3 Mitos sobre el consumo de proteína que deben desmitificarse

Algunos mitos sobre el consumo de proteínas deben desmitificarse y explicarse sobre la base de la evidencia científica disponible.

En la actualidad existen numerosos mitos relacionados con la alimentación y que surgen sin motivo aparente, a veces sobre la base de una opinión no fundamentada o de creencias pasadas transmitidas por otra generación. También hay varios mitos sobre el consumo de proteínas y, como cualquier mito, con una creencia equivocada en la realidad y en algo que se explica por la ciencia, puede interferir directamente en la forma en que se alimenta y consume proteína.

3 Mitos sobre el consumo de proteínas

1. La proteína extrae el calcio de los huesos y aumenta el riesgo de osteoporosis

La idea está respaldada por algunos estudios que han demostrado que el consumo de proteínas aumenta la excreción de calcio en la orina. Sin embargo, estos resultados demuestran que esto sólo ocurre a corto plazo.

En cambio, otros estudios encontraron que el mismo no sucede cuando hablamos de resultados a largo plazo y que, si hay evidencia en relación con la salud ósea y el consumo de proteína, la misma dice que una dieta rica en proteínas trae beneficíos a nivel de los huesos, en particular, en la mejora de la densidad ósea y la reducción del riesgo de fractura.

2. La proteína aumenta el peso

Varios estudios indican la acción de la proteína en el proceso de pérdida de peso, y no al revés. La proteína, además de inducir saciedad, permite aumentar el metabolismo aumentando la temperatura corporal debido al proceso digestivo inherente.

El peso por sí solo es un parámetro incompleto: siempre es importante evaluar el contenido de grasa y de masa libre de grasa presente, ya que ambos contribuyen al peso.

Por lo tanto, el consumo de proteínas aumenta la masa muscular, lo que puede traducirse o no en un aumento de peso. Sin embargo, el consumo de proteína no puede asociarse directamente al aumento de peso, ya que lo que se comprueba en los diversos estudios realizados es una relación entre el consumo de proteína y la reducción del peso y de la masa grasa.

3. El consumo de proteína se sobrecarga y causa problemas renales

Los riñones son órganos indispensables para el buen funcionamiento del organismo y tienen la capacidad de filtrar las sustancias tóxicas e innecesarias del torrente sanguíneo, eliminándolas por la orina.

Existe la creencia de que la proteína sobrecarga los riñones y contribuye a la aparición de problemas en su funcionamiento, pero los estudios realizados sólo apoyan esta idea cuando ya existe la presencia de enfermedad renal. En personas sanas, no ocurre lo mismo.

Es cierto que la presencia de proteínas aumenta el trabajo realizado por los riñones, pero este aumento de «esfuerzo» no es suficiente ni significativo cuando hablamos de cambios en su funcionamiento o de la aparición de condiciones clínicas graves.

Consideraciones finales

La proteína es un nutriente muy importante para el buen funcionamiento del cuerpo humano, pero, como en todo caso, su consumo no debe ser desmedido y debemos tener siempre en cuenta el concepto de equilibrio. Aunque se hayan desmitificado algunos mitos sobre el consumo de proteínas, siempre debe tener en cuenta su peso, sus objetivos y su estado de salud.

Por lo tanto, para obtener un mejor asesoramiento sobre su caso y para obtener información personalizada, lo ideal sería consultar a un nutricionista que podría adecuar el aporte de proteínas a sus necesidades, objetivos y condiciones clínicas.