Sala de Prensa

76
Febrero 2005
Año VI, Vol. 3

WEB PARA PROFESIONALES DE LA COMUNICACION IBEROAMERICANOS

A R T I C U L O S

   
   


Situación del ombudsman en Latinoamérica

Rosa Zeta de Pozo y Susana Herrera *

Históricamente la figura del defensor de la audiencia en América Latina es reciente, sólo cuenta con 15 años de existencia y Brasil es el primer país latinoamericano que la adopta a fines de la década de los ochenta. Folha de Sao Paulo es el primer periódico brasileño que finalmente inauguró la figura del defensor del lector en 1989 y el periodista Caio Túlio Costa, de 36 años, en ese momento secretario de redacción de Folha, fue su primer defensor y desempeñó el cargo desde el 24 de septiembre de 1989 hasta el 22 de septiembre de 1991. La creación del cargo, fue motivada desde 1986, por las experiencias del diario español El País y del estadunidene The Washington Post.

Desde Brasil se extendió la figura del defensor de los medios de comunicación a nivel interno y posteriormente al ámbito latinoamericano, aunque no sin dificultades, porque en estos tres lustros no ha logrado consolidarse plenamente. En la actualidad se puede afirmar que los diarios brasileños que tienen más consolidada la figura del ombudsman son el pionero Folha de Sao Paulo (1989) y O Povo (1994).

Otro país latinoamericano con trayectoria similar es Colombia. Los orígenes de la figura son universitarios. Juan José García Posada, actual defensor de El Colombiano, fue el primer Defensor del Lector en 1990 en el país, en el periódico EntreVista, de la Facultad de Comunicación de la Universidad de Antioquia. Posteriormente, lo asumirían el diario El Tiempo, de Bogotá y El Colombiano, de Medellín (1999).

Colombia es el país pionero en América Latina en instaurar la figura del defensor en el medio televisivo. En concreto, fue Caracol televisión el primer canal que tuvo a Bernardo Hoyos como el primer Defensor del Televidente en 1997. Posteriormente encontramos la figura en RCN (2001) y Teleantioquia (2002).

Es necesario destacar que la figura del defensor en el caso de la televisión colombiana tiene origen jurídico, ésta es una característica peculiar que sólo la encontramos en Colombia y que aleja a la figura del ámbito ético para acercarla más al ámbito legal (Ley de Televisión, nº 335, de 1996).

Actualmente encontramos la figura del defensor en siete de los veinte países latinoamericanos: Bolivia, Brasil, Colombia, México, Panamá, Puerto Rico, y Venezuela. En su mayoría -con excepción de Teleantioquia- son medios privados los que disponen de esta figura. Una penetración del 33% en el continente sudamericano, aunque con grandes diferencias entre los países; el mecanismo sólo está consolidado en Brasil y Colombia.

Otro aspecto importante de resaltar es la estructura de la figura. En América Latina, aunque se inicia con el formato individual en Brasil, similar al europeo y estadunidense, se observa en la actualidad una variedad de formas:

1. Formato individual:

a) Un defensor titular para cada medio: La Prensa, Folha de Sao Paulo, O Povo, El Colombiano, El Nuevo Día, Caracol televisión y RCN.

b) Un defensor corporativo para varios medios o para un grupo de medios: El Deber y El Nacional.

2. Un Comité de Defensoría: Teleantioquia

En el caso de Bolivia el defensor es corporativo porque la figura se crea para el Grupo de Prensa Líder que asocia a ocho diarios: El Deber -el diario de mayor circulación del país- y El Norte en Santa Cruz; La Prensa, en La Paz; El Alteño, en El Alto; Los Tiempos en Cochabamba; Correo del Sur, en Sucre; El Potosí, en la ciudad del mismo nombre y El Nuevo Sur, en Tarija.

El Nacional, como consta en su página web, adopta el término de defensor(a) del lector en el año 2002 y se torna en una figura corporativa. Esto quiere decir que tiene facultades para tramitar las comunicaciones y quejas para todos los productos de la C.A. Editora El Nacional: al diario El Nacional, se le suman el periódico Así es la Noticia, las revistas Todo en Domingo, Primicia e Internet World y la edición on line.

En el caso de Teleantioquia, el canal de televisión pública, la figura está constituida por un Comité de Defensoría del Televidente que consta de cinco miembros: Bernardita Pérez Restrepo, Abogada Constitucionalista, asesora jurídica; Fernando Mora Meléndez, Comunicador Social especialista en audiovisuales; Libia Restrepo de Quintero, Historiadora y docente de diferentes universidades; Germán Franco Díez, Periodista y Realizador profesional de cine y televisión y Oscar Mauricio Naranjo Restrepo, Periodista y docente universitario.

Concluimos esta historia con cuadros que intentan esbozar la situación del perfil de defensor de los medios de comunicación en América Latina, en agosto de 2004. Predomina el defensor(a), periodista y/o académico, no necesariamente procedente del mismo medio de comunicación, con edades entre 37 y 75 años:

Perfil del Defensor en Brasil

DEFENSOR EDAD MEDIO ASUMIÓ CARGO INSTAURACION EN EL MEDIO PROCEDENCIA PROFESIÓN
Bernardo Ajzenberg 44 Folha de Sao Paulo 1921 III-2001 1989 Folha de Sao Paulo Periodista
Marcelo Beraba 53 Folha de Sao Paulo III-2004 1989 Folha de Sao Paulo Periodista
Walter George 40 O Povo 1928 2004 1994 O Dia Periodista

Perfil del Defensor en Colombia

DEFENSOR EDAD MEDIO ASUMIÓ

CARGO

INSTAURACIÓN EN EL MEDIO PROCEDENCIA PROFESIÓN
Amparo Pérez C. 57 Caracol TV

1954

1999 1997   Periodista
Beatriz Restrepo   Teleantioquia 2002 2002 Otros Filosofía
Bernardita Pérez R.   Teleantioquia I-2004 2002 Otros Abogada
Consuelo Cépeda 50 RCN

1997

2001 2001   Periodista
Juan Luis Mejía 52 El Colombiano

1912

VII-2003 1999 Otros Abogado
Juan José García Posada   El Colombiano

1912

VII-2004 1999 El Colombiano Periodista/

Académico

Cecilia Orozco   El Tiempo

1911

2003 1990    

Perfil del defensor en otros países

Defensor Edad Medio País Asumió el cargo Instaura

ción en

el medio

Proce

denCia

Profesión
Nanny Torres 40 El Nuevo Día

1970

Puerto Rico 2001 1997 El Nuevo Día Periodista
Enrique Avilés 75 El Economista México 1995 1995 Otros Periodista/

Académico

L.Ramiro Beltrán 73 El Deber

1965

Bolivia 2003 2003 Otros Periodista/

Académico

Mileika Bernal 37 La Prensa

1980

Panamá 2003 2001   Periodista
Alba Sánchez 45 El Nacional

1943

Venezuela 2001 1998 El Nacional  Periodista
                 

Para evaluar la figura del defensor en los medios latinoamericanos, contamos con la valiosa colaboración de defensores de diez de los doce medios que la tienen en su staff. Sus nombres, sus países y los medios en los que trabajaban quedan recogidos en la tabla:

 MEDIO TIPO PAÍS DEFENSOR

Folha de Sao Paulo

Periódico Brasil Bernardo Ajzenberg
O Povo Periódico Brasil Walter George
El Nacional Periódico Venezuela Alba Sánchez
El Nuevo Día Periódico Puerto Rico Nanny Torres
El Deber Periódico Bolivia Luis Ramiro Beltrán
El Colombiano Periódico Colombia Juan Luis Mejía
La Prensa Periódico Panamá Mileika Bernal
Teleantioquia  TV Colombia Beatriz Restrepo
RCN  TV Colombia Consuelo Cépeda

Caracol televisión

 TV Colombia Amparo Pérez

Ellos respondieron virtualmente a un cuestionario de 54 preguntas y luego sostuvimos entrevistas telefónicas, entre noviembre de 2003 y marzo de 2004, con cada uno de los defensores para profundizar en los temas más relevantes. Un análisis similar realizó la ONO, en 1997.

El análisis se centró en cinco campos: percepción sobre el funcionamiento de los medios, percepción del trabajo del defensor en los medios, la descripción de su forma de trabajo, divulgación de su actividad, y autoevaluación de su trabajo.

A continuación expondremos los resultados de la investigación:

PERCEPCIÓN SOBRE EL FUNCIONAMIENTO DE LOS MEDIOS

Los defensores mostraron mayores grados de satisfacción respecto al funcionamiento de sus propios medios que con la oferta mediática de sus respectivos países, si bien reconocieron también que sus propios medios cometían algunos errores, en consecuencia debemos decir que el grado de satisfacción fue moderado y sólo hubo un caso de máxima satisfacción con el propio medio. El defensor de El Colombiano se mostró bastante satisfecho con el ejercicio del periodismo en su país, a pesar de las dificultades a las que tenía que hacer frente.

El 30% de insatisfacción provenía de situaciones como la manifestada por la defensora del diario La Prensa en Panamá, quien denunció que en su país gran parte de los ciudadanos percibía que la información estaba fusilada, que procedía de una sola fuente y que no tenían sentido de la sociedad real.

El grado de satisfacción o insatisfacción está relacionado con las virtudes y defectos. Los defensores consideran que las mayores virtudes de los medios en su país, y los medios en los que trabajan son la calidad técnica, el papel relevante en la configuración de una sociedad democrática y el tratamiento periodístico de los temas, destacando la independencia, pluralidad y cobertura geográfica.

Pero, inevitablemente al lado de las virtudes se encuentran también los defectos que están relacionados con la dependencia económica, la dependencia ideológica y ciertas cuestiones relativas al tratamiento y a la cobertura periodística. La dependencia económica se observa en “la dependencia económica que presentan, especialmente en cuanto a los poderes públicos municipales, estatales y federales” (O Povo), “el sensacionalismo” (Folha de Sao Paulo) “demasiada preocupación por el rating” (Teleantioquia).

La dependencia ideológica de los medios se ve reflejada en la respuesta de la defensora de RCN quien señaló que, en un afán de contribuir a la pacificación del país, los medios se habían olvidado de analizar algunos aspectos y siempre estaban apoyando al gobierno por lo que se habían hecho muy gobiernistas. El defensor de El Deber criticó la concentración del periodismo sobre la elite de poder “en detrimento de la atención al pueblo raso”.

Un tercer grupo de defensores criticó el tratamiento periodístico que los medios de su país otorgan a la cobertura de la realidad nacional. Los medios no investigan lo suficiente y ofrecen una información muy a la ligera, a veces sin contenidos y sin verificar las fuentes (Caracol televisión). Hay una tendencia a lo light, a lo efímero y la falta de mayor profundidad en la cobertura de las informaciones (El Colombiano). Y a no reconocer sus errores (La Prensa).

Los defensores mantuvieron los mismos argumentos para los medios en los que trabajaban. Otros defectos señalados fueron el ignorar los asuntos del día a día, la falta de una vocación latinoamericana o el colocar a profesionales de otras áreas en el lugar de los periodistas.

Dado que el defensor es por definición un vínculo entre el medio y su audiencia, interesaba analizar su grado de relación, los defensores mostraron un grado medio más bien bajo en la relación entre los medios en sus respectivos países y la audiencia. En concreto, un 60% de los encuestados consideró que existe más bien poca relación.

La relación es mayor entre sus medios y su audiencia. Sólo un 10% manifestó poca relación. Aún así, la mayoría de las respuestas se situó en los valores medios de la escala. El más crítico fue el defensor de El Colombiano quien inquirió una relación mayor:

“Hacen falta mayores formas de vinculación, los medios están dirigidos a ratings, demasiado cuantitativos, deben ser más cualitativos, debe existir un mayor vínculo, mayor conocimiento del lector y de la segmentación de los consumidores”.

PERCEPCIÓN DEL TRABAJO DEL DEFENSOR EN LOS MEDIOS

Principal aspecto que define la actividad del defensor

Para la mitad de los encuestados, el principal aspecto que define la actividad que lleva a cabo el defensor es el de autorregular la actividad del medio, refiriéndose también a la autorregulación como una de las mejores alternativas a la hora de controlar la actividad de los medios.

La importancia de ofrecer a la audiencia la posibilidad de acceder a la directiva quedó expuesta de la siguiente manera:

“El lector tiene el camino para mostrar su insatisfacción, pensamos que el lector ciudadano tiene el derecho de elegir el contenido de su derecho a la información de los periódicos” (Folha de Sao Paulo, Brasil).

“Nuestra función es atender al reclamo del lector y llevarlo a la dirección del periódico para que lo tomen en consideración” (El Nuevo Día, Puerto Rico).

Objetivos centrales de todo defensor

Los defensores latinoamericanos piensan que los objetivos centrales a los que debe dirigirse su actividad son fomentar la autocrítica, el diálogo interno y la credibilidad del medio, velar por respeto de la ética profesional y de los códigos deontológicos del periodismo y consolidar la autorregulación.

“Nosotros somos los llamados a reconocer nuestros errores y a enmendarlos porque nuestros errores y nuestras faltas y nuestras fallas son públicas y afectan a nuestra sociedad de manera que para dar un buen servicio, yo tengo que estar siempre en una autocrítica, autocrítica con lo que estoy haciendo, con lo que están haciendo mis compañeros y lo que está haciendo el medio y eso se genera a partir de una columna, por ejemplo, cuando yo escribo una columna sobre alguna cosa, alguna queja, yo tengo que ser autocrítica porque lo estamos haciendo desde dentro…” (La Prensa, Panamá).

En torno a consolidar la autorregulación, la defensora de Teleantioquia consideró que, en Colombia, la situación de la autorregulación todavía es muy incipiente, “todavía molesta mucho que hagan crítica pero, por otro lado, me parece que es el mejor camino para ir trabajando la situación”.

Ante la necesidad de formar al ciudadano como consumidor de información la defensora de Caracol televisión dijo que el defensor debe realizar también una labor didáctica con los consumidores y enseñarle a la gente a ver televisión, no sólo información, sino todos los contenidos, incluidos, por ejemplo, los realities.

Cualidades profesionales que deberían reunir los defensores

Los encuestados mostraron bastante unanimidad en sus respuestas y las cualidades más mencionadas fueron las de independencia, autoridad moral, sentido de servicio público y veteranía.

Respecto al debate a propósito de si el defensor tiene o no que ser periodista, cabe destacar que ninguno de los encuestados consideró que fuera indispensable si bien muchos de ellos reconocieron que serlo resultaba, sin duda, beneficioso.

Otras cualidades señaladas por los defensores fueron la justicia, la equidad y de la mesura, capacidad crítica, pensamiento equilibrado y desapasionado en el sentido de la justicia, que conozca el oficio periodístico y esté abierto a conocer las diferentes tendencias configuradoras de la opinión pública, conocimiento del medio en el que trabaja, paciencia para tratar con el público.

Factores de los que depende el éxito de la figura del defensor

Los resultados obtenidos mostraron claramente que para la mayor parte de los defensores -un 60%- resulta clave el interés de la empresa y de la dirección para mantener la figura. Algún defensor llegó a expresar que la figura sólo se puede desarrollar si cuenta con el visto bueno de la directiva, encargada de garantizar la independencia del defensor:

“En el éxito del defensor, me parece fundamental el apoyo de la directiva y los medios que ésta facilite para que el defensor lleve a cabo su cometido. Creo que es necesario garantizar la libertad de acción del ombudsman. En el caso de Folha, el ombudsman tiene un mandato de un año que puede ser renovado por dos veces hasta tres años en el cargo. Durante éste, no puede ser dimitido, lo que le da una estabilidad. Además, tengo bastante independencia, no hay censura previa. Los textos que se escriben no son leídos por nadie sino por el mismo ombudsman, antes de su publicación, no hay ninguna presión, yo veo los asuntos que van a ser tratados...” (Folha de Sao Paulo, Brasil).

“El apoyo de la directiva del medio es muy importante pero, no obstante, creo que esta respuesta está expresamente relacionada con otra que es el grado de cumplimiento de los periodistas respecto a lo que recomiende el defensor. Creo que son cosas muy relacionadas porque si los periodistas saben que la empresa y la dirección quieren mantener la figura van a tener más respeto o prestar más respeto y validez a la figura del defensor. Ésas dos tienen que estar ligadas pero la del apoyo de la empresa es más importante porque la empresa va a influir directamente sobre sus periodistas” (RCN, Colombia).

El defensor como ventaja para el medio

El 80% de los encuestados señaló que la principal ventaja para el medio es que incrementa su credibilidad mientras que el 20% restante señaló que, a su juicio, la presencia de un defensor mejora la imagen del medio que aparece como más cercano al público. La credibilidad como uno de los principales activos con los que puede contar un medio:

“Yo creo que la credibilidad es el principal aspecto que un medio de comunicación debe tener. Se tiene con muchas cosas. Uno de los instrumentos necesarios para afirmar y aumentar su credibilidad abarca la capacidad de exponer sus problemas, de reconocer sus errores, sin tratar de esconderlos o de disminuir su importancia. El ombudsman en ese sentido tiene una participación muy activa y es un elemento muy importante para la credibilidad de ese medio” (Folha de Sao Paulo, Brasil).

El defensor como ventaja para la audiencia

Dado que el defensor es un puente entre el medio y su audiencia, interesó conocer también la opinión de los defensores respecto a la principal ventaja de su presencia para la audiencia de un medio. Podemos verlas en el gráfico:

Principal limitación para que un medio cuente con un defensor

Teniendo en cuenta el gran consenso respecto a las ventajas que supone un defensor tanto para el medio como para su audiencia, era necesario encontrar explicación para el reducido número de medios que se había animado a incorporar este mecanismo profesional.

Un 60% de los encuestados dijo que la principal limitación para un medio a la hora de incorporar esta figura profesional es el temor y el miedo que existe por parte de los directivos y empresarios del medio a reconocer crítica y públicamente sus errores:

“El temor que existe por parte de los directivos a la autocrítica en público. Cuando los medios se consideran perfectos, que son los mejores, cuando les llega una crítica hecha por un televidente y además de una manera pública, pues hay una incomodidad, hay un temor de que eso se conozca a nivel nacional, a nivel de opinión pública” (RCN, Colombia).

“El riesgo de transparencia. Para la mayoría de los periodistas, la transparencia y la exposición a un crítico independiente es un riesgo muy grande porque un crítico independiente, definitivamente, es capaz de exponer problemas muy serios y algunas relaciones dentro, al interior del periódico, de oligarquías políticas, etc. que al periodista no le convienen. Es cuestión de transparencia, es un riesgo, yo creo para muchos periódicos. Para mí es el principal obstáculo para que los medios adopten la figura del defensor…” (Folha de Sao Paulo, Brasil).

DESCRIPCIÓN DE