Irán:
información atomizada, la nueva ola
Santiago
ODonnell *
Mucho
se habló de la irrupción de los nuevos medios
de comunicación en la gestación de las
protestas callejeras que estallaron en Irán tras
las elecciones del 12 de junio. Sin embargo, no
es la primera vez que miles de personas se
manifiestan en contra de un régimen represivo.
Antes no existía Twitter y la gente se
comunicaba igual.
Lo que resulta
novedoso es la cobertura mediática de la
revuelta. Por primera vez desde la primera Guerra
del Golfo, en 1991, ocurre un evento de interés
mundial y la audiencia internacional no se vuelca
en forma masiva a mirar la CNN, la BBC o algún
otro canal de noticias. Tampoco sale a agotar las
ediciones de los grandes diarios ni invade sus
sitios web.
Mucho menos
espera el horario del noticiero para enterarse de
las últimas novedades. Esta vez los blogs, las
aplicaciones y los sitios especializados coparon
la parada. A la hora de informarse, millones de
usuarios se volcaron al Twitter, el Facebook,
YouTube, Flickr y los blogs, tanto de periodismo
ciudadano como de periodismo especializado, para
mantenerse informado minuto a minuto de lo que
estaba pasando.
La pobreza de la
cobertura de la CNN, en particular, fue la
comidilla de los blogs. El crítico de medios del
Washington Post y panelista de Reliable
Sources de la CNN, Howard Kurtz, analizó el
tema en un chat: Claramente mucha gente se
sintió decepcionada por los canales de noticias.
No están al máximo en los fines de semana,
cuando la planta es más chica y hay mucha
programación pregrabada, ya que usualmente hay
pocas noticias y es una oportunidad para achicar
costos. Pero cuando sucede un evento
extraordinario, como lo que está pasando en Irán,
necesitan mejorar. La CNN hizo muy poco el sábado
(el día de las elecciones) pero tuvo bastante
cobertura el domingo, aunque no tanta como la
gente demandaba, lo cual explica por qué se volcó
a los blogs y Twitter, donde hay alguien
posteando las veinticuatro horas.
Los grandes
diarios también pagaron caro la oportunidad
de achicar costos. En tiempos de grandes pérdidas
de lectores y de torta publicitaria, las
corresponsalías internacionales son consideradas
un lujo, primeras en la fila a la hora de cortar.
En la última década se han reducido a menos de
la mitad. Con la notoria excepción de El País
de España, prácticamente ninguno de los grandes
diarios mantiene una corresponsalía en Irán,
pese a la importancia estratégica de la
principal potencia islámica. El Washington
Post contrató a un periodista holandés
radicado en Teherán para llevar adelante la
cobertura. El New York Times aprovechó
la presencia en el país de su editor ejecutivo,
Bill Keller, que firmó dos notas, algo casi sin
precedentes en la historia del periódico. Los
principales diarios europeos mandaron enviados
especiales a cubrir la elección, pero apenas
consiguieron visas para quedarse una semana. La
represión más fuerte ocurrió siete días después
del voto.
Entre los
mejores lugares para mantenerse informado,
lugares de consulta obligada para los periodistas
de los medios tradicionales, se destacan un par
de blogs que nacieron casi de manera espontánea
con la protesta iraní. Uno es el blog del
periodista de Current TV Robin Sloan
(www.iran.ro binsloan.com). Tiene lo último del
blog en vivo del New York Times, pero
además el ranking de los twitters (mensajes de
140 caracteres) desde Irán más reenviados, más
los twitters más recientes de fuentes
confiables (periodistas, funcionarios, académicos,
testigos cuya información ya fue confirmada),
fotos, últimas noticias y un link al blog de
Andrew Sullivan del The Atlantic Monthly
www.andrewsullivan.theatlantic. com). Sloan,
Sullivan y Robin Wright de la revista Time
(www.time.com) conforman el trío de los
periodistasbloggers más consultados en los
Estados Unidos, porque los tres son expertos en
Irán y se valen de la última tecnología,
tomando información tanto de las fuentes
tradicionales como de los periodistas ciudadanos
iraníes que registraron y transmitieron datos e
imágenes a través de sus celulares.
El otro blog que
estalló durante la protesta iraní fue creado
por una iraní exiliada en Estados Unidos con muy
buenos contactos dentro de su país natal. Se
trata de Teheran Bureau
(www.teheranbuereau.com) y está repleto de
información desde adentro de Irán, desde las
barricadas, desde los hospitales, además de
distintos artículos de análisis de expertos de
las principaales universidades y think tanks de
Medio Oriente y el resto del mundo. Obviamente
tiene un punto de vista definido, pero se nota
que procesa y maneja con seriedad muchísima
información.
Muy pocos
diarios y canales de noticias siquiera intentaron
seguirles el ritmo a estos bloggers. Entre ellos
se destacan el New York Times y el británico
The Guardian, que mantienen la cobertura
minuto a minuto a través de blogs que van
actualizando con información de sus periodistas
pero también de Internet, especialmente Twitter,
que es el principal proveedor de datos, y de
YouTube, que es el principal transmisor de las imágenes
que salen de Irán.
Para seguir la
crisis iraní por Twitter, los blogs recomiendan
las etiquetas #Iranelection, #Ahmadinejad,
#Mousavi y #Tehran. Las mejores fotos están en
los sitios Iran Elections e Iran
Riots 2009 de Flickr. El Facebook de Mir
Hossein Moussavi es otro centro de
información. Los videos más importantes de la
revuelta aparecieron en YouTube.
Las mejores
complicaciones están en Irandoost2009
e Iran Protests. YouTube fue la
fuente de las dos historias más trascendentes y
conmovedoras de esta semana. Primero fue el video
del asesinato de Neda Agha-Soltan, 26, que rápidamente
se convirtió en el icono de la protesta. El otro
es el video del jueves pasado, filmado desde una
terraza, que muestra a la policía dispersando
una manifestación. Si bien había informes de
que las protestas continuaban, no habían imágenes
de manifestantes desde la brutal represión del
domingo ordenada por el Líder Supremo.
Presidentes
fastidiosos tomen nota: aunque Ahmadinejad se
ensañe con la BBC y les eche la culpa de todo a
los grandes medios de Occidente,
resulta que el peor daño se lo hicieron dos
fulanos con celular y acceso a YouTube.
Vivimos tiempos
de posperiodismo, o de periodismo moribundo. De
información que se atomiza mientras los medios
masivos se concentran en manos de grandes grupos
económicos. La comunicación corporativa, más o
menos sutil, ha tomado por asalto el espacio público
de debate pluralista que los mejores exponentes
de género alguna vez intentaron o pretendieron
ser.
En ese contexto,
las nuevas tecnologías crean nuevos desafíos
para las corporaciones mediáticas y a la vez
nuevas oportunidades para los comunicadores
profesionales. Los videos de YouTube pueden ser
truchos. Desde que se inventó el Photoshop, las
imágenes son fáciles de trucar. Ann Curren, de
ABC News, se valió del Twitter para contactar a
familiares de Neda en Irán. Hizo falta que el
novio apareciera en Al Jazeera y su profesor de música
en el Los Angeles Times para que pudiera
confirmarse que Neda existió y que murió tal
cual lo muestra el video. En los twitters, la
palabra confirmado aparece tan
seguido que ya no quiere decir nada. ¿Confirmado
por quién?
Sobrepasados por
las hordas de cronistas ciudadanos, los pocos
periodistas o pseudoperiodistas profesionales que
quedan en pie se repliegan a sus escritorios. Es
cierto, cada tanto salen a despuntar el vicio
para alegría de sus cada vez más veteranos
lectores. Pero esencialmente lo que se dedican a
hacer, más y más a medida que pasa el tiempo,
es elegir, priorizar, avalar, curar las noticias
que llegan a sus PC, laptops y celulares.
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Santiago ODonnell es editor e la sección internacional
del diario argentino Página/12
y colaborador de SdP.
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