C’s no se abstendrá ante Pedro Sánchez

A lo largo de toda la precampaña se ha podido observar cómo el líder de Ciudadanos, Albert Rivera, se ha estado centrando en la «emergencia nacional» que supone, según él, enviar al gobierno actual del PSOE de Pedro Sánchez a la oposición junto a todos sus socios que le llevaron a la Moncloa.

En el ya pasado mes de febrero, el Comité Ejecutivo de la coalición naranja aprobó por unanimidad el hecho de vetar cualquier pacto de investidura que involucre al PSOE (independientemente de quién fuese el candidato) al considerar al partido socialista fuera del márgen constitucionalismo. Hace cuestión de semanas, Rivera marcó aún más el rumbo en esa dirección desde su discurso en La Coruña, dónde además volvió a hacer un llamamiento al líder de los populares, Pablo Casado. Su plan no es otro que ofrecerle formar un gobierno que una a PP y C’s. Lo que sea para evitar que se vuelva a formar por los próximos cuatro años el que denominan el «Gobierno Frankenstein» de los que son parte los partidos: PSOE, Podemos, independentistas, nacionalistas vascos y herederos de la ilegalizada Batasuna.

En el Foro ABC que fue organizado hace unos días en colaboración con Deloitte, Rivera selló por completo el «no» al actual presidente Sánchez, quién ya se ha quedado sin aliados más allá de los que le apoyaron en la moción de censura. Rivera declaró: «Considero una emergencia nacional que Sánchez se vaya a la oposición«.

Parece que el hecho de que Rivera pueda dar su brazo a torcer para que haya un acuerdo con el PSOE se ha vuelto imposible. Aunque debemos recordar que en el año 2015 él mismo aseguró que «jamás» permitiría un gobierno de Sánchez o de Rajoy, y al final acabó pactando con ambos.

La estrategia que tendrá C’s durante la campaña electoral será precisamente seguir reiterando el «no» a Sánchez, a la par de que seguirán acercándose más al Partido Popular esperando que les den una respuesta rotunda.

Aunque Ciudadanos no cree que haya habido una respuesta clara por parte el  PP, el realidad los populares ya eran partidarios desde antes de una coalición con ellos. Eso sí, esa unión estaba centrada para las provincias pequeñas y en el Senado, ya que el PP no quiere perder la mayoría absoluta que aún conserva para así poder iniciar una nueva aplicación del artículo 155 de la Constitución en Cataluña.

Rivera aprovechó  hace unos días que tenía la atención de los medios para lanzar más mensajes de acercamiento al PP afirmando que: «Todavía no he escuchado a Sánchez decir cómo va a ser su gobierno ni a Casado coger el guante que le lanzamos«. De paso también advirtió, a forma de símil, de que la situación que se dará tras las elecciones será parecida a un partido de tenis a dobles entre «Casado-Rivera vs. Sánchez-Iglesias«.

El líder de Ciudadanos  no intentará robarle votos al PP. De hecho afirmó: «¡Que voten a Cs o al PP es la línea para asegurar un cambio!» y «La clave es la movilización». También expresó lo necesario que es animar a la gente a votar el 28-A para echar a Sánchez de la Moncloa. «Es mejor seducir que no estar todo el día haciendo cábalas con el “uy, uy, uy” y el “ay, ay, ay”». Rivera dice que no siente las ganas de atraer votos en el PP. Aunque irónicamente, las encuestas son mucho más favorables para los populares que para Ciudadanos.

Fuente: abc.