El infoshow
con cámara oculta:
¿investigación periodística o espectáculo?
Mª
Teresa Mercado Sáez *
RESUMEN:
El periodismo de investigación es
considerado esencial en las sociedades
democráticas para cumplir con la tarea de
"perro guardián" que se le asigna
a la prensa. El uso de cámaras ocultas en
este tipo de programas es práctica habitual
ya que puede ser la única forma de comprobar
una denuncia o demostrar una situación
irregular en determinadas circunstancias. Sin
embargo, parece difícil encontrar verdaderos
trabajos de investigación que cumplan los
requisitos exigidos a una investigación
periodística. Por el contrario, hemos
asistido a la hibridación del reportaje de
investigación con el debate produciendo un
nuevo formato televisivo dentro del
macrogénero infoshow. Así, en enero de 2003
Tele 5 emite A corazón abierto, programa que
supone la confirmación del formato que se
había venido gestando desde el éxito del
reportaje La Gran mentira del Corazón,
emitido en Tele 5 el 20 de septiembre de
2001, y el impacto inicial que provocó el
programa de investigación Al Descubierto,
visto la temporada siguiente en Antena 3.
El
periodismo de investigación es considerado
esencial en las sociedades democráticas como
tipo de periodismo que cumple con mayor idoneidad
la tarea de "perro guardián" que se le
asigna a la prensa, ya que los formatos
informativos habituales no dan la posibilidad de
reflexionar, de buscar más allá de lo evidente,
de explicar realidades complejas, cayendo en la
superficialidad. Más concretamente, "el
papel del 'watch-dog' se materializa
mediante la elaboración de los 'reportajes de
investigación" (Martínez Albertos, 1997:
79).
Sin embargo, el
alto grado de compromiso de los medios de
comunicación con grupos económicos o
políticos, unido a la situación económica de
muchos de ello que no pueden dedicar un
periodista, y menos un grupo, a la tarea
exclusiva de investigar, dificultan el ejercicio
del periodismo de investigación. El periodista
investigador trabaja en asuntos controvertidos,
que no necesariamente tienen actualidad noticiosa
y que casi siempre alguien no quiere que se
ventilen (Reyes, 2001), es decir, tiene
como objetivo revelar algo hasta esos momentos
oculto y de interés público, tanto como para
que el periodista se dedique a profundizar en
ello e incluso asumir riesgos personales.
El reportaje de
investigación se caracteriza por la
exhaustividad en la recogida de información, la
dificultad de acceso a las fuentes, la
contextualización (antecedentes y
consecuencias), el análisis e interpretación de
los hechos, e incluso la valoración de los
efectos que pueda tener la emisión del
reportaje, en definitiva, por el cumplimiento de
estricto código deontológico.
Para Barroso
(2002), en la actualidad su presencia en
televisión es mínima debido a la imposibilidad
de serializar sus emisiones, los horarios
marginales a los que son relegados, y la
profundidad y rigor de sus planteamientos
informativos, que provocan que la aceptación del
público -rara vez logran más de un 2% de cuota
de pantalla- no sea proporcional a la calidad y
coste del producto. El uso de cámaras ocultas en
este tipo de programas es práctica habitual ya
que puede ser la única forma de comprobar una
denuncia o demostrar una situación irregular en
determinadas circunstancias.
Debido por tanto
a las dificultades que se presentan tanto en la
elaboración de este tipo de reportajes como en
su difícil acoplamiento en las parrillas
programáticas, parece difícil encontrar
verdaderos trabajos de investigación que aborden
asuntos ignorados por los otros medios de
información para denunciar aspectos
comprometidos de los sujetos que ocupan el Poder.
Por el contrario, hemos asistido a la emisión en
las televisiones españolas de pseudoreportajes
de investigación basados en el uso de cámaras
ocultas y que precisamente, en la mayoría de los
casos, convierten este recurso o técnica
periodística en el rasgo que les autodefine como
periodismo de investigación, olvidando
precisamente los rasgos que lo definen
anteriormente señalados.
Esta tendencia
se ha visto favorecida por el paulatino descenso
del número de telespectadores que está
incrementando el nivel se sensacionalismo en los
medios, junto a la proliferación de
mini-cámaras y micrófonos invisibles, que
posibilitan grabar y filmar sin que las personas
lo perciban.
En 2002, se
produce la hibridación del reportaje de
investigación basado en la utilización de la
cámara oculta con el debate configurando un
nuevo formato televisivo dentro del macrogénero infoshow
o infotainement, en terminología
norteamericana. Emilo Prado, Amparo Huertas, Juan
José Perona, Matilde Delgado, Nuria García, y
Gemma Larrègola (1999) consideran al infoshow
como una de las categorías de programa en que se
manifiesta el paso claro de la paleo-televisión
a la neo-televisión y el que mayor influencia
tiene en la constitución de la identidad de la
televisión generalista de nuestros días.
El infoshow se
caracteriza por mezclar muchos otros géneros:
entrevista, debate, diversas formas de reportaje,
sondeos en directo, participación del público
en el estudio, por teléfono, variedades, juegos,
e incluso la ficción. La puesta en escena se
realiza en grandes decorados, convertidos en
ágora pública, subrayando la voluntad de
participación, el directo, y en los que el
público es gran protagonista. Oficiando
las sesión, la figura central del presentador
estrella que con su verbo cálido da
identidad al programa, crea una atmósfera de
interpelación y fideliza la audiencia,
manteniéndola cautiva durante la emisión, que
puede sobrepasar las dos horas. Resultado: una
cierta forma de información convertida en gran
espectáculo de prime time. (Emilio
Prado,1992: 69-70).
En el interior
de este macrogénero se configuraron tres
formatos diferentes: el debate, el talk-show
y el reality-show pero han ido apareciendo
nuevos formatos televisivos que como hemos dicho,
pueden englobarse dentro del infoshow y
que no se adscriben nítidamente a ninguna de las
subcategoría señaladas, demostrando que la
hibridación o mixtura es la característica
esencial del macrogénero. Este es el caso de los
programas denominados de investigación por
autores y programadores pero que no dejan de ser
otra forma de espectáculo.
A corazón
abierto, emitido en Tele 5, supuso la última
manifestación del formato, hasta el momento, que
se había venido gestando a partir del éxito del
reportaje La Gran mentira del Corazón, emitido
en Tele 5 el 20 de septiembre de 2001, y el
impacto inicial que provocó la emisión en
Antena 3 de Al Descubierto, presentado por
Santiago Acosta en 2002. En algunas televisiones
autonómicas se emitían con bastante éxito
programas similares como P.V.P o Investigación
TV. Todos fueron elaborados por El Mundo TV,
empresa dedicada a la producción de reportajes
de investigación.
El Mundo TV
afirma en su web comercial que en 2001 se
continúa la producción de programas,
ampliándose cada vez más los géneros de
éstos, lo que lleva a la división de la
productora en 2002 en tres diferentes apartados
para afrontar el futuro con una mayor
especialización dentro de la diversidad de
contenidos: El Mundo TV, encargada de desarrollar
los programas de investigación y de perfil más
periodístico; Mundoficción, destinada a
realizar los proyectos de ficción, y EM3,
dedicada a desarrollar programas de
entretenimiento.
Sin embargo, en
su catálago de programas, emitidos en distintas
cadenas públicas y privadas, aparecen dos
adscritos al magacine (7 días, 7 noches y
Todo Madrid), uno al infoshow (El
Planeta de los niños), otro al reportaje/ talk
show (El día que vivimos peligrosamente),
un docu-soap (Fora de sèrie),
programas especiales (Infancia Olvidada, Hay
que volver a empezar, sobre malos tratos a
niños y mujeres respectivamente), un magacinede
consumo (P.V.P) y varios como Investigación: Investigación
TV, Primera línea, Al Descubierto y A
Corazón abierto. Por lo tanto, a pesar de la
división orgánica, no se hace distinción
alguna entre un programa como Primera Línea y
A Corazón Abierto producido por EM3, marca
por otra parte desconocida para la audiencia.
En la
explicación a pie de logo del catalogado como
infoshow El Planeta de los niños se puede
leer: En este programa los padres reciben
información sobre todo lo relacionado con el
mundo de los niños. El espacio se plasma en un
formato ágil y dinámico, y abarca una gran
variedad de contenidos, tratados siempre de forma
cercana y amena. Por el contrario,
Al descubierto se vende como lo que
siempre se imaginó de los temas más espinosos,
sumado a lo que nunca se atrevió a sospechar, lo
hemos puesto al descubierto. Y siempre pillando
in fraganti en el estudio a
personajes implicados, asistiendo en directo a la
labor de investigación. ¿Cómo
se hace un montaje? ¿Quiénes venden los
bombazos informativos del corazón en nuestro
país? ¿Cuánto cobran por ellos? ¿Qué
esconden los personajes de primera línea de la
prensa rosa?, es el texto que
identifica al programa A corazón abierto. Obviamente,
el carácter sensacionalista y escandaloso es el
gancho comercial del producto frente a lo
periodístico.
Ambos programas
mezclaban la emisión de imágenes obtenidas
mediante cámara oculta, generalmente
subtituladas, con el debate, es decir, no se
ofrecía un reportaje montado, con un guión y
tratamiento definido, sino fragmentos
significativos que eran comentados
por tertulianos y polemistas profesionales
enfrentándose a los protagonistas o implicados
que acudían al plató.
A Corazón
Abierto se estrenó el jueves 23 de enero de
2003 en prime time tras finalizar la
cuarta edición de Gran Hermano, presentado por
Jordi González, conocido a nivel nacional como
moderador del debate de Tele 5 Moros y
Cristianos y de Abierto al Anochecer
en Antena 3. El programa seguía la misma
estructura de Al descubierto: la emisión
de un vídeo grabado por periodistas infiltrados
se acompaña por una mesa debate con los
protagonistas del mismo moderada por González.
En este caso, la investigación periodística es
sobre el mundo del corazón.
Según El Mundo
TV, tras el éxito del reportaje de La gran
mentira del corazón, la productora decidió
ahondar en este submundo de personajes que
han aireado, sin ningún pudor, su vida privada
en todos los medios de comunicación. A través
de la cámara oculta, las investigaciones revelan
las artimañas de aquellos famosos, sin oficio
conocido, que viven de negociar con su vida
privada. En el plató de A Corazón Abierto
los personajes implicados tienen la oportunidad
de ofrecer su visión de los hechos que ocupan la
investigación. El programa cuenta también con
la presencia de periodistas relacionados con el
reportaje y de un personaje fijo: el famoso
arrepentido. Algunos de los famosos que
acudieron al plató, más o menos arrepentidos y
previo pago, fueron Marujita Díaz, Sara Montiel,
Tamara y Margarita Seisdedos, Frank Francés,
Aramís Fuster y Alessandro Lecquio.
La gran
mentira del corazón se emitió también en
Tele 5 el jueves 21 de septiembre de 2001 y fue
el espacio más visto ese día, superando a Cuéntame
cómo pasó con un 26,7% de share y 4.230.000
espectadores. Ampliamente promocionado, se
repitió en la misma cadena el sábado por la
tarde siguiente. Su contenido fue comentado en
todas las tertulias de radio y televisión
españoles y recogido en la prensa diaria y
semanal de información general. Resumiendo su
contenido, El Mundo TV contrató a un actor
desconocido para que se hiciera pasar por un
joven en busca de fama que supuestamente había
mantenido una relación con la con la cantante
mexicana Paulina Rubio, novia de Ricardo Bofia
Jr., ambos personajes habituales de la prensa del
corazón. En un acto veraniego con periodistas
del corazón, se lanzó el rumor intencionado, y
algunos periodistas, que aparecen identificados
con nombres y apellidos, dieron por buena la
falsa noticia que apareció en los programas del
corazón de todas las cadenas. Se mostraba cómo
el actor sacaba provecho económico de su
popularidad efímera acudiendo a varios espacios.
Además, Montse Páez, supuesta amante de Ricardo
Bofill, reconocía al actor en una de las
imágenes grabadas con cámara oculta que había
hecho montajes y que estaba acostumbrada a
vivir del cuento.
Este reportaje
iba a ser emitido por Antena 3 pero finalmente
decidió no hacerlo. Según fuentes de la cadena,
el programa se apartaba de la línea editorial de
sus Especiales Informativos (El País,
20/09/2001). La cadena privada sí emitió Al
Descubierto, presentado por Santiago Acosta,
y definido por El Mundo TV como programa
que combina reportajes de investigación con un
debate en plató basado en el tema central de los
reportajes. La realización de los reportajes se
hace desde la perspectiva que proporciona un
trabajo de investigación periodística con
cámara oculta. Con estas técnicas, el programa
saca a la luz los interrogantes más cuestionados
de los temas actuales más polémicos. La
polémica suscitada por los temas es la causa de
los acalorados debates que tienen lugar en
plató, dando la palabra a los `descubiertos´ en
cada caso, y enfrentándoles a los afectados y a
un grupo de excelentes colaboradores
(Ángel Antonio Herrera, periodista y poeta,
conocido por su trabajo durante varios años en Tómbola,
y Javier Nart, entre otros).
Durante sus más
de tres meses en antena se emitieron 18 programas
en los que se trataron diferentes temas con una
audiencia media de 22% de share. El primer
reportaje de Al Descubierto, que sirvió
de lanzamiento al programa el pasado 20 de marzo,
fue el recordado y polémico Escándalo en
Miss España que mostraba cómo la delegada
de Miss España en Alicante y Murcia, María
Elena Dávalos, cobró 27.000 euros (4.500.000
pesetas) para que una periodista infiltrada, Gema
García Marcos, fuera elegida Miss Alicante.
El representante
legal del concurso, José Manuel Gómez Aranda,
denunció las imágenes por un presunto delito de
falsedad y por otro contra la intimidad y el
derecho a la propia imagen. Según Gómez Aranda,
las grabaciones de Gema García podían afectar a
las 52 candidatas a miss España, una de ellas
era menor de edad, al haberse podido
realizar tomas mientras se cambian de ropa o se
duchan. Pedía el secuestro de las
imágenes al juzgado de instrucción número 5 de
Algeciras, que procedió a ello dos días antes
de la emisión del programa. El Mundo TV envió
las cintas a la juez encargada del caso que
levantó la medida cautelar basando su decisión
en la primacía del derecho a la libertad de
expresión e información.
El reportaje se
emitió en dos partes. La primera fue seguida por
un 29% de la audiencia y 4.228.000 espectadores.
La segunda alcanzó un 37,5% de cuota (5.538.000
espectadores), superando a la retransmisión del
partido de Liga de Campeones en TVE1 y
consiguiendo el mejor prime time del
lustro en Antena 3, que fue líder del día, lo
que no ocurría desde noviembre de 2000, según
datos de GECA. En algunos momentos llegó a ser
visto por más de siete millones y medio de
espectadores, lo que significa que alcanzó
puntas de audiencia superiores al 60%. El
reportaje de Miss España tuvo una gran
repercusión en todos los medios de
comunicación. Incluso Tele 5, la cadena emisora
del certamen de belleza, ofreció al día
siguiente un improvisado debate especial en prime
time moderado por Mª Teresa Campos sobre el
escándalo destapado por El Mundo TV, ofreciendo
las primeras declaraciones del presidente de la
organización de Miss España, Andrés Cid.
Al
Descubierto consiguió superar en audiencia a
Sardá cuatro miércoles consecutivos, algo que
ningún programa había conseguido en cuatro
años. El miércoles 20 de marzo, la segunda
parte del Escándalo Miss España superó a
Sardá en 12 puntos de cuota de pantalla. La
siguiente investigación, que revelaba las
fraudulentas tácticas de una visionaria
sevillana, convocó ante la pequeña pantalla a
3.279.000 fieles (24,9%); a Sardá le siguen
1.671.000 (21.9%). El 3 de abril, Acosta y su
equipo ofrece una entrega dedicada a la estafa de
conocidos curanderos. La investigación se centra
en dos personas bien conocidas en el gremio:
Carlos Jesús y Paco Porras: tres millones y
medio de personas (26,6%) lo ven mientras Sardá,
sólo cuenta con la atención de 1.671.000
espectadores (21.9%). El siguiente miércoles,
acerca de las engañosas técnicas de los
videntes telefónicos, obtuvo un 22,6% de share,
(2.740.000 espectadores).
El programa fue
perdiendo audiencia paulatinamente hasta llegar a
registrar un 12,1% de cuota con el reportaje
¿Cuidamos de nuestros mayores?,
ofrecido el 15 de mayo. Ninguna de las emisiones
posteriores consiguió superar el 20% de share
su mejor dato fue un 19,8% -, por lo que
Antena 3 optó por no renovar el programa para la
temporada siguiente.
En definitiva, a
partir del éxito de audiencia de un reportaje de
investigación dedicado a la prensa rosa que no
trataba un asunto de interés social que
desvelara un aspecto oculto y aportara alguna
novedad a los espectadores, sino que sirvió de
entretenimiento a los seguidores de la
información del corazón, se creó un nuevo
formato de infoshow basado en el uso de
cámaras ocultas y el debate en el plató. Los
recursos económicos y tecnológicos junto a las
técnicas de la investigación periodística se
dedican a realizar este tipo de programas de
entretenimiento, en el caso de A corazón
Abierto aprovechándose `la fiebre rosa´ que
parece haberse adueñado del país.
El motivo: sus
cifras de audiencia frente a las de los
reportajes de investigación. Sin embargo, no hay
que olvidar que la investigación periodística
no consiste sólo en emplear cámaras y
micrófonos ocultos o adoptar falsas identidades
para denunciar actividades simplemente poco
éticas como es el caso de los montajes de la
prensa del corazón. A nadie se le ocurrió
denominar periodismo de investigación al
programa de humor Inocente, Inocente
y otros en la misma línea basados en el uso de
las cámaras ocultas. Del mismo modo, parece
adecuado que este tipo de programas orientados
también al entretenimiento sean catalogados como
espectáculo para no crear equívocos en el
público y acabar destruyendo la credibilidad de
los verdaderos espacios de Investigación
periodística.
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formato?, Gedisa, Barcelona.
* Mª
Teresa Mercado Sáez es profesora de Comunicación e
Información Escrita I y II en el Departamento de
Comunicación e Información Periodística de la
Facultad de Ciencias Sociales y Jurídicas de la Universidad Cardenal
Herrera- CEU. Esta
comunicación fue presentada en el Foro de Investigación
en Comunicación (La
Comunicación: Nuevos discursos y perspectivas),
celebrado en Madrid del 24 al 26 de noviembre de
2003, y fue remitida por la autora como su
primera colaboración par SdP.
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