Crisis en México...

Depresión
y lo que falta
Jenaro
Villamil *
El
viernes 12 de diciembre de 2008, los directivos,
mandos medios y comentaristas de Televisa se
reunieron en una residencia de las Lomas de
Chapultepec, propiedad de Bernardo Gómez,
vicepresidente de la compañía, para celebrar el
fin del año. El convivio se transformó en una
convocatoria para cerrar filas y
tratar de mostrar unidad y fortaleza ante lo que
todos los presentes señalaron como la sombra del
próximo año: la crisis financiera y la
disminución de los ingresos en 2009.
Vienen
tiempos difíciles, pero vamos a estar unidos.
Confíen en nosotros porque somos el mejor
equipo, afirmó Emilio Azcárraga Jean,
presidente del Consejo de Administración del
emporio televisivo, secundado por Bernardo Gómez
y José Gastón.
De acuerdo con
el tercer informe trimestral de Televisa
correspondiente a 2008, las utilidades netas de
la compañía quedaron 14% por debajo de lo
proyectado, y significaron una disminución de
22.9% en relación con el mismo período de 2007.
En su reporte,
fechado el 23 de octubre del año pasado, la
empresa advierte que, pese al aumento de
ingresos, sus utilidades se vieron afectadas por
el alza del costo integral de financiamiento. La
deuda del consorcio se elevó a 560 millones de
pesos, mientras que otros gastos se incrementaron
en 36.4 millones de pesos.
Las utilidades
netas de Televisa durante ese período fueron de
2 mil 67 millones de pesos, cifra menor a los 2
mil 682 millones de pesos que obtuvo entre julio
y septiembre de 2007, a pesar de que las ventas
totales se incrementaron en 17.8%, al alcanzar
los 12 mil 459 millones de pesos.
Reportes de
Acciones y Valores Casa de Bolsa aseguran que
2009 será un año conservador tanto
para Televisa como para TV Azteca. La consultora
bursátil indicó que la reestructuración de
activos del primer consorcio podría costar 600
millones de dólares. El grupo de Azcárraga Jean
tuvo un alivio el jueves 22 de enero, cuando el
litigio que mantiene con Univisión se resolvió
en favor de Televisa, lo que representó un
incremento de 6.49% del valor de sus acciones en
México y de 5.15% en Estados Unidos.
Los
contrastes de Slim
Televisa no es
el único gigante que tuvo pérdidas en sus
ganancias y prevé un panorama de contracción.
Telmex, el
corporativo de Carlos Slim, que en algún momento
fue segundo accionista de Televisa y ahora es
potencial competidor del consorcio televisivo,
registró una merma de 28% en sus ganancias del
tercer trimestre de 2008, comparadas con el mismo
período del año anterior, al sumar 5 mil 438
millones de pesos. De acuerdo con la compañía,
sus ingresos disminuyeron en 5.7% debido a la
reducción de 11% en sus servicios de telefonía
local y 12.5% de larga distancia.
La contracción
más fuerte para el Grupo Carso fue en Telmex
Internacional, cuyas utilidades netas se
desplomaron en 40% en el tercer trimestre de 2008
ante las pérdidas cambiarias. Sus ganancias
fueron de mil 156 millones de pesos, cifra menor
a los mil 929 millones de pesos que registró en
2007.
Aun así, Slim
no dejó pasar la oportunidad que representa la
crisis en el diario estadunidense The New York
Times, e invirtió 250 millones de dólares
por los que espera recibir intereses anuales de
14%. Si el periódico incumple, el empresario
mexicano tendría la opción de adquirir un 15%
adicional de las acciones de la empresa, a la que
ya antes le había inyectado 120 millones de
dólares.
Pese a este
movimiento financiero y al anuncio de inversiones
para 2009 por 950 millones de dólares en
telefonía fija y de 3 mil millones de dólares
en telefonía celular, el segundo hombre más
rico del mundo hizo circular entre todos sus
empleados una carta en la que explica el origen
de la crisis financiera internacional y les
recomienda, entre varias medidas, que disminuyan
los gastos, incluyendo llamadas telefónicas y el
uso de internet, dos de los principales servicios
de la compañía.
Es
importante que todos los gerentes estén muy
alertas en los gastos de luz, teléfono,
celulares, papelería, etcétera, advierte
en una parte de la misiva, de la cual Proceso
obtuvo una copia.
A nivel
personal, Slim recomendó a sus empleados
cuidar su trabajo. Y no se refiere
solamente a tener la actitud correcta
diaria al ir a trabajar, sino procurar la
continuidad de la empresa. Ser más eficiente, no
perder el tiempo en internet.
Incluso, el
también dueño de cadenas de tiendas
departamentales les sugiere no
comprar las ofertas de meses sin intereses.
Me preocupa mucho esta forma de
mercadotecnia. Como la persona no lo echa de
menos en su bolsillo en el momento, se inclina a
comprar. Sin embargo, la única forma de no pagar
intereses es que cada mes pagues el total de la
cuota que te pusieron en la tarjeta de
crédito, les aconseja Slim, cuyas empresas
no pierden oportunidad para ofrecer mercancías o
servicios con pagos diferidos hasta 36 meses.
Otras grandes
empresas de telecomunicaciones también acusan
los efectos negativos de la crisis. Megacable, la
compañía de televisión de paga más grande en
el interior del país, registró una caída de 2%
en sus ganancias netas, según su más reciente
reporte trimestral. Este año, Televisa buscará
adquirir Megacable, según expertos bursátiles.
La tercera
empresa del sector, Cablemás, también tuvo una
disminución neta de 64.3 millones de pesos al
tercer trimestre de 2008. De acuerdo con el
informe de esta compañía, propiedad ahora de
Televisa en 54.6%, el costo de los servicios se
incrementó 21.1%, debido al aumento de 20.1
millones de pesos en el valor de la programación
de televisión por cable y en la cantidad de
suscriptores del segmento.
En general,
según los reportes de la Cámara Nacional de la
Industria de Radio y Televisión (CIRT), así
como de la Cámara Nacional de la Industria de
Televisión por Cable (Canitec), tanto los medios
electrónicos como las compañías de
telecomunicaciones registrarán una fuerte caída
en sus ingresos durante 2009.
La
crisis en los periódicos
Los medios
impresos resienten con mayor fuerza los efectos
de la crisis financiera, de la contracción y la
concentración publicitaria, así como del alza
en el costo del papel. En varios periódicos y
grupos editoriales se han anunciado recortes que
van del 20 al 25 por ciento de la plantilla
laboral, incluyendo reporteros y personal
administrativo.
Uno de los
primeros signos de la crisis en el sector fue el
cierre del periódico capitalino El Centro, propiedad
del grupo Notmusa, que dejó de circular el 12 de
octubre. Su último titular fue: Ya nos
cargó el payaso. Su director Salvador
Camarena afirmó que pese al apoyo del empresario
Carlos Flores, propietario de Notmusa, los
elevados costos de los insumos volvieron
incosteable El Centro. La mayoría de los
50 trabajadores, entre reporteros, editores,
diseñadores y fotógrafos, quedaron sin empleo.
Sólo algunos fueron incorporados a otras
publicaciones del grupo, como el diario deportivo
Récord y la revista TV Notas.
El 2 de
diciembre, el Grupo Reforma anunció el cierre
del periódico Palabra, editado en
Saltillo, Coahuila, así como el despido de cerca
de 200 empleados. En su editorial, el rotativo
con 11 años de existencia sintetizó así la
crisis:
Durante
todos estos años, Grupo Reforma desplegó en
Saltillo un periodismo libre, sin ataduras, sin
tapujos, honesto, objetivo y ajeno a los
intereses de los grupos de poder.
Para
mantener incólume nuestra filosofía
periodística, buscamos la autosuficiencia
económica con sólo dos fuentes de ingreso: la
venta del ejemplar diario y la venta de anuncios.
La autosuficiencia nunca llegó.
En otras
publicaciones del Grupo Reforma, como Mural, de
Guadalajara, El Norte, de Monterrey, y Reforma,
en la Ciudad de México, también se han
efectuado recortes de personal.
El Universal,
decano de los diarios en la Ciudad de
México, así como Nuevo Excélsior, propiedad
de Grupo Empresarial Ángeles, han disminuido
personal de 2007 a la fecha y reducido
drásticamente los pagos a colaboradores.
El 9 de
diciembre pasado, el columnista de El
Financiero Rogelio Varela escribió que
Nacional Financiera extendió un crédito a El
Universal por 100 millones de pesos para
afrontar el vencimiento en el mercado de valores
de sus certificados bursátiles. Varela advirtió
que se esperaba un segundo rescate
para este diario que, al igual que Milenio y
Nuevo Excélsior, ha realizado
fuertes inversiones para sus proyectos
multimedia.
El
Financiero, especializado en asuntos
económicos y de finanzas, enfrentó severos
problemas de liquidez en 2008. Una versión
publicada el 21 de enero por Darío Celis en su
columna Tiempo de negocios señala que ya
hubo un acuerdo entre Pilar Estandía viuda de
Cárdenas y los hermanos Jorge y Alfonso Nacer
Gobera, empresarios mexiquenses dueños de la
Universidad ICEL, para adquirir El Financiero
en 20 millones de dólares.
No obstante,
versiones recabadas en ese periódico y
difundidas por El Semanario niegan que
existan pláticas con los hermanos Nacer Gobera,
y señalan que el periódico sólo se vendería
en 40 millones de dólares y no en 20 millones.
El rotativo está en una situación precaria, con
deudas por arriba de los 300 millones de pesos
con el Seguro Social y el Sistema de
Administración Tributaria (SAT).
A cambio, Jorge
Nacer compró en 25 millones de dólares el otro
periódico especializado en finanzas, El
Economista, donde aparece ya como presidente
desde el 20 de diciembre de 2008. El grupo de la
Universidad ICEL está estrechamente vinculado al
Grupo Salinas, concesionario de TV Azteca.
Mediante los planteles de esa institución
educativa se promueve el Juguetón, se
copatrocinan conciertos de estrellas juveniles de
La Academia y el Programa Plantel Azteca,
una iniciativa para estudiantes de bachillerato y
secundaria financiada por Ricardo Salinas Pliego.
La situación es
igualmente crítica para los periódicos de
provincia. La mayoría de los 735 diarios,
semanarios y publicaciones periódicas que se
editan en México circulan en el interior del
país, y muchos de ellos atraviesan por una
fuerte crisis por el alto costo del papel y la
contracción del mercado publicitario.
En Cancún, una
de las plazas que tuvo mayor crecimiento en
inversión publicitaria, los medios de
comunicación pronostican una caída de 70% en
sus ventas, según informó Yasmín Campos,
presidenta de la Asociación de Ejecutivos de
Ventas y Mercadotecnia en Quintana Roo.
En
contrapartida, el 23 de febrero comenzará a
circular en la Ciudad de México un semanario
gratuito, El Periódico, dirigido por el
periodista sonorense Alfonso Sallard. La nueva
publicación, vinculada a dirigentes y militantes
del PRD, pretende tener un tiraje de un millón
de ejemplares. Se imprimirá en los mismos
talleres de Publimetro, el otro medio
impreso gratuito que circula en la zona
metropolitana.
Publicidad
a la baja
Agencias y
especialistas prevén una contracción de entre
15 y 20 por ciento a nivel nacional en el mercado
publicitario, lo que afectará a los medios con
menores recursos.
De acuerdo con
la Asociación de Agencias de Medios, las
compañías de televisión abierta concentran el
57% de dicho mercado en México, cifra superior
al promedio internacional, de 37%, en este rubro.
Pero la
Confederación de la Industria de la
Comunicación Mercadotécnica afirma que el
porcentaje es mayor: tan sólo en 2007 la
televisión abierta dominada en 95% por
Televisa y TV Azteca captó el 59.9% de los
poco más de 50 mil millones de pesos de
publicidad pagada ese año.
En un distante
segundo lugar, a la radio se le destinó el 9% de
la inversión publicitaria, es decir, 4 mil 500
millones de pesos; 8.7% a los periódicos, con 4
mil 335 millones, y 4.1% a las revistas, con 2
mil 66 millones de pesos.
La televisión
de paga obtuvo el 6% del gasto en publicidad y
empieza a disputar el segmento a la radio. El
sector más dinámico ha sido el de internet que,
con un crecimiento de 96% entre 2006 y 2007, ya
desplazó al cine como medio publicitario: obtuvo
mil 8 millones de pesos, el 2% del total. Sin
embargo, su porcentaje de participación
publicitaria en México aún está lejos del
promedio mundial de 10%.
*
Jenaro Villamil es
reportero del semanario mexicano Proceso, donde publicó este reportaje.
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