El futuro empezó ayer
Los
retos del periodismo digital
Para
nadie es un cuento de ciencia ficción eso que
ahora llaman "periodismo electrónico".
En Estados Unidos y otros países del mundo ya es
común hablar del "proveedor de
contenido" en sustitución del tradicional
reportero. Las calles que antes se
"pateaban" en búsqueda de la noticia
se han convertido en "estaciones
abastecedoras de datos" ubicadas a lo largo
de la superautopista de la información. Pero
¿cuáles son los desafíos de ese nuevo
periodista digital?
Antonio
J. Núñez Aldazoro *
Un cable
de la agencia de noticias norteamericana
Associated Press (AP), fechado el 1 de marzo de
1999, señaló que "los periódicos y
revistas cada día ponen contenidos más
originales en la Web". Sin duda, el auge de
los medios tradicionales en la Red de Redes
(especialmente de prensa) ha desatado todo un
cúmulo de reflexiones sobre cómo presentar de
manera más efectiva e idónea la información
periodística. Se habla de cómo hacer "más
atractiva" la interfaz gráfica, cómo
mantener la atención del lector-internauta y
otras especificaciones referidas a aspectos
meramente técnicos. Sin embargo, es poco lo que
se habla sobre la persona que recopila y provee
la información, el otrora llamado periodista.
Se dice
"otrora" sin ninguna ironía
profesional. En países donde el periodismo
electrónico es una fuerte y estable fuente de
trabajo, la imagen del reportero-periodista ha
dado paso al denominado "proveedor de
contenido", una especie de Blade Runner de
la información que toma su pauta, busca los
datos, hace las entrevistas, toma las
fotografías y asiste a los eventos, todo a
través de Internet.
Nuevos medios de
comunicación y emergentes formas de hacer
periodismo obligan a marcar el camino de quienes,
hasta ahora "periodistas de calle", se
topan con la discusión mundial de las llamadas
Nuevas Tecnologías de la Comunicación y la
Información (NTIC), denominación y siglas
acordadas en la 28ª reunión de la Asamblea
General de la Unesco de noviembre de 1995.
Dejando a un
lado los retos de los propios medios de
comunicación, así como de usuarios y gobiernos
ante este nuevo esquema informativo, abordamos
una aproximación a los que podrían ser los
retos del periodista del futuro. Ellos son la
"adaptabilidad del medio al usuario",
la "interactividad" y la
"hipertextualidad".
El
periódico inteligente de Negroponte
"El
transmisor determina todo y el receptor
simplemente toma lo que recibe". Para
Nicholas Negroponte, director del Laboratorio de
Medios del Instituto de Tecnología de
Massachusetts (el célebre MIT), este paradigma
comunicacional de los medios masivos
tradicionales es el primero que debe modificarse
con el advenimiento de las Nuevas Tecnologías.
Para Negroponte,
los diarios comunes son producidos "con toda
la inteligencia en el punto de
transmisión", estableciendo un supuesto
orden coherente de acuerdo a géneros
periodísticos, fuentes y tipo de información.
Sin embargo, el especialista asegura que la
mayoría de los lectores de diarios en el mundo
entero jerarquiza, clasifica y revisa la edición
que tiene en sus manos a su exclusivo parecer, lo
cual sugiere una "inteligencia"
determinante y concluyente por parte del receptor
del mensaje.
Con la llegada
de los medios electrónicos a través de
Internet, la estructura y presentación de los
periódicos y revistas digitales podrán
"adaptarse" a los gustos, intereses y
saberes del lector final, construyendo así no
una sino millones de ediciones personalizadas,
las cuales responderán a ciertos parámetros
suministrados previamente por el usuario. Si un
estudiante venezolano está haciendo su postgrado
en Alemania y le interesa el deporte local de su
país, la edición digital de su periódico
vendrá con los principales titulares e
informaciones referidas a las actividades
deportivas de su nación.
Este novedoso
esquema de comunicación masiva se ha
identificado como "narrowcasting", el
cual, a diferencia del "broadcasting"
(modo tradicional de transmisión de
información), está definido por cada uno de los
destinatarios finales y no por el emisor.
Además de
modificar el paradigma refutado por Negroponte,
esta transformación representa un reto para el
"nuevo periodista", pues el hecho de
que los medios se adapten a cada usuario
determina una hipersegmentación del mensaje
comunicacional. Ya no se transmite una noticia,
un reportaje o una crónica a través del medio a
una masa informe e indeterminada de lectores.
Aunque suene imposible, ahora el periodista
deberá diseñar la información para cada
usuario en particular. El lector ahora manda.
Interactividad
on line
Según Nicoletta
Vittadini, en la recopilación de textos
realizada por Gianfranco Bettetini y Fausto
Colombo, titulada Las nuevas tecnologías de
la comunicación (Paidós, 1995), una de las
características más innovadoras de los nuevos media
lo constituye la instauración de una modalidad
comunicativa no permitida antes por los media:
la comunicación interactiva.
"En efecto
asegura Vittadini- la configuración
tecnológica de los nuevos media determina
la superación de uno de los caracteres de la
comunicación unidireccional y difusiva propia de
los media tradicionales: la ausencia de un
feedback inmediato, simultáneo a la
emisión y enviado al receptor por el mismo canal
de transmisión. La interactividad, por
consiguiente, se define como diferencia o
más exactamente, como evolución respecto
de la comunicación permitida por los media
unidireccionales y se caracteriza por la
sustitución de la canalización pasiva por una
utilización activa del medio."
En otras
palabras, no sólo los periodistas del futuro
digital se enfrentan al reto de comunicar a un
público hipersegmentado, sino también a un
público "replicante".
El ansiado feedback
comunicacional ya es posible gracias a los medios
interactivos basados en soportes multimedia.
Tanto el periodismo informativo como el de
opinión se prestan a que el usuario-receptor del
mensaje pueda comentarlo, refutarlo, incluso
modificarlo o aportar datos nuevos. El uso del
correo electrónico y la lectura digital de
diarios on line permiten una auténtica e
inmediata interactividad entre el periodista y el
lector, lo cual antes resultaba casi imposible.
Sin duda, este
nuevo elemento también representa un desafío
para el comunicador digital, pues sabrá que
ahora (específicamente en el futuro) casi todas
las informaciones periodísticas que comunique no
sólo serán analizadas y disecadas por los
lectores y afectados, sino también respondidas y
comentadas, incluso en el mismo momento de
difundirlas.
A una mayor
intervención de la interactividad en los medios
de comunicación electrónicos, habrá una
modificación en la forma de hacerlos. Ello, pues
se establece un doble acuerdo al ofrecer el medio
la posibilidad de que sus receptores interactúen
con él y determinen en cierta medida la manera
de diseñarlos y presentarlos.
Los
comunicadores en general (editores y periodistas)
deberán estar conscientes de que, en el nuevo
esquema de la información digital e interactiva,
la emisión de los mensajes ya no proviene del
"templo sagrado de la información"
(que en muchos casos estuvo bien representado por
el gran edificio del medio: impenetrable y
amenazante), pues ya no existirán barreras para
hacer llegar una comunicación personal hasta el
director o redactor. "Los medios
interactivos permiten al usuario hurgar,
preguntar, interpelar, exigir y reclamar",
recuerda también el periodista español José B.
Terceiro. Aspecto que no debe ser nunca olvidado
por el periodista digital.
Hipertextualidad
digital
El
"hipertexto" es un concepto literario
que explica la capacidad humana de vincular o
conectar varios documentos a través de frases o
palabras comunes entre ellos. José B. Terceiro,
catedrático español y autor del libro Sociedad
Digital (Alianza, 1996), explica la
connotación del término, trasladado al uso de
las Nuevas Tecnologías de la Comunicación y la
Información: "Tradicionalmente la
información se ha producido y trasmitido de
manera secuencial debido a los requerimientos
impuestos por las sucesivas tecnologías
utilizadas. El texto impreso ha venido
organizando la información de forma lineal o
jerárquica, diferente de las formas de relación
basada en las conexiones que se establecen entre
las distintas partes de aquella. En el
hipertexto, palabras, frases o documentos se
asocian en toda su extensión con información
del mismo o de otros documentos a través de los
adecuados enlaces, salvando así las limitaciones
impuestas por la naturaleza lineal del texto
impreso. Esa capacidad de remisión a fuentes
colaterales de conocimiento que un texto ofrece a
sus lectores, la materializa el hipertexto en los
hiperenlaces (hiperlinks) incluidos en el
texto y distinguidos con un subrayado o un tipo
distinto de letra. Cuando con el ratón del
computador activamos un hiperenlace para saltar
del texto actual al texto que el hiperenlace
invoca, lo que estamos haciendo realmente es
saltar en el hiperespacio de un documento a
otro".
La
hipertextualidad digital a través de Internet y
otros medios electrónicos obliga a los
comunicadores sociales a dos cosas. Por una
parte, a desarrollar una capacidad de
vinculación entre conocimientos o hechos
comunes, pero en algunas ocasiones tan distantes
que anteriormente se creían totalmente
desvinculados entre sí. En los tiempos que
corren ya nadie duda que una aventura amorosa del
presidente incide en la Bolsa de Valores y que el
inicio de un conflicto bélico planetario podría
afectar el consumo de café dietético en una
población de Australia. Por ello, es imperativo
en la información periodística digital lograr
una habilidad de "hiperenlazar"
realidades distantes (pero comunes) para poder
establecerlas también entre documentos (textos,
imágenes, sonidos, videos, gráficos, etc.).
Ello permite presentar informaciones
"contextualizadas" a los usuarios. Algo
ideal para la sociedad global que se avecina.
En segundo
lugar, la hipertextualidad impone al comunicador
una capacidad de síntesis, dada la brevedad del
usuario ante la pantalla de la computadora
personal (costos y exposición) y la avalancha de
información que inunda la Red de Redes.
Sobre esto,
Terceiro argumenta: "Tendrán éxito los
grandes comunicadores que, capaces de condensar
en pocas palabras la complejidad actual, pasarán
a ser la referencia en la avalancha informativa.
El columnismo en la prensa actuará como
aportador de criterio e inteligencia para
ayudarnos a dar sentido al caudal de información
que nos llega, con el riesgo indudable del
tremendo poder que ciertos medios tendrán en la
dirección de los grandes asuntos. Como ha
señalado un importante editor de prensa: ya no
habrá más lugares comunes, frases hechas,
criptología de camarilla, periodismos
endogmáticos y provinciano, cuyo revival
de los últimos tiempos no es más que su canto
de cisne. Las redes globales serán las dueñas
de todas las primicias y los periodistas tendrán
que aplicarse a la tarea de informar bien,
proporcionando noticias contextualizadas,
diseccionadas y valoradas. Los lectores
dispondrán así de una información más libre,
plural y rigurosa".
Sin duda, estos
son tres de los principales retos que
enfrentarán los comunicadores sociales con el
uso intensivo que se le está dando a Internet
para la promoción y uso de los medios
tradicionales. Falta abordar la reflexión sobre
los desafíos de carácter ético, referidos a la
privacidad, control y abuso de los datos que
viajan en el ciberespacio.
________
Fuentes:
- BETTETINI, Gianfranco y
COLOMBO, Fausto. Las nuevas tecnologías de la
comunicación. Ediciones Paidós. Barcelona,
1995.
- NEGROPONTE, Nicholas. Ser
digital. Atlántida. Buenos Aires, 1995.
- TERCEIRO, José B. Sociedad
digital. Del homo sapiens al homo digitalis.
Alianza Editorial. Madrid, 1996.
*
Antonio
J. Núñez Aldazoro
es tesista de la carrera de Comunicación Social
de la Universidad
Central de Venezuela. Esta
es su primera colaboración para Sala de Prensa.
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