El papel de
los medios de comunicación
en las dos orillas del Estrecho de Gibraltar
Mohamed Boundi *
Obviamente, la
prensa española ha sido siempre el actor más
dinámico en el acercamiento entre las dos
orillas del Estrecho de Gibraltar informando
permanentemente a la opinión pública española
de todo lo que afecta a las relaciones
hispano-marroquíes. La presencia de un nutrido
colectivo de corresponsales españoles en
Marruecos se justifica cada día por el flujo de
noticias que se publican en los medios de
comunicación españoles sobre este país. A
veces, las agencias de prensa Efe, Europa Press y
Servimedia difunden noticias tratando de
Marruecos en tiempo real.1
Las noticias de actualidad
nacional en Marruecos más transcendentes pasan,
en general, por muchos filtros antes de
difundirlas por los medios de comunicación
públicos.
El retraso en el tratamiento de la
actualidad por esos medios, la escasez de los
telediarios en la Televisión Marroquí,2 la falta
de una emisora de radio de información continua
similar a Radio Cinco todo noticias y
el cierre prematuro de los periódicos
marroquíes,3 dan una
gran ventaja a los medios españoles de informar
con celeridad de lo más importante y urgente que
ocurre en el vecino del Sur.
Las razones de este desfase se
sitúan en la concepción de la información que
se hace en la prensa marroquí y española por
unas razones múltiples a nivel ético,
profesional y técnico.
Radiografía de la
prensa marroquí en el siglo XXI
La prensa escrita en Marruecos
esta regida por El código de Prensa.4 Se
caracteriza por su diversidad y su
multilingüismo.5 Su
función fundamental es editorial y militante por
el hecho de que cada partido político tiene sus
propios órganos de prensa.6 A partir
de los años 90, el paisaje de esta prensa vivió
una profunda mutación gracias a la renovación
de sus medios técnicos con la introducción de
la informática y el color, además del
rejuvenecimiento de sus plantillas y el auge de
una prensa independiente.7 El
fenómeno de la prensa independiente es el
resultado del interés de los grupos
empresariales de introducirse en el mundo
multimedia para fomentar un canal de
comunicación fuera de la órbita de los partidos
políticos y de los círculos gubernamentales.
Los empresarios invadieron el
mundo de la prensa y ayudaron a la creación de
revistas especializadas (Deportes, mujer, media,
etc.
), periódicos económicos, prensa
corporativa.8 El
nombre de los periodistas profesionales ha
seguido la tendencia pasando de 400 en 1995 a
1200 en 1997.9
En su informe titulado
situación de la libertad de prensa y la
comunicación en Marruecos 2002/2003,10 el
Sindicato Nacional Marroquí de Prensa (SNMP)
señala la difusión de más de 650 periódicos y
semanales. El 70 % de este total, son
publicaciones que no tienen ninguna línea
editorial ni estructura claras.11 Manejan
un presupuesto muy reducido, no comunican el
nombre de sus ejemplares vendidos y sufren una
falta de personal cualificado sin mencionar que
no tienen ninguna influencia en la opinión
pública.12
El resto de los títulos de la
prensa se reparte entre los de los partidos (6
por ciento) y los de las empresas (14 por
ciento).13
Los 19 títulos de la prensa
diaria marroquí, que se sacan en la calle,
tienen una tirada global de difusión de 450.000
ejemplares con un promedio de 35.000 ejemplares.
Sólo 280.000 ejemplares aproximadamente llegan
al lector mientras que el resto (entre 30 y 40
por ciento de la tirada) se devuelve al día
siguiente a las editoriales.
Los 34 semanales (en francés y
árabe) venden 150.000 de ejemplares de una
tirada de 250.000 ejemplares. Un solo semanal
Al Ousboue (la semana) vende 50.000
ejemplares.14
Con el inicio, el año pasado, de
la actividad de la Oficina de
Justificación de Difusión (OJD), es muy
difícil asegurarse el número de ventas reales
de los periódicos y revistas marroquíes. Las
estadísticas que tratan de este aspecto son en
general recogidas de las fuentes del ministerio
de la Comunicación o de los informes anuales del
SNMP.15
La debilidad de la base de los
lectores y la falta de hábitos de lectura son
los dos factores de crisis que padece la prensa
en Marruecos, que debe buscar sus fuentes de
financiación en ámbitos ajenos al mundo de la
comunicación. La venta de entre 280.000 y
300.000 ejemplares de periódicos en una
población de 30 millones de habitantes (menos
del 1 por ciento), es una muestra de los
obstáculos que debe afrontar el periódico y el
periodista en su profesión.
Es paradójico constatar que el
índice de la lectura de prensa en Marruecos es
demasiado bajo y difícil de explicarlo, en un
país que cuenta con un 50 por ciento de
población que sabe escribir y leer, 800.000
funcionarios y más de 400.000 estudiantes
universitarios. En comparación con los otros
países del mismo entorno y de las mismas
condiciones sociales y culturales, es muy
significativo referirse al caso de su vecina
Argelia donde se venden cada día 1.500.000
ejemplares, que leen el 5 por ciento de la
población.
El bajo índice de lectura en
Marruecos no ayuda de ningún modo a la
financiación del sector de la prensa, ni
contribuye en absoluto a la inversión en este
sector. Ninguna empresa comercial se arriesga a
ofrecer la publicidad por la promoción de sus
productos en unos periódicos que se leen muy
poco.16
Los ingresos de la prensa
marroquíes provienen de tres fuentes: ventas,
publicidad y subvenciones de Estado.
Ningún periódico revela los
ingresos por las ventas o por la publicidad y,
las empresas de distribución guardan como
secreto sus operaciones financieras con los
editores. En su informe anual, el SNMP revela que
las empresas comerciales prefieren dirigir sus
ofertas de publicidad a los periódicos en lengua
francesa, lo que excluye de manera
discriminatoria a los editados en árabe, que
forman la mayoría del mercado. En el 2003, las
empresas dedicaron 900.000 euros a la promoción
de sus mercancías y servicios en la prensa.
La subvención pública o el
Fondo de Apoyo del Estado a la Prensa se
divide en tres apartados:
- El apoyo Real, de un importe de
unos 20 millones de dirhams (1.800.000 euros).
Está destinado a los periódicos de los partidos
políticos representados en el parlamento y a los
periódicos Maroc Soir
(pro-gubernamental) y Al Ahdath Al
Maghribya (Actualidad magrebí:
prosocialista). Esta subvención entró en vigor
el 19 de diciembre de 1986,
- Fondo de apoyo del ministerio de la
comunicación, que consta de unos 600.000 euros,
atribuidos sin excepción a todos los periódicos
a través de una subvención en la compra del
papel y la cobertura de una parte de los gastos
del teléfono y de fax hasta 900.000 euros,
- Subvención de carácter administrativo y
judicial de un importe de 50.000 euros a favor de
los periódicos y semanales.17
La prensa tiene otras subvenciones
indirectas:
- Suscripción gratuita al
servicio de la agencia MAP,
- Acceso gratuito a las fotografías tomadas en
las actividades oficiales por los servicios
gráficos del ministerio de la Comunicación,
- Transporte y alojamiento de los periodistas a
cargo del Estado durante la cobertura de grandes
acontecimientos nacionales,
- Transporte ferroviario gratis por los
profesionales con carné,
- Reducción de 50 por ciento de las tarifas en
los vuelos de la Royal Air Maroc (RAM) y la
Compañía de Transportes Marroquí (CTM),
- Bonificación de 50 PC en unos grandes hoteles
del país,
- Exoneración del IVA por los anuncios legales
judiciales y administrativos,
- Transporte ferroviario gratis de los
periódicos,
- Transporte aéreo gratis de los periódicos en
los vuelos en dirección de Agadir, Laayun y
Dajla,
- Transporte gratis de los periódicos en los
autobuses de la CTM.
Con esta situación sería muy
difícil determinar un perfil aproximado del
lector del periódico en Marruecos. El SNMP no
publicó ningún dato, en su último informe,
sobre las tendencias de la lectura de prensa en
este país.18
Al cruzar el Estrecho de
Gibraltar, en dirección del Norte, el panorama
de la prensa cambia totalmente y se notan de
inmediato los contrastes entre un sector agotado
por la falta de ingresos y otro fuertemente
arraigado en la doctrina capitalista con un marco
económico transparente.
Al contrario de lo que ocurre en
Marruecos, el sector de la prensa en España es
la expresión más destacada de la economía de
mercado con unas reglas definidas ya que la
prensa forma parte, en general, de una amplia
cadena de actividades de un grupo multimedia.
España sigue siendo, en 2002, el país europeo,
después de Alemania, en nombre de cabeceras. Se
publican 132 diarios, con una difusión
controlada de 3.995.467 ejemplares (contra
4.107.959 en 2001) y un índice de difusión de
107 ejemplares por mil habitantes. Existen cuatro
cabeceras de información general y distribución
nacional, todas ellas radicadas en Madrid, con
numerosas ediciones zonales e impresión
descentralizada (El País, El Mundo, Abc y La
Razón).
Pese a la atomización de la
prensa, con una talla media de los diarios de
31.600 copias, el 83,5 por ciento de las
cabeceras pertenecen a los nueve grandes grupos
editoriales: Vocento, Prisa, Recoletos, Zeta,
Godó, Prensa ibérica, Unidad editorial,
Corporación voz de Galicia y Joly. En términos
generales, la prensa diaria es muy rentable, con
unos beneficios globales del sector en 2000 de
330 millones de euros.19 La
inversión publicitaria, sin incluir los
suplementos dominicales, ascendió a 1.692
millones de euros, cifra ligeramente superior a
la venta de ejemplares.20
En sus conclusiones, la AEDE
señala en su informe de 2004 que España
mantiene un índice de difusión de la prensa
diaria en 102 el número de lectores de diarios
por mil habitantes, casi la mitad que la media
europea, que es de 210.
El número de los lectores de
prensa de información general era en 2002 de
11.627.000 (10.967.000 en 2001), pero la
difusión de este tipo de prensa cayó a
3.115.000 ejemplares (3.224.000 ejemplares en
2001).
La tasa de penetración de lectura
de periódicos entre mayores de 14 años es de
35,80 por ciento del total, sólo por encima de
Grecia y Portugal en el conjunto europeo.21
Unos 34 periódicos tuvieron una
difusión de más de 100.000 ejemplares en el
año 2002, pero el grupo de diarios de 200.000
ejemplares de difusión era muy reducido con
sólo cinco cabeceras: El País (435.298), Marca
(381.587), El Mundo (300.297), Abc (262.874) y La
Vanguardia (202.794).22
La difusión pagada del periódico
español se reparte entre la venta al número (73
por ciento), la suscripción individual (9,4 por
ciento), la suscripción colectiva (6,6 por
ciento), la venta en bloque (9,8 por ciento),
servicios regulares y otros (3,2 por ciento).
Los ingresos publicitarios netos
de la prensa diaria eran de 1,031 mil millones de
euros. Este importe se reparte entre la prensa de
información general (953.422.000), la prensa de
información deportiva (54.421.000) y la prensa
económica (9.791.000). Los periódicos de
información general con una difusión mayor de
100.000 ejemplares se quedaron con 532.064.000 de
euros.
El desfase entre la
prensa en Marruecos y en España
A primera vista, los contrastes
son muy llamativos entre la prensa marroquí, que
tiene un enorme retraso al plano
técnico-profesional y, la prensa española, muy
estructurada y dominada por la cultura de los
grupos mediáticos.
Si la tirada por difusión de la
prensa de información general controlada en
España es de 3.995.467 ejemplares para una
población de 41 millones de habitantes, el total
de la prensa marroquí es de 450.000 ejemplares
pero sólo de 280.000 a 300.000 ejemplares son
supuestamente vendidos para una población de 30
millones de habitantes. Ningún periódico
marroquí vende más de 50.000 ejemplares,
mientras que el club de los de 100.000 ejemplares
en España cuenta con 34 cabeceras. La tirada de
El Mundo (300.297), segundo periódico español
del ranking de difusión, es superior al total de
toda la prensa marroquí.
A pesar de las quejas de los
editores españoles por el bajo índice de
lectura (11.627.000 en 2002), la tasa de
penetración de lectura de los periódicos se
sitúa a más del 35%. En Marruecos, este
porcentaje roza el 1%. Por la recién llegada en
el paisaje mediático de la Oficina de
Justificación de Difusión (OJD), ningún
dato podría certificar el grado de penetración
de lectura en la sociedad marroquí. Sólo las
estadísticas oficiales son manejadas como
referencia de medición en el sector de la
comunicación.23
En España se venden 10 veces más
periódicos que en Marruecos, país cuya
población representa el 75% de la de su vecino
del Norte.
Está situación se puede
justificar por el escalón económico entre
España y Marruecos a causa de la profunda
fractura que separa las dos orillas del estrecho
de Gibraltar. El Producto Interior Bruto per
capita en España (PIB per capita), que es de
14.000 euros en 2002, multiplica por 14 al PIB
per capita marroquí.
El Banco Mundial señala en su
informe anual del 2002 que en 1970 el PIB per
cápita de España era cuatro veces superior al
de Marruecos. A causa de una alta tasa de
natalidad marroquí, el escalón medido en
términos de PIB per cápita se ha ampliado de
cuatro veces a 12 entre 1970 y 2001, es decir, se
ha triplicado.
Los dos países podrían compartir
el mismo PIB per capita dentro de un siglo y
medio a condición de que el PIB de Marruecos
creciera 1,3 por ciento y el español cero. Este
crecimiento podría así repercutirse de manera
horizontal al conjunto de los sectores
marroquíes para que el nivel de vida se sitúe
al mismo nivel que los de España incluso en el
índice de lectura de prensa.24
Las verdaderas razones del retraso
de la prensa marroquí en relación con su
homóloga española, incumben particularmente a
la ausencia de grupos editoriales independientes
de las autoridades y de los partidos políticos,
la transparencia en los resultados financieros y
contables, la falta de una OJD para poder medir
el impacto de la lectura de prensa en la
sociedad, la debilidad de los organismos
representativos y la preeminencia del poder
ejecutivo en la elaboración de las leyes de
regulación del sector.
La permanencia de un código
de prensa y de un estatuto del
periodista profesional limitan la acción
del profesional en el ejercicio de su papel y
ofrece a las autoridades los instrumentos
legislativos para prohibir la publicación de un
periódico. El arresto de un periodista por sus
ideas es sujeto a la interpretación estricta que
hace el juez de todo artículo de prensa.25
_____
Notas:
1. Los medios de comunicación españoles
eran los primeros que informaron del terremoto de
Alhuceimas, en el Norte de Marruecos, el 24 de
febrero de 2004. Los corresponsales de las
cadenas de televisiones españoles, travesaron la
frontera entre Melilla y Nado y llegaron en los
sitios afectados muchas horas antes de las
cámaras de las cadenas marroquíes, Televisión
Marocaine et 2M. Telecinco mandó las primeras
imágenes desde las zonas afectadas.
2. Tres telediarios en
árabe a las 13 h 00, las 20 h 00 y las 23 h 30.
Un telediario en español a las 14 h 00.
3. Cierren en general a
las 15 h 00 y salen a la calle a las 20 h 00
mientras los corresponsales españoles pueden
redactar sus últimas crónicas hasta las horas
más tardías lo que le permite a sus periódicos
publicar lo que ocurrió en Marruecos en la noche
pasada (Ejemplos: síntesis de un discurso real,
apertura de las sesiones parlamentarias, últimas
actividades del gobierno, últimas noticias
recogidas de las agencias, intercambio de
discursos en las cenas de gala, etc.)
4. El Dahir (Decreto
Real) de 15 de noviembre de 1958 y el Estatuto
del Periodista Profesional revisado (Bulletin
Officiel de 2 de agosto de 1995).
5. En el total de 644
títulos inscritos en el registro del ministerio
de la Comunicación, en 1999, 430 son en árabe,
1999 en francés, 8 en berebere, 6 en ingles y un
en español.
6. Istiqlal:
Al Alam, LOpinion; Unión Socialista
de las Fuerzas Populares: Al Ittihad Al
Ichtiraki, La Liberation; Organización de
la Acción Democrática: Al Mounaddama;
Partido de Justicia y Desarrollo:
Attajdid, Movimiento Nacional: Al
Haraka, etc.
7. Le Journal, Demain,
Tel Quel, Le Reporter, Moroc Hebdo, Assabah,
lEconomiste, La Vie Economique, Assahifa,
Al Ayyam, La Vérité, Al Bidaui, Almustakil,
etc.
8. La mayoría de los
nuevos títulos se registraron entre 1995 y 1997.
9. Sólo 754 periodistas
tienen el carné de profesional, otorgado por el
ministerio de la Comunicación en 2003, según el
Sindicato Nacional marroquí de Prensa (SNMP).
10. Ídem: baja tirada: 8.500 ejemplares;
alta tirada: 170.000 ejemplares.
11. Informe del SNMP difundido en marzo de
2004
12. Ídem.
13. Ídem. Las empresas publican unas 100
publicaciones (periódicos y semanales) pero
sólo 40 publicaciones se distribuyen al nivel
nacional. La mayoría de estas publicaciones,
particularmente las editadas en árabe, nacen y
desaparecen según las temporadas. Las
publicaciones en francés (sobre todo las
revistas) resisten más y sobreviven gracias a la
publicidad.
14. Al Ousboue, un tabloide (en árabe) de
16 páginas, concebido como un
confidencial, que publica rumores,
revelaciones sobre los abusos de la
administración, la vida privada de los
empresarios y políticos pero no critica nunca la
monarquía.
15. Ídem, SNMP:
16. Ídem
17. Fuentes: SNMP y ministerio de la
Comunicación
18. Informe sobre la situación de a
libertad de prensa y la comunicación en
Marruecos 2002/2003
19. AEDE: Libro Blanco de la Prensa
Diaria (2004)
20. Ídem
21. La Prensa diaria en la UE:
estructura y proyección digital,
Asociación de Periodistas Europeos, Madrid,
2002.
22. AEDE: Libro Blanco de la Prensa
Diaria (2004)
23. Al contrario de lo que sucede en
Marruecos, los datos sobre la difusión de la
prensa española están al alcance de todo
investigador y de los medios a través de los
datos publicados por la OJD, la OJD-WWW, el
Estudio General de Medios (EGM) y la Asociación
de Investigación de Medios de Comunicación
(AIMC).
24. AEDE: Libro Blanco de la Prensa
Diaria (2004); La mujer representa el 40,7
por ciento del total de los lectores de
información general pero el 37,2 por ciento en
relación al perfil del lector de prensa en
general. pp. 27/86/87.
25. Si es lógico que todo texto
legislativo comporta unas disposiciones de
defensa de la dignidad de las personas y la
notoriedad de las instituciones y el orden
público, es necesario que este planeamiento no
sea un pretexto de promulgar unos textos que
abran ampliamente la puerta para reprimir la
libertad de prensa, como ocurrió en 2003,
SNMP.
*
Mohamed Boundi es sociólogo,
exdelegado en España de la agencia Maghreb Árabe Presse. Es colaborador de Sala de Prensa.
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