El
periodismo de investigación
y la teoría crítica de la ciencia de Karl
Popper
Gabriela
Machuca Castillo *
Introducción
Una
investigación periodística de tres años le
permitió al periodista Carlos Paredes descubrir
que Antonio Ketín Vidal Herrera, el héroe
nacional peruano querido y respetado desde las
más altas esferas del poder hasta los barrios
marginales, había sido la mano derecha del
Vladimiro Montesinos, el hombre más corrupto que
la historia del Perú haya registrado, además de
protector de narcotraficantes, timador,
enamorador de mujeres casadas y comprador
compulsivo de propiedades valorizadas en miles de
dólares. El concienzudo y revelador reportaje,
publicado por la revista Etiqueta Negra en
agosto del 2004,1 desenmascara al célebre
artífice de la captura de Abimael Guzmán,
líder del sanguinario grupo terrorista Sendero
Luminoso, y es una muestra ejemplar de lo que un
trabajo de periodismo de investigación debe ser.
Es por ello, que
el caso Ketín Vidal será el marco dentro del
cual intentaremos demostrar que es posible la
aplicación de la teoría crítica de la ciencia
en el ejercicio del periodismo de investigación.
Creemos que en la medida en que los temas a
investigar se ciñan a los patrones
metodológicos que ésta propone, la indagación
y recopilación de datos, antecedentes,
testimonios y pruebas se acercará mucho más a
ese ideal que conocemos como verdad. Para eso,
nos valdremos de los principales postulados de la
obra de Karl Popper (1902-1994), quien ha sido
considerado el filósofo de la ciencia más
importante del siglo XX. Es importante resaltar
que los estudios del pensador austriaco han
contribuido con el entendimiento de la ciencia per
se, ya que a través de su teoría crítica o
racional desdice los que durante mucho tiempo
fueron aceptados casi como enunciados
dogmáticos: el empirismo y el tradicional
método científico.
Para establecer
una relación entre ambos temas, resulta
indispensable esclarecer conceptos básicos y
secuenciales. En la primera parte de este ensayo
determinaremos lo que entendemos por periodismo
de investigación y lo ubicaremos dentro de los
criterios de demarcación entre ciencia y
metafísica. A continuación describiremos
detalladamente la racionalidad del problema
científico en el quehacer periodístico. Con
base en ello, haremos hincapié en los vacíos
teóricos como bases en una investigación y
sobre todo en las falsaciones de hipótesis, a
las cuales Popper denomina conjeturas y
refutaciones, respectivamente. También nos
ocuparemos de establecer la validez de las
fuentes periodísticas, en relación con las
últimas del conocimiento que el filósofo
plantea. Por último, esgrimiremos las
principales conclusiones a las que hemos llegado.
El periodismo de
investigación, en el límite de la demarcación
Esclarezcamos en
primer lugar, qué entendemos por periodismo de
investigación. Según diversos autores,
incluyendo al Premio Nobel Gabriel García
Márquez, hablar de periodismo de investigación
como género resulta reiterativo, puesto que la
investigación es inherente a la naturaleza misma
de la profesión. Y no dejan de tener razón. Sin
embargo, es inevitable considerarlo así por el
continuo uso que, por consenso y tradición, se
le ha dado en el gremio. José Luis Martínez
Albertos también hace esta salvedad en el
artículo El zumbido del moscardón,2 pero además expone
eficazmente los orígenes y evolución de la
materia que nos compete. Así, el académico
español establece que el periodismo de
investigación es una variante de lo que la
escuela estadunidense denomina, desde su
aparición en la década del setenta, como periodismo
en profundidad. Este, a su vez, tiene tres
ramas: el periodismo interpretativo, el
periodismo investigativo y el periodismo de
precisión. Para efectos prácticos de este
apartado nos ocuparemos del primero y, más
adelante, del tercero.
El periodismo
investigativo es aquel que se caracteriza por
tener como objeto de estudio temas de interés
público que se ocultan deliberadamente por
motivaciones particulares. Es por ello su
estrecha vinculación con actividades prohibidas,
fraudulentas o ilícitas, cometidas por personas
que generalmente ostentan cargos gubernamentales.
El caso Ketín Vidal respalda contundentemente
esta tesis.
Una vez
establecido el concepto de periodismo de
investigación, determinemos la ubicación de
éste según el criterio de demarcación que
maneja Popper para dilucidar qué es ciencia y
qué es metafísica. El filósofo plantea lo
siguiente: ciencia es todo aquel sistema
compuesto por afirmaciones que son susceptibles
de refutación o testabilidad, mientras que
metafísica o seudo ciencia, no. Es decir, una
teoría que tenga la capacidad de salir airosa de
una meticulosa crítica o evaluación, puede ser
considerada como conocimiento científico. La
metafísica, por el contrario, no es testable, ya
que no cuenta con argumentos lo suficientemente
sólidos como para afrontar esas pruebas. La
metafísica, además, posee un fuerte componente
subjetivo, el cual la condiciona todo el tiempo.
Sin embargo ello, y es importante destacarlo, no
le resta sentido a su discurso. El arte o la
literatura, inmersos dentro de esta
clasificación, así lo comprueban. La
metafísica tiene tanta significación como
cualquier otra ciencia, simplemente que no llega
a ser tan exacta y puntual. Es más, el filósofo
dedica varias páginas de su libro Conjeturas
y refutaciones. El desarrollo del conocimiento
científico a sustentar este punto.3
Pero aún
prevalece la gran pregunta: ¿es el periodismo de
investigación ciencia o metafísica? Creemos que
el periodismo no llega a constituirse como un
conocimiento científico. Sin embargo, cuenta con
ciertas condiciones para ello. En primer lugar
hay que establecer que la ciencia debe
comprenderse también como un conjunto de
conocimientos de los que se derivan
principios y leyes generales. Pues bien,
resultaría imposible que estos sean generados
por cualquier tipo de periodismo, ya que éste
depende estrictamente de la naturaleza particular
y única del objeto de estudio. El que se haya
descubierto que Ketín Vidal no era el hombre
intachable que se creía, no significa que todos
aquellos generales con similares características
lo sean. Los fenómenos noticiosos y sus
propiedades intrínsecas contextos,
personajes involucrados, orígenes, causas,
consecuencias, son tan disímiles que no
pueden ser considerados como sistemas
estructurados o campos de conocimiento
organizado, componentes ineludibles al hablar de
ciencia.
Con
base en lo expuesto por Popper, podemos afirmar
que, efectivamente, existe la posibilidad de
testear o refutar las hipótesis y teorías
periodísticas que cualquier reportaje de
investigación pueda presentar. De hecho,
mientras más críticas sorteé cada una de
ellas, más verosímil será el relato. ¿Cómo
prueba el periodista que el general Ketín Vidal
Herrera había comprado propiedades por la
cantidad de medio millón de dólares con el
sueldo de un policía retirado? A través de las
cartas notariales y los testimonios de un hombre
a quien Vidal le había comprado las casas y
estafado con 7 mil dólares. Documentos y
grabaciones fiables que hacían de esta
afirmación una verdad casi irrefutable.
Afirmar, empero, que esta proposición constituya
un conocimiento científico sería demasiado
osado, puesto que también tendrían que tomarse
en cuenta los otros referentes que hemos
mencionado líneas arriba. Según el autor y
haciendo caso omiso a complejos y miedos absurdos
en relación a esta palabra sustentados
básicamente en la ignorancia el periodismo
de investigación se vería inmerso dentro de la
metafísica, al igual que toda ciencia social o
toda ciencia de la comunicación. Como es sabido,
las ciencias sociales no tienen patrones
definidos, y sus teorías se orientan a las ideas
y posiciones particulares de quienes las crean. Y
el periodismo de investigación no es la
excepción puesto que la subjetividad juega un
papel decisivo en la construcción de mundos
posibles o realidades, es decir, de noticias.4 Ello no
quiere decir, reiteramos, que los discursos
periodísticos carezcan de valor, de sentido o
significación. Por el contrario, el mensaje
informativo es trascendental en la dinámica de
las relaciones, tanto interpersonales como
interculturales, además de ser imprescindible en
la comprensión del mundo de la vida al que se
refiere primero Popper, y luego Jurgüen
Habermas.
Por otro lado,
es oportuno que aclaremos ahora algunos términos
que pueden generar confusión como son:
periodismo científico y periodismo de
precisión. El primero se refiere a aquella
actividad periodística que se encarga de la
divulgación de temas relacionados con las
ciencias como son la biología molecular, la
informática, la física, la química, la
astronomía y cosmología, la genética, etc. La
naturaleza del periodismo científico se explica
con acierto en la presentación de la revista
española Periodismo científico: «El
periodismo científico comprende una parte de
periodismo y una parte de ciencia. Como parte del
periodismo trata de una especialidad informativa
de nuestro tiempo, cargada de futuro. Como parte
de la ciencia, es algo inherente a la propia
función del conocimiento, que es una actividad
social y que parece requerir no sólo de la
participación de la comunidad científica, sino
de toda la sociedad, a través de los únicos
instrumentos de que dispone para el conocimiento
público, es decir, los medios informativos de
masas y las acciones e instituciones de
comunicación científica pública».5 Mientras que el
periodismo de precisión se refiere a la
aplicación de técnicas y herramientas en la
investigación periodística, las cuales se
asientan en procedimientos tales como las
encuestas, los estudios de mercado, los marcos
teóricos, etc. Daniel Martí Pellón acota sobre
su funcionalidad: «Desde su nacimiento se ha
desarrollado con el uso de técnicas,
preferentemente cuantitativas, de investigación
estadística y social aplicadas a temas de
actualidad electoral, sociología del trabajo,
estudios para el control de instituciones
públicas y, en general, la investigación del
pasado reciente de la actualidad».6
En conclusión,
según los criterios de demarcación establecidos
por Popper, el conocimiento generado a través
del periodismo de investigación no es
científico estrictamente hablando. Pertenece
más bien a la metafísica y tiene tanto valor
como cualquier axioma de la ciencia. A
continuación, analicemos cómo el método
crítico de la ciencia que promueve el filósofo
puede verse aplicado en la práctica de la
investigación periodística, concretamente en el
caso Ketín Vidal.
La lógica en el periodismo de
investigación
El gran
filósofo austriaco publicó en 1934 su primer
libro: La lógica de la investigación
científica. Este causó un revuelo general
en la intelectualidad europea de la época, ya
que hacía una severa crítica al método
científico tradicional y al empirismo, los
cuales habían sido considerados, hasta entonces,
verdades absolutas. Popper plantea así una nueva
lógica en la investigación científica, en la
que la observación no constituye el primer paso
de todo el procedimiento. En este apartado
queremos demostrar que la teoría racional o
crítica de la ciencia como también se le
conoce puede ser la base para hallar,
primero, y aplicar, después, una lógica en el
periodismo de investigación, concretamente, en
la metodología del quehacer informativo. Con
ello no pretendemos hacer científico el
carácter del periodismo, simplemente queremos
darle rigurosidad al trabajo, al proceso. La
naturaleza de la ciencia puede contribuir
significativamente a la labor periodística
puesto que ambas tienen muchos puntos en común.
Las dos investigan para tener un conocimiento
confiable y veraz, a través de evidencias que
confirmen sus hipótesis, para luego someterlas a
pruebas y aceptarlas o rechazarlas
definitivamente. Si bien los aportes que pueda
brindar esta nueva y consciente relación no
hará posible que el periodismo de investigación
llegue a esa utopía conocida como verdad, al
menos lo acercará lo más posible.
Para comprender
a cabalidad la teoría crítica de la ciencia de
Popper, revisemos antes el esquema tradicional
del método científico. Como seguramente lo
hemos aprendido en la escuela, el primer peldaño
en la escalera de la investigación, la génesis
epistemológica de la ciencia, es la
observación. A través de ésta advertimos un
problema que va a derivar en una generalización
inductiva. Es decir, la experiencia de un
fenómeno particular va a devenir en la
formulación de una ley o principio universal por
medio de una hipótesis. Esta se verifica y, de
ser aprobada, se presenta como tesis o
conocimiento nuevo. El filósofo discrepa
radicalmente con ello. Para él, el inductivismo
está errado puesto que no se puede tomar un caso
particular, y a partir de él, considerar que
absolutamente todos los demás casos van a tener
las mismas causas, características, efectos y
alcances. Popper dice: « (...) muchos creen en
la verdad de los enunciados se sabe por
experiencia; sin embargo es claro que todo
informe en que se da cuenta de una experiencia
o de una observación, o del resultado de
un experimento no puede ser
originariamente un enunciado universal, sino
sólo un enunciado singular».7 Es por ello que plantea
la concepción racionalista crítica. Estos son
sus lineamientos: la lógica de la investigación
debe iniciarse con una inquietud, con una idea o
un problema que necesita ser resuelto, no con una
observación. A continuación, se expondrá una
propuesta de solución a dicho problema
(hipótesis o conjetura). A partir de allí se
procederá la deducción de proposiciones
contrastables y luego a la refutación o
falsación de éstas. Esta es quizá la parte
más importante del proceso, ya que de ella
dependerá la supervivencia de dicha teoría.
Finalmente, se relacionará el enunciado
falseado con otras proposiciones.
De este modo,
Popper hace un giro de 180 grados y promueve al
deductivismo como uno de los pilares de la
investigación científica. Él mismo señala su
importancia: «Según nuestra posición, entre
las leyes de la naturaleza, las teorías, es
decir, entre los enunciados universales y los
singulares, sólo hay un tipo de nexo: la
deducción. Con la ayuda de las teorías se
deducen pronósticos que se someten a prueba en
la experiencia; las leyes de la naturaleza
constituyen el fundamento o las premisas de los
procesos deductivos mediante los que se
establecen los pronósticos: enunciados
empíricos singulares cuya verdad o falsedad se
decide en la experiencia».8 En otras palabras, la
experiencia no genera leyes universales, al
contrario, las leyes universales sirven de marco
teórico para establecer proposiciones que luego
van a ser falseadas en la experiencia. La
falsación o la refutabilidad va a constituirse así
como el principal aporte de Popper. Para ello es
necesario entender que no existe excepción para
nada, ni nadie. Todo postulado es susceptible de
ser testeado. Aquel intelectual que crea que su
teoría es una verdad absoluta, está
completamente equivocado y fuera del juego. En la
medida en que una hipótesis supere con éxito
todos los obstáculos que se le coloquen
intencionalmente en el camino, más verídica y
precisa es, así como más válida en
comparación con otras o con todas. Esto,
finalmente, permite que el postulado se acerque
mucho más a la verdad, aun cuando se sepa que
nunca va a lograr alcanzarla. Ahí radica la
importancia de la falsación. Una teoría
endeble, incapaz de sortear estas pruebas, no
merece ser considerada como un conocimiento
fiable y exacto.
En ese sentido,
aplicar la lógica de la investigación
científica que propone Popper a la metodología
de trabajo en el periodismo de investigación no
sólo es lícito sino hasta beneficioso en cuanto
a que puede ganar puntualidad y precisión.
Desconocemos si el periodista Carlos Paredes
investigó sobre el caso Ketín Vidal pensando en
ello lo más probable es que no lo haya
hecho, sin embargo, operó bajo la
óptica deducticionista ya que ésta es
perfectamente compatible con la esencia del
periodismo de investigación. Según el método
científico tradicional, el inductivo, el general
Ketín Vidal es un hombre probo e intachable
porque atrapó al terrorista más temido del
Perú y renunció a la recompensa otorgándosela
a los niños víctimas del terrorismo. Con base
en la observación, en la experiencia, Vidal es
un hombre honorable. Aquí encontramos el error
lógico del inductivismo. No podemos afirmar con
base en un fenómeno particular, una ley general.
Como demostraremos más adelante, afirmar que
todos los hombres que atrapan a los malos
son buenos es incoherente, pues no puede
aplicarse a todos los casos. No todos los buenos
son buenos. Cuestionar la decencia del
general hasta hace poco tiempo era escupir sobre
la Biblia, toda una blasfemia. Gracias a este
trabajo de investigación periodística, sabemos
que no. Esa verdad, simplemente, no lo
era. El periodista, en su momento, se atrevió a
testear una teoría irrefutable. Y la
refutó. Veamos cómo.
De acuerdo con
la teoría crítica de Popper, el origen de una
investigación surge de una inquietud, de un
vacío o duda a partir de un conocimiento
anterior,9 de una pista, hasta del
azar. Esto coincide con la primera fase P
propuesta por José Manuel de Pablos para la
práctica en periodismo investigativo las
cinco fases P son: pista, pesquisa, publicación,
presión y prisión.10 Aquí ya podemos empezar
a observar lazos comunes entre ambos campos. El
carácter deductivo en la labor de Paredes se
evidencia en que él no partió de la
observación. Si lo hubiera hecho, seguiría
creyendo, como todos, que Vidal es un héroe
nacional. En periodismo de investigación no se
puede partir sólo de la observación, puesto que
los asuntos sobre los que indaga éste son
deliberadamente ocultados y no están expuestos.
En última instancia, si se partiera de una
observación, ésta tendría que estar
estrechamente vinculada con un marco de
referencia, un marco de teoría. El periodista
empezó su investigación por todos los motivos
mencionados al inicio de este párrafo.
Mencionemos tan sólo un ejemplo: un hombre y una
mujer lo buscan hasta el canal de televisión
donde trabajaba y le dicen que traen una bomba.
Se entiende que es un destape y se
muestran renuentes a entregarle un papel. Lo
hacen y a los pocos segundos se lo quitan. La
mujer le dice Vámonos, Venturo. Los
periodistas sólo te usan ¿acaso ellos te van a
pagar? y se van. Paredes alcanza a ver que
era una carta notarial en donde ese hombre
denunciaba a Ketín Vidal por haberle comprado
casas valiéndose de testaferros, memoriza el
nombre de pila y recibe al día siguiente una
llamada al celular. Era él. Se arrepentía y dejaba
las cosas ahí. Cuelga. Un número de
teléfono fijo queda registrado gracias al
identificador de llamadas. El periodista busca en
la guía telefónica y encuentra el nombre
completo: Zócimo Venturo Acuña Ramírez. Allí
comienza una de las partes de su investigación.
Como paso
siguiente, Popper sostiene que se debe comenzar a
esgrimir hipótesis, o como él las llama,
conjeturas. Estas no son más que osadas
proposiciones dispuestas a ser refutadas en el
futuro. Paredes lo hace. Y así lo cuenta en un
epílogo a su reportaje. «Como la mayoría, yo
también veía al general Vidal como el héroe
que nos liberó del terrorismo sin caer en la
guerra sucia. Pero fueron primero el azar, y
luego la voluntad del trabajo de reportero los
que me pusieron en el camino historias que
contradecían esa imagen original que conservaba
de él. Hay que gente que ha señalado que Ketín
Vidal se ha convertido en mi obsesión. Mi
respuesta es muy simple: creo que es una
obligación contar todo lo que he descubierto.
Sostener esta convicción es complicado. Me ha
costado la amistad de algunos colegas honestos y
respetables que me han acusado desde fujimontesinista
y sicario de la mafia, hasta de destructor de
héroes a sueldo. Y los entiendo. No sería tan
fácil decirle a un niño que Supermán es un
ladrón de bancos».11 El periodista, entonces,
lanza una primera teoría: Ketín Vidal no es la
persona noble y digna que todos creen.
Nuevamente: los que atrapan a los malos,
no son necesariamente buenos. Puede ser malos,
y bien malos. Y además corruptos. Su
presunción literal respecto del ejemplo anterior
es: El héroe gasta medio millón de dólares
en casas. Y así como esboza esta hipótesis
sobre el general, presenta otras cuatro en todo
el reportaje: El héroe protege a un
narcotraficante, el héroe trabaja para Vladimiro
Montesinos, el héroe le roba el terreno a unos
jubilados y el héroe enamora a la mujer de un
subalterno.
Entonces surge
la prueba de fuego: superar la refutación. En
relación con ésta como elemento indispensable
de la teoría crítica de la ciencia, Popper
comenta: «La respuesta adecuada a mi pregunta,
¿cómo podemos detectar y eliminar el
error?, es, según creo, la siguiente:
Criticando las teorías y presunciones de
los otros y si podemos adiestrarnos para
hacerlo criticando nuestras propias
teorías y presunciones. (Esto último es
sumamente deseable, pero no indispensable; pues
si nosotros no criticamos nuestras propias
teorías, puede haber otros que lo hagan). Esta
respuesta resume una posición a la que propongo
llamar racionalismo crítico».12 En periodismo de
investigación, lo ideal es que el profesional de
la comunicación sea el primero en falsear las
conjeturas que va construyendo. Seguramente no
será el único. Aquellos involucrados o
denunciados en un determinado reportaje también
lo harán. El sortear con mayor aplomo el proceso
de falsación de cada una de las presunciones
expuestas generará a partir del trabajo
periodístico un conocimiento nuevo, veraz y
sobre todo, lógico.
Para ello,
cualquier investigador necesita trabajar con
fuentes. Estas resultan trascendentales tanto en
la investigación científica como en el
periodismo de cualquier índole. Popper también
las estudia y llega a la conclusión de que no
existen unas fuentes últimas del conocimiento,
es decir, «hay toda clase de fuentes de nuestro
conocimiento, pero ninguna tiene autoridad».13 Según el autor, ninguna
fuente, personal o documental, posee la verdad
absoluta, ya que siempre se va a ver inmersa
dentro de una concepción subjetiva. En todo
caso, la validez de las fuentes informativas, en
el caso del periodismo de investigación, radica
en que nos aproximan a un conocimiento nuevo y
certero acerca de una hecho en particular,
siempre y cuando sean contrastadas.
Ahora bien.
Paredes llegó a establecer cinco conjeturas.
¿Cómo refutó cada una de ellas?14
1. El héroe
protege a un narcotraficante. Según el
periodista, el general Ketín Vidal tuvo
estrechos vínculos con el otrora poderoso
narcotraficante peruano Reynaldo Rodríguez
López, alias El Padrino. El
periodista sustenta básicamente esta hipótesis
en el expediente judicial del caso
Villa Coca de 14 mil páginas, en el
cual se consignan, entre otras cosas,
declaraciones del mismo Vidal reconociendo su
amistad con El Padrino y de testigos
avalando esta relación en la que se hacían
concesiones a cambio de favores. Además, el
periodista cuenta con entrevistas realizadas a
fuentes personales y con copias de revistas,
diarios y programas de televisión referidos al
caso, en el cual deja constancia de que todo lo
que argumenta en el reportaje está debidamente
cotejado y probado.
2.
El héroe
trabaja para Vladimiro Montesinos. Esta
teoría esgrime que el general fue mano derecha
de Vladimiro Montesinos, el ex asesor
presidencial de Alberto Fujimori, ergo, conoció
y participó de algunos de los actos de
corrupción perpetrados por éste. Ello lo prueba
a través de la recopilación de numerosos
testimonios grabados de secretarios y familiares
de Montesinos, así como de personas que
intervinieron en la captura del ex asesor, a
quienes él mismo les contara cómo Ketín Vidal le
debía mucho.
3. El héroe
le roba el terreno a unos jubilados. Paredes
sostiene que Vidal, en complicidad con su
hermano, le arrebató una propiedad a una pareja
de jubilados a través de mentiras y argucias
legales. Esto es corroborado luego, con
documentos demandas y contra demandas en los cuales se
comprueba que el terreno pertenece efectivamente
a los Iparraguirre y que a través de influencias
del general, éste se les concede por el Poder
Judicial. Conversaciones con policías que
conocían de las actividades extrañas e
ilícitas de Vidal y archivos periodísticos de
la época refuerzan el postulado.
4. El héroe
gasta medio millón de dólares en casas. A
través de esta conjetura, se presume que Ketín
Vidal habría incurrido en actos de
enriquecimiento ilícito, pues no se justifica
que un sueldo de general retirado pueda solventar
la compra de costosas propiedades. La refutación
se concretiza al presentar abundantes testimonios
que ratifican la compra de todas esas propiedades
como por ejemplo, el ex corredor de bienes
raíces, las personas a quienes compraron las
casas, etc. También se adjuntan títulos de
propiedad, certificados de compra-venta de
inmuebles e inclusive una entrevista en la que se
le confronta al mismo general sobre el tema, en
la cual, no sale airoso de polvo y paja.
5. El héroe
enamora a la mujer de un subalterno. Según
este último postulado, el periodista establece
que el general tuvo una relación extra
matrimonial con la mujer de un policía y que,
para mantener el romance, destacaba a éste fuera
de Lima durante largas temporadas. Esta
hipótesis es falseada a través de declaraciones
y cartas notariales firmadas por el mismo hombre
sosteniendo su versión, así como por fotos,
documentos de procesos judiciales e información
proporcionada por familiares de la misma mujer.
De esta manera,
se puede observar cómo las cinco conjeturas del
reportaje superan fehacientemente todas las
refutaciones que, tanto el mismo periodista como
cualquier otra persona interesada, pudieron
haberles hecho. Este acto le suma validez y
legitimidad al relato periodístico, acercándolo
mucho más a la utópica verdad que cualquier
otro en relación a ese tema en particular.
Conclusiones
Es así como se
ha podido comprobar que es posible aplicar al
periodismo de investigación, la lógica de la
investigación científica propuesta por Karl
Popper a través de su teoría crítica de la
ciencia. Esta interrelación resulta efectiva
pues le otorga a la metodología del quehacer
informativo rigurosidad y severidad, elementos
necesarios para la postulación de hipótesis
referidas a fenómenos noticiosos. Para ello,
resulta indispensable comprender que el
periodismo de investigación no se ve inmerso
dentro de la categoría de ciencia, sino de
metafísica, lo cual no implica que carezca de
sentido o significación. Como ciencia social, el
periodismo de investigación genera discursos en
relación con sistemas que no tienen una
estructura común, los cuales no pueden concebir
a su vez leyes ni principios universales. Sin
embargo, constituye un componente substancial en
la concepción de la realidad y sus dinámicas.
Además, el racionalismo crítico de Popper
coincide con la teoría de la construcción de
las noticias al establecer que la objetividad y
la verdad no son más que ideales a los que el
profesional debe aspirar alcanzar, aun cuando
sepa que nunca va a poder lograrlo. Finalmente,
debemos destacar que resulta trascendental
establecer entre estos dos campos una
correspondencia tal que represente para la
práctica periodística una revalorización de su
esencia, así como un trampolín hacia la
excelencia misma.
_____
Notas:
1 Cf. Paredes, Carlos: Las mentiras
de un héroe. En: Etiqueta Negra Nº
15; año 3; Lima, agosto del 2004; pp.102-110.
2 Cf. Martínez Albertos, José Luis:
El zumbido del moscardón. En: Estudios
de periodística VI. Número monográfico
dedicado al periodismo de investigación;
España; Universidad de Vigo-Diputación
Provincial Pontevedra; 1998; pp.56-57.
3 Cf. Popper, Karl: Conjeturas y
Refutaciones. El desarrollo del conocimiento
científico; España; Paidós; 1972; pp.309-314.
4 Entendamos aquí a la noticia como una
construcción de la realidad social hecha por un
sujeto y no como un reflejo de la realidad. Cf.
Rodrigo Alsina, Miguel: La construcción de la
noticia; Barcelona; Paidós; 1989; pp.
184-185.
5 Calvo Herrando, Manuel:
Comunicadores para la ciencia. En: Periodismo
científico; Publicación bimensual de la
Asociación española de periodismo
científico; Nº1; año I; España;
Noviembre de 1994; p.1.
6 Martí Pellón, Daniel: Otras
reflexiones sobre la investigación
periodística. En: Estudios de
periodística VI. Número monográfico dedicado
al periodismo de investigación; España;
Universidad de Vigo-Diputación Provincial
Pontevedra; 1998; p. 142.
7 Popper, Karl: La lógica de la
investigación científica; Madrid; Editorial
Tecnos; p.28.
8 Popper, Karl: Los dos problemas
fundamentales de la epistemología. Basado en
manuscritos de los años 1930-1933; Madrid;
Editorial Tecnos; 1980; p.51.
9 De ahí la posición antihistorialista
del filósofo. Toda teoría científica es una
conjetura, es provisional, no es lineal o
histórica, sino cíclica. Al encontrar un cabo
suelto, se vuelve a retornar.
10 Cf. De Pablos, Manuel: Periodismo
de investigación. Las cinco fases P. En: Estudios
de periodística VI. Número monográfico
dedicado al periodismo de investigación;
España; Universidad de Vigo-Diputación
Provincial Pontevedra; 1998; pp. 67-87.
11 Paredes, Carlos: La historia
detrás de mi historia. En: Etiqueta Negra
Nº 15; año 3; Lima, agosto del 2004; p.111.
12 Op.cit; Popper: Conjeturas y
refutaciones; p.50.
13 Idem; p.48.
14 La página web de la revista Etiqueta
Negra consigna un apartado especial
que no aparece en la versión impresa
en el cual el periodista Carlos Paredes relata
detalladamente el origen de su información. El
link se llama Las fuentes de este
reportaje. En:
http://www.etiquetanegra.com.pe/revista/2004/15/kfuentes.htm
*
Gabriela Machuca Castillo es profesora en la
Escuela de Ciencias de la Comunicación de la Universidad de San
Martín de Porres, en
Perú. Es autora del trabajo "La prensa
popular anarquista, anarco-sindicalista y
obrera-sindical en la ciudad de Lima
1900-1930", con el cual obtuvo una mención
honrosa en el I Concurso del Libro Universitario
organizado por la Asamblea Nacional de Rectores
en Lima durante el 2004, el mismo que está
próximo a publicarse. Es licenciada en Ciencias
de la Comunicación, con especialización en
periodismo escrito. Esta es su primera
colaboración para Sala de Prensa.
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