Las mujeres
y los blogs
Elsa
Lever *
Si
existe algo mejor que el nacimiento de los blogs,
eso es el nacimiento mismo de las bloggeras,
de las mujeres que enfrentan cualquier tecnofobia
para aprovechar la red de redes para expresarse y
difundir el conocimiento.
Y cuando al
hecho de ser blogs creados por mujeres, se
agrega que son sitios feministas, con perspectiva
de género o mínimo dejan ver una crítica en
ciernes, no podemos más que sentirnos, si no
satisfechas, sí muy congratuladas por el peso y
presencia que tenemos en Internet.
Hoy no hay
suceso, fenómeno social y político,
trascendente o trivial, que escape al comentario
oportuno en un blog. Todos los
continentes, aun con sus limitaciones algunos,
están unidos por el Internet. No hay blog
ni sitio web que no pueda leerse al otro lado del
mundo. No hay fronteras, ni visas, ni muros.
Estamos unidos y
unidas en tiempo y espacio. Las bitácoras son
hoy en día una herramienta de comunicación
sencilla y poderosa: permiten hacer un
seguimiento de un tema y expresar opiniones de
manera inmediata. El blog es el eje
actualmente de las comunicaciones por Internet;
por ello todos los habitantes somos parte de una
nueva era: la blogalización.
Y de la mano de
esta blogalización estamos las mujeres.
Al arribar a las tecnologías de la información,
a los blogs, al hecho ya no sólo de
consumir sino también de producir información,
experiencias y conocimientos, estamos
despojándonos de temores, estereotipos y
tabúes, dando por resultado una tecnofilia
difícil de detener.
No hago a un
lado a las expertas en ciberfeminismo,
quienes han hecho amplios y detallados estudios,
así como acertadas críticas, posición
bautizada como distopía, en
contraposición a la netopía y en
la que me asumo-, es decir a la posibilidad de
una utopía del ciberespacio, donde éste
funciona como un gran foro democrático y
equitativo.
Quienes hablan
de la netopía plantean que, una vez más,
estamos de nuevo frente a una tecnología que
sirve como instrumento de poder de
subordinación, o incluso re-subordinación, en
manos del varón blanco occidental.
Sin embargo esta distopía, desde mi bloggeril
punto de vista, sólo fomenta la tecnofobia
en las mujeres. Es decir, como se supone que la
tecnología es campo masculino y el
Internet espacio público, entonces
también se supone que debemos rechazarlos en
automático, condenarlos y confrontarlos. Y con
ello sólo nos estamos negando la oportunidad de
apropiarnos del Internet como recurso político;
como arma y herramienta políticas.
Repito: no hago
a un lado este cuestionamiento. De hecho,
reconozco que esta situación planteada es real,
y palpable una vez que una se conecta a la red.
Sin embargo, no estoy de acuerdo del todo. Creo
que ese ver a las TIC como instrumentos de
perpetuación del poder masculino sobre las
mujeres es negar e invisibilizar la
participación femenina en la red de redes.
Efectivamente arribamos al uso, conocimiento,
aprovechamiento y apropiación del Internet y
sitios web o blogs cuando éstos
eran sólo una extensión del opresivo poder
patriarcal, el falocentrismo y machismo. Pero hoy
ya no es del todo así.
Sí, son los
hombres los que forman la élite de poder en
Internet. Los que deciden, diseñan y dominan el
discurso, colocando nuevamente a las mujeres como
secundarias u objetos. Los que, ahora a través
de un medio eje, crean diferencias,
organizándolas jerárquicamente, y
convirtiéndolas en desigualdades. Pero también
es cierto que aun cuando son mayoría, ya no son
la totalidad. Y en ese mínimo margen, donde las
mujeres tecnofílicas comienzan a moverse,
es donde está la simiente de una
subversión de la actual estructura
de género.
Seguir viendo el
fenómeno del ciberespacio como una habitación
donde sólo hay varones -blancos y de clase
media-, jugando, chateando y navegando por sitios
pornográficos, o creando páginas comerciales o blogs
donde sólo se habla de guerra, odios o
terrorismos, es tener una visión extremadamente
pesimista, y además dañina para el movimiento
feminista, porque no permite a las mujeres tomar
al ciberespacio como una nueva esfera pública
dónde difundir, debatir y construir retos y
alcances.
O es que, ¿el
sexismo, las exclusiones sociales, de raza y
clase, que imperan en la cibercultura, nos
van a detener? Si no nos hemos rendido, y cada
día conseguimos dar pasos hacia una sociedad
más equitativa, ¿nos vamos a rendir ante los
visos de opresión y dominación que enmarcan
todavía el ciberespacio?
En lugar de
ratificar con nuestra tecnofobia, que navegar,
bloggear, administrar, es cosa de
hombres, deberíamos mejor poner en jaque,
y en orden, ese cibermundo para
transformarlo en una esfera pública de
discusión política, que sirva para mejorarlo y
equilibrarlo. Eso sí, para ello es necesario que
nosotras trastoquemos las estructuras de control,
asumiéndonos como transgresoras en lo político,
social, económico y cultural. Y esto se consigue
no sólo usando y aprovechando las TIC, sino
conociéndolas y apropiándonoslas, y todavía
yendo más allá: articulándolas con un proyecto
político.
Creo que estamos
justo en un momento en que hacemos esfuerzos
individuales en la red. Estamos conociendo la
red, y midiendo nuestras capacidades. Estamos,
poco a poco, perdiendo el miedo a exponer
nuestras ideas y a generar información. Pero
aún nos hace falta articularnos entre nosotras,
sustentándonos en un ciberproyecto
político, feminista, activista.
Pero sin duda,
cada vez más nos agrupamos en redes, nos damos
tiempo de intercambiar esfuerzos cibernéticos.
Conformamos cibercomunidades, conectamos
lo distante. Tejemos alianzas en la red,
compartimos experiencias y vislumbramos una netopía
más factible que utópica. Hemos dado pie a un ciberfeminismo,
desarrollado por Donna Haraway y que Sadie Plant
utilizó para definir la cooperación
liberadora entre mujer, máquina y nuevas
tecnologías". Un activismo feminista que
usa a los nuevos medios de comunicación
tecnológicos como herramientas políticas.
Creo,
firmemente, que no debemos desaprovechar la gran
oportunidad que representa tener esta posibilidad
de expresión, comunicación e información que
las antecesoras generaciones de feministas no
tuvieron, como por ejemplo propagar la causa
feminista.
Una excelente
forma de hacerlo es impulsando estrategias de
educación y adquisición de conocimientos
tecnológicos dirigidas a mujeres. Y más
específicamente, si de blogs o sitios web
se trata, debemos proporcionar guías de recursos
y herramientas cibernéticas que permitan
facilitar a las mujeres su incorporación al
ciberespacio.
Esos han sido
algunos de los objetivos que me planteé al crear
el blog Mujeres.Net (www.mujeresnet.blogspot.com),
donde pretendo no sólo compartir información,
opiniones y reflexiones con perspectiva de
género, sino también ofrecer estrategias y
recursos electrónicos, espacio de debate
feminista, direcciones, bibliografía. He buscado
hacer visible y reconocer el trabajo y las
aportaciones de hombres y mujeres que favorezcan
la igualdad de género, a través de enlaces a webs
feministas y otros espacios, desarrollando una
cultura inclusiva de las diferencias.
Participar en
grupos, listas o foros de debate y otros sitios
de encuentro con perspectiva feminista, así como
crear y gestionar proyectos tipo wikipedia o
comunidades virtuales, y blogs o
bitácoras, abona este camino. Sólo así
lograremos hacer de la red de redes un
instrumento de comunicación, gestión y
participación, condiciones básicas para dar
lugar a una sociedad, y una cibersociedad,
más justas y equitativas.
Respecto a los blogs,
en realidad no se requiere tener grandes
conocimientos de informática o programación
para crear uno. Por ello es que se han vuelto una
superherramienta de la libertad de expresión:
sin jefes que censuren, sin cobros que limiten o
condicionen. Sólo la creadora y el creador de un
blog, frente a sus ideas y su tiempo
disponible.
Sin duda las
mujeres tenemos presencia en la blogósfera,
aunque se hable de sólo una cuarta parte de los bloggers,
aunque ello no implica que todas estés
posicionadas desde el feminismo. Pero la
existencia y aparición diaria de bitácoras
publicadas por mujeres feministas ha ido en
aumento; el trabajo en la red también; hay
destacadas iniciativas individuales, pero
también muchas publicaciones colectivas y
comprometidas por la equidad e igualdad de
género en Internet.
Las tecnologías
de la información son el nuevo fruto del árbol
del conocimiento. Es nuestra oportunidad de
tomarlo y contar una nueva historia, donde las
consecuencias de hacerlo no sean un castigo, sino
un premio, compartido por todas las mujeres del
planeta. Bloggeras, tecnofílicas,
mujeres blogalizadas, ciberfeministas,
no importa cómo nos nombremos. Lo trascendente
es esta maravillosa oportunidad tecnológica de
concebir y difundir un nuevo mundo donde hombres
y mujeres vivamos con y en la equidad.
* Elsa
Lever es periodista
con maestría en Comunicación por la FCPyS-UNAM, diplomada en Estudios de Género por
el PUEG-UNAM y en Feminismo por el CEIICH-UNAM,
colaboradora free-lance en algunos medios y
directora de MujeresNet.Info. Esta es su primera colaboración para Sala de Prensa.
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