Noticias de
un poeta
Los libros de poemas del
periodista polaco fallecido el 23 de enero aún
no han sido vertidos al español. La traducción
que ofrecemos corresponde a un fragmento del
poema que da título a La naturaleza y sus leyes.
Rafael
Vargas *
En
Autorretrato de un reportero Ryszard
Kapuscinski aseveró que él no era un fabulador:
No describo un mundo imaginario o puramente
personal. Sólo describo el mundo que en realidad
existe. Pero el realismo que practicara con
denodado esfuerzo no se reducía a una mera
taquigrafía de lo que desfilaba ante sus
sentidos. Su inteligencia integraba la
imaginación, y la racionalidad que la gobernaba
de ninguna manera excluía la poesía. Se
entiende así que, al comentar el realismo que
implica la práctica periodística, hablara como
lo haría un poeta: Escribir es de por sí
bastante difícil, y escribir sobre la realidad
es más difícil aún, porque la realidad es
simplemente la vida, esa vastedad ilimitada que
cambia de manera incesante. Creo que sería
posible escribir siempre sobre el mismo lugar,
incluso acerca de la misma calle, pues siempre
habrá gente nueva. Algunas caras desaparecerán
para siempre, otras llegarán. La naturaleza
transitoria del mundo es algo fascinante.
Se suele olvidar
que Kapuscinski era también un poeta.
Su primer paso
en el ámbito de la literatura fue precisamente
la redacción de un poema, publicado a los 17
años de edad, en una de las revistas literarias
de Polonia más prestigiadas de los años
cuarenta. Aquel primer poema se me ocurrió
mientras jugaba fútbol con mis amigos. De
pronto, la idea me vino a la cabeza. No sé cómo
explicarlo. Corrí a casa y lo escribí. Poco
después lo envié al Odrodzenie [Renacimiento],
un semanario de literatura que era muy popular
entonces. Para mi sorpresa, lo publicaron la
siguiente semana. Estaba asombrado porque se
trataba de una revista prestigiada y era muy
difícil que le publicaran algo a uno. Ese fue mi
début [
] la primera vez que vi mi nombre
impreso.
La publicación
de nuevos poemas en el siguiente lustro le valió
cierto renombre. No obstante como se
sabe, cuando cumplió 22 años de edad
marchó a la India en calidad de corresponsal,
abrazó el periodismo con profunda pasión y
convirtió su ejercicio en una forma de vida.
Pero nunca abandonó la poesía. Se nutría de
ella para vivir y para escribir. La poesía
es importante para mí. Es como un almacén donde
se conserva el idioma, y trabajar con el idioma
ha sido y será siempre fundamental para
mí.
La poesía tiene
una enorme importancia para el pueblo polaco en
general, y sus autores han tenido siempre un ojo
puesto en la historia. En especial los poetas
polacos del siglo XX, quienes, como ha escrito
Wyslawa Szymborska, son hijos de la época
y la época es política.
La historia y la
política son los ejes de la obra de Kapuscinski,
escrita con un pie en la poesía, como lo prueba
la calidad de sus descripciones, la capacidad
emocional que despliega para abrirse ante la
gente de cada lugar y comprenderla.
Aunque él mismo
no se asumía como poeta, porque no me
entrego totalmente a esa tarea, Kapuscinski
nunca dejó de escribir poemas. Sabía que hay
cosas que sólo puedo expresar por medio de
la poesía, aunque casi siempre acabo involucrado
en un reportaje.
Andando el
tiempo venció sus reticencias y dio a conocer
dos libros de poemas: Notes [Libreta],
1986 y Prawa natury [La naturaleza y sus
leyes] (2006). Puede llamar la atención el largo
lapso que hay entre ambos, pero no debe
sorprendernos: Un poeta puede escribir
durante un determinado periodo y, luego,
desaparecer. Su aliento poético puede apagarse y
no escribirá nada durante años. Adam
Miskiewicz, por ejemplo, dejaba de escribir
durante años. Es algo muy común entre los
poetas.
Hablar de
Kapuscinski como poeta nos hace recordar a otro
gran periodista, James Agee, que también
publicó publicó un volumen de poemas, Permit
Me Voyage, y cuya obra tiene también un
fuerte acento lírico. Pero la relación de
Kapuscinski con la poesía me parece más honda y
creo que se manifiesta de una u otra manera en
todos sus libros.
Quizá la mejor
síntesis del peso que la poesía tenía para él
sea la respuesta con la que concluyó su
conversación con Katarzyna Fortuna: La
poesía existe en todas las culturas y en todos
los idiomas. Es una reacción espontánea del ser
humano. No puedo imaginar una comunidad,
independientemente de su grado de desarrollo
tecnológico, que pueda sobrevivir sin
poesía.
Los libros de
poemas de Kapuscinski aún no han sido vertidos
al español y, al parecer, tampoco al inglés o
al francés. La traducción que Proceso
ofrece ahora corresponde a un fragmento del poema
que da título a La naturaleza y sus leyes.
Agradecemos la amable orientación de la
señora Maria Lichota, Agregada Cultural de la
Embajada de Polonia en México y, en especial, la
generosidad de la señora Dolgolewska.
La
naturaleza y sus leyes
En este lugar la
tierra se hunde
formando un valle
en cuyo fondo corre un río
su corriente estrecha
busca las grandes aguas
visibles hasta en mapitas escolares
quiere sumirse en su profundidad
desaparecer en el abismo verde
en adelante será
océano
amenazante e infranqueable
devorará al atrevido al loco al
náufrago
los borrará de la móvil superficie
ondeante
después de la vida se
mantendrán
las mismas leyes de la naturaleza
la muerte
al final del valle soleado
el Estigia y las tinieblas glaciales
un río distinto se va
al fondo
del abismo del océano.
(Versión
de Malgorzata Dolgolewska)
*
Rafael Vargas es
un poeta mexicano. Este texto fue publicado en el
número 1579 de la revista Proceso.
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