Volkswagen sigue ganando cada vez menos

Los beneficios de la empresa en el primer trimestre han sido solo de 3.900 millones de euros, un 7,9% menos.

La crisis sigue estando en todos los sectores. Uno de los que más lo ha vivido, y vive, es el sector automovilístico. Y dentro del mismo, el grupo alemán Volkswagen está sufriendo. Recientemente ha anunciado que, durante el primer trimestre de 2019, ha tenido un beneficio un 7,9% menor que el año anterior, con unos beneficios de 3.900 millones de euros. Esto ha sido provocado por los costes extraordinarios de 1.000 millones de euros debido a riesgos legales.

El fraude de los motores diésel tampoco le ha hecho bien haciendo que se resientan los resultados y todavía el problema no está superado, a pesar de que hay grandes avances en ventas que se están logrando en otros países como por ejemplo China.

La empresa ha informado que la facturación ha mejorado entre enero y marzo, con una diferencia del 3,1% (60.000 millones de euros) a pesar de la caída de las entregas. La razón es porque se han vendido más vehículos caros y el buen funcionamiento de los servicios financieros. Por su parte, se ha registrado una liquidez de 16.000 millones de euros en el primer trimestre y hay una rentabilidad operativa sobre las ventas antes de extraordinarios de un 8,1% (7,2% en el mismo periodo del año anterior).

Todas esas cifras hacen deducir que hay unos efectos positivos de algunos derivados, como son las ventas de vehículos más caros o los tipos de cambio favorables, que son los que han compensado el aumento de los costes fijos y la caída de las ventas a nivel global.

Aun así, el grupo prevé un aumento de las entregas para 2019 así como un incremento de la facturación en el 5% además de una rentabilidad operativa antes de extraordinarios que se situará entre el 6,5% y el 7,5%.

Sin embargo, Volkswagen pasa por un año más de caída de beneficios a pesar de que ya se ha hecho un recorte de entre 5.000 y 7.000 empleos en Alemania.

Bern Osterloh, responsable del comité de empresa, reconoce que las cifras no serán de inmediato sino que están en proceso de negociación con los sindicatos para hacerlo efectivo en 2020 y terminar en 2023. Además, la empresa ha garantizado el empleo en Alemania hasta 2025, por lo que los sindicatos no van a permitir despidos forzosos hasta ese año. Mientras, la mayor parte de los recortes se llevarán a cabo a través de jubilaciones anticipadas. También se van a automatizar tareas rutinarias, aunque también crearán 2.000 nuevos empleos en desarrollo técnico. Esto da a entender que el recorte no es solo por la situación de la empresa, sino por una modificación global de los procesos en base a avances tecnológicos y de robotización.

La protección medioambiental de Volkswagen

La dirección de la empresa ha puesto mucho hincapié en el efecto de las nuevas normativas de protección medioambiental así como la intensa revolución tecnológica del sector sobre el empleo. Así, espera que, para 2028, existan casi 70 modelos eléctricos que requieren una mano de obra menor para construirlos. El objetivo sería ponerse a la vanguardia del cambio en la industria.

Teniendo en cuenta el escándalo que ocurrió en 2015 por manipular las pruebas de emisiones de los vehículos diésel, sería una forma de salir de la crisis.

A corto plazo, Volkswagen prepara para 2020 un coche eléctrico compacto llamado ID, del que esperan se construyan 22 millones de vehículos hasta 2028, a pesar de que aún no se conoce la demanda que habrá de esos coches.

Las inversiones que están realizando para reestructurar cadenas de producción, junto con los problemas cambiarios y la desaceleración de las ventas, debido al fraude en la certificación de emisiones, han provocado que los márgenes operativos de todas su marcas, VW, Skoda, Audi y Porsche, caigan. En respuesta, el grupo ha controlado más estrechamente los salarios y bonos de la gerencia, han reducido la complejidad en los procesos de manufacturas y han recortado en persona. Pero, aún así, la marca VW, la más vendida, ha caído al 3,8% el año pasado cuando, en 2017, estaba en el 4,2%.

Herbert Diess, presidente ejecutivo de Volkswagen ha comentado que no se ha podido llegar a acuerdos con los sindicatos para mejorar y aumentar la rentabilidad de VW en 2018, y ha centrado los esfuerzos del grupo en recortar costes, sobre todo en VW y Audi. «El coste laboral es una gran preocupación para nosotros; es parte de la disputa que tenemos actualmente con el sindicato».

Fuente: ABC.