Cepet: Informe sobre la
situación de la libertad de expresión en
México durante 2009

México:
13 periodistas asesinados
y 183 agredidos en 2009
Como
parte de su informe 2009 sobre el estado de la
libertad de expresión en México, el Programa de
Libertad de Expresión del Centro de Periodismo y
Ética Pública (CEPET) documentó agresiones
contra 183 periodistas y 19 medios de
comunicación en el país, por razones vinculadas
con su labor informativa. En el mismo lapso, 13
comunicadores fueron asesinados.
El saldo de 2009
representa un aumento de 13 casos (10.23% más)
en relación con 2008, cuando se presentaron 127
incidentes.
Para el CEPET, estas cifras deben
despertar la preocupación de la sociedad en su
conjunto y de las autoridades, en particular,
pues la mayoría de los casos no han sido
resueltos y, peor aún, en muchos de ellos son
instituciones del Estado policías,
procuradurías, militares y funcionarios
civiles las señaladas como responsables de
las agresiones.
El informe
completo puede ser descargado desde el sitio http://www.cepet.org.
De acuerdo con
el informe elaborado por el CEPET, prácticamente
en uno de cada tres ataques contra periodistas
están involucrados elementos uniformados o con
placa, mientras que en uno de cada cuatro hay
participación de un funcionario, sin contar que
en los incidentes en los que no se identifica
plenamente al agresor es frecuente encontrar
antecedentes de amenazas que tienen su origen en
la crítica a la gestión gubernamental.
En comparación,
sólo en 12 de las agresiones se presume la
participación del crimen organizado, no obstante
el clima de violencia en algunas de las
entidades.
Entre los 140
incidentes conocidos por el CEPET (los cuales
arrojaron la cifra de 183 informadores
agraviados), la mayoría se cometió en Oaxaca,
que sumó 17 casos (12.14%); Veracruz, 15
(10.71%), y Chihuahua, 15 (10.71%); es decir, que
sólo en estas tres entidades se registró uno de
cada tres ataques al ejercicio periodístico.
De ese mismo
total, 19 fueron acciones dirigidas contra medios
de comunicación, incluidos los atentados con
explosivos contra Televisa Monterrey, el
semanario RíoDoce de Sinaloa y los disparos de
armas de alto poder contra las instalaciones de
El Siglo de Torreón.
Las principales
agresiones contra comunicadores y medios incluyen
lesiones, amenazas, detenciones arbitrarias e
intimidación, mientras que los hechos de mayor
impacto han involucrado ataques con explosivos,
armas de fuego, homicidio doloso y desaparición
forzada.
El número de
periodistas muertos en 2009 es el indicador más
grave de la situación que atraviesa la libertad
de expresión en México. Si en 2008 el CEPET
logró acreditar la muerte de cinco trabajadores
de los medios, en 2009 se levantó registro de 13
periodistas asesinados en ocho estados del país.
De acuerdo con
los reportes de las propias autoridades, hay
elementos para presumir que siete de ellos
tendrían relación con su trabajo y al menos
cinco habrían sido perpetrados por el crimen
organizado. Ellos son:
Eliseo
Barrón, reportero del diario La Opinión
Milenio, secuestrado y asesinado entre el 25 y 26
de mayo de mayo en el municipio de Gómez
Palacio, Durango;
Juan Daniel Martínez Gil, periodista de
Grupo Radiorama, asesinado en Acapulco, Guerrero,
el 27 de julio;
Norberto Miranda Madrid, director del
medio digital Radio Visión, asesinado en Nuevo
Casas Grandes, Chihuahua, el 23 de septiembre;
Bladimir Antuna García, reportero de
Tiempo de Durango, secuestrado y asesinado el 2
de noviembre en la capital del estado.
José Luis Romero, reportero de la fuente
policíaca del noticiario radiofónico Línea
Directa, en Los Mochis, Sinaloa, secuestrado por
un comando armado el 30 de diciembre y encontrado
muerto el pasado 16 de enero (los datos indican
que al ser localizado tendría más de 15 días
fallecido).
Para el CEPET es
especialmente grave el caso de María Esther
Aguilar Cansimbe, reportera de El Diario de
Zamora y corresponsal de Cambio de Michoacán, la
primera periodista desaparecida en el sexenio y
de quien siguen sin tenerse más datos a más de
cien días de ausencia.
A la fecha,
sólo el crimen de Eliseo Barrón, reportero de
La Opinión Milenio, pudo resolverse y
actualmente hay cinco implicados en la cárcel,
acusados por su asesinato.
La muerte
violenta de periodistas y el rezago en la
investigación de los registrados en lo que va de
este sexenio evidencian la falta de interés de
las autoridades de los tres niveles de gobierno
en combatir la impunidad y cumplir con su
obligación de acceso a la justicia y protección
al derecho de libre expresión.
La Fiscalía
Especializada para la Atención de Delitos
Cometidos contra Periodistas (FEADP), que depende
de la Procuraduría General de la República
(PGR), sigue sin ofrecer avances importantes o
datos de consignaciones que abonen a la
confianza.
La falta de
resultados en las investigaciones y el
incumplimiento de las autoridades en su
responsabilidad, ha colocado a México en el
centro de la atención de los organismos
internacionales, que han clasificado a México
entre los países más peligrosos para el
ejercicio periodístico.
No obstante la
delicada situación, apenas el pasado 17 de
febrero (luego de haber sido disuelta en agosto
de 2009) quedó instalada en la Cámara de
Diputados la Comisión Especial para dar
Seguimiento a las Agresiones a Periodistas y
Medios de Comunicación, mientras, en el Senado,
sigue pendiente la discusión y aprobación de la
ley para la federalización de los delitos
cometidos contra la libertad de expresión, a
pesar de que ya fue aprobada en la Cámara de
Diputados.
Frente al
número creciente de agresiones a la libertad de
expresión, la muerte de periodistas y los
ataques a medios de comunicación, el CEPET
expresa su más profunda preocupación y exige de
las autoridades responsables el esclarecimiento
de los casos, el combate frontal a la impunidad y
el respeto irrestricto a la libertad de
expresión y el derecho a la información de la
sociedad mexicana.
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completo en pdf
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