El nuevo
periodismo es el que
da sentido a las cosas: Kovach
Susana
Reinoso *
Bill
Kovach es un maestro de periodistas. Hace años
su libro Los elementos del periodismo,
escrito en colaboración con Tom Rosenstiel, se
convirtió en bibliografía obligatoria en las
carreras de comunicación en los Estados Unidos.
Exeditor de The Atlanta Jornal Constitutional
y ex periodista de The New York Times,
Kovach dice lo que a todo periodista que se
precie le cuesta admitir: que el mundo de la
noticia tal y como se conocía ha colapsado. Y
que el reportero ya no es el único custodio de
la información.
Su actitud
frente a las nuevas tecnologías de la
comunicación es proactiva, pese a las críticas
que también formula, y dice que si hoy comenzara
su carrera, lo haría directamente en un diario
digital.
En diálogo con La
Nación, este maestro premiado y fundador de
una de las más prestigiosas instituciones
periodísticas de Estados Unidos, el Comité de
Periodistas Preocupados (Committee of Concerned
Journalists), con más de 9 mil miembros en todo
el mundo, lanza reflexiones provocativas:
"No volveremos a trabajar como lo hacíamos.
Eso pasó. Tenemos que aprender a trabajar con
los lectores. La audiencia es nuestra amiga y no
es idiota. No tenga dudas. La prensa en papel
dejará de ser masiva, no hay razón para que
continúe siéndolo. Sobrevivirá por un
período, hasta que mi generación desaparezca.
Quizá, en diez años". Y agrega que si hoy
tuviera que fundar un diario en papel o en la
red, no dudaría donde invertir.
Kovach,
actualmente a cargo del Proyecto para la
Excelencia del Periodismo, inauguró el IV
Congreso del Foro de Periodismo Argentino (Fopea)
en la Universidad de Palermo (UP), con una charla
sobre los desafíos del periodismo que viene.
Dice que el periodismo tiene que volver a sus
fuentes: verificar la información y contar la
verdad. "El periodista tiene que decirle al
lector, con la mayor transparencia, qué sabe,
cómo lo sabe, cuáles son sus fuentes y qué es
lo que no sabe".
¿Cuáles
son las amenazas reales del periodismo en la
actualidad?
-El periodismo
tiene que construirse hoy una protección para la
información que produce con el fin de evitar,
por ejemplo, que Google redistribuya en forma
gratuita el material protegido con copyright.
Tiene que crear una nueva relación con la
audiencia usando las herramientas que
proporcionan las nuevas tecnologías. La idea del
periodista como filtro que decide qué se publica
y qué no se publica está terminada, porque la
información circula libremente de todos modos en
internet. El periodismo necesita desarrollar una
nueva relación con la audiencia, en la que ya no
le cuenta la noticia sino que le propone discutir
la información y le dice: "Déjenme
ayudarlos a entender ésto que pasa". Ya no
existe el periodismo que sólo transmite
información. El gran desafío es sacar
conocimiento de la información con la
participación de los lectores. El nuevo
periodismo es el que da sentido a las cosas. Si
no resolvemos estas amenazas, va va a
desaparecer. El ser humano tiene hambre de
información, de modo que si no lo hacemos
nosotros, la gente joven va a encontrar una
manera de satisfacer ese hambre. En el camino,
puede morir la democracia. Porque está el poder
político, el de las corporaciones, el de las
organizaciones sociales y religiosas. Ellos
disponen de sofisticados sistemas de
comunicación como para decirle a la gente qué
pensar y qué hacer. Sin una prensa independiente
que se contraponga a esos poderes, la democracia
puede morir.
¿Por qué
todo el mundo quiere contar hoy la noticia? ¿Es
por insatisfacción del público o por un
crecimiento de la demanda?
-Es la
naturaleza humana y la necesidad del hombre de
estar comunicado. Desde nuestra alma tenemos
necesidad de comunicarnos y esto comenzó con la
primera pintura rupestre . Hay más lectores de
periódicos que nunca, pese a que se dice que la
prensa escrita está muriendo, porque ha crecido
la audiencia de los diarios digitales. La raza
humana está hambrienta de palabras. Hay
científicos que al homo sapiens le dice homo
curiosus.
¿Cómo se
puede mejorar la relación con los lectores,
cuando buena parte de sus aportes en los diarios
digitales son agresivos o tienden a desvirtuar lo
publicado en lugar de enriquecer la información?
-La gente no es
estúpida. Puede ser ignorante en muchas cosas,
pero no estúpida. Si la audiencia procede de esa
manera, es nuestra culpa porque no somos capaces
de formar comunidades de lectores que se
comprometan con sus aportes a resolver
determinadas cuestiones. Si uno se los propone en
forma lúdica, como en el juego SimCity, se puede
modificar esa participación. La gente comprende
la diferencia entre información y
entretenimiento, pero el asunto es si nosotros
les brindamos suficiente información que le dé
sentido a las cosas. Todavía no usamos bien la
interactividad para obtener conocimiento de la
información. Tenemos que comprometer a los
lectores en el proceso informativo. Eso es más
atractivo que el acto mismo de informar.
¿Es
correcta la estrategia de fortalecer la prensa
digital a expensas de la prensa en papel?
-La única
manera de sobrevivir es aceptar aquello que no
podemos cambiar. El camino es adaptarnos a ello,
porque eso nos da un potencial mayor para hacer
un mejor periodismo. Estas tecnologías nos
ayudan a tener más fuentes. Tenemos que
descubrir la manera de enganchar a la gente en el
proceso de la información, educarlos para que
sepan qué es la información verificable y cómo
trabajamos, para alejarlos de la propaganda que
les dice qué tienen que pensar. Lo que no está
bien es fortalecer un nuevo modelo a expensas de
otro. No hacemos mejores periodistas,
castigándolos. Hay que encontrar el modelo de
negocio que ayude a resolver esta situación y
capacitar a los periodistas.
¿Allí
entra el modelo de micropagos en los diarios
digitales para acceder a determinados contenidos?
-Sí, es una de
las posibilidades. Para tener la información
completa que se produce en los sitios podría
instrumentarse un sistema de micropagos. Allí
cobra importancia la necesidad de educar a la
gente en nuestros procesos de trabajo, para que
conozcan su valor.
¿Y qué
posibilidades de éxito tendría si hoy la gente
tiene información gratuita en la red?
-El periodismo
tiene que construir una forma de protección,
fortalecer el copyright. El 9 de diciembre el CCJ
se reunirá en el Club Harvard de Nueva York con
los directores de los doce grandes periódicos de
EE.UU. para acordar un sistema común de
micropagos y ponerlo en marcha al mismo tiempo.
Las compañías periodísticas comenzarán a
trabajar juntas ese nuevo modelo de negocio,
aunque luego compitan en las noticias.
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Susana Reinoso es
reportera del diario argentino La Nación, donde publicó esta entrevista el 22
de noviembre de 2009.
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