Sobre los
monopolios mediáticos en Argentina
Felipe
Deslarmes *
Osvaldo
Papaleo, hoy empresario teatral y
cinematográfico, se volvió a meter de lleno en
el escenario político tras su aparición en las
audiencias públicas que se realizaron para
debatir la nueva Ley de Servicios de
Comunicación Audiovisual. El ex secretario de
Prensa de la ex presidenta Estela Martínez de
Perón, que fuera secuestrado y torturado durante
la última dictadura, asegura que el monopolio
creado por el Grupo Clarín comenzó a gestarse
bajo el régimen comandado por Jorge Rafael
Videla.
Papaleo detalló
el modo por el cual Clarín, La Razón y La
Nación se quedaron con Papel Presa, la piedra
fundacional de un monopolio mediático que
creció al amparo del poder de turno durante
treinta años.
Pese a su
historia, a muchos les sorprendió su
participación en las audiencias públicas.
Mi
participación en las audiencias públicas es
natural. Pese a la sorpresa de algunos, tengo una
larga militancia en el justicialismo discutiendo
el tema de los medios de comunicación. Yo soy de
la generación que en los años 73,
74, 75 y hasta el golpe de Estado
participó de la política sobre los medios de
comunicación que el general Perón instrumentó
en su retorno a la Argentina. Aquella política
involucró el cese de las licencias televisivas
de los canales de aire. En aquel entonces
también se planteó el tema de la legislación y
las normas. Allí tuvimos conciencia y tomamos
medidas de transformación en los medios.
¿La
transferencia bajo el régimen de la dictadura de
Papel Prensa a los diarios Clarín, La Nación y
La Razón es la piedra fundamental del monopolio
comunicacional en la Argentina?
Con
respecto a Papel Prensa lo que hay que explicar
es que era una sociedad que tenía la familia
Graiver en un 75% y el Estado nacional en un 25%.
Se había constituido a fines de la década del
60. De a poco se fue transformando en una
planta importante en la zona de San Pedro y
Baradero, fundamentalmente por la explotación
del papel nacional y por la producción,
principalmente de papel para los diarios. Hasta
ese entonces había una enorme cantidad de papel
que se consumía y se tenía que importar,
cuestión que era bastante onerosa para los
medios gráficos nacionales. En marzo de 1977
fueron detenidos casi la totalidad de los
miembros de la familia Graiver. El padre, la
madre y la esposa de David Graiver, que había
fallecido el 7 de agosto de 1976 en un accidente
aéreo en México.
¿Qué
pasó dspués?
Si bien
Papel Prensa era uno de los activos más
importantes de Graiver, no era éste su único
negocio. Entre agosto del 76 y marzo del
77, cuando la familia estaba liquidando sus
activos, recibió algún tipo de oferta por parte
de Clarín, La Razón y La Nación para comprar
Papel Prensa. De hecho, la tarde del día en que
detienen a la mayoría de la familia, mi hermana,
Lidia Papaleo de Graiver, asistió junto a
Isidoro Graiver a una reunión con representantes
legales y algunos miembros de los directorios de
estas empresas para ver si se podía firmar una
carta de intención para comprar la empresa. Esa
noche son detenidos.
Y a su vez
se produce otra cadena de secuestros...
Allí
comienza otra actividad. La dictadura acciona
contra el diario La Opinión, que dirigía Jacobo
Timerman y del cual era propietario David
Graiver. Así se iba desarrollando la política
de los medios. A su vez, un tribunal de guerra
condena a la familia Graiver en base a
declaraciones arrancadas bajo tortura en el Pozo
de Banfield y en el Puesto Vasco de Bernal.
Yo también soy detenido y paso nueve meses en el
Puesto Vasco. La familia Graiver es blanqueada,
al igual que Jacobo Timerman. Pero la familia
queda detenida. Yo salgo a los nueve meses y me
voy del país.
¿Cómo
siguió el proceso judicial?
A partir
de allí empezamos a intentar que la familia
Graiver fuera juzgada por la Justicia Civil y no
por la Justicia Militar. Luego los Graiver fueron
incluidos en lo que se llamó el acta
institucional, donde había muchos
dirigentes políticos, por ejemplo Lorenzo
Miguel, Jorge Taiana, Carlos Menem, entre otros.
El acta significaba que uno perdía los derechos
civiles y económicos. Esto significa que todos
los bienes de la familia pasaban a estar en manos
de la Comisión Nacional para la Recuperación
Patrimonial (Conarepa). Por lo tanto, el 75% de
Papel Prensa pasa a estar en manos del Estado. A
fines del 78 se convoca a una asamblea para
tratar el tema accionario de la empresa. En ese
momento me reúno con el abogado de Clarín,
Bernardo Sofovich, quien me advierte que se va a
realizar una multiplicación de las acciones y la
posterior cesión a Clarín, La Nación y La
Razón. Con la multiplicación, las empresas se
aseguraban la posición dominante por más que la
familia Graiver recuperara sus acciones. De esa
asamblea no pudimos participar, nos fue
prohibido.
Y ahí
comienza a cerrar esa parte de la historia...
Así
Clarín compró Papel Prensa, con la familia
Graiver detenida y juzgada por un tribunal de
guerra de la dictadura. A partir de allí Clarín
ejerció el monopolio de la venta de papel para
diarios. Cuenta de esto dieron Julio Ramos (N. de
R: Los cerrojos a la prensa), fundador de Ámbito
Financiero, y Héctor Ricardo García, que
durante muchos años fue dueño de Crónica.
¿El
proyecto de ley que se está discutiendo en el
Congreso es una herramienta adecuada para limitar
la concentración de los medios?
Si bien la
Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual no
incluye a los medios gráficos, me parece que
ésta es una forma de limitar a Clarín y otros
grupos que imitan a Clarín en la monopolización
de los servicios. La estructura básica de
Clarín se sustenta en el diario, después se le
cedió un canal de televisión y a partir de
allí hizo una cadena de comunicación
impresionante en todo el país. Estamos ante la
posibilidad de pegarle en el espinazo a un
monopolio real, tanto de la información como de
la conducta de la gente. Clarín, lo vemos en la
defensa encendida de algunos actores, ha
convertido a los medios de comunicación de la
Argentina en una actividad empresaria sin ningún
tipo de ética profesional.
Además, Clarín
ha generado en el interior del país verdaderas
cadenas que impiden la expresión libre de
organizaciones, sectores empresarios, ONG y
universidades. Este país está monopolizado por
el Grupo Clarín, que cuenta con dos empresas de
cable que tienen el 50 % de los abonados y con
una red nacional impresionante. Esta ley abre ese
camino. Si bien esta norma no habla de medios
gráficos, es importante lo de Papel Prensa para
entender quién habla de ley mordaza.
Qué autoridad tiene para hacerlo cuando Clarín
fue la gran mordaza de los medios gráficos
durante los últimos 30 años.
¿Por qué
cree que cierta parte de la opinión pública no
está convencida de que éste sea el camino
correcto?
Hay
sectores políticos, como el radicalismo, que no
comulgan con la ley. Esto me sorprende, por la
historia del radicalismo que siempre ha abogado
por la presencia del Estado en los medios. Ahora
yo veo a diputados y senadores radicales
utilizando un lenguaje liberal y no lo puedo
creer. Pero hemos logrado cosas. Ahora sabemos
quien es quien. Se ha blanqueado la situación.
Por primera vez estamos hablando de lo que
realmente ocurre. Por otra parte acá hay que
generar una televisión por cable de calidad. Hoy
los operadores de cables no generan trabajo, sino
que son simples vendedores de espacios.
¿Es
acertado el momento político para llevar
adelante la ley?
Sí, es
acertado. Este es el momento. Porque si no van a
seguir eligiendo presidentes, ministros y van a
seguir siendo una fuerte influencia en la
política argentina. Entonces cualquier momento
es el oportuno. Además, si se logra se va a dar
un gran paso. Y no tenga dudas de que van a
aparecer inversores privados que van a hacer
televisión. No seamos pesimistas, no podemos
creer que el único que tiene dinero para
invertir en esto es Clarín. Ahora, hasta que no
salga la ley del Senado, hay una realidad: la del
debate, la del miedo. Pero una vez que la ley
salga la realidad va a ser otra, yo sé de grupos
empresarios que creen que los medios son una
buena inversión. Por eso pongo un paréntesis
hasta que la ley sea un hecho consumado, vamos a
escuchar otro lenguaje, incluso de muchos que se
mantuvieron ajenos a esta discusión. Además,
esto que dicen, que en diciembre van a modificar
la ley... Yo la verdad no creo que sea tan
fácil. Primero, porque los diputados que entran
no son un bloque. Y después, porque la relación
con Clarín ya no va a ser la misma, ya no va ser
una relación de patrón y empleado.
¿Hay un
paralelo histórico que se pueda trazar entre
aquel gobierno del peronismo que se sostuvo
enfrentado a la prensa y éste que encabeza
Cristina Fernández?
Sí, con
este tema sí. Este gobierno no dio todos pasos
felices en este tema, por ejemplo cuando se
permitió la unidad entre Cablevisión y
Multicanal. Por eso me causa gracia cuando la
oposición plantea la necesidad de un largo
debate sobre estos temas cuando ante aquel
decreto nadie dijo que venga al
Parlamento. Yo creo que el Gobierno ahora
sí va a enfrentar algo parecido a aquello. Va a
tener que enfrentar un violento ataque bajo
métodos sutiles. La difusión violenta de los
piquetes y todo lo que ha aparecido en el último
tiempo. Todo esto tiene que ver. Siempre, hasta
el más inocente defensor de una causa popular
puede jugar para el enemigo.
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Felipe Deslarmes es
reportero de Miradas al Sur, donde publicó esta entrevista el 26
de septiembre de 2009.
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