Bayer tendrá que pagar 2.000 millones a una pareja que contrajo cáncer por el glifosato de Monsanto

Se trata del tercer fallo dictado contra la empresa en Estados Unidos.

Monsanto es una bomba para Bayer que está viendo cómo acaba con la empresa. Y eso que tiene unas 13.000 demandas similares a la que se ha conocido el fallo hace relativamente poco. Y solo En EE.UU. Y es que la empresa ya ha sido multada con cientos de millones de dólares que se suman a la tercera condena, dictada por un jurado del distrito norte de California, que ha fallado a favor de un matrimonio que denunció a la compañía por el herbicida Roundup y que les causó cáncer. Por ello, la empresa deberá pagar 2.055 millones de dólares.

Si tenemos en cuenta que Bayer ganó en 2018 un beneficio neto de 1.695 millones de euros, con una caída del 76,9% respecto al año anterior, por un impacto negativo de los costes de la adquisición de Monsanto, las multas pueden costarle a la empresa mucho dinero. O acabar con la vida que tiene en ella.

Según el jurado de la corte estatal de Oakland, el pesticida de Monsanto ha causado un linfoma no hodgkiniano a Alva y Alberta Pilliod otorgando 1.000 millones de dólares a cada uno como indemnización punitiva, además de la indemnización como compensación.

Por supuesto, Bayer apelará el veredicto que, en principio «no impacta sobre los procesos y casos futuros porque cada uno tiene sus propias circunstancias legales y de hechos». En el mismo comunicado, la empresa ha relatado que ninguno de los veredictos en California «ha sido considerado por un tribunal de apelaciones» y que la Agencia de Protección Ambiental (EPA) considera «seguro» al pesticida. De hecho, la EPA reafirmó su postura en abril y añadió que el componente que contiene el herbicida, «glifosato», no entrañan riesgos graves a las personas que se exponen a él en granjas, patios, caminos o como residuo en los cultivos.

Sin embargo, los peritos de los juicios celebrados han relacionado esa sustancia con el desarrollo del cáncer, a pesar de que las defensas se han escudado en la capacidad de influencia de la empresa sobre instituciones como la EPA.

En marzo, ya otro jurado federal de San Francisco condenaba a la empresa a pagar 80 millones de dólares a un hombre del condado de Sonoma. Y en agosto, otro jurado de San Francisco otorgaba 289 millones de dólares a un jardinero de un campo de golf que usaba el herbicida Roundup Ready y que era culpable de su cáncer. La cantidad fue reducida por el juez a 89 millones de dólares.

La diferencia en Oakland es que se multiplica exponencialmente la indemnización a un nivel que la empresa no puede sostener y que puede acabar con la química alemana a la que pertenece. De hecho, las acciones en bolsa han caído ya un 30% desde que se hicieron públicas las primeras condenas y se prevé que siga cayendo con el conocimiento de la nueva sentencia.

Bayer acusada de negligencia

Según los informes periciales, todos ellos coinciden en acusar a la empresa Bayer de negligencia por no comunicar a los usuarios que el compuesto químico que se usaba ponía en riesgo grave su salud. Es por eso que llegar a acuerdos en los pleitos es muy difícil debido a que el producto se continúa vendiendo sin una advertencia de peligro cancerígeno. Así, Bayer podría alcanzar un acuerdo general con los demandantes actuales, y apartar una cantidad para casos futuros; o bien seguir afrontando caso a caso.

El problema es que, tome la decisión que tome, las prácticas empresariales que está llevando a cabo provocarían nuevas sanciones, más aún después de que se haya confirmado que Monsanto espió en 2016 a más de 200 políticos, científicos, periodistas y líderes agrícolas para conocer cuál era su posición con respecto a organismos genéticamente modificados (OGM).

El viernes pasado, un fiscal de París abrió una investigación preliminar donde la denuncia acusa de la «recolección de datos personales por medio fraudulento, desleal e ilícito» para reprimir críticas y presionar para que se aprobaran los pesticidas, incluido el herbicida Roundup. Los informes también ofrecen datos sobre los investigados, sus pasatiempos, capacidad e ser influenciados, direcciones y teléfonos personales, etc.

La compra de Monsanto parece que ha sido una mala decisión por parte de Bayer, además de un error de gestión que va a costar muy caro a la directiva de la empresa y podría terminar con ella. El Gobierno alemán parece haber intercedido por ella, pero el actual estado de relaciones económicas entre los países, junto con la hostilidad de Donald Trump, puede que no sirva de mucho.

Fuente: ABC.