La libertad
de expresión en Venezuela
Jorge
Luis Benezra Briceño *
Entender
si existe o no, libertad de expresión en
Venezuela, no es nada fácil. Para muchos
representantes del gobierno, así como seguidores
del presidente Chávez jamás ha
existido semejante libertad de expresión o
libertad de prensa , pero tampoco es
difícil encontrar algún opositor que diga
que Chávez acabó con la libertad de
expresión en fin cualquier turista que
entre a territorio venezolano pensará a simple
vista que este es un país con plena libertad, ya
que continuamente observará concentraciones
a favor y en contra del presidente Hugo Chávez y
a su vez programas de información y opinión
donde se debate y critica los acontecimientos en
el país. Lo que a simple vista demostraría un
panorama totalmente plural del
sistema democrático. Lo que no se aprecia a
simple vista y hay que distinguir y es necesario
revisar, son los obstáculos legales que se
han creado, que actúan como mecanismo de
reprensión.
Los periodistas
salen día a día a laborar y tratan de
sobrevivir bajo la mira de estos dispositivos
creados por el gobierno para
neutralizar cada una de las cosas que
publican o de las imágenes que se emiten.
La gran
interrogante a todo esto es ¿Qué está pasando
en Venezuela? ¿Cuál es la realidad?...
¿Quién tiene la razón?
Diversidad
de opiniones
En los últimos
años diversas organizaciones internacionales han
denunciado que la libertad de expresión, los
medios de comunicación y los periodistas
enfrentan un marco legal y situaciones de hecho
cada vez más restrictivos para el ejercicio del
periodismo, así como amenazas y agresiones por
parte de los grupos que siguen al gobierno. La
Relatoría Especial para la Libertad de
Expresión de la Comisión Interamericana de
Derechos Humanos de la OEA expresó el 8 de julio
del 2006 preocupación por los asesinatos de los
periodistas venezolanos Jorge Aguirre, reportero
gráfico del diario El Mundo, y José Joaquín
Tovar, director del semanario Ahora, ocurridos
ese mismo año. Según el informe de 2006
presentado por la organización no gubernamental
venezolana, Espacio Público, 134 periodistas
habrían sido víctimas en 106 casos a
violaciones a la libertad de expresión.
Reporteros sin Frontera, Freedom House, Human
Rights Watch, Amnistía Internacional y la
Sociedad Interamericana de Prensa, han alertado
sobre un supuesto deterioro en ese campo,
agravado por la decisión del Poder Ejecutivo de
retirar la concesión a Radio Caracas Televisión
(RCTV) Conforme a información de público
conocimiento, este es un medio de comunicación
de amplio alcance nacional que mantiene programas
de opinión con una línea editorial
independiente.
Ante todo esto
el tren ejecutivo encargado de las comunicaciones
en el gobierno del presidente Chávez lo que
subraya continuamente es que no hay ningún
registro durante el gobierno bolivariano de
periodistas hostigados por el ejercicio de su
profesión. La pregunta sería: ¿Qué necesidad
tienen estas organizaciones de realizar estas
denuncias?
¿Penalización
de la disidencia?
De manera
gradual el gobierno venezolano ha ido
incrementando, por medio de la vía legal las
restricciones para el ejercicio libre e
independiente de la prensa, tales es el caso de
la Reforma al Código Penal, mecanismo que
ha despertado serias polémicas en diversos
sectores de la sociedad venezolana debido a las
consecuencias que tiene sobre el sistema
carcelario venezolano y sobre la creación de
nuevas figuras delictivas. La reforma según la
cual toda opinión, disidencia o manifestación,
hecha en público o en privado, en contra de
algún funcionario público, puede ser
considerada una ofensa y la misma se pagará con
6 a 30 meses de prisión. Igualmente, la
instigación a contravenir la ley a
desobedecerla se castiga con penas de tres a
seis años. Asimismo, el hecho de causar pánico
por cualquier medio es castigado con prisión de
dos a cinco años; y la obstaculización de la
vía pública es penada con prisión de
cuatro a ocho años. Estos nuevos delitos, con
sus gravísimas penas, implican una barrera en el
ámbito democrático, limitando la
acción del periodista, labor que se complica
más aún con la presencia de la reciente Ley de Responsabilidad
Social en Radio y Televisión.
Se está
utilizando el derecho penal, como arma de
intimidación y de amedrentamiento a la
disidencia de todo pensamiento contrario. El caso
reciente más notorio es el del General retirado
Francisco Usón, condenado a seis años de
cárcel por supuesto delito de difamación a la
Fuerza Armada al emitir una opinión en un
programa de televisión en la cual explicaba la
utilización de un lanzallamas y los efectos que
podría producir en el caso de unos soldados que
murieron quemados en una celda de castigo.
Human Rights Watch, ha manifestado
públicamente sus consideraciones al respecto y
las consecuencias que estas reformas al Código
Penal Venezolano tendrían sobre los derechos y
la libertad de expresión de los venezolanos.
Venezuela se burló de los principios de
los derechos humanos internacionales que protegen
la libertad de expresión ha declarado
textualmente José Miguel Vivanco, director de
esta organización en reiteradas oportunidades.
La plataforma
legal diseñada por el gobierno venezolano ha
producido que en Venezuela se incremente la
autocensura. Los dueños de medios se cuidan
cada vez más de publicar información que no
esté bajo los parámetros de estas leyes. Los
periodistas tienen miedo de hablar de los
mecanismos que utilizan los dueños de los medios
de comunicación para estrechar cada vez más el
radar por el que pueden transitar sus reportajes.
No sólo la
autocensura, se debe a la presión judicial. Los
intereses económicos de algunos
medios de comunicación, han permitido que
el silencio informativo se deje notar claramente,
sobre todo con este caso de Radio Caracas
Televisión. Quizás esta sea la razón
principal, para que cualquier ciudadano del
mundo, no entienda claramente lo que ocurre en
función de esta materia. Los medios se vuelven
complacientes y hacen que los periodistas se
conviertan en cómplices de sus negociaciones.
Todo esto hace
que cada día en Venezuela exista un
ambiente progresivo de intolerancia
política que constituye ser una amenaza
real y sustantiva contra la libertad de
expresión. Como se ha dicho en repetidas
ocasiones, la libertad de expresión no se agota
en el reconocimiento teórico de hablar o
escribir, sino que comprende además
inseparablemente, el derecho de utilizar
cualquier medio apropiado para difundir el
pensamiento y hacerlo llegar al mayor numero
de destinatarios. En este sentido la expresión y
la difusión de pensamiento y de la información
son indivisibles, de modo que una restricción de
las posibilidades de divulgación
representa directamente y en la misma
medida, un límite al derecho de expresarse
libremente.
En definitiva la
libertad de las ideas es el derecho que tiene el
individuo para participar profundamente en la
vida democrática. Solo aquel que no acepta
criticas que se encierra en si mismo es incapaz
de aceptar esta condición. Ignorantemente no
sabe que la represión, la censura no es contra
los periodistas y sus medios, sino que es una
retaliación profunda contra los pueblos.
* Jorge
Luis Benezra Briceño es periodista venezolano, productor de
programas de información y opinión. Este texto
es difundido por el proyecto Medios y Libertad en
las Américas del
Centro Internacional de Periodistas, patrocinado
por la McCormick Tribune Foundation.
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