El 42% de los electores no tiene decidido su voto, según el CIS

Mucho movimiento, mucha participación, con un votante del PSOE muy activo y donde la mayoría de los votantes no tiene ni idea de a quién dar su voto. Esto es lo que nos muestra el CIS (Centro de Investigaciones Sociológicas) en su macrosondeo preelectoral hecho entre el 1 y 18 de marzo, y que se dio a conocer la mañana del miércoles.

Al ser preguntados sobre votar, el 76,3% de los entrevistados por la macroencuesta dice que irá «con toda seguridad«, incluso cinco puntos por encima de lo reflejado en la encuesta preelectoral realizada en 2016. Este dato ha sido un buen indicador de la participación final al cierre de urnas en las últimas convocatorias (sin echar de la ecuación a quienes están en el extranjero). Aún así, a la hora de escoger alguna opción surgen las dudas, como lleva pasando desde 2015.

Debido al aumento de la oferta electoral, las opciones crecen y ahora que Vox se suma a la fiesta, hay indecisión entre los electores, que cada vez retrasan más a quién irá dirigido su voto. De esta manera, a sólo tres semanas del 28-A, un total del 41,6% de quienes tienen intención de ejercer su derecho a votar todavía no se ha decidido por un partido en concreto. Mientras que la proporción de indecisos está entre el 30% de quienes vieron una oportunidad con Pedro Sánchez hace casi tres años y que piensan también votar en las Generales, hay un porcentaje que sube a la mitad entre quienes para ese entonces fueron a por Ciudadanos.

El flujo entre candidaturas y la fidelidad al partido, hechos con la suma del voto directo (la intención de voto) y la simpatía (por ejemplo, para un partido con el que se sienta más cercano) explica el hecho excepcional de que el PSOE llegue al inicio de la campaña electoral. Los socialistas retendrían a 3/4 electores a diferencia de 2016.

Pero no es la única noticia buena que nos deja el sondeo para el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, quien recibe ya más votantes de antigüedad de Cs que los que se van a la formación naranja, y se prevé un rotundo éxito debido a captar buena parte de los restos de la separación de Podemos y sus confluencias.

Moviéndonos un poco, concretamente en la Comunidad Valenciana están los socialistas quienes, con un 20%, acaparan lo mismo que Compromís entre quienes daban su voto a Unidos Podemos. Una cifra que crece en Galicia, hasta el 25%. Aunque el divorcio de Unidos Podemos no es el único hecho que ennegrece las expectativas del partido de Pablo Iglesias, que ven cómo el 22% de sus viejas confluencias se van hacia el PSOE.

En definitiva, el CIS sólo confirma la lo que los demás sondeos veían venir desde hace meses: la atomización del centro-derecha degrada su capacidad para hacer escaños de los votos, y además, el reducir la base electoral ha hecho del Partido Popular un gran damnificado.

También, apenas un 54% de los que votaron a Rajoy, repetirá su misma jugada ahora con Pablo Casado. Un porcentaje muy por debajo (aún más) de los que encontró el presidente de la formación el verano pasado. Ahora, casi un total del 14% iría a parar a Cs y otro 13% se decantaría por Vox. Pero Pablo Casado todavía tiene esperanza en un dato: el ya mencionado porcentaje que todavía no ha votado.

Y en cuanto a Santiago Abascal y lo suyo, el macrosondeo no ha mostrado grandes declaraciones. No hay un crecimiento desde otras formaciones aparte de los votantes con antigüedad del Partido Popular y Ciudadanos, que forma un 70% de sus sufragio; mientras que los que se abstienen y los electores nuevos terminarían casi por completo el partido de Vox.

Fuente: ELMUNDO