«A Barcelona le iría bien un gobierno de PP, C’s y Vox» afirma Josep Bou

Josep Bou, candidato por el PP en Barcelona, asegura que aceptó la petición de Pablo Casado de unirse al Partido Popular para empezar a reactivar la dañada economía de su ciudad tras el procés.

A la pregunta de cómo afectará el 28-A a las municipales, el señor Bou respondió que un gobierno de PP, C’s y Vox sería lo suficientemente fuerte para hacerle frente al nacionalismo en Cataluña.

Opina que el hecho de que Ciudadanos y Manuel Valls quieran ponerle un «cordón sanitario» a Vox es algo que él no está dispuesto a hacer. Desea que haya un entendimiento entre los tres partidos para que pueda desaparecer el populismo y separatismo de su ayuntamiento.

Si bien piensa que el debate sobre Barcelona y el separatismo podrían estar divididos, y que lo fundamental para la ciudad sería centrarse en su buena gestión, es consciente de que los votos irán en clave al separatismo.

El señor Josep Bou asegura que la alcaldesa Colau se ha preocupado más por colocar lazos amarillos que por la gestión de la ciudad. Destaca hechos como los de que la provincia de Barcelona sea la que tenga el mayor porcentaje de delincuencia y los impuestos más elevados. Además de otros grandes problemas para los comercios como, que de media se tarden casi 200 días para poder abrir una tienda (mientras que el señor Bou promete que reduciría la media a sólo un mes) o que una promoción tarde nueve meses para poder conseguir la licencia de obras.  Le echa en cara a la señora Colau estar en contra del crecimiento económico. Y admite que entre sus prioridades estarían dicho crecimiento económico, el bienestar social y la creación del trabajo.

No es capaz de decir si es fácil reactivar la economía de la ciudad condada, o no. Pero sí asegura que él llevaría el ayuntamiento de Barcelona como una empresa, sin gastar más de lo que ingresa y bajando los impuestos y el IBI. Prometió la creación alrededor de 60.000 empresas para los próximos cuatro años, formando 15.000 empresas al año y además haciendo regresar las casi 6.000 empresas que se fueron de la ciudad por culpa del procés.

El candidato por el PP quiere reducir la creciente delincuencia con una mayor seguridad. Con aproximadamente 1000 agentes y una unidad de apoyo a la policía de proximidad, cree que será factible conseguirlo. Ya sea por su simple presencia o su preparación armamentística, tiene claro cómo frenaría a los delincuentes. Aparte les daría las funciones de mantener el orden público o controlar las manifestaciones, entre otras.

Bou afirma que la relación de la Generalitat y Barcelona está quebrada y deben unos 1.800 millones al Ayuntamiento porque se ha dedicado a gastar en el procés. «Algún día sabremos el dinero que se ha destinado y con el que casi llegaron a dar la vuelta de la historia en Europa.», dijo el candidato popular. Se siente aliviado porque haya podido explicar la verdad: que en Cataluña no hay ningún tipo de represión, que se puede hablar catalán y castellano y que tienen uno de los mejores PIB de España.

Josep Bou dice firmemente que habla por el PP. Entre otras de las caras nuevas elegidas por Casado para el nuevo PP destaca la de Cayetana Álvarez de Toledo a la que califica como «espectacular«. A diferencia de su partido y según su opinión, enuncia que el resto de los partidos no tuvieron la misma suerte en nombramientos como el Partido Popular.

Al hablar de Vox les lanza un mensaje claro: «No me pueden dar lecciones de ser español, porque soy y me siento catalán pero también español por todos los lados«. Cree que el PP es capaz de agrandar mucho más la base que Vox. Quiere dar cabida a cualquiera que esté a favor de la unidad de España, algo que considera como «sagrado». Está dispuesto a estrecharles la mano al partido ultraderechista porque según Bou, «los partidos que abrazamos la Constitución tarde o temprano nos tendremos que entender para intentar llegar al Ayuntamiento de Barcelona.«

Fuente: abc.