Teodoro Petkoff, exguerrillero,
periodista y líder opositor
Nadie
miente más que un gobierno
María
Laura Carpineta *
Teodoro
Petkoff fue una de las figuras principales del
cambio de imagen de la oposición venezolana.
Desacreditada por su apoyo al golpe de Estado
contra Hugo Chávez en 2002, nuevos líderes
comenzaron a ganar espacio con sus críticas al
gobierno, pero destacando su vocación
democrática. Uno de ellos es Petkoff, un
reconocido ex dirigente comunista que durante los
años 50 y 60 enfrentó dictaduras y
gobiernos de derecha. Esta militancia le ganó
varias veces la cárcel, desde donde logró
escapar dos veces. Después de un paso por la
política sin grandes éxitos, decidió abocarse
a otra profesión, el periodismo. Actualmente
dirige la revista Tal Cual, uno de los medios
antichavistas más feroces. En diálogo con este
diario aseguró que sigue siendo un hombre de la
izquierda y advirtió sobre un presunto plan de
Chávez para controlar, aunque no poseer, los
principales medios de comunicación.
¿Qué
cambió en Venezuela con la salida del aire de
RCTV?
Desde el
punto vista comunicacional hubo un cambio casi
copernicano. El canal 2, RCTV, era el canal de
mayor rating del país. El otro canal que tiene
tanta audiencia es el 4, Venevisión. Entre los
dos suman el 80 por ciento de los televidentes
del país. El primero quedó anulado y fuera del
aire, mientras que en el segundo su presidente,
Gustavo Cisneros, acordó con el gobierno y ahora
responde a sus intereses. Esto dejó al 80 por
ciento del país aislado de cualquier opinión
política opuesta al gobierno y de cualquier
persona que, de derecha o de izquierda, tiene una
idea distinta. Aquí la libertad de expresión se
nos está volviendo una piel de Zapa como
esa piel que se encoge en el cuento de Honoré de
Balzac. Pero además también se trata de
un enorme cambio en la vida del país. Las
protestas nacionales fueron muy profundas. Las
encuestas demuestran que el 90 por ciento de la
población está en contra de la salida del aire
de RCTV y por eso estamos viendo su rechazo en
las calles. Incluso, las cacerolas han estado
sonando mucho más en las barriadas que en el
centro de las ciudades. Y es porque en los
barrios populares no hay señal de cable. El
canal preferido de la gran mayoría ha quedado
fuera del aire y, por tanto, su elección ha
quedado limitada. También hacía tiempo que el
estudiantado no salía a la calle. Lo hicieron de
manera no violenta, pero igual fueron atacados
por la policía y por las bandas armadas del
gobierno.
En el
golpe de Estado de 2002 los principales medios
venezolanos, incluido RCTV, fueron los promotores
del levantamiento y defensores del breve gobierno
de facto. ¿Cuál es la actitud actual de estos
mismos medios frente a Chávez y su gestión?
En general
los medios han recuperado la templanza. Ya no
existe el clima beligerante de 2002 y 2003,
cuando los medios se volvieron parte del problema
aunque vale aclarar que el gobierno
también era parte del problema. El
problema es preguntarse quién vino primero, ¿el
huevo o la gallina? Pero es verdad, los medios
asumieron un rol que no les correspondía, eran
casi como partidos políticos. Sin embargo,
después del referéndum tomaron una postura más
propia de un medio de comunicación. Se volvieron
más equilibrados, aunque manteniendo una postura
crítica. El único medio que en Venezuela ha
cambiado en 180 grados es Venevisión. Su
presidente, Cisneros, pasó de ser uno de los
principales promotores del golpe a ser un aliado
del gobierno.
En estos
días se habló del fin de la libertad de
expresión en Venezuela, sin embargo, la mayoría
de los medios son privados y la oposición sigue
teniendo varias voces en la televisión, en la
radio y en la prensa...
Estamos en
presencia de un régimen muy peculiar. Chávez
por ahora no está intentando crear un monopolio
comunicacional, sino una hegemonía
comunicacional. Esta última significa la
preeminencia de las ideas del partido del
gobierno y la anulación de los dos principales
canales de televisión uno por quedar fuera
del aire y el otro por cooptación. El
resto de los medios están en los márgenes de la
sociedad. En la televisión se ve perfecto. Sólo
queda un canal nacional y un canal regional de
Caracas, Globovisión, que se ve sólo en
Caracas. En el interior, además, la mayoría
está en manos amigas. No estamos frente al
estilo cubano o soviético. Aquí dicen que hay
libertad de expresión porque existen periódicos
como el mío. Pero aunque no nos cierran, nos
hostigan constantemente. Sólo el mes pasado
tuvimos que pagar una multa de 50 mil dólares
por insultar supuestamente a la hija de Chávez.
Pero en el
ámbito de la radio y de la prensa impresa la
mayoría son medios opositores...
Porque es
como te digo, no se está creando un monopolio
mediático, sino que se están dejando voces
marginadas. Es el medio televisivo el que más
llegada tiene entre la gente, especialmente en
los sectores más populares. El problema es que
se está intentando pensar en términos de
régimen democrático o una Cuba. Hay matices
intermedios. El venezolano es un sistema más
sofisticado, más astuto. Se hostiga a los medios
y se saca del aire a las estaciones de
televisión que tienen real impacto popular. La
medida contra RCTV además creó la peor censura,
la autocensura. Los otros medios ahora se
cuidarán más de lo que dicen.
Hace tres
años, cuando el gobierno intentó demandar a
RCTV por difundir información falsa o
tergiversada, la organización Human Rights Watch
aseguró que está en contra de la libertad de
expresión prohibir cualquier tipo de
información, incluso la falsa. Como periodista,
¿cómo entiende la libertad de expresión?
El
periodismo debe hacerse tratando de decir la
verdad. El problema es hacerlo en un país como
éste, en donde las fuentes oficiales están
prácticamente cerradas. Los periodistas
venezolanos no son invitados a las conferencias
de Chávez, sus ministros no les hablan. Se puede
incurrir en errores, tergiversaciones o solamente
mentiras. Pero estoy convencido de que ningún
medio miente más que un gobierno.
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María Laura Carpineta es redactora de la sección
internacional del diario argentino Página/12, donde publicó esta entrevista que SdP reproduce con la autorización expresa
de su editor.
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