Objetividad,
interpretación e Internet y
sus paradigmas ante la historia del periodismo
Siglic
Gutiérrez *
Resumen: El presente
artículo procura acercarnos a una
explicación socio-histórica del concepto de
objetividad periodística, contrastando las
diversas teorías que la han sustentando como
herramienta para abordar la realidad social,
tales como el positivismo, el pragmatismo y
el mecanicismo, así como la
influencia de la revolución industrial en su
proceso conceptual. Como contrapartida se
investiga el manejo del periodismo
interpretativo dentro de los diferentes
medios teniendo como base espistémica los
estudios de diversos autores norteamericanos
y latinoamericanos y las implicaciones
actuales dentro del ciberperiodismo hispano. Palabras
claves: Periodismo interpretativo,
periodismo digital, objetividad
periodística, ciberperiodismo. Title: Gutiérrez,
Siglic (2003) Objectivity, interpretation
and Internet and its paradigms before the
history of the media. Abstrac: The
present article tries to approach us an
partner-historical explanation of the concept
of journalistic objectivity, resisting the
diverse theories that are sustaining it like
tool to approach the social reality, such as
the positivismo, the pragmatismo and the
mecanicismo, as well as the influence of the
industrial revolution in its conceptual
process. As counterpart investigates the
handling of the interpretativo media within
different means having as it bases
espistémica the studies of diverse North
American and Latin American authors and the
present implications within the Hispanic
ciberperiodismo. Key words: Interpretativo
Journalism, digital journalism, journalistic
objectivity, ciberperiodismo.
Introducción
El
sabor del café todavía lo sentía en el
paladar. Su efecto no había llegado por completo
al cerebro para quitarse la modorra matutina
cuando delante de su auto, un camión a exceso de
velocidad atraviesa el semáforo en rojo y choca
violentamente a un pequeño carro azul.
La impresión
del somnoliento chofer va desde el asombro al
miedo repentino con unas imágenes y sonidos
captados en forma fragmentada convirtiendo en su
cerebro los hechos en un sinnúmero de
acontecimientos sin orden por la falta de
elementos que le permitiera dar una explicación
coherente a lo visto. Lo que vio y comentó más
tarde de lo sucedido fue una serie de situaciones
disímiles e inconexas.
Al lado
izquierdo de la acera una joven mujer intentaba
atravesar la calle en el momento del impacto. Su
visión estaba centrada en el carro azul pequeño
para llegar a la otra acera.
Como resultado
del choque tres muertos y un herido de gravedad.
Al llegar los representantes de los medios de la
localidad uno de ellos entrevisto como fuente
primaria al chofer somnoliento y el otro a la
muchacha que intentaba atravesar la calle dando
como resultado dos versiones totalmente
diferentes del impacto pero fraccionadamente
reales, por lo tanto dos noticias diferentes
fueron divulgadas.
Esta hipotética
situación es el pan diario del comunicador:
tratar de ubicarse lo mas cercano a la verdad o a
la tan mal llamada objetividad periodística bien
sea en un medio impreso o en línea.
Positivismo
y objetividad
La razón que se
tiene hasta nuestros días de que existan escasos
pero furibundos defensores de la objetividad y
que muchos medios de comunicación mantienen como
bandera a la información objetiva,
es por que ha respondido y responde a intereses
económicos, tecnológicos, políticos,
epistémicos, históricos e ideológicos.
Comencemos
analizando los planteamientos que encontramos en
los postulados del positivismo desarrollado por
él filosofo Augusto Comte a finales del siglo
XIX y comienzos del XX, terreno abonado por
innumerables cambios tecnológicos como los
acontecidos por la revolución industrial,
coincidiendo a la vez, con el decaimiento del
sentido metafísico y religioso del conocimiento.
El hombre, al no
obtener las respuestas esperadas en la religión
fija su atención en la ciencia, ya que la misma
le brinda seguridad, confianza y confort. Ya no
es el hombre, a merced de la naturaleza, más
bien es un ser que encuentra respuestas lógicas
al estudiar en forma analítica los mecanismos de
los objetos que tiene en su alrededor.
Con los
cimientos antes mencionados, germina la semilla
del positivismo cuyo objetivo central era crear
una ciencia de la sociedad en la que se pudiera
predecir el curso de los acontecimientos para
formular leyes. Los pilares del conocimiento
fueron orden, progreso, estabilidad y cambio;
para llegar a este principio se tenía que
conocer las leyes que rigen a la sociedad las
cuales debían ser tan exactas como las leyes
naturales. Ideó para ello una metodología
basada en la observación de hechos, pero guiados
por la teoría.
Como punto
neurálgico de esta teoría asentaba a la
observación de los hechos, la única base
sólida de los conocimientos humanos.
(Ramírez, J.2000) Mediante ella, Comte ataca las
doctrinas empíricas y exige un cuadro teórico
porque no hay jamás acción sin una
especulación preeliminar. (Ramírez,
J.2000) Afirmaba que la ciencia se compone de
leyes, no de hechos; el fin de la ciencia es
ampliar el dominio racional a expensas de lo
experimental. El conocimiento se hace científico
hasta que se organiza y generaliza. Toda
observación aislada es inútil por empírica,
por ello debe estar dirigida mediante una
teoría.
A esta nueva
ciencia social la llama primeramente física
social, acuñando luego la palabra sociología.
El objetivo de esta ciencia social es mejorar la
condición humana descubriendo las leyes que
conseguían predecir los hechos sociales,
buscando que el hombre aprenderá a utilizar
estas leyes para sus propósitos colectivos.
La atención
debe centrarse en averiguar cómo se producen los
fenómenos para llegar a las generalizaciones; y
que éstas puedan observarse, pero sobre todo,
comprobarse.
Pero es
importante destacar que dichas leyes no podían
ser transformada por la voluntad del hombre, ya
que estas estaban predestinadas a permanecer
dentro de la sociedad mientras existiera la
humanidad.
La razón del
conocimiento de las leyes sociales no era para
transformarlas sino para comprenderlas y
facilitar el proceso de adaptación, por lo
tanto, estas premisas se anteponían a los
principios manifestados por las corrientes
filosóficas del momento como era el misticismo y
la dialéctica.
Comte pugnaba
por la edificación de una sociedad estable
gobernada por una minoría de científicos doctos
que resolvieran los problemas humanos por
métodos científicos acorde a las nuevas
condiciones sociales. Pérez J.,Angel J.(2003)
La
objetividad científica en las ciencias sociales
Para Comte la
realidad se va a encontrar limitada por
coordenadas de tiempo, espacio y masa, puesto que
sólo considera la posibilidad de estudiar
científicamente los hechos, los fenómenos, el
dato experimentable, lo observable, lo
verificable para lograr el progreso de la
sociedad, y ello sólo se puede alcanzar a
través de la ciencia, considerada desde Hegel
como la expresión más pura de la racionalidad
de la cultura. Esta se propone entender el mundo
real, definir sus relaciones, leyes y
características de la manera más objetiva,
independientemente de la subjetividad de los
investigadores, de los orígenes y condiciones
psicosociales del descubrimiento o de sus
aplicaciones prácticas, utilizando en todo
momento la verificación en la experiencia y en
la observación de los fenómenos. Concepción
que se expande hacia todas las ramas del saber,
inclusive hacia los hechos sociales que también
son tratados como cosas.
El positivismo
se niegan a investigar otra cosa que no sean las
relaciones entre los hechos, para ello subraya el
cómo y elude él por qué y él para
qué, base fundamental del periodismo
interpretativo, negando la intuición y
hostilidad hacia la sistematización y al
naturalismo. Ferrater M.,J(1960:49)
Esta concepción
científica tan profundamente arraigada dentro de
la sociedad capitalista posibilitaba para finales
del siglo XIX y principios del XX exigir a todo
aquello que tuviese que ver con los fenómenos
sociales objetividad en lo narrado o estudiado.
Al respecto
Alvarez (1978:34) nos comenta en referencia al
periodista y su labor dentro de la doctrina de la
objetividad:
Aparte
de insistir en la necesidad de captar hechos,
se impone también una forma particular de
enfocar la realidad: el periodista debe
buscar hechos aislados, rehuir de todo
aquello que pueda desvirtuar la pureza del
hecho bruto. Esta manera
metafísica de reflejar la realidad conduce
necesariamente a fragmentarla o disecarla, a
despojar los sucesos de su verdadera
naturaleza, al privarlos de su contexto y de
sus causales.
Por otra parte,
el positivismo correspondía exactamente a las
expectativas de la realidad económica del
momento: La prensa masiva, en ese sentido,
buscó un camino cómodo, para no perturbar esa
idea de paz, de tranquilidad y de progreso,
mediante normas y técnicas que orientaran el
trabajo de los periodistas. (Castejón,
L.E. 1992:23)
Pragmatismo,
mecanicismo y positivismo
En los Estados
Unidos de Norteamérica se desarrolló una
doctrina filosófica denominada pragmatismo
(praxis=práctica) creada por Charles Sanders
Peirce y sus continuadores y divulgadores
norteamericanos William James y John Dewey, cuyos
principios eran: "Todo pensamiento es
esencialmente un instrumento, una herramienta,
para resolver una dificultad de orden práctico.
Para descubrir su vigencia, se le pone en
acción, como para saber si un instrumento manual
sirve, no hay más solución que usarlo".
Cañavera, E G.(2000) Tomado de la pagina Web
http://espanol.geocities.com/jeanpiaget2000/axiologia/39pragmatismo.htm
Esta doctrina
tuvo una notable influencia dentro del quehacer
cotidiano en Estados Unidos tal como lo percibe
Alvaréz, F (1978;44)
Esta
forma especial de desarrollo del positivismo
en los Estados Unidos impregna todo el
proceso social norteamericano del siglo
pasado -ciencias, educación, política,
periodismo- y sus huellas son visibles en los
postulados de la objetividad.
La
objetividad y el pragmatismo comparten el
culto a los hechos, con la consiguiente
subestimación del pensamiento. Ambos están
inmersos en el culto de lo práctico a lo
útil, como se demostrará en las referencias
a las técnicas informativas de la
objetividad. También se identifican en el
enfoque metafísico de la realidad, al
concebir al mundo como una yuxtaposición de
hechos aislados y dispersos y no como un
proceso.
El otro elemento
que afecta profundamente la doctrina de la
objetividad es el mecanicismo. Para el
momento que el positivismo se estaba
desarrollando como filosofía y método
científico, la revolución industrial se inserta
como complemento de ésta en Europa gracias al
desarrollo del mecanicismo.
Para
la nueva ciencia, la naturaleza es mecánica,
por ser todo mensurable, y surgió la idea al
asemejarla a una enorme máquina; por tanto,
todo debe poderse explicar por "modelos
mecánicos". La mecánica fue el ámbito
de la física hacia el que se dirigió en
primer lugar la renovación científica,
desde el renacimiento. Desde Descartes se
consideró como el modelo típico de la nueva
inteligibilidad, la de orden matemático. La
nueva ciencia renuncia a "sentir"
cualitativamente la naturaleza (es demasiado
subjetivo), no podía sino intentar
representársela imaginativamente, según un
modelo mecánico. El ideal mecanicista
dominará toda la ciencia y contribuirá en
gran medida a su progreso. Los anglosajones
concebían los modelos de manera material y
los franceses los reducían a figuras
geométricas. Abarca f. Fernández
(1996)
O tal como lo
ven los editores de Encarta 2002
Concepto
según el cual el universo es explicable en
términos de procesos mecánicos. Puesto que
esos procesos mecánicos se entienden mejor a
través de sus movimientos, el mecanicismo a
menudo implica el intento por demostrar que
el universo no es más que un vasto sistema
en movimiento. En este sentido general, el
mecanicismo es casi equivalente al
materialismo. El término mecanicismo, sin
embargo, se emplea a menudo como sinónimo de
naturalismo (filosófico), doctrina según la
cual los fenómenos de la naturaleza no
están regulados por una inteligencia divina
o supranatural sino explicados de forma
exacta por las leyes mecánicas de la
química y de la física.
Este concepto
científico-filosófico tuvo su desarrollo en la
técnica ya que permitió él desenvolvimiento de
la revolución industrial, venciendo primero a su
más acérrimo enemigo como fue la religión que
obstaculizaba la ciencia por su temor a la
revelación de sus enigmas y secretos, además de
intentar impedir la acumulación de capitales en
manos del ciudadano que no fuesen de la realeza
porque minaba su poder en la sociedad.
Ante ello se
tuvo la necesidad de eliminar todo vestigio de la
sociedad feudal por intermedio de la burguesía,
los ejecutores económicos de la revolución
industrial
La
revolución industrial a manera de recuento
Desde épocas
pasadas, las labores campesinas y la elaboración
de productos manufacturados habían dependido de
la fuerza física de los hombres, los animales de
carga y de las herramientas que los hombres
elaboraban para estas actividades.
Para el siglo
XVIII, las aportaciones científicas
transformaron la situación descrita
anteriormente: se introdujo maquinaria cuya
fuente de energía ya no dependía de los
recursos tradicionales. (Mijailov, M.L 1994: 20)
Los
descubrimientos en física, química e
ingeniería, cuyos conocimientos fueron
trasladados al plano de la producción agrícola
e industrial. A partir del siglo XVIII, todo lo
referente a la productividad y al trabajo fue
regido por el conocimiento científico.
Un invento que
transformó la industria durante el siglo XVIII
fue la máquina de vapor. Se atribuye su
invención en 1712 al inglés Newcomen y su
perfeccionamiento a James Watt, en 1776. La
industria textil inglesa hizo de la máquina de
vapor su herramienta por excelencia. (Mijailov,
M.L 1994: 25)
Junto con la
producción de acero -que es una combinación de
hierro y carbón- desde 1740, el empleo de la
máquina de vapor contribuyó a mejorar los
sistemas de transporte. Así, desde principios
del siglo XIX, tendieron rieles por donde
circularon hacia 1813 las primeras locomotoras
que funcionaban con motor de vapor;
posteriormente fueron sustituidas por locomotoras
de carbón en 1825. Documento en Línea.
Lafacu.com(2002)
Sin embargo, los
beneficios del progreso industrial se reflejaron
en unos pocos bolsillos: el de los industriales,
comerciantes y banqueros; los trabajadores, en
cambio, padecieron con las innovaciones
tecnológicas, al grado que se convirtieron en
piezas reemplazables de una maquinaria enorme y
compleja.
Según el
estudio publicado en el diario argentino El
Clarín (2003) una de las consecuencias de la
revolución industrial fue la emigración de
campesinos a las ciudades entre 1750 y 1840. Para
finales del siglo XVIII y principios del XIX, la
tierra que anteriormente pertenecía a los nobles
y a la iglesia fue vendida a los grandes
comerciantes. Esto provocó que los campesinos
que habitaban y sembraban esas tierras, tuvieran
que abandonarlas, ya que se destinaron a otros
fines, como la cría de ovejas, de las que se
obtenía lana para fabricar telas y expórtalas.
Los campesinos
se fueron a las ciudades a buscar empleo para
sobrevivir y lo encontraron en los grandes
talleres, formando un nuevo grupo social: el
proletariado. Otra consecuencia de la revolución
industrial fue el cambio en la forma de trabajo
en las sociedades europeas en los siglos XVIII y
XIX.
La industria
textil fue una de las primeras en mecanizarse. El
trabajo en las fábricas cambió respecto de los
antiguos talleres artesanales. Las labores se
dividieron: algunos trabajadores se dedicaban a
fabricar distintas piezas de un producto,
mientras que otros se dedicaban a armarlo.
Así, se
estableció en las fabricas una forma de trabajo
conocida como línea de producción. (Mijailov,
M.L 1994: 67)
Los
medios de comunicación en la revolución
industrial
Todo este
concierto de innovaciones y descubrimientos tocan
muy profundamente a las comunicaciones de
traslado de hombre y mercancía o de
información. En el caso de los medios de
comunicación veamos cuales fueron estos
inventos:
El
telégrafo
Sistema
de comunicación basado en un equipo
eléctrico capaz de emitir y recibir señales
según un código de impulsos eléctricos. En
un principio, la palabra
telegrafía se aplicaba a
cualquier tipo de comunicación de larga
distancia en el que se transmiten mensajes
mediante signos o sonidos. Los primeros
equipos eléctricos para transmisión
telegráfica fueron inventados por el
estadounidense Samuel F. B. Morse en 1836, y
al año siguiente por el físico inglés sir
Charles Wheatstone en colaboración con el
ingeniero Sir William F. Cooke. El código
básico, llamado código Morse, transmitía
mensajes mediante impulsos eléctricos que
circulaban por un único cable. El aparato de
Morse, que emitió el primer telegrama
público en 1844, tenía forma de conmutador
eléctrico. (Encarta. 2002)
En 1848 se
fundó la primera agencia de prensa, la
Associated Press, al decidir un grupo de editores
de Nueva York compartir los gastos de
transmisión y recepción de noticias mediante
ciertas modificaciones elaboradas al telégrafo,
el cual denominaron teletipo lo que
permitió a los editores de periódicos ofrecer a
sus lectores las noticias más recientes.
(Encarta.2002)
El
teletipo
Está
formado por un teclado de tipo mecanográfico
y puede opcionalmente registrar el mensaje
sobre cinta antes de transmitirlo. El
receptor es en esencia una máquina de
escribir sin teclado que imprime el mensaje
sobre cinta o en una hoja de papel. La
mayoría de las máquinas de tipo
arranque-parada son a la vez emisoras y
receptoras. Las agencias de noticias siempre
fueron usuarios importantes del teletipo y
sistemas análogos de comunicaciones.
Desapareció, desde principios de la década
de 1990. Portal Exodio.com (2003)
A pesar que la
posibilidad de comunicación era inmediata por
este medio, la retroalimentación era dificultosa
por los complejos códigos a utilizar para
elaborar los mensajes, lo que obligaba a
construir una información corta y sin detalles
de los acontecimientos.
Esta limitante
abogaba de por sí un periodismo
objetivo, manifestando en su
contenido lo mas resaltante y esencial el cual se
mantuvo hasta muy entrado el siglo XX.
El
Teléfono
El 14 de
febrero de 1876 Alexander Graham Bell
solicitó en Estados Unidos una patente para
un teléfono electromagnético. Aquel mismo
día otro inventor, Elisha Gray, hizo una
presentación similar, pero el aparato de
Bell demostró ser el mejor y se convirtió
en un éxito. Ambos, sin embargo, habían
culminado un largo proceso en la historia
humana que, paradójicamente, tendría un
desarrollo vertiginoso a partir de entonces.
Si consideramos que la función de la
telefonía es hacer audible el sonido, ante
todo la palabra hablada, a largas distancias,
deberemos recordar como uno de los pioneros a
Robert Hook, quien ya en 1667 describía
cómo un hilo muy tenso podía transmitir
sonido por distancias bastante largas. La
telefonía inalámbrica fue inventada a
principios del siglo XX, en 1902 por
Guillermo Marconi. Encarta (2002)
Aunque este
medio no fue utilizado de manera exclusiva para
la transmisión de información en los medios
impresos, en sus inicios por las dificultades de
transmisión servía como complemento en la
confirmación de acontecimientos. Castejón L.,E.
(1992:31)
La
prensa en la revolución industrial
Hasta el siglo
XIX se habían ido creando algunas tipografías
de gran belleza y se había perfeccionado el
oficio de la imprenta. De acuerdo a Martín A.
Cagliani (2001) hacia 1800, sin embargo, los
avances en el mundo de la impresión hicieron
hincapié en aumentar la velocidad. Por varias
razones: hubo un sensible crecimiento de las
ciudades y de la población mundial, que entre
los años 1700 y 1800 paso de 560 millones a 910,
mientras que entre 1800 a 1900 subió de 910 a
1600 millones, con la particularidad que el
analfabetismo disminuye considerablemente tanto
en Europa como en los Estados Unidos donde se dio
la situación que más deI 60% de la población
sabía leer. Cagliani (2001)
En 1803, los
hermanos Henry y Sealy Fourdrinier instalaron en
Londres su primera máquina de fabricar papel;
producía una bobina de papel continuo capaz de
hacer frente a una demanda en constante
crecimiento. Más tarde, en 1814 Friedrich Kónig
inventó la prensa accionada por vapor,
revolucionando toda la industria de la impresión
debido a que posibilitaba la impresión de 1100
ejemplares. La utilización de esta maquinaría
origino la primera protesta en el mundo por el
uso de las nuevas tecnologías en el área de la
imprenta al quedar desplazado un número de
obreros por la maquina de Kloening. Cagliani
(2001)
Las grandes
ediciones que publicaban aumentaron aún más en
1829 al aparecer los estereotipos, que permiten
fabricar duplicados de planchas de impresión ya
compuestas. En 1833 en Europa y en los Estados
Unidos se desarrollo la denominada prensa obrera
o prensa de centavo, la cual podía ser adquirida
por los obreros, lo que lleva al desplazamiento
total de la prensa comprometida o de opinión.
Menéndez y Toussaint. (1989:18)
En 1886 los
equipos de composición se perfeccionaron,
permitiendo reducir drásticamente el tiempo con
la creación de los tipos sueltos denominada
linotipo. Una maquina fundidora que produce
líneas de texto en forma mecánica en lingotes
de plomo y el proceso de impresión queda
inalterado.
Sin embargo el
gran cambio en la imprenta se da en 1905 con la
invención del offset la cual se basa en el
principio de que el aceite y el agua no se
mezclan. La plancha de impresión se recubre con
una sustancia oleaginosa, de forma que el agua no
se adhiere al diseño. Cuando el rodillo con la
plancha de impresión entra en contacto con los
rodillos de entintado, la tinta sólo queda
fijada en el diseño. La prensa se denomina
offset porque el diseño se transfiere de la
plancha de impresión a un segundo rodillo de
goma antes de producir la impresión sobre el
papel. (Encarta 2002) Los diarios se convierten
en verdaderos medios de comunicación de masas,
ya no se imprimen algunos miles de ejemplares
para ser distribuidos a una elite de
suscriptores.
La
noticia como mercancía en el marco de la
objetividad
Con el aumento
de las tiradas, comienza a producirse un cambio
sustancial en su contenido. Esta prensa que
empieza a desaparecer era fundamentalmente
comprometida políticamente, vinculada a los
partidos políticos o grupos políticos de
opinión. El artículo cede su lugar a una forma
nueva, la noticia breve, que atrae y retiene la
atención de la nueva masa de lectores. La
noticia banal, lo intrascendente, después del
crimen o del sexo, se convierten en la carnada
para conquistar nuevos lectores. Esa realidad
sirve de marco al nacimiento de la teoría
de la objetividad. Rangel D.E.(1978)
Al respecto nos
comenta Alvarez, F.(1978:50) Para
introducir la tecnología necesaria se
necesitaban grandes inversiones que,
difícilmente podían ser satisfechas con una
prensa de carácter ideológico. Era
indispensable hacer un periódico que no chocase
con nadie de antemano, que estuviese en
condiciones de llegar a todos sin distingos
ideológicos.
Esta limpieza de
contenido resulta necesaria para envolver a la
noticia como mercancía, apetecible a todos los
gustos y posiciones, para ello había que
descontextualizarla, evitar que se relacionara
con otros hechos para que no tuviese algún
significado que atentara contra los postulados
del lector, sea cual fuese. Referente a esto
Alvaréz F.(1978:50) nos dice: Es
indispensable buscar una unidad elemental, un
núcleo, en torno al cual construir el relato
noticioso. De esta forma, mientras más simple,
mientras menos elementos contaminación tenga el
hecho, mejor. Se tiende así a una
simplificación excesiva de la realidad y a
despojar a los hechos de las relaciones causales
que los explican.
El positivismo
le hacia de sustento teórico a la doctrina de la
objetividad como lo demuestra la máxima de unos
de los editores de la época, Charles Prestwich
Scott, quién aflrmaba que la opinión es
libre, los hechos son sagrados, frase que
se convirtió en la bandera de los defensores de
la objetividad periodística evitando de esta
manera comprometer el mensaje con cualquier
posición política o ideológica.
El auge del
capitalismo no tenía fronteras ni limitaciones,
la acumulación de capital, el desarrollo
industrial y un mejor nivel de vida para las
sociedades occidentales hacía percibir que el
mundo tenía un solo camino: el capitalismo. Al
respecto señala Castejón L.;E. (1992) en una
cita tomada deEdwin Emery: los Estados
Unidos eran entonces un país relativamente
satisfecho de sí mismo, y la prosperidad
mercantil y las maniobras de Wall Street
interesaban más que las reformas políticas o
sociales.
Sin embargo,
para el común de la gente, esta manera de
afrontar los acontecimiento de la sociedad no
servían para comprender algunos fenómenos que
se daban en Europa y en el resto del mundo.
En el seno mismo
de los países más poderosos del momento, como
eran Inglaterra y Estados Unidos, se estaban
asentando las bases de las dos grandes crisis
económicas mundiales de los años 1919 y 1929,
las cuales no fueron percibidas ni previstas por
los diarios más importantes de la época. Como
un ejemplo de ello tenemos que en 1929, cuando
cae Wall Street y con ello la economía de los
Estados Unidos, el 99% de los periódicos no
tenía ni un solo elemento que ofreciera pista o
informará sobre la situación económica que se
vivía (Alvarez.F. 1978:71), crisis que fue
producto de la primera guerra mundial.
Después de tanto optimismo, de un sentido
indetenible de progreso y bienestar, se presenta
un conflicto bélico de esas proporciones que
afectó a Europa y Estados Unidos sin que los
medios de comunicación le prestara la suficiente
atención sobre sus consecuencias.
(Castejón L.;E. 1992: 56)
Pero a partir de
esa fecha, la prensa diaria, los dueños de los
medios y los periodistas más experimentados
tienden su mirada a la interpretación de los
fenómenos sociales, comienzan a hurgar los por
qué y para qué de los acontecimientos de tal
forma que para 1933 la Sociedad Norteamericana de
Editores de Periódicos emitió una resolución
aupando la nueva tendencia interpretativa, la
cual decía:
Considerando:
Que los eventos nacionales e internacionales,
significativos, complejos y llamativos,
están ocurriendo más rápidamente que en
otro periodo de la historia mundial reciente;
y
Considerando:Que hay nueva evidencia de que
los hombres y mujeres de todas las áreas de
la vida están tomando un interés muy
profundo sobre los asuntos públicos,
Resuelve:
Declarar que es el consenso de esta sociedad
considerar que es necesario que los editores
dediquen una mayor atención y más espacio a
las noticias explicativas e interpretativas,
y a presentar los antecedentes de la
información que le permitan al común de los
lectores comprender más adecuadamente la
marcha y el significado de los sucesos.
(Castejón L.;E. 1992: 75)
Aunque ya en
1923, cuando Henry Luce y Briton Hadden crearon
la revista Times, crearon un periodismo
contextualizado, con mayor profundidad y énfasis
en los procesos. La mayoría de los estudiosos de
la doctrina de la objetividad como Federico
Alvarez, Enrique Castejón Lara y Curtis Mac
Douglas, enfatizan como elementos primordiales de
su desarrollo al mercantilismo y la concepción
positivista con la cual se veía y analizaba los
fenómenos de la época.
No obstante, se
deja de lado otro elemento que conformaba el
caldo de cultivo para que la
objetividad se desarrollara como tal, siendo este
elemento la tecnología, debido a que los medios
utilizados para el envío y recepción de la
información estaba supeditado por tecnología
incipiente como era el telégrafo, el teléfono y
las hondas de radio que impedía la transmisión
de grandes cantidades de información, bien sea
de voz, texto o imagen.
Periódicos
Vs. Radio
En la nochebuena
de 1906, los radiotelegrafistas de los barcos que
navegaban por el Atlántico, frente a las costas
de Estados Unidos, escucharon por primera vez una
voz que les hablaba en sus auriculares. Fue
Reginald A. Fessenden que preparó un aparato que
permitía la transmisión de señales más
complejas que las del sistema Morse. También
había construido un transmisor sumamente
poderoso para sus experimentos. Aquella noche
memorable diversas personas hablaron por el
inalámbrico; una pronunció un discurso, otra
leyó un poema e incluso alguien tocó el
violín. Este fue el nacimiento de la radio.
Frias H, F.(1997)
Este complejo
(en su concepción) pero sencillo aparato
generaría 18 años después una guerra sin
cuartel en el área de la información con el
medio de comunicación más viejo y estable de la
humanidad: la prensa.
Frank Conrad
construyó en el garaje de su casa un nuevo
transmisor de señales de radio. Obtuvo una
licencia para su transmisor doméstico, que un
año después pasó a ser la estación 8XK, a
partir de abril de 1920. Comenzó a transmitir
durante las horas nocturnas, mientras trabajaba
para mejorar su aparato. La gente de su zona lo
escuchó con sus receptores de aficionados. Esto
pareció al principio un gran éxito, ya que las
cartas, tarjetas y llamadas telefónicas le
proporcionaban datos sobre el alcance y la
claridad de su emisor. En Westinghouse decidieron
construir un transmisor mayor, en la zona
oriental de Pittsburgh, con el propósito de
estimular la venta de receptores de su
fabricación y de los elementos con los que los
aficionados construirían otros receptores. De
esa forma se creó en 1920 la estación KDKA de
Pittsburgh. Así nació a radiofonía comercial.
Frias H, F.(1997)
Fue Harry P.
Davis, vicepresidente de la Westinghouse Electric
and Manufacturing Company, quien imaginó que una
estación de emisiones regulares, operada por los
fabricantes de receptores, era un negocio
redondo.
Luego vino la
venta de intervalos para la publicidad. Este
proceso absolutamente comercial contribuyó al
uso doméstico de la radio y su masificación. La
estación KDKA anunció que transmitiría los
resultados de la elección presidencial de 1920.
Y transmitió los resultados que le eran
suministrados desde un periódico cercano. Las
cifras fueron transmitidas durante la noche del
11 de noviembre. Entre 500 y 1.000 personas
escucharon la noticia de que Warren G. Harding
había sido elegido presidente de los Estados
Unidos. Este hecho fue un hito comunicacional. La
transmisión de Pittsburgh estimuló la creación
de nuevas emisoras. Emisiones regulares
comenzaron en Nueva York en 1921 y seguidamente
en Newatk y otras ciudades. El público adoptó
la radio de tal manera que en 1922 la
fabricación de receptores fue insuficiente para
satisfacer la demanda. En 1921 se concedieron
licencias para 32 nuevas emisoras. Al primer
semestre de 1922 la cifra era de 254. Frias,
H.(1997)
Los periódicos
de la época en un principio compartían con la
radio las informaciones, sin embargo, cuando esta
comenzó a utilizar las famosas
cuñas comerciales en sus emisiones
informativas la prensa estadunidense sintió el
peso de la competencia de la radio al reducir el
número de anunciantes. (Castejón.L.;E. 1992:80)
A partir de ese
momento la prensa comenzó a buscar alternativas
que le brindaran fidelidad a sus lectores, y
entre las más resaltantes estaba el periodismo
interpretativo.
La
televisión: El enemigo mortal
No fue sin hasta
1923 cuando el físico estadounidense de origen
ruso Vladimir Kosma Zworykin logro los primeros
dispositivos realmente satisfactorios para captar
imágenes denominado el iconoscopio, y el
ingeniero de radio estadounidense Philo Taylor
Farnsworth creó el tubo disector de imágenes,
pero fue en 1926 cuando el ingeniero escocés
John Logie Baird inventó un sistema de
televisión que incorporaba los rayos infrarrojos
para captar imágenes en la oscuridad. Con la
llegada de los tubos y los avances en la
transmisión radiofónica y los circuitos
electrónicos que se produjeron en los años
posteriores a la primera guerra mundial, los
sistemas de televisión se convirtieron en una
realidad. Cagliani, Martín A.(2003)
Las primeras
emisiones públicas de televisión las efectuó
la BBC en Inglaterra en 1927 y la CBS y NBC en
Estados Unidos en 1930. En ambos casos se
utilizaron sistemas mecánicos y los programas no
se emitían con un horario regular. Las emisiones
con programación se iniciaron en Inglaterra en
1936, y en Estados Unidos el día 30 de abril de
1939. Cagliani, Martín A.(2003)
A principios de
los 90 en Latinoamérica la televisión había
alcanzado una gran expansión. Existen más de
300 canales de televisión y una audiencia,
según número de aparatos por hogares (más de
60 millones), de más de 200 millones de
personas. Aguado J.A. Martín y otros(1993).
Para demostrar
el impacto generado por este medio hemos tomado
en consideración uno de los tantos estudios
efectuado hasta el presente como es el realizado
en España por el Ministerio de Educación para
1993, el cual obtiene entre sus resultados que la
cuarta parte de los niños en edades comprendidas
entre los 6 y los 13 años no poseen ningún
libro o cuento. El 41% de la población infantil
no lee prácticamente nunca. Los que lo hacen
todos los días no llegan a un 12%. El 88%
declaran no leer nunca periódicos y el 64%
muestran idéntico afán por las revistas.
Ferrés, J (1993:23)
Esta población
mencionada se encuentra actualmente en edades
comprendidas entre los 22 y 33 años a los cuales
se les ha calificado como la generación de la
imagen ya que el proceso de asimilación de
información lo perciben a través de las
imágenes y la audición, lo que ha llevado que
la información noticiosa en su presentación
original (impresa) a eliminar el elemento
actualidad noticiosa en los hechos o
acontecimientos más relevantes de la comunidad
local, nacional o internacional, ya que al
conjugar las televisoras voz, imagen y datos le
quitan al medio impreso la oportunidad de
sorprender a sus lectores con una información
novedosa. El ejemplo más contundente de este
siglo ha sido la destrucción de las torres
gemelas de Nueva York donde la gran mayoría de
los seres humanos que tuvieron la oportunidad de
presenciar los daños del primer impacto fueron
testigos de excepción al ver como una segunda
nave se desplazaba vertiginosamente contra la
segunda torre .
A pesar de esta
realidad Pierre Bourdieu (1999) afirma que la
televisión considera a la noticia como un simple
invitado dentro de un contexto general concebido
para la diversión. Sin embargo, para
Jimeno.,Miguel a.(2003)
Los
informativos de las estaciones de televisión
"nacionales" cuentan con una
audiencia millonaria, se mire por donde se
mire, bastante más numerosa que la de
cualquier diario. Y esos millones de
telespectadores quizá pueden despertar en
los periódicos cierto miedo, un temor basado
en un pensamiento muy simple y lógico: Si
hoy los ciudadanos mis lectores, los
fieles y los potenciales se han
acostado viendo esa noticia en la
televisión, ¿qué pasará si mañana,
cuando reciban el diario en casa o lo
adquieran en el quiosco, no ven esa noticia
en mi portada? ¿Cabe la posibilidad de que
esas personas piensen que la hemos pasado por
alto, que, como se dice vulgarmente, nos la
hemos comido?
Esta situación
según el autor genera:
a) un
"seguidismo" casi siempre fruto de
cierta comodidad. No se puede negar que a
algunos medios escritos regionales y locales
les produce mucha paz saber que sus lectores
van a desayunar con las noticias con las que
cenaron.
b) un
"seguidismo", en ocasiones, fruto
de la inseguridad porque "seguro
que los responsables de los informativos de
las cadenas de televisión de Madrid saben
mejor que nosotros, humilde diario de
provincia, qué es noticia en el ámbito
nacional o internacional". Una
inseguridad que también alimenta el hecho de
que el diario de la competencia haga ese
"seguidismo" y que el lector piense
y volvemos al círculo vicioso
que no nos hemos enterado o que hemos
valorado mal la actualidad.
La
actualización en bits
Pero hay más
que seguidismo, la digitalización
como herramienta tecnológica ha roto paradigmas
en cuanto la utilización y masificación de los
mensajes noticiosos y resulta muy probable que
sea la televisión quién mas beneficios ha
obtenido.
La utilización
de la imagen digitalizada como herramienta para
mostrar, explicar y manipular la información
resulta infinita, tanto es así que ha sido
posible ofrecer una nueva especialización en el
mundo académico como lo es la infografía, cuyo
concepto está determinado por el medio al cual
se inserte.
El
término infografía es utilizado en dos
sentidos diferentes: uno se refiere a la
moderna animática realizada por ordenador de
donde se entiende que su raíz «info» le
venga de informática y con «grafía» se
hace referencia a la animación. El otro es
la infografía que se encuentra en los
diarios que parece estar asentada en pilares
más antiguos y clásicos, aquí «info»
hace referencia a información, y «grafía»
le viene de gráfica.
Este neologismo
tiene su origen en Estados Unidos, allí llaman
al término «information graphics», de donde
pasa a «infographic». En castellano la
traducción se denomina infografía. De Pablos
Coello, (2000)
La
infografía debe ser una unidad informativa
como lo es una crónica, un artículo o un
reportaje; ha de contener la información
suficiente para responder a las clásicas
preguntas qué, cómo, dónde, quién,
cuándo, las clásicas cuestiones del
periodismo sajón y universal; ...ha de decir
toda la información para comprender mejor un
hecho por ella misma, sin necesidad de otros
soportes literarios o textuales fuera de su
marco o de sus límites gráficos. Es
imprescindible que aparezca la información
literaria precisa para ubicar el
acontecimiento en el tiempo y en el espacio.
Sólo en estos términos, la infografía
tiene capacidad de autonomía informativa
plena. De Pablos Coello, (2000)
En otras
palabras, ordena mucho mejor la información y
esquematiza un sinnúmero de datos que
aisladamente resultaría tedioso para la
comprensión del mensaje, así como por el tiempo
invertido en la lectura del mensaje; facilita la
lectura pero no irrumpe más allá de los
esquemas del periodismo informativo, es decir, el
por qué no forma parte de la
infografía, lo cual vale para su expresión
tanto en impreso como en la televisión.
Si a esta nueva
condición le agregamos la premisa ya estudiada
del impacto que posee la instantaneidad de la
información por parte de los medios
audiovisuales, inmediatamente observamos que los
medios impresos tienen mucho que perder ya que lo
único que les deja a estos es la explicación de
los acontecimientos a través del periodismo
interpretativo.
Periodismo
tradicional Vs. Periodismo digital
La redacción
periodística tradicional hace especial énfasis
en: la morfología de las palabras, sintaxis,
ortografía y semántica, ya que, la utilización
de estos brindan claridad y comprensión a la
lectura, además de imprimirle intencionalidad,
razón por la cual los comunicadores sociales
prestan especial atención en estos elementos al
momento de redactar tales como:
Morfología:
del griego morfe, forma, y logos, parte de la
gramática que enseña el valor de las palabras,
consideradas aisladamente, y estudia sus
propiedades y accidentes. Miranda (1.982, p.21 ).
Por otra parte, Ardila,A y otros (1988, p. 85)
define la morfología como aquella que se ocupa
de la estructura interna de las palabras
(sufijos, prefijos y flexiones) y el sistema de
categorías gramaticales de los idiomas (género,
número, entre otros). Puede ser definida a su
vez, como la parte de la gramática que estudia
la forma de las palabras con valor significativo,
su formación, derivación o flexión.
Sintaxis:
Según Miranda (1.981, p.112 ), de las
palabras griegas syn, con, y taxis, orden, es la
parte de la gramática que enseña el enlace de
las palabras, para componer la oración
gramatical y la unión entre las oraciones para
formar el período.
Ortografía:
Según Miranda (1.981, p. 20), es la parte de
la gramática que da las reglas para el uso
correcto de las diferentes letras, para el empleo
del acento ortográfico y para la debida
colocación de los signos de puntuación.
Semántica:
del griego semantikos, es definida como la
ciencia que estudia las diversas relaciones de
las palabras con los objetos designados por
ellas, esto es, de qué modo y según cuáles
leyes las palabras se aplican a los
objetos. Ferrater M., J. (1978:370)
Aunque los
periodistas digitales asumen en gran medida los
atributos y reglas ofrecidos por la redacción
periodística tradicional, existen muchas tareas
que nada tienen que ver con el periodismo
tradicional debido a que es un medio sobre
el que nada está escrito y que, poco a poco,
busca ordenarse y encontrar su propia lógica y
estructura donde muchas tareas nada tienen que
ver con el papel del reportero clásico. Fuentes
,A. (2001, p. 1)
El autor define
el periodismo digital como aquel recurso
comunicacional que coloca en la red información
actualizada, la cual es operada por un usuario de
manera interactiva, permitiéndole investigar,
confrontar fuentes, siendo capaz de estructurar y
trabajar con datos textuales, gráficos,
audiovisuales, además de tener la oportunidad de
profundizar a través de hipervínculos la
información que es considerada de interés para
el usuario.
Al respecto
Gil,Q. (2001 ) distingue entre periodismo
electrónico (equiparable al periodismo en
línea) y de periodismo en red. Por ello, según
sus artículos el primero sería simplemente
trasladar los usos y contenidos de la prensa
tradicional a Internet. El verdadero periodismo
digital sería el periodismo en red, ya que este
nuevo tipo de periodismo rompe con la
comunicación lineal y unidireccional e implica
una serie de cambios fundamentales respecto a las
rutinas del periodismo tradicional (en papel,
radio, televisión o trasladado a la red).
De igual manera,
el autor señala que el elemento básico de
todo sistema de trabajo es el enlace, o mejor, el
conjunto de enlaces. Todos deben estar integrados
en una secuencia lógica y accesible,
jerarquizada o basada en la asociación de ideas,
que invite a completar el recorrido previamente
estructurado por el periodista con todas las
facetas que se conocen hasta ese momento del
acontecimiento delatado, es decir, siguiendo la
estructura lógica del periodismo tradicional .
Mientras que
Dader (2001, p. 3) afirma que la mayoría de los
periodistas han enfocado su presencia en la red
como un escaparate, poniendo en línea meras
copias de la edición en papel, con escaso o nulo
valor añadido. Parecen ignorar, de momento, que
Internet les obliga a ir hacia la
diversificación, a ofrecer algo más, diferente.
Por otro lado,
se destaca que saber estructurar una crónica o
un reportaje, separar información y opinión,
sigue siendo lo más importante, pero la
estructura debe cambiar: la lectura online no es
lineal, es un proceso de deconstrucción /
reconstrucción. Mientras el lector de
periódicos puede cambiar de página, pero
raramente pierde su fidelidad, el lector online
siente a cada minuto la tentación de huir a
través de la red si el artículo no ha sabido
captar su interés.
El
capricho de las necesidades
No nos
equivoquemos, Internet lleva nuestros lectores a
una espiral infinita de tentaciones informativas
que tocan los entornos más íntimos, así como a
sus más oscuros intereses escudados bajo el
anonimato de una computadora y un mouse,
convirtiendo a una tecnología con una capacidad
aparentemente globalizante a un chismorreo de
esquina glocalizante al intentar conocer cuáles
son los entretelones en detalle que se tejen de
los acontecimientos de su localidad o nación.
Las razones de
esta actitud se ha comenzado a estudiar de manera
muy tímida hasta el presente, sin embargo, todo
indica que la razón de esta infidelidad por
parte de los usuarios de periódicos on line
radica en que ante este medio pueden asumir sus
extravagantes y exigentes necesidades
informativas (Gutiérrez, S. 2001), ya que tienen
el poder en varios clic de cambiar de periódico
en periódico o simplemente colocar en Google
varias palabras claves y a través de sus
complejos algoritmos ubicarles toda una serie de
informaciones -basura o no- referente de
cualquier acontecimiento. Y como se mencionó,
siempre estará girando dentro de su entorno.
Esta situación
obliga al periodista que desee incursionar en la
red a pensar en las necesidades de sus lectores e
invariablemente ayudarles a procesar a través
del género interpretativo ese alud de
informaciones significativas o no que pueden
aturdir los sentidos del receptor, pero siempre
ubicándolo dentro de su hipersegmentación de
necesidades informativas.
Por otra parte,
debe saber cómo integrar los gráficos y
vínculos que posibiliten establecer ese contacto
amigable con su receptor, pero sobre todo,
ayudarle a integrar su información escrita con
significado personalizado de acuerdo al público
que se dirige, aspectos que no se han incorporado
a la formación de los comunicadores sociales en
las mayoría de las diferentes escuela de
comunicación latinoamericanas.
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Periodísticos. Edit. Paraninfo. España.
Zamora. Biblioteca Práctica de Consulta de Nuevo
Milenio. Editorial Zamora. 2000.
*
Siglic Gutiérrez
es colaborador de SdP. Magíster en Ciencias de la
Comunicación y la Información. Profesor
Agregado de la Escuela de Comunicación Social de
URBE. Maracaibo, Estado Zulia, Venezuela.
Miembro del Centro
de Investigación, Comunicación e Información
de LUZ (CICI). Miembro de
la Asociación
Nacional del Avance para la Ciencia de Venezuela (AsoVAC) . Asesor experto de la UNESCO
en el área de la Sociedad de la Información
para América Latina y del Caribe.
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