Fepalc
Treinta
periodistas asesinados en América Latina durante
2009
Treinta
periodistas fueron asesinados en América Latina
y el Caribe durante 2009. México, con 13
víctimas, se convierte en el país más riesgoso
para el ejercicio periodístico en la región. A
la lista se suma Colombia, con seis asesinados,
Guatemala con cuatro, Honduras y Brasil con dos,
El Salvador, Venezuela y Paraguay con uno.
PERIODISTAS
ASESINADOS
Enero-Diciembre 2009
Brasil (2) José Givonaldo
Vieira, Dalvison Nogueira de Souza Colombia
(6) María Eugenia Guerrero, José
Everardo Aguilar, Hernando Salas Rojas, Diego
Rojas Velásquez, Ferney Henao, Harold Humberto
Rivas Quevedo El Salvador (1)
Christian Poveda Honduras (2)
Osman López, Gabriel Fino Noriega Guatemala
(4) Rafael Murguía, Rolando Santis,
Jorge Mérida Pérez, Marco Antonio Estrada Orla México
(13) Jean Paul Ibarra Ramírez, Luis
Daniel Méndez Hernández, Carlos Ortega Melo
Samper, Eliseo Barrón Hernández, Martín Javier
Miranda Avilés, Ernesto Montañez Valdivia, Juan
Daniel Martínez Gil, Norberto Miranda Madrid,
Gerardo Esparza Mata, Fabián Ramírez López,
Bladimir Antuna, José Emilio Galindo Robles,
Jorge Alberto Velásquez López Venezuela
(1) Orel Zambrano, Paraguay (1) Martín
Campos Páez.
En
Latinoamérica, en los últimos doce meses, se
registraron retrocesos en materia de libertad de
prensa y derechos laborales de los trabajadores
de medios, en un contexto de crisis económica
global que ha significado despidos masivos en
algunos países.
La grave crisis humanitaria en
México, se ha profundizado con los 13 crímenes
de periodistas, donde se confabulan el
narcotráfico y la impune inactividad del Estado.
Esto en medio de una avalancha de agresiones y
amenazas contra periodistas críticos e
independientes que ha obligado a buena parte de
la prensa a la autocensura, como mecanismo de
protección.
En Colombia el gobierno minimiza
los crímenes de periodistas (seis en el 2009),
el crecimiento geométrico de los ataques
violentos contra los comunicadores y el acoso
judicial, mediante una sugestiva campaña
internacional que ha dado engañosos frutos.
Lamentablemente, en dicho país un
proyecto de ley para despenalizar la injuria y la
calumnia, presentado por la Federación
Colombiana de Periodistas, fue eclipsado por los
debates por una segunda reelección del actual
gobierno.
En Venezuela las agresiones vienen
principalmente del Estado, mediante ataques de
simpatizantes del gobierno a periodistas (en un
solo hecho fueron golpeados y heridos 12 colegas)
y a través de la no renovación de licencias a
medios de comunicación de oposición o
simplemente críticos de políticas oficiales.
Esta situación adversa a la libertad de prensa,
está acabando con la diversidad informativa que
caracteriza a cualquier sociedad democrática
para darle paso a un sistema informativo afecto
al gobierno.
En República Dominicana las
agresiones físicas contra periodistas suman en
el 2009 casi un centenar. Esta realidad se agrava
al verse invisibilizados los países caribeños
en todos los registros de violaciones a la
libertad de expresión.
Honduras se vio ensombrecida por
un golpe de Estado, con la consecuente represión
contra los medios de comunicación críticos,
periodistas independientes y corresponsales
internacionales.
Brasil, el único país que
contemplaba jurídicamente la exigencia de
título profesional para el ejercicio del
periodismo, perdió esta prerrogativa que
garantizaba un mínimo en la calidad de la
información, tras un fallo del Tribunal Supremo
Federal. La sentencia se produjo bajo un fuerte
looby de los empresarios de medios.
En Perú, aunque no se producen
crímenes de periodistas, las agresiones superan
a las de cualquier país de la región, con 180
casos en el 2009. El caso más emblemático, sin
duda, el silenciamiento de Radio La Voz, de
Bagua, emisora independiente castigada
políticamente por haber dado a conocer la
verdad de lo ocurrido durante la matanza criminal
de policías y nativos selváticos (5 de junio
2009).
En Argentina se logró la
aprobación de una Ley de Medios de
especial acento contra la propiedad monopólica
de los medios de comunicación-, presentada por
el gobierno, pero redactada por una coalición de
sindicatos, ONG y organizaciones sociales,
liderada por la Federación Argentina de
Trabajadores de la Prensa (FATPREN).
En Uruguay, la Asociación de
Prensa Uruguaya consiguió la despenalización de
los delitos de prensa, en el mes de junio.
Los asesinatos, y las agresiones
en general, han estado, la mayoría de las veces,
vinculados a destapes de casos de corrupción,
en la escena local, nacional o continental.
Las víctimas de las agresiones no suelen ser,
por regla general, directivos o trabajadores de
los grandes medios escritos o audiovisuales.
Salvo en casos excepcionales, las muertes tienen
por escenario pequeñas poblaciones y alcanzan a
comunicadores de medios locales y comunitarios o
a corresponsales de grandes medios en ciudades
menores.
La consigna durante el 2009 en
América Latina-Caribe ha sido eliminar el
mensaje. Para ello, en México, Colombia,
Guatemala, Honduras, Brasil Paraguay y Venezuela
se decidió por matar al mensajero,
con el consiguiente drama que ello arrastra para
las familias, los colegas y la organización en
sí misma. Se ha matado al mensajero,
desapareciéndolo físicamente o silenciándole
la voz. .
30 de
diciembre 2009
Celso Schroder
Presidente FEPALC
Zuliana Lainez
Secretaria de Derechos Humanos FEPALC
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