¿Por qué contar los carbohidratos?

El recuento de carbohidratos es un método que permite a las personas diabéticas controlar los niveles de glucosa y, por tanto, alcanzar un buen control de la enfermedad.

Uno de los principales objetivos de nutrición en personas diabéticas es lograr y mantener un buen control glucémico para reducir los efectos y las complicaciones asociadas a la enfermedad.

Los hidratos de carbono son nutrientes energéticos presentes en algunos alimentos indispensables para el organismo, ya que son la principal fuente de energía de nuestro cuerpo.

De todos los nutrientes, son los que más afectan a los niveles de glucosa después de las comidas, por lo que es importante contar hidratos de carbono.

Es el equilibrio de la acción de la insulina, la alimentación y la actividad física lo que da lugar a un buen control de los niveles de glucosa en sangre.

¿Por qué contar los carbohidratos?

Siendo la diabetes mellitus una enfermedad metabólica crónica caracterizada por la alteración de los niveles de glucosa en sangre (azúcar en la sangre), y siendo los hidratos de carbono presentes en los alimentos uno de los nutrientes esenciales en nuestra alimentación y que más influyen en la glucosa en la sangre, es esencial que el paciente aprenda a hacer el recuento de hidratos de carbono.

El recuento de carbohidratos es una herramienta que los médicos y los pacientes tienen a su disposición para lograr un buen control de la enfermedad, permitiendo una mayor flexibilidad en la elección de alimentos, cantidades, horarios y número de comidas.

De este modo, no sólo se mejora el control glucémico, sino que se atiende a las necesidades cotidianas de las personas con diabetes, mejorando su calidad de vida.

Efectos de los carbohidratos sobre la glucemia

El efecto de los carbohidratos sobre la glucemia depende de dos factores principales: la cantidad de carbohidratos y el tipo de carbohidratos. Para evitar una sobrecarga del organismo en una o dos comidas, es importante que estos nutrientes se dividan entre 5 y 7 comidas al día.

1. Cantidad de hidratos

Sabiendo que la insulina es necesaria para el aprovechamiento de los hidratos de carbono por nuestro cuerpo, para alcanzar un buen control de las glicemias después de las comidas, es preciso que haya un buen equilibrio entre la cantidad de hidratos de carbono y la cantidad de insulina existente durante la absorción de estos hidratos de carbono.

2. Tipo de hidratos

Además de la cantidad de hidratos de carbono, el tipo de hidratos de carbono o el índice glucémico influirán en el resultado de la ingesta de estos nutrientes en cada comida.

En la dieta del diabético son preferibles los hidratos de carbono con digestión más lenta, como los hidratos de carbono complejos o de bajo índice glucémico. Debido a que son de absorción lenta, el proceso de digestión lleva más tiempo, lo que permite elevar la glucosa lentamente, manteniendo una mayor estabilidad de los niveles de azúcar en sangre.

Cómo calcular los hidratos de carbono

El recuento de hidratos de carbono puede realizarse a dos niveles, dependiendo de los objetivos perseguidos:

1. Recuento Básico

Este primer nivel se centra en la consistencia de la ingesta de carbohidratos en la alimentación. Consiste en identificar los alimentos que contienen hidratos de carbono y en enseñar la ingesta diaria de las cantidades adecuadas de estos nutrientes en cada comida.

Este recuento se calcula en equivalentes o porciones y cada porción contiene aproximadamente 12 g de hidratos de carbono. Por lo tanto, puede elaborarse varios menús sin cambiar la dosis de los hidratos de carbono de las comidas o modificar la dosis de insulina de acuerdo con los carbohidratos que se comen.

Es el método indicado para los pacientes con diabetes tipo 1 que no reciben terapia insulínica ni para los que reciben terapia insulínica convencional o como preparación para terapia intensiva o funcional con insulina.

2. Recuento Avanzado

En el recuento avanzado, el objetivo principal es cuantificar el contenido de hidratos de carbono en cada comida y después ajustar la dosis de insulina necesaria para metabolizar la glucosa de estos hidratos. Es el método adecuado para aquellos que necesitan terapia intensiva o funcional con insulina.

Además de ajustar la dosis de insulina rápida al número de fracciones de hidratos de carbono ingeridas, se ajusta la cantidad de insulina al nivel de azúcar en sangre para corregirla si fuera necesario. Estos valores son definidos por el equipo médico que lo acompaña.

En la práctica, la cantidad de insulina necesaria para corregir la glucemia previa a una comida se añade a la cantidad de insulina necesaria para cubrir el número de porciones de carbohidratos ingeridos en esa comida. El resultado de esta suma será entonces la dosis total de insulina rápida que se administrará en una comida.

No lo olvides…

Para aprender a contar carbohidratos y saber cuánto necesita por día y comida, consulte a un nutricionista o dietista con experiencia en este campo y consulte las tablas de composición de los alimentos y las etiquetas de los alimentos.