El
financiamiento de la prensa digital
Roberto Silva Rodríguez *
La
actual permanencia de los medios de comunicación
en Internet no es producto, en la mayoría de
casos hasta el momento, de un equilibrio entre
los gastos de elaboración de la información y
los ingresos obtenidos. En el caso de la prensa,
radio y televisión con páginas web, el
financiamiento se realiza con los ingresos
obtenidos en su medio habitual, además de
utilizar al personar periodístico original.
Al popularizarse
la World Wide Web, cientos de empresas se
lanzaron a diseminar información y
entretenimiento a través de Internet, creando
revistas, periódicos y otro tipo de
publicaciones. Luego de cinco años, las
proyecciones económicas no concordaron con la
realidad.
Esto ocasionó
el cierre de algunas publicaciones, no sólo de
empresas pequeñas sino también de grandes
consorcios, como Turner Network Televisión,
que tuvo que clausurar la mayoría de secciones
de su revista electrónica Spiv, que
inicialmente tenía artículos sobre música,
cine, deportes y moda. De los 15 empleados que
tenía, quedaron dos y de la publicación se
mantuvo sólo la sección sobre cine.
De acuerdo a los
especialistas en marketing, los editores
se enfrentan a algunos años de pérdidas, lo
cual sólo puede ser asumido por grandes empresas
periodísticas (1).
Otros en cambio,
tienen muy en claro que sus páginas en línea
deben obtener una rentabilidad. John Rwaling, de
la revista estadounidense de deportes Sporting
News, señala que "el caso es muy
simple: o bien obtenemos ganancias con nuestro
sitio en línea. o lo cerramos" (2).
Para recuperar la inversión, Sporting News
vende publicidad para productos destinados a
hombres de 25 a 35 años, su público objetivo.
En el caso de
Latinoamérica, muchas publicaciones
independientes que sólo se distribuyen por
Internet sobreviven porque son prácticamente
financiadas por sus propios creadores con la
colaboración de algunos amigos. Si bien el
esquema puede permitir la continuación de la
edición en línea, no cumple con el ciclo
económico (la obtención de ganancias) para
convertirlo en algo estable y que origine una
renta.
Casos de
pérdidas económicas
Editorial
New York Times Corp.1
Knight-Rider
Tribune Co.
The Chicago Tribune
Times Mirror |
Publicación
The New York Times
Segunda cadena de prensa más
importante en Estados Unidos, con 32
publicaciones en Internet.
Una de las empresas con mayor
presencia en Internet a través de las
guías locales Digital City.
The Chicago Tribune
Publica siete periódicos y
revistas electrónicas |
Nivel de pérdidas
US$ 10 000 000 en 1998
US$ 23 000 000 en 1998
US$ 30 000 000
US$ 35 000 000 en 1998
US$ 30 000 000 en 1998 |
| 1. A
pesar de las pérdidas, The New York
Times decidió eliminar a partir del 14
de julio de 1998 la suscripción de US$
35 al mes, apostando por la publicidad.
En el cuarto trimestre de 1998, las
ganancias generales de la empresa fueron
de US$ 84,3 millones. |
La
mayoría de los medios de comunicación en línea
no sólo no son deficitarios sino que también
originan pérdidas a las publicaciones escritas.
La reconocida revista Forbes reconoció en
1996 que el número de sus abonados entre los
centros de enseñanza y las bibliotecas
disminuía por las publicaciones en línea.
Las dos fuentes
de ingresos en Internet en la actualidad son:
Los primeros
avisos en Internet se desplegaron a través de banners
o barras publicitarias, que son gráficos que
enlazan a la dirección web de la empresa que
quiere vender el producto o servicio.
De acuerdo a la
empresa Jupiter Research LLC, de Nueva
York, el presupuesto de publicidad en Internet en
1996 alcanzó los US$ 300 millones en Estados
Unidos (3) y al año siguiente US$ 1
000 millones, cifras insignificantes si se
comparan con la inversión de las empresas por
los medios habituales, aunque representó un
sustancioso incremento en relación a 1995, que
llegó a sólo US$ 20 millones.
Otra
investigación de la empresa estadounidense Internet
Advertising Bureau (IAB) indicó que en 1998,
la inversión en publicidad por la Red llegó a
US$ 1 920 millones en Estados Unidos. El 54 % de
la publicidad fue a través de banners, el
40 % por auspicio, 5 % con mensajes temporales y
1 % mediante correo electrónico (4).
Entre tanto, en
el primer trimestre de 1999, la inversión
publicitaria en la Red llegó a US$ 693 millones,
un incremento de 100 % en relación a similar
período del año anterior (US$ 351 millones). La
proyección anual para 1999 llega a los US$ 3 000
millones.
Entre tanto, Zenith
Media, empresa de servicios para medios de
comunicación, indica que en 1999 se invertirán
US$ 3 400 millones en publicidad por Internet a
nivel mundial, el 2000 la cifra se incrementará
a US$ 5 400 millones y el 2001 a US$ 8 100
millones (5).
En
contraposición, sólo las principales empresas
de Internet en Estados Unidos invertirán a fines
de 1999 US$ 1 000 millones en publicidad en la
prensa, radio, televisión y paneles. El diario The
Wall Street Journal señala que la situación
no deja de ser paradógica ya que estas
compañías "invierten fortunas en una vieja
generación de medios de comunicación a los
cuales supuestamente va a reemplazar" (6).
El monto de las
inversiones en publicidad en Internet debe ser
puesto en contexto. En 1998, el mercado de
avisaje en Estados Unidos ascendió a US$ 216 000
millones, de los cuales se destinaron a Internet
US$ 1 920. En el año 2003, se espera que el
monto global ascienda a US$ 285 000 millones y de
esa cifra sólo el 1,3 % será en publicidad en
la Red.
Los primeros
banners publicitarios fueron contratados por
empresas del sector computación. Luego se
generalizaron a otros rubros como los servicios
financieros y en la actualidad ya existen avisos
para sectores específicos fuera de campo de la
informática.
Así, el informe
de IAB detalla que la industria
informática destinó US$ 461,8 millones a
colocar publicidad por Internet (7),
seguido del sector finanzas (US$ 92,8 millones),
empresas de venta directa (US$ 74,3 millones),
servicios de información local y ocio (US$ 52,3
millones) y los medios de comunicación (US$ 51,6
millones).
En América
Latina, IDC pronostica que los gastos de
publicidad en Internet crecerán aproximadamente
de US$ 45 millones de 1999 hasta US$ 645 millones
para el 2003. En la actualidad, los gastos de
publicidad en Internet se estiman en menos de un
0,25 % de las inversiones de avisaje totales en
Latinoamérica.
Hay que tomar en
consideración que sólo 50 sitios web se
llevaron en 1998 US$ 965,5 millones en publicidad
(8). IAB agrega que esos 50
lugares digitales reciben el 93 % de las rentas
generadas por publicidad, lo que significa que el
7 % restante se reparte entre los otros millones
de páginas web.
Asimismo, los
mayores porcentajes de presupuestos para
publicidad por Internet se distribuyeron entre
compañías que no son medios de comunicación.
En primer lugar se encuentra Netscape,
seguido de los buscadores Lycos, InfoSeek y
Yahoo (9). En quinto lugar aparece
el web Pathfinder, quiosco que agrupa los
recursos periodísticos y editoriales del grupo Time
Warner Inc.
Además, los
precios de los avisos en línea se encuentran en
una pendiente descendente. AdKnowledge,
una firma estadounidense que asesora la compra de
publicidad en Internet, señala que el precio
promedio que los anunciantes pagan por mil
visitas de un anuncio cayó un 5,6 % en diciembre
de 1998, frente a similar mes de 1997, para
terminar en US$35,13 (10).
No obstante del
sombrío panorama, los pronósticos a futuro son
optimistas y señalan que el crecimiento
exponencial de la Red permitirá incrementar la
publicidad en línea a US$ 15 billones en el año
2003.
Un estudio
realizado por Forrester Research Inc (11)
indica que si bien las mayores inversiones
continuarán en Estados Unidos -país con
absoluto dominio en el negocio- los mercados
internacionales, especialmente Europa y el lejano
Oriente, coparán una franja de este sector. La
empresa considera que la cuota del mercado
norteamericano pasará del 87 % que tiene
actualmente al 70 % en los primeros años del
próximo milenio.
Bill Bass,
especialista en publicidad de Forrester
Research Inc., afirma que las inversiones por
publicidad en Internet serán mayores a las que
se realicen en la radio o en las revistas en el
año 2003. En el caso de los Estados Unidos,
afirma que el gasto en publicidad en línea por
persona se incrementará de la media actual de
US$ 25 a US$ 103, cantidad que será un tercio
menor a la inversión en campañas por
televisión, pero superior a la de la radio y las
revistas.
Actualmente, el
87 % de los diarios estadounidenses con páginas
web captan publicidad, un 40 % ha definido el
tamaño de sus barras publicitarias, un 43 %
dispone de tarifas detalladas y un 22 % admite
anuncios clasificados.
Algunos medios
en Internet optan por vender sus publicaciones en
línea a través de suscripción. Una encuesta de
Editor & Publisher establece que en
febrero de 1997 el 11 % cobró por el acceso a
sus servicios, mientras que el 89 % brindó
acceso gratis y el 85 % afirmó que no cobraría
en el futuro.
Uno de los casos
más importante de publicaciones digitales por
suscripción es The Wall Street Journal,
que desde el 21 de setiembre de 1996 ofrece
acceso a su versión interactiva a un precio de
US$ 49 anuales o US$ 29 para los suscriptores de
la edición de papel que ya pagan US$ 164 al
año. Desde el 4 de marzo de 1999, brinda
suscripciones diarias por US$ 1,95, cifra
superior al valor del ejemplar impreso que se
vende a US$ 0,75, pero que la empresa justifica
por los servicios extras que obtiene el afiliado
por Internet, como acceso a los archivos y a los
artículos publicados fuera de Estados Unidos.
El director de
negocios de The Wall Street Journal,
Thomas Baker, explicó que el periódico se daba
por satisfecho si a finales de 1996 conseguía
alrededor de 25 000 suscriptores (12).
En sólo tres semanas, ya se contaba con 30 000
suscriptores, sin contar con los 100 000 que
tenían acceso gratuito en 1996 por utilizar el
browser Internet Explorer, de Microsoft (13).
Para marzo de 1998, la cifra llegaba a 150 000
suscriptores, y los editores esperan alcanzar la
rentabilidad en 1999.
Aunque la cifra
representa menos del 10 % de la circulación del
diario impreso, que vende 1 800 000 ejemplares
diarios, algunos analistas la consideran
prometedora porque insisten en que Internet es un
territorio virgen y no existen parámetros para
medir el éxito de las publicaciones que se
aventuran en el nuevo medio.
"Llegar a
los 30 000 lectores en tan corto plazo (tres
semanas) significa haber obtenido una respuesta
sólida", asegura John Morton, analista de
medios impresos de la compañía estadounidense Lynch,
Jones & Ryan.
Ejemplos
de publicaciones digitales con acceso mediante
suscripción (14)
Publicación
Business Week
Comumer Report
The Economist
Money
Slate
Wall Street Journal
|
Precio
US$ 39,95 por versión
web
US$ 42,95 edición impresa y web
US$ 2,95 por mes. US$ 24
por un año
US$ 19 para
suscriptores de la versión impresa
US$ 48 por año. Los suscriptores
de la revista impresa lo obtienen gratis.
US$ 49,95 al año. US$ 29,95 para
quienes ya tiene la suscripción de la
versión impresa.
US$ 19,95 por año. US$ 29 para
quienes ya tienen la suscripción en
papel.
|
Acceso
a:
La página web,
incluyendo fuentes adicionales de
noticias y función de búsqueda.
Todos los artículos y archivos.
Contenidos completos de la
publicación en papel y archivos.
Archivos aumentados y herramientas
de inversión y análisis.
Acceso a toda la publicación.
Versión impresa y acceso a
noticias adicionales.
|
Hasta
el momento, algunos medios de comunicación, en
especial los especializados y las revistas
eróticas (15), cobran por el acceso a
sus páginas electrónicas. Este es el caso de Sport
Zone, empresa conjunta de la cadena deportiva
ESPN (de Walt Disney) y Starware
Corp, que ofrece acceso por US$ 39,95 al
año, $ 4,95 al mes e inclusive US$ 1 por un
día. Sobre Sport Zone hay que señalar
que en 1995 vendía la publicidad más cara en
Internet, a un valor de US$ 100 mil por
trimestre.
Los micropagos
-transacciones en las que se les cobra a los
usuarios de la web una tarifa que oscila entre
fracciones de un centavo hasta un dólar- son un
método cada vez más utilizado en Internet. Yankee
Group, que sigue la pista al sector en
línea, señaló que los micropagos podrían
llegar a los 350 millones de dólares para el
2000 (16).
En el caso de Sport
Zone, se asoció con Cyber Cash,
especialista en facturación electrónica, para
el cobro de la tarifa de un dólar, que atrae a
quienes les interesa un evento deportivo en
particular.
Reuters,
por su parte, vende sus informaciones pero no a
los usuarios finales, sino a otros sitios web.
Aunque cuenta con su propia página, la agencia
vende sus noticias a más de 200 paginas
digitales, incluyendo a portales como Yahoo,
Excite y Lycos, las versiones
digitales de The New York Times y The
Wall Street Journal, así como a proveedores
como America Online. En 1999, el 55 % de
los ingresos de Reuters provenían de la
web, en lugar de sus negocios tradicionales de
venta de información a periódicos, radios y
canales de televisión. Su filial en la Red, Reuters
New Media International, es rentable desde
1997.
Reuters o
The Wall Street Journal son casos singulares
ya que en general es difícil conseguir que los
usuarios se suscriban a servicios informativos.
La principal razón es el alto porcentaje de
información que se obtiene en Internet
totalmente gratis. El origen de la Red, creada
por científicos y estudiantes, le dio unos
valores y un espíritu incompatibles con los
fines comerciales. Aunque desde la aparición de
la web se llenó de páginas electrónicas de
empresas, la tradición de suministrar
información gratis es fuerte.
Lo que cuenta es
ver si se puede transformar a la Red de un medio
donde la información básicamente circula gratis
a uno en el cual hay que pagar por ella.
Esta
preocupación hizo que los editores de la revista
digital Slate, de propiedad de Microsoft,
desistieran por más de un año de su intención
inicial de cobrar una suscripción.
Sin embargo, Microsoft
decidió finalmente que su revista sobre
actualidad, política y cultura tenga un precio,
establecido en US$ 19,95 al año, por considerar
que la idea de mantener una publicación
solamente con la publicidad está condenada al
fracaso (17).
Los editores de
las publicaciones en línea con acceso mediante
suscripción, consideran que Internet se
convertirá en una plataforma donde se cobrarán
por los servicios, como ocurrirá en la futura Autopista
de la Información. Señalan que brindar
información en forma gratuita es parte de una
estrategia para hacerse con una cuota del
mercado, pero no es el modelo que durará para
siempre ya que las publicaciones tendrán que
evolucionar hasta convertirse en ediciones
pagadas.
Buscando
respuestas
A pesar del
panorama deficitario, algunos especialistas son
optimistas. Noelia Fernández, profesora de la
Facultad de Comunicación de la Universidad de
Navarra, afirma que el crecimiento de la
audiencia, las posibilidades de mejorar el
mensaje publicitario y su efectividad -casi un 80
% de los usuarios recuerdan los mensajes vistos
por primera vez- hacen de la red un mercado con
mucho futuro (18).
Por su parte, el
director adjunto de The Jerusalem Post Online,
Derek Fattal, considera que el nivel de anuncios
depende de la calidad de la información que
brindan los medios. En tal sentido, apuesta por
acercar la información a los usuarios. "Por
ejemplo, con servicios locales que informen sobre
el estado de tráfico en las calles de una ciudad
o de los horarios de los autobuses se
conseguirán anunciantes locales y por lo tanto
una importante fuente de ingreso (19).
Jack Fuller,
presidente de Tribune Co. admite que, a
pesar de las pérdidas económicas actuales, sus
guías locales en línea son una buena inversión
porque tienen una alta proyección (20).
El criterio,
entonces, es conseguir lectores para luego
obtener ingresos, con la confianza de que
Internet será cada vez más importante en el
mercado periodístico, gracias a las ventajas que
presenta frente a los medios tradicionales.
Algunos
periódicos como The New York Times
consideran que los ingresos no son realmente lo
importante. La cuota del mercado es el criterio
que se debe tomar en cuenta para el éxito de las
publicaciones en línea, anotan los responsables
de la publicación en línea que en 1997 perdió
15 millones de dólares no obstante que los
ingresos por publicidad crecieron en más de un
60 % en relación al año anterior (21).
Los directivos
de los medios de comunicación estadounidenses
consideran que el futuro de la publicidad en los
medios electrónicos marcha hacia los anuncios
clasificados, que en su país representa un 40 %
de los ingresos de los periódicos impresos. En
el año 2000 esperan que el 10 % de los anuncios
por palabras se gestionará a través de la Red.
Precisamente,
hacia el mercado de los avisos económicos se
dirigen las nuevas publicaciones digitales que
ofrecen páginas web para ventas de vehículos,
inmuebles y empleos, las tres grandes áreas
tradicionales de los anuncios clasificados.
A pesar de los
tropiezos para conseguir suscripciones y
publicidad, todas las empresas editoras tienen en
claro que no pueden seguir brindando información
gratis y de calidad cuando cuesta mucho
conseguirla. Anotan que los ingresos por
publicidad no son suficientes para sostener una
edición digital y tampoco lo serán en el
futuro,
Una respuesta
puede ser la combinación de información gratis
financiada por la publicidad y otra que requiera
suscripción. En El Nuevo Herald, por
ejemplo, se puede acceder a la información
diaria en forma gratuita, mientras que el ingreso
a los archivos de los diferentes diarios de la
organización Knight-Ridder es restringido
a un pago mensual.
El País,
de España, ofrece también servicios de pago. El
primero es para las empresas que buscan
información sobre las entidades con las que
mantienen relaciones comerciales, previo pago por
cada consulta. El otro servicio es Súper
Línea Tributaria, con información detallada
del sistema impositivo español. El ingreso es
por suscripción mensual.
San Jose
Mercury, de Estados Unidos, ofrece gratis
titulares de informaciones y resúmenes
noticiosos, mientras que por el pago de US$ 4,95
mensuales, se puede acceder al texto completo de
los artículos, actualizaciones cada hora,
servicios de agencias de noticias y notas de
opinión. Un servicio parecido ofrece USA
Today en la Red por US$ 12,95.
La revista The
Economist ofrece el 20 % de sus artículos
semanales en forma gratuita y el resto puede
observarse previo pago de una suscripción de US$
8. La publicación británica no tiene previsto
recuperar su inversión en Internet hasta el año
2000.
La página Pathfinder,
que reune las publicaciones digitales del grupo
Time Inc., combina publicaciones pagadas -como
Entertainment Weekly- con revistas de acceso
gratis, como Fortune. Sin embargo, las
pérdidas continúan, llegando a 10 millones de
dólares anuales (22).
Otros
sistemas de ingreso
Además de la
publicidad y las suscripciones, algunas
publicaciones en línea aprovechan su popularidad
y alto número de visitas para obtener ingresos a
través de la venta de servicios y productos.
The
Washington Post es uno de los periódicos
más importantes que convirtió sus páginas en
portales locales en donde se ofrece a los
usuarios tiendas virtuales para comprar
productos.
Además del
diario electrónico que se coloca en la Red, el
periódico se convierte en guía para los
turistas y los usuarios, con listados sobre las
entradas disposibles, los calendarios de las
películas de estreno y los restaurantes, así
como almacenes virtuales donde se puede comprar
con tarjeta de crédito.
Los primeros en
aplicar este modelo fueron las revistas virtuales
musicales, que en Estados Unidos representan un
mercado pujante. La facturación por concepto de
publicidad, venta de discos, entradas a concierto
y productos relacionados con el sector ascendió
a US$ 71 millones en 1998 y podría dispararse a
US$ 2 800 millones el 2002, según la firma de
asesoría Jupiter Communications (23).
A pesar de que
en algunos casos los ingresos por las ventas son
superiores a la publicidad, las empresas editoras
de las revistas web musicales no descuidan su
contenido informativo, toda vez que es el
atractivo inicial que permite la visita de los
potenciales compradores. Es así que MTV
Online de Viacom, la página
electrónica de música más grande y popular
actualmente, cuenta con el apoyo de 90 personas,
incluyendo 12 redactores y editores, encargados
de los reportajes en línea (24).
Un camino
similar tomaron las estaciones de radio en
Internet. Un ejemplo es GoGaGa, de Estados
Unidos, que despliega en la pantalla la lista de
canciones que se transmiten en cada programa. Si
algún usuario está interesado en adquirir una
canción, presiona con el ratón el hiperenlace
situado al lado de la canción y pasa a la
página electrónica de Amazon u otra
empresa minorista en línea especializada en
ventas de música. Si el oyente hace una compra, GoGaGa
recibe una comisión de entre 5 y 15 %.
Time Warner
Inc. cambió su estrategia original de buscar
ingresos mediante publicidad y ahora es un
minorista en Internet que vende una gama de
productos relacionados con sus empresas
periodísticas y de entretenimiento.
En el campo de
los servicios, The Wall Street Journal
ofrece en su sitio web FutureStep un
servicios de reclutamiento de personal ejecutivo,
en forma conjunta con la empresa Korn/Ferry
International, especializada en el rubro.
Para los profesionales, brinda inscripciones
confidenciales a fin de incluirlos en sus listas
de candidatos. A las empresas, proporciona
propuestas de ejecutivos (entre los profesionales
inscritos). Entre tanto, los anunciantes del
diario que buscan personal, se les brinda
servicio de evaluación de aspirantes.
Aunque
inicialmente se brinda en inglés y para Estados
Unidos, The Wall Street Journal
ofrece ampliar el servicio a otros idiomas y a
diferentes países.
_____
Notas:
1 Dow Jones & Co,
una de las principales editoras de Estados
Unidos, admite en su principal publicación, The
Wall Street Journal, que "puede darse el
lujo de ser paciente" y esperar la llegada
de un equilibrio financiero.
2 USIS, Internet y
periodismo: Un tema para debatir, diario El
Comercio, Lima, 1 de febrero de 1998, p G8.
3 CLARK, Don, Internet: las
pérdidas desconectan a muchas publicaciones en
línea, The Wall Street Journal Americas, El
Comercio, 15 de enero de 1997.
4 Publicidad en Internet
creció un 112 % en 1998, diario El Mundo,
España, 17 de mayo de 1999.
5 Zenith Media es una
empresa conjunto de los grupos publicitarios Saatchi
& Saatchi y Cordiant Communications
Group. La publicidad en Internet se
duplicará el 2000, Agencia Reuters, Londres,
5 de julio de 1999.
6 HWANG, Suein, Pese a
pérdidas, firmas de Internet preparan gran
ofensiva publicitaria, The Wall Street
Journal Américas, El Comercio 20 de agosto de
1999.
7 Microsoft destinó US$
34,9 millones, IBM US$ 28,5 millones y Compaq
US$ 16,2 millones.
8 eMarketer, empresa
estadounidense, precisa que los 50 web se
llevaron ese año el 95 % de la inversión en
publicidad.
9 El éxito alcanzado por los
buscadores para obtener publicidad se justifica
en el hecho de que son los sitios web más
usados. Entre las 25 páginas más visitadas en
la web, el 36 % son programas de búsqueda como Excite,
Yahoo, Infoseek y Lycos. WEBER, Thomas, El
ciberespacio al desnudo: quién lo habita y cómo
se usa, The Wall Street Journal Americas, El
Comercio, Lima, 17 de abril de 1998
Ante los buenos resultados de
los buscadores en materia publicitaria, otras
empresas desea sumarse el éxito, como
Telefónica, que en abril de 1997 firmó a
través de su filial Telefónica Publicidad e
Información (TPI) un convenio con Altavista,
mediante el cual la empresa estadounidense cede
el uso de su marca, el software de búsqueda y la
base de datos de direcciones en Internet para que
TPI pueda crear una réplica del buscador
y gestionar la publicidad en el nuevo sitio.
10 Los anuncios en línea
caen a precios de liquidación, The Wall
Street Journal América, El Comercio, 25 de
febrero de 1999.
11 CERNUDA, Olalla, La nueva
gallina de los huevos de oro de Internet, El
Mundo, España, 24 de agosto de 1998.
12 SÁNCHEZ, Emilio, "Journal"
pone a prueba rentabilidad de Internet,
Agencia EFE , Washington, 20 de setiembre de
1996.
13 WEBER, Thomas, TAMBURRI,
Rosanna, Los lectores, dispuestos a pagar por
un diario interactivo, The Wall Street
Journal Americas, El Comercio, 10 de octubre de
1996.
14 SANDBERG, Jared, Ya nada
en gratis en la vida. Las revistas en línea
comienzan a cobrar por su contenido en la Web,
The Wall Street Journal Americas, El Comercio, 27
de febrero de 1998.
15 CNN informa que la
mayoría de sitios webs pierde todo lo invertido
a excepción de los 28 mil sites dedicados a
temas sexuales para adultos. Un caso es Club
Love, de Internet Entertainment Group,
que ganó 20 millones de dólares en 1997.
16 The Wall Street Journal
Americas, El Comercio, marzo de 1997.
17 Cuando apareció Slate
en 1996, su director Michael Kinsley explicó que
se suspendía el proyecto de cobro de
suscripción señalando que "hay demasiadas
personas... que se sienten demasiado atraídas
por la novedad del medio como para querer pagar
un poco más por recibir un contenido
específico". En febrero de 1996, Rogers
Weeb, editor de la revista, comentó que
"todavía no estoy seguro de que la
publicidad y el comercio electrónico lograrán
materializarse lo suficiente como para sostener
financieramente una publicación como Slate.
Incluso si la publicidad en Internet se duplicara
de aquí en los próximos tres a cinco años. No
estoy seguro de que sea suficiente".
SANDBERG, Jared, Ya nada en gratis en la vida.
Las revistas en línea comienzan a cobrar por su
contenido en la Web, The Wall Street Journal
Americas, El Comercio, 27 de febrero de 1998.
18 Página web de la
Universidad de Navarra, sección noticias, 7 de
noviembre de 1997.
19 MARCOS, Charo, Los medios
apuestan por la publicidad para financiar
Internet, diario El Mundo, España, 7 de
noviembre de 1997.
20 Vicent Giuliano, presidente
de la empresa estadounidense The Electronic
Publishing Group, afirma que las guías
locales digitales tienen un gran futuro porque
las personas dedican un 80 por ciento de su
dinero y esfuerzo a su entorno más cercano.
21 Dos años después de
aparecer la página web de The New York
Times, la publicación digital alcanzó 1 900
000 visitas diarias, superando en número a la
edición impresa, que llega a 1 300 000
ejemplares.
22 CLARK, Don, Internet: las
pérdidas desconectan a muchas publicaciones en
línea, The Wall Street Journal Americas, El
Comercio, 15 de enero de 1997
23 REILLY, Patrick, Las
revistas de música ahora quieren una tajada de
Internet, The Wall Street Journal Americas,
diario El Comercio, Lima, 16 de abril de 1998.
24 Gracias a una alianza entre Viacom
(su empresa matriz) y TCI Music
(la división en línea de Liberty Media Group),
MTV relanzó sus servicios digitales en
junio de 1999.
* Roberto Silva
Rodríguez es un
periodista peruano, bachiller en Comunicación
Social, egresado de la Universidad Nacional Mayor
de San Marcos, de Lima. Ha colaborado en el
diario oficial El Peruano,
luego en Radio
Antena 1 y desde 1995
en Radioprogramas
del Perú, donde
redacta las informaciones para la página web de
la emisora (www.rpp.com.pe). Es también
colaborador de Sala de Prensa.
|