Las 10
claves de la FNPI
María Paulina Ortiz *
No
es periodista. Pero es experto en periodismo y
sobre todo en periodistas. Por eso Jaime Abello
Banfi, director de la Fundación Nuevo Periodismo
Iberoamericano, sabe que dar una entrevista es un
acto de confianza. Pero si hay algo que le gusta
a este abogado barranquillero es hablar de
periodismo y de la Fundación; más ahora que
celebra sus primeros diez años.
Estos son 10
recuerdos, sueños, retos, ideas, de Abello:
1.
Capital inicial
La primera vez
que García Márquez me habló de crear la
Fundación fue el 28 de diciembre del 93.
Estábamos cenando en el club ABC de
Barranquilla. Él se dedicó a recordar sus
épocas de reportero, a hablar de su
preocupación por cómo había cambiado la forma
de hacer periodismo. Luego de escucharlo, le
pregunté: ¿Y qué quieres que haga? Me dijo:
"Piensa en eso". Pensé, me reuní con
periodistas, hablé con muchas personas y en una
siguiente reunión le llevé dos hojitas con unas
ideas. Así nació la Fundación. Los primeros
aportantes fuimos Gabo con cinco millones de
pesos, su hermano Jaime con un millón, y yo con
otro millón.
2.
Espíritu Caribe
La Fundación
tiene el mismo espíritu de García Márquez.
Espíritu Caribe. Es un espacio informal, de
camaradería. Él mismo nos ha dicho que los
talleres tienen que ser divertidos, como la vida.
Los periodistas que van a los talleres lo hacen
porque quieren, y compiten por ello. A todos los
mueve un tema común: el periodismo. Buscamos que
sea gente chévere movida por la pasión por el
oficio.
3.
Los maestros
Han sido
esenciales en la historia de la Fundación.
Profesionales veteranos de Europa y América que
cada año dictan sus talleres con mucho
entusiasmo. Jon Lee Anderson ha suspendido
coberturas de guerra para dar su taller; sin la
presencia de Alma Guillermoprieto sería
imposible empezar el año; Tomás Eloy Martínez
no sólo dicta su taller sino dirige la
colección de libros de Nuevo Periodismo; Javier
Darío Restrepo es nuestro mensajero de la
ética; Miguel Ángel Bastenier forma
periodistas
Y cómo no hablar de Ryszard
Kapuscinski, a quien Gabo reconoce como maestro.
4.
Números
En diez años
hemos organizado 185 talleres y seminarios en 37
países de todo el continente y de España. Han
participado 3.158 periodistas de América Latina,
España y E.U. En seminarios virtuales han
participado más de 900 periodistas y tenemos una
red de suscriptores integrada por 30 mil
periodistas.
5.
El futuro
Ese fue el
sentido de la mesa redonda de Cartagena el 25 de
junio y de la conferencia en Bogotá este martes
28. Cuáles son las habilidades y las
competencias que debemos fortalecer en los
periodistas para el futuro. La idea es encontrar
nuevos caminos para la Fundación. Un camino
forzoso es el Internet, pero no el único. El
periodismo está cambiando, y el reto es combinar
el cambio con los principios que consideramos
fundamentales. Seguimos creyendo que la fuerza
más importante es la iniciativa individual del
periodista, desarrollar en él una voz propia. El
buen periodismo siempre será un asunto personal.
6.
Un mito: la objetividad
Mas que
objetividad de lo que se trata en el periodismo
es de lograr una subjetividad honrada, buscar una
aproximación a la verdad lo más honrada
posible.
7.
Del viejo periodismo
Puedo decir lo
que recojo de los maestros: sería bueno
recuperar el espíritu humanista. Me gusta más
el periodista intelectual que el obrero de la
información. Me gusta un periodista con
posición propia, con una visión del mundo, que
se le sienta una interpretación sólida y
crítica.
8.
Arrepentimiento
Conozco gente
muy interesante y cada nuevo maestro de la
Fundación es un amigo. En cada taller soy el
primer aprendiz, y trabajar al lado de Gabo ha
sido mi doctorado. ¿Un arrepentimiento? No haber
empezado a pedir plata grande hace diez años.
9.
Taller soñado
Los maestros que
hemos buscado, siempre han llegado. Quizá
tenemos pendiente hacer un taller de humor, de
caricatura política. Me gustaría un taller con
Bob Woodward, Carl Bernstein y Mark Felt sobre
manejo de fuentes. Sería bueno, ¿no?
10.
Gozo
García Márquez
nos ha dicho que los talleres de periodismo
tienen que ser divertidos, como la vida.
*
María Paulina Ortiz es redactora del
diario El Tiempo de Bogotá, donde
publicó este texto.
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