextualización de esta información. Y
también las opiniones del resto de lectores, no
menos importantes.
5. ASEGURAR QUE
CADA UNO ES QUIEN DICE SER
Dado el propio carácter de la Red, cada vez
será más importante que el periodista digital
compruebe que las fuentes son en realidad quienes
dicen ser. Su selección de fuentes será una
garantía para su clientela. Una web del Partido
Socialista de Malasia puede haber sido realizada
por cualquiera y puede no expresar las opiniones
oficiales de dicho partido. El comercio digital
precisa de comercios certificados, posiblemente
el periodismo digital precisará de fuentes
certificadas.
6. CUANDO LAS
FUENTES REQUIEREN FILTROS
Atendiéndonos a la posibilidad de
personalización de los contenidos, el periodista
digital realiza consultas a las fuentes a
petición de los lectores/interactores. La
acreditación de prensa tiene como una de sus
funciones la limitación de acceso a las fuentes.
Es cierto que millones de personas conectadas a
Internet están ejerciendo de hecho de
periodistas e informadores. Pero no es menos
cierto que las capacidades de muchas fuentes
continúan siendo las mismas. Un protagonista no
puede ofrecer miles de entrevistas en el estreno
de su obra. Un político no puede atender las
llamadas de miles de informadores. Aquí hay
trabajo para periodistas profesionales.
Rutinas
con respecto a los destinatarios de la
información
Sean lectores,
oyentes, audiencia, receptores, interactores...
el periodista digital tiene una clientela. La
función de su trabajo depende de ellos, trabaja
para ellos. Hemos visto que la comunicación en
Red permite una relación con la clientela
del periodista que tiene poco que ver con la
Comunicación de Masas.
1. UN METAMEDIO
REQUIERE METAINFORMACIÓN
La economía del periodismo digital depende en
gran parte del aprovechamiento de recursos. Hemos
visto que la Red es un metamedio, y en un
metamedio es posible también la producción de
metainformación, metacontenidos, metadatos. El
trabajo del periodista digital se optimizará
más si trabaja con esta información en bruto
que puede ser susceptible de ser publicada en la
WWW, en prensa, radio, televisión o cualquier
otro medio de comunicación.
2.
PERSONALIZACIÓN DE CONTENIDOS
Esta metainformación le permitirá también
personalizar contenidos dirigidos de forma
personalizada a individuos o colectivos.
3.
PERSONALIZACIÓN DE FORMATOS
La personalización no sólo afecta a los
contenidos en si, sino a su formato digital:
versiones aptas para todos los navegadores, aptas
para banda ancha, sólo texto, etc.
4. VERSIONES
GRATUITAS Y NO TAN GRATUITAS
Otra ventaja de la producción de
metainformación y de su posterior
personalización estriba en la posibilidad de
producir fácilmente -o con un bajo coste-
contenidos básicos de acceso abierto y gratuito,
diferenciados de sus versiones completas, de
acceso no tan gratuito.
5. ANIMADOR DE
LA INTELIGENCIA COLECTIVA
El periodista digital que trabaje para un
colectivo determinado de interactores actuará
como inspirador y animador de la inteligencia
colectiva del grupo. Su habilidad
consistirá no sólo en tomar la iniciativa en el
proceso de información, sino en saber canalizar
todo el conocimiento que se genere en el seno del
grupo. En esta faceta, el buen periodista digital
debe ser un buen infonomista.
6. LOS CLIENTES
TAMBIÉN SON FUENTES (Y VICEVERSA)
El periodista digital es un profesional que
dedica sus esfuerzos a la identificación de
fuentes, la extracción de información, el
procesamiento de contenidos y su publicación.
Pero también destina una buena parte de sus
energías interactuando con sus
"lectores". Por lo tanto, en su
economía de esfuerzos debe conseguir que los
interactores que más trabajo le den sean los que
más compensaciones le aporten, ya sea pagando
con dinero, con información, con criterio o
simplemente con satisfacción emocional.
7. RECORTAR
GASTOS DONDE NO HAY INGRESOS
En cambio, debe procurar que sus lectores pasivos
y desconocidos no le generen gastos. Ya que de
ellos no obtiene directamente ni dinero, ni
información, ni criterio, ni satisfacción
emocional. A menos que nos complazca el saber que
hoy hemos recibido X visitas a nuestra web.
Observemos que
este es el planteamiento inverso al de muchos
medios digitales actuales, que dedican buena
parte de sus esfuerzos en acumular
"hits" -esto es, receptores pasivos
desconocidos- que generen ingresos a través de
publicidad, y que luego ofrecen un servicio flojo
o mediano a los candidatos a interactor que
envían preguntas u opiniones al buzón
electrónico del medio.
Rutinas
con respecto al medio
1. MÁS QUE UN
REDACTOR
La Red es un canal multimedia, por lo que los
periodistas digitales deben concebir su trabajo
desde una perspectiva multimedia, atendiendo a
elementos como el diseño del interfaz y de la
estructura de contenidos, así como la
integración de textos, imágenes, sonido, bases
de datos, programas, etc. A la práctica esto
conlleva un trabajo en equipo y en red mucho más
integrado del que han conseguido los medios
convencionales en sus redacciones y estudios,
donde es habitual que profesionales muy diversos
trabajen codo a codo, pero en un proceso en
cadena, compartimentado.
2. EDITAR ES
PUBLICAR
La Red es un medio de publicación instantánea.
Esto altera las rutinas a las que están
acostumbrados los medios periódicos o con
parrillas horarias. Y no sólo es instantánea a
la hora de publicar, sino también a la hora de
cobrar, lo que condiciona también la perspectiva
de negocio del periodismo en una vertiente
digital.
3. CERTIFICAR
QUE TU ERES TU
Tal y como hemos comentado, la Red requiere
sistemas de certificación de identidad. No sólo
será necesario que el periodista digital
certifique las fuentes, sino que también
acabará resultando necesario que certifique su
propia identidad hacia su clientela. De nada
sirve que un periodista digital compruebe que una
web es efectivamente del Partido Socialista
Malayo si luego otra persona le suplanta ante su
audiencia.
4. GESTIÓN DEL
CAOS
La Red tienen una componente de caos continuo,
sin final previsto por el momento. Precisamente
este caos es una de las componentes más
positivas de la Red, puesto que permite unos
grados de libertad de expresión desconocidos
hasta la fecha. El periodista digital integra a
sus servicios la capacidad de gestionar este caos
y de ofrecer sus criterios de ordenación a
personas que deleguen en él parte de su derecho
de inmersión en el caos informativo.
5. GESTIÓN DE
LA INTERACTIVIDAD
La Red es interactiva, y el periodista digital
debe buena parte de su existencia a su eficiencia
ante esta nueva capacidad de la
"audiencia", inviable en el periodismo
de la masas.
6. GESTIÓN DE
LA HIPERTEXTUALIDAD
La Red es
hipertextual, multilineal. El buen periodista
digital también deberá sacar provecho de estas
estructuras de información para ofrecer unos
contenidos personalizables, flexibles,
ampliables, actualizables, interactivos.
7. GESTIÓN DE
LA MEMORIA
La Red se
caracteriza por disponer de una capacidad de
memoria virtualmente sin límites. El periodista
digital debe trabajar a fondo esta capacidad, de
nuevo inviable en los medios tradicionales, a la
hora de contextualizar información, ofrecer
backgrounds, utilizar archivos y hacer público
el acceso a bases de datos en estado puro. Esta
es la vertiente documentalista del periodista
digital, que no sólo ofrece un pez en forma de
información de archivo, sino que enseña a su
clientela cómo pescar en las bases de datos.
8. GESTIÓN DE
LA MULTICULTURALIDAD
Finalmente,
la Red es mundial, lo que comporta que las
posibles audiencias son multiculturales y
multilingües. Cada medio digital opta por
trabajar sobre una audiencia determinada, y
sería una lástima que un buen periodista
digital trabajara bien todos los puntos
anteriores pero viera limitada su posible
clientela por una simple barrera lingüística.
Algunas temáticas estarán bastante limitadas a
un público monolingüe. Otras no.
Rutinas
con respecto a los contenidos
Hemos visto
cómo las fuentes, los emisores, los receptores y
el canal influyen en las rutinas del periodista
digital. Nos queda por abordar el mensaje, los
contenidos.
1. LA VIGENCIA
ES TAN IMPORTANTE COMO LA ACTUALIDAD
La capacidad
de memoria de la Red puede ejercer efectos
contraproducentes en la información digital.
Cuando compramos un medio impreso en el quiosco o
cuando escuchamos las noticias de la radio y la
televisión sabemos que la información que
estamos obteniendo es reciente. O como mínimo
que es la más reciente que nos ha podido ofrecer
tal medio. La Red constituye un flujo continuo de
información, no precisa esperar a la mañana
siguiente para ver publicados los contenidos.
Pero a diferencia del flujo informativo de la
radio y la televisión, que es substitutivo de
las informaciones previas, el flujo de la Red es
acumulativo. Publicar una información no implica
necesariamente la eliminación de la
información desfasada o su clasificación
en un archivo aparte.
Los contenidos
de un medio digital deben estar explícitamente
relacionados con su fecha de vigencia. En
principio un buen medio digital está ofreciendo
contenidos plenamente actuales. Con la
información existente en la Red, los
"lectores" desean tener constancia de
que la información que están consultando es
vigente. "Vigente" no implica
necesariamente que sea "reciente". Una
información puede datar del año pasado pero
mantener su vigencia (Pepita es nombrada para tal
cargo), pero si la tal Pepita deja el cargo dicha
información pierde vigencia.
Ante esto el
periodista digital tiene diversas opciones.
Mantener la información actualizada en medios
digitales que imitan el sistema de producción de
los medios tradicionales es complejo, porque
estos sistemas de producción no están pensados
para funcionar en un flujo acumulativo de
información.
Los medios
informativos pensados para el medio digital
tienden a estar configurados sobre bases de datos
interrelacionados, en las que sea posible
realizar modificaciones múltiples con una sola
instrucción. Bases de datos que permitan
actualizar -siguiendo el ejemplo anterior- todas
las informaciones en las que Pepita figura como
un cargo, añadiendo una nota en la que se
explique que desde tal fecha Pepita ya no ocupa
tal posición.
Obviamente la
concepción, diseño y mantenimiento de estas
bases de datos debe correr a cargo de periodistas
digitales, que son los que entienden de
contenidos informáticos digitales.
2. DISEÑO DE
INFORMACIÓN ABIERTA
El diseño
de las informaciones digitales tiende a formatos
abiertos, en los que sea posible modificar y
ampliar la información. El periodista digital
debe de ser capaz de trabajar con este tipo de
informaciones abiertas. Continúa siendo
apreciada la obtención del scoop, pero en un
medio como la Red la cotización del scoop se
deprecia a las pocas horas. Un día después de
su publicación, un scoop debería estar
contextualizado, enlazado, comentado e
interpretado. Es tarea del periodista digital
organizar esta convergencia de información,
opinión, feedback, interpretación,
contextualización y valoración transversal.
Para trabajar eficientemente sobre todas estas
fuentes de información es necesario de nuevo
disponer de algún sistema de base de datos,
puesto que las capacidades del trabajo artesano
tienen un límite.
3. DISEÑO DE
INFORMACIÓN POR CAPAS
En muchos
casos la información deberá ser diseñada en
base a diversas capas de profundidad. Por
ejemplo, disponiendo de una primera capa
actualizada pero superficial ofrecida
gratuitamente, y de posteriores capas con acceso
restringido de pago. Como hemos dicho, en la Red
la rabiosa actualidad pierde valor específico
frente a la profundización, contextualización e
interpretación de esta rabiosa actualidad.
4. NO SÓLO DE
CONTENIDOS VIVE EL PERIODISTA DIGITAL
Si el
periodista digital quiere vivir de su trabajo,
deberá plantearse de dónde obtiene sus
ingresos. Los costes de los medios tradicionales
están basados en unos parámetros de costes de
producción, distribución y publicación que
pierden validez en el medio digital. Estudiaremos
más a fondo esta cuestión en siguientes
apartados, pero por el momento avanzamos que el
periodista digital, sin olvidar las fuentes
tradicionales de ingresos, deberá considerar
otras opciones.
Por ejemplo,
opciones que están permitiendo a los
informáticos programadores obtener ingresos y
compensaciones directas e indirectas mediante
programas freeware o shareware. En la
informática, al igual que en el periodismo
digital, los costes de reproducción han cedido
su relevancia a los costes de autoría. Por lo
que posiblemente los lectores estén más
dispuestos a pagar por los servicios de un autor
que por los costes de distribución de su
"copia".
Conclusiones
- Las
habilidades que debe tener y administrar un medio
digital son muchas, y un buen porcentaje no
están relacionadas con las habilidades
necesarias en los medios de comunicación
convencionales. Por lo tanto, la digitalización
de los medios convencionales no convierte
automáticamente a los periodistas habituados a
las rutinas tradicionales en periodistas en red.
Tampoco es necesario que todos los periodistas
cambien sus rutinas para convertirse en
periodistas en red. Muchas rutinas tradicionales
y muchos perfiles periodísticos tradicionales
continúan en plena vigencia y pueden ponerse al
día y evolucionar dentro de unos parámetros de
periodismo unidireccional, lineal y de masas.
- La Red permite
la creación de medios digitales formados por una
micro-redacción, integrada incluso por una sola
persona. Pero difícilmente una sola persona
podrá cubrir todas las habilidades y tareas a
realizar. Por ello los equipos periodísticos
reducidos deberán incorporar el sistema de red
en su propia organización profesional y
empresarial, buscando alianzas externas,
subcontratando tareas, etc. En definitiva, el
periodista digital deberá adaptarse también a
las tendencias de la economía digital.
-Estén dentro o
fuera de su estructura empresarial, el periodista
digital deberá moverse como pez en el agua en
sus relaciones con profesionales vecinos. No
hablamos ya de superar las tradicionales
tensiones entre redactores, fotógrafos y
publicistas, sino en ser capaces de establecer un
lenguaje de trabajo común con documentalistas,
diseñadores, programadores, administradores de
sistemas, comerciales, etc. No se puede
establecer un lenguaje de trabajo óptimo con
otros profesionales sin conocer los parámetros
básicos de sus respectivos trabajos, por lo que
el periodista digital debe incorporar a su
formación introducciones a disciplinas vecinas
muy diversas.
- Todo lo
mencionado en esta VIU caracteriza a un buen
profesional de la comunicación digital. Pero lo
que distingue el periodista del resto de
profesionales vecinos es la aceptación
explícita de un código ético.
En la siguiente
entrega entramos de lleno en la relevancia de los
códigos éticos para el futuro de la profesión
periodística.
Lecturas
recomendadas:
Fernández
Hermana, L.A. "De exploradores y
cartógrafos"
Editorial de En.red.ando (1997)
http://enredando.com/cas/cgi-bin/editorial/plantilla.pl?ident=252
Cornella, A.
"Eureka: es la infonomía, y somos
infonomistas"
Artículo de Extra!Net (1997)
http://www.extra-net.net/articulos/en971108.htm
Serra, A.
"La comunicación digital como nuevo campo
de investigación"
Taxonomía de diversos perfiles profesionales
relacionados con la
información, entre ellos el periodista digital
realizada por Artur Serra
en el Congresi Internacional de la Publicación
Ellectrónica - Maig'98.
http://www.gpd.org/maig98/es/comunicaciocon.html
El papel del
comunicador en el nuevo contexto tecnológico.
http://www.blues.uab.es/comunicareradigital/pon7/pon7.htm
Selección de contenidos de las intervenciones de
Cristina Ribas,
Virgili Broch, Antoni Esteve, Víctor Puig y
Àngel Cortés en el congreso
Comunicar en la Era Digital. (1999)
Otras
lecturas:
Bullón, P.
"Algo está cambiando. La Prensa ante las
nuevas tecnologías"
Interesante artículo que aborda el proceso de
adaptación de la prensa
escrita al medio digital y la relevancia de un
código deontológico.
http://www.saladeprensa.org/art35.htm
Díaz-Noci, J.
"Tendencias del periodismo
electrónico"
Informe muy bien documentado, especialmente útil
para conocer los
antecedentes del periodismo digital.
http://www.ehu.es/zer/6artdiaz.html
Echevarría, J.
"Periodismo electrónico en la sociedad del
futuro"
Ha llovido mucho desde la publicación de este
texto, pero su lectura es
aún interesante.
http://www.saladeprensa.org/art08.htm
*
Quim Gil es un periodista español, consultor en
el curso de posgrado de Periodismo Digital en la Universitat Oberta de
Catalunya . Esta es su
primera colaboración para Sala de Prensa.
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