El Ajolote: otra especie en peligro de exintición

El paso de la humanidad ha causado un grave daño sobre la superficie de la madre tierra. Tan solo en los últimos 15 años nuestro andar acabó con el ciclo de vida normal de varias especies animales, como el guacamayo azul de Brasil, el sapo dorado de Costa Rica, la tortuga gigante de Pinta en Ecuador, o la foca monja del Caribe en México, mismo país donde el ajolote (Ambystoma mexicanum), un anfibio muy peculiar, corre el riesgo de sufrir el destino de la extinción.

A través de uno de los últimos estudios realizado por la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM) de México, hace cinco años, se determinó que desde 1998 hasta el 2014, los ajolotes pasaron de unos 6.000 ejemplares por kilómetro cuadrado a la alarmante cifra de 36 criaturas por kilómetro cuadrado en la zona donde habitan, los canales del Lago de Xochimilco al extremo sur de la ciudad azteca.

Pertenecen a la familia de los anfibios y son parientes cercanos de las salamandras, solo que nunca completan el acostumbrado proceso de metamorfosis, y se mantienen como una especie de renacuajo grande al alcanzar la madurez sexual, condición que se identifica con el nombre de neotenia.

Pueden llegar a medir hasta unos 30 cm de largo y por lo general, son de color negro o marrón cuando están en su hábitat natural, mientras que aquellas criadas en cautiverio suelen adoptar tonos rosados claros, blancos o completamente albinas.

Aunque pueda parecer que los ajolotes son solo una criatura más entre las millones de especies existentes en el planeta tierra, lo cierto es que poseen características que los pudiesen colocar por encima de muchos animales al momento de hablar sobre evolución y capacidad de adaptación, pese a que en la mayoría de los casos no completan su proceso de desarrollo.

Esta clase de animales, además de asemejarse a los renacuajos y vivir bajo el agua con la ayuda de unas branquias alargadas de filamentos plumosos, también poseen pulmones. Conservan la aleta de su cola al estilo de otros anfibios antes de pasar la etapa de metamorfosis, pero aun así tienen cuatro patas, las delanteras con cuatro dedos y las de atrás con cinco.

Quizás estos datos pudiesen parecer los más curiosos, sin embargo, los ajolotes no dejan de impresionar al mundo, ya que entre sus características prominentes también se encuentra la capacidad de regenerar extremidades completas de su cuerpo, factor que le ha brindado un punto positivo dentro de la cadena evolutiva, pero ahora, como consecuencia de la caza descontrolada y cambios forzosos en su hábitat por parte del hombre, esta especie se encuentra en la lista roja de criaturas amenazadas que maneja la Unión Internacional de la Conservación de la Naturaleza (UICN).

Los ajolotes son criaturas vulnerables

Según información reseñada por “El Sol de México” a principios de 2019, el 41% de los anfibios a nivel global actualmente corre el riesgo de desaparecer, y los ajolotes fueron añadidos por la UICN al nivel de peligro crítico de extinción durante el año 2006, pues su área de ocupación apenas llega a los 10 kilómetros.

Y es que esta especie se ha expuesto a infinidad de vulnerabilidades propiciadas por el hombre, como la inclusión de las carpas y las tilapias durante los años 70 en el lago de Xochimilco, peces que ahora representan una fuerte amenaza hacia los ejemplares más jóvenes y los huevos de los ajolotes –sus principales presas en la zona-, lo que supone un factor importante que obstaculiza su reproducción.

En este sentido, la UICN también ha explicado que la contaminación del agua afecta la supervivencia de dichos anfibios, ya que éstos ameritan estar en humedales cuya calidad del vital líquido sea buena o de lo contrario perecen. En esta misma línea, la institución advirtió que a pesar de estar en espacios limpios, también pueden morir a raíz del estrés producido por el ruido de las urbes cercanas.

Sin embargo, otro factor que incide con firmeza, indiscutiblemente es la caza desmedida para el consumo y la comercialización del ajolote en el mercado negro, teniendo mayor índice de mercantilización en Europa, incluso a través del Diario Oficial de la UE y el Boletín Oficial de España, se informó que los ajolotes aparecen entre los controles de comercio de especies exóticas.

Por medio de una investigación desarrollada por “El Mundo” durante el primer semestre del 2018, se supo que en España estos especímenes son vendidos en páginas de internet por cantidades que rondan los 20 y 1.000 euros.

Cualidad curativa del Ajolote: un aporte y una tragedia

Jeremiah Smith, profesor de biología en la Universidad de Kentucky, explicó a través de un artículo publicado por “The New York Times”, que la función regenerativa de los ajolotes es tan alta que siempre y cuando no pierda su cabeza, es capaz de hacer réplicas casi idénticas de cualquiera de sus extremidades, hasta el punto de realizar lo propio incluso en zonas imprescindibles, tales como la mitad de su cerebro.

Esta ha sido razón más que suficiente para que infinidades de curanderos o particulares sean partícipes en las labores de caza y comercialización de estos especímenes, utilizándolos posteriormente en tratamientos de la tos o incluso enfermedades crónicas que padecen las personas, siendo una de las acciones con fuerte incidencia negativa en la lucha de los ajolotes por sobrevivir.

Igualmente, muchos laboratorios ubicados en distintas latitudes se han abocado a la tarea de estudiar a estos anfibios, con la diferencia de que generalmente se valen de centros de conservación y reproducción de los mismos para poder desarrollar sus investigaciones sin afectar aún más a la especie en su hábitat natural, tal cual sucede cuando se caza a estos animales para venderlos en el mercado negro.

Por estos motivos, Smith estima que algún día se puedan destinar las bondades de esta clase de anfibios a la “terapia humana, con posibles aplicaciones para lesiones de médula espinal”, e incluso atender pacientes que hayan sufrido derrames cerebrales.

Supervivencia y reproducción del Ajolote

El valor que tiene el Ajolote para la ciencia es incalculable, sus características los hacen únicos en la madre tierra y ahora están a punto de desaparecer. Desde hace años algunos especialistas han venido advirtiendo que su paso por el mundo puede finalizar pronto si no se toman las previsiones adecuadas lo antes posible, por ello, es importante saber qué necesita esta especie para seguir viviendo y cómo lo han hecho hasta ahora.

Estos parientes de las salamandras tienen una esperanza de vida que varía según las condiciones en las que se encuentre, pueden subsistir entre 15 y 25 años dependiendo de si se encuentran en libertad o en cautiverio. Además se caracterizan por ser solitarios y prescindir de interactuar con otros individuos hasta llegar el momento de aparearse.

Estos curiosos animales se alimentan de algas durante la etapa de su juventud, mientras que al crecer cambian su dieta por el consumo de otros invertebrados acuáticos como lombrices, peces alimentadores y a menudo presentan canibalismo u optan por incluir en su menú, desechos de trucha y salmón.

En cuanto a la reproducción, los mismos llevan a cabo el proceso tras un cortejo iniciado por los machos que han alcanzado su madurez sexual –etapa que va desde un año a 18 meses de vida-, a través del cual deja sus espermatozoides en rocas y algas para que la hembra los pueda recoger y, un día más tarde, expulsar hasta 400 huevos, sin embargo, como hemos venido detallando, el acto reproductivo se ha visto afectado por distintos factores.

Los ajolotes generalmente se reproducen en la primavera, ya que los niveles de la temperatura del agua aumentan y, como todo anfibio, ellos dependen de los niveles de calor de su entorno para sobrevivir.

Los huevos que la hembra deja sobre las plantas acuáticas, también tienen branquias y eclosionan después de dos o tres semanas, sin embargo, como método de selección natural de los ajolotes, los especímenes mayores suelen devorar a algunas de las crías en ese período de tiempo.

Un ápice de esperanza para el Ajolote

No todo está perdido. A principios del mes en curso, se dio a conocer más información acerca de las acciones ejecutadas para la preservación de esta especie, con el anuncio de que próximamente sería inaugurada la Unidad de Manejo Ambiental (UMA) en el Parque Ecológico de los Ladrillos del Municipio de Zacatelco, donde se daría prioridad a la preservación y reproducción del Ajolote de México, pero también habría espacio para otras especies endémicas de ese país.

A manera de “santuario”, la UMA contará con peceras de alto refuerzo donde se exhibirán ante los turistas, los anfibios incluso en su proceso reproductivo, pero además se dictarán talleres educativos en cuanto al cuidado de estas especies en peligro de extinción, para crear conciencia y tratar de promover una cultura proteccionista. En este proyecto trabajan conjuntamente el gobierno municipal, imagen urbana y obras públicas.

Asimismo, existen otros planes de preservación para que esta especie pueda seguir adelante pese a las condiciones extremas que atraviesa en la actualidad, como los proyectos de conservación en el lago de Xochimilco, a través de procesos de restauración biológica con el fin de introducir nuevamente algunos individuos de esta especie.

No obstante, especialistas en el área afirman que aún no es tiempo de realizar estas acciones, pues primero deben reducir el margen de riesgo en cuanto a salubridad y amenazas latentes, como la excesiva cantidad de predadores naturales que hoy día se distribuyen en las zonas del lago donde habita el Ajolote.

Del mismo modo, la educación de la población y el turismo ecológico es otra de las metas planteadas por las instituciones abocadas a la preservación de estos parientes de las salamandras, para concientizarlos sobre su cuidado y protección.

Acciones de las autoridades

México cuenta con unos 17 tipos de Ajolote en su haber, y a raíz del impactante declive que ha ido teniendo la especie de sangre fría en los últimos años, las autoridades de ese país han alertado en reiteradas ocasiones a la población, para que se preocupen por preservar el medio ambiente y cada una de los animales que allí hacen vida.

Entre las actividades más recientes en pro de defender la vida silvestre y el medio ambiente, estuvo la realización de una carrera dentro del Parque Zoológico de Zacango durante el pasado mes de abril, denominada “Salva al Ajolote” y, a través de la justa, se impartieron valores sobre la conservación de los ecosistemas donde subsisten especies endémicas en peligro de extinción.

El parque Zoológico de Zacango preserva nueve ejemplares de Ajolote de Pátzcuaro, una de las clases de esta especie con la que vienen trabajando desde hace un par de años.

Por otra parte, el alcalde de Xochimilco, Carlos Ruíz Acosta, expresó el pasado 22 de mayo, que próximamente se cerrará un convenio de colaboración con la autoridad federal, relacionado a este lugar patrimonial donde se albergan especies en riesgo como el Ajolote, y acotó que se encuentran en “una franca recuperación de sus canales”, labor que se desarrolla también con la recuperación de rutas turísticas.

Las posibilidades para salvarle la vida a los Ajolotes, una especie entre tantas de las que la humanidad ha hecho pasar a la historia, son bajas, pero siguen latentes. Solo queda poner un granito de arena evitando interferir de manera negativa en la naturaleza, abstenerse de contaminar el medio ambiente y así, prevenir que se presenten situaciones similares con otros animales, hoy son los parientes de las salamandras, mañana, no sabemos.