Las «manadas» son acosadores por diversión y para mostrar poder

El acoso callejero que sufren muchas mujeres por grupos se suele dar en forma: de piropos no deseados, silbidos, miradas insistentes o incluso seguimiento y prosecución. Estos horribles actos tienden a ser considerado por un cierto tipo de chicos y hombres «como una forma de aseveración del vínculo grupal, de demostración de poder y masculinidad e inclusive de diversión«. Lo aseguró el informe «Inseguras en las calles: experiencias de acoso callejero en conjunto en pequeñas y mujeres jóvenes», elaborado por Plan International en múltiples urbes del planeta.

El estudio está basado en testimonios de chicas y mujeres jóvenes de las ciudades de Delhi (India), Kampala (Uganda), Lima (Perú), Sídney (Australia) y la capital de nuestro país. Y muestra que los hombres y chicos que cometen acoso «ponen su necesidad de aceptación social en el conjunto por delante de la necesidad de las chicas y mujeres de sentirse seguras en las calles«. Además de esto, apunta que los conjuntos masculinos que tienden a hostigar y acosar, «lo consideran una forma de entretenerse y divertirse y eliminan la empatía cara las víctimas para centrarse en fortalecer el vínculo con el conjunto y medirse con sus pares«.

«Este informe pone en evidencia que, en núcleos urbanos de todo el planeta, a las chicas jóvenes y mujeres se les niega su derecho al espacio público y a moverse de forma libre debido a las actitudes violentas y sexistas de los hombres que las hostigan y acosan. En muchas ocasiones, los chicos ni tan siquiera son siendo conscientes del temor que producen en ellas, por el hecho de que están más pendientes de reafirmar su masculinidad frente a los amigos que en desarrollar alguna empatía con la muchacha a la que están acosando«, explicó,Emilia Sánchez-Pantoja, directiva de incidencia política de Plan International España.

El informe resalta que el acoso callejero que hacen los grupos de chicos o «manadas» «explota los desequilibrios de poder y pone en la diana a las chicas en situación más vulnerable«, puesto que ocurre con más frecuencia cuando van en conjuntos grandes y son más jóvenes y están solas. Además de esto, cuando las chicas se encaran al acoso, la contestación acostumbra a desembocar en más mofas, risas y posible escalada de violencia.

El informe se ha elaborado desde los resultados conseguidos en «Free to Be«, una herramienta de encuestas basada en un mapa interactivo y desarrollada por chicas y mujeres jóvenes en coalición con Plan International, el Laboratorio XYX de la Universidad de Monash (Australia) y CrowdSpot.

Concretamente, las usuarias marcaron como puntos negativos de abuso sexual tres mil doscientos treinta y nueve localizaciones en la ciudad de Delhi , mil seis en Kampala, mil doscientos nueve en la ciudad de Lima, quinientos noventa y seis en la capital española y mil ciento setenta y cinco en Sídney. De ellos, específicamente fueron identificados por abuso sexual en conjunto ciento setenta y ocho en la ciudad de Delhi , ochenta y dos en Kampala, doscientos cinco en la ciudad de Lima, ciento nueve en la capital española y ciento setenta y seis en Sídney.

Fuentes: abc.