La
corrupción en la prensa estadunidense
La
carrera de diez periodistas del sur de Florida se
vio cuestionada al ser revelado que han estado
durante años en la "nómina" de la
Oficina de Difusión sobre Cuba del gobierno
estadunidense.
La empresa Miami
Herald Media Company, responsable de la
publicación de los diarios The Miami Herald
y El Nuevo Herald, ordenó el despido de
tres de sus más prominentes periodistas el
viernes 8 de septiembre luego de descubrir que
desde hace varios años han recibido pagos de esa
dependencia del Departamento de Estado, tal como
lo ha denunciado desde hace varios años el
gobierno cubano.
Además de dos
reporteros de planta y una reportera colaboradora
(free lance), en la lista de pagos hechos
por la administración del presidente George W.
Bush se encuentra el colaborador del diario
conservador español ABC, Carlos Alberto
Montaner -también presidente de una agrupación
denominada Unión Liberal Cubana-, quien apenas
el primero de septiembre pasado publicó un
artículo de opinión en el que criticó al ex
candidato presidencial de izquierda en México,
Andrés Manuel López Obrador, por
"comportarse como si fuera Francisco I.
Madero".
Con este
escándalo de retribuciones especiales del
gobierno estadunidense a periodistas llega a tres
el número de casos que en el último año quedan
al descubierto en Estados Unidos. El primero fue
conocido a finales de 2005: se trató de un
popular columnista llamado Armstrong Williams,
quien cobró decenas de miles de dólares por
escribir favorablemente sobre un programa
educativo para niños impulsado desde Washington;
el segundo, que fue financiado por el
Departamento de Defensa, tuvo el propósito de
que una compañía de relaciones públicas
lograra la inserción de reportajes favorables en
medios iraquíes.
Los tres
reporteros que cobraron las mayores sumas de
dinero por colaborar con las emisoras
anticastristas con sede en Miami, Radio Martí y
Tv Martí, cubrían asuntos relacionados con Cuba
y los cubano-estadunidenses para El Nuevo
Herald, el periódico en español de mayor
tiraje en el sur de la península. Los
periodistas que llegaron a cobrar las más altas
cantidades son Pablo Alfonso, un reportero
veterano del Herald y columnista de la
publicación, quien tenía asignada la cobertura
permanente de las noticias relacionadas con Cuba
y que acumuló pagos por unos 175 mil dólares
desde 2001. Le sigue en la lista Olga Connor,
otra veterana que en calidad de colaboradora del
matutino se encargaba de la información cultural
cubana, quien cobró 71 mil dólares en los
pasados cinco años. En tercer lugar se encuentra
Wilfredo Cancio Isla, ex responsable en el Herald
de la redacción de noticias sobre la comunidad
de ascendencia cubana en Miami, quien cobró 15
mil dólares entre 2001 y 2006.
Ninguno de los
tres reporteros cesados aceptó hablar ante la
prensa sobre su caso, pero el presidente de la
empresa con sede en Miami, Jesús Díaz Jr., dijo
que el hecho de que los reporteros hayan aceptado
estar en la nómina del gobierno estadunidense
"violó la sagrada confianza" que
existe entre los periodistas y su público.
"Ni
siquiera la sola apariencia de que la objetividad
o la integridad han quedado comprometidas es algo
perdonable en esta profesión", dijo Díaz.
"No creo,
personalmente, que la integridad y la objetividad
pueden ser garantizadas si alguno de nuestros
reporteros recibe compensaciones monetarias de
alguna entidad sobre la que pueda cubrir,
especialmente si es una institución
gubernamental", puntualizó el directivo.
Los pagos a los
reporteros fueron descubiertos por periodistas
del diario en inglés de la empresa, The Miami
Herald, que obtuvieron los datos mediante una
petición hecha con base en la Ley de Libertad de
Información, que facilita el acceso a documentos
gubernamentales.
Otros de los
periodistas que recibieron pagos de la Oficina de
Difusión sobre Cuba fueron la directora de la
sección de opinión del Diario de las
Américas, Helen Aguirre Ferré, y el
reportero y columnista de la misma publicación
Ariel Remos. También están en la lista Miguel
Cossío, director de noticias del Canal 41 de la
televisión local; Juan Manuel Cao, reportero de
la televisora afiliada a Univisión, responsable
de los asuntos vinculados a la comunidad de
origen cubano en Florida, y Ninoska Pérez, ex
vocera de la Fundación Nacional
Cubano-Americana, quien funge actualmente como
locutora de Radio Mambí, una emisora comercial
de Miami conocida por sus posiciones
anticastristas.
Al ser
interrogado sobre las razones por las que los
periodistas estaban en nómina, el director de la
Oficina de Difusión sobre Cuba, Pedro Roig, dijo
que la intención fue mejorar la calidad de sus
servicios informativos sobre Cuba y la comunidad
de Florida mediante la contratación de
profesionistas formados en Estados Unidos.
Voceros de Radio
y Tv Martí informaron que otros periodistas que
han colaborado con las emisoras han recibido
pagos como compensación por su tiempo.
Juan Manuel Cao,
quien cobró 11 mil 400 dólares este año por
sus colaboraciones con Tv Martí, fue enviado a
Argentina en julio para reportar sobre la cumbre
del Mercosur a la que asistió el presidente
Fidel Castro. Uno de sus despachos cobró
relevancia en Miami luego de que intentó
presionar a Castro con preguntas sobre la
negativa del gobierno cubano a permitir la salida
de la isla de Hilda Molina, integrante de una
organización disidente, quien había solicitado
autorización para visitar a su hija en el país
sudamericano.
Durante el
intercambio de palabras, el mandatario le
espetó:
-¿Quién te
paga?
-Nadie me paga
por hacer preguntas; ése es mi trabajo
-respondió Cao.
* Tomado de La Jornada, uno de los mejores
diarios mexicanos.
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