Entre la
espada y la Internet
Alejandro
Cárdenas López *
LONDRES.-
El 20 de septiembre apareció el siguiente
mensaje en el sitio de Internet Jihadist:
¡Allah el todopoderoso! ¡Sheikh Abu Musab
Zarqawi, que Allah lo proteja, matando
brutalmente al primer rehén americano!.
Después del
mensaje se muestran alrededor de 20
hipervínculos para descargar el video con
imágenes de la decapitación de Eugene
Armstrong, contratista estadunidense en Irak.
Lo hicieron
simplemente por medio de Internet y la nueva
tecnología de una empresa llamada YouSendIt, que
permite crear ligas múltiples de archivos largos
y descargarlas por muchos usuarios.
La crisis de
rehenes, que inició hace varios meses, mostró
cómo un grupo de militantes islámicos en Bagdad
abrió otro hoyo al saco roto de la credibilidad
del primer ministro británico Tony Blair y su
alianza con Estados Unidos en la ocupación
militar y económica en Irak.
Los contratistas
fueron secuestrados en Bagdad el pasado 16 de
septiembre por el grupo extremista Tawhid y
Jihad (Monoteísmo y Guerra Santa),
liderado por el jordano Abu Musab Zarqawi,
acusado de ser miembro de la llamada red Al
Qaeda.
Desde julio
pasado, el grupo se ha adjudicado más de 20
ejecuciones de forma similar. Más de 100
extranjeros de países que apoyan la colación
militar han sido secuestrados desde la invasión,
en marzo del 2003. Además, alrededor de 13 mil
civiles y militares iraquíes han muerto, 300 en
los primeros días de septiembre, según el sitio
Iraqbodycount.net. Las bajas de los soldados de
la colación son más de mil y varias zonas
están controladas por rebeldes.
El
mundo virtual
Si en Irak la
situación es tan delicada, en el mundo virtual
es más compleja. Los sitios de grupos
extremistas promueven su ideología, entrenan y
reclutan adeptos: es un espacio que los medios
tradicionales no les daban. Internet, como medio
genuinamente interactivo, es cada vez más
difícil de censurar que otros medios,
especialmente la televisión. Su influencia aún
es poca, pero cuando chispea con otros medios
pueden meter en problemas a un gobierno.
Los videos de
los contratistas estadunidenses decapitados
Eugene Armstrong y Jack Hensley no tuvieron gran
impacto en Estados Unidos, pero los dos videos
del británico Kenneth Bigley rogando por su vida
a Blair acapararon la atención prácticamente de
todo Reino Unido.
Internet
ha transformado la forma en que los periodistas
ingleses trabajan, ahora es la herramienta más
útil de los medios. Para buscar información
sobre una historia es el primer lugar al que
acuden, dijo para Justin Lewis, codirector
de la escuela de periodismo de la Universidad de
Cardiff en Reino Unido y columnista del
periódico The Guardian.
Por ejemplo, los
dramáticos clamores de la familia de Bigley a
los medios fueron noticia principal de la BBC de
Londres, de Canal 4, de estaciones de radio y de
todos los periódicos sin importar su tendencia
política.
La historia fue
cubierta a tal grado que obligó al gobierno a
hablar del tema y tomar medidas urgentes. Por
ejemplo, han repartido en Bagdad panfletos
pidiendo información sobre Bigley, y miembros de
servicio exterior, junto con líderes de la
comunidad islámica en Reino Unido, viajaron a
Bagdad. El primer ministro ha llamado varias
veces a la familia del secuestrado en Liverpool y
externa sus condolencias cada vez que aparece en
público o da entrevistas. Es otra piedra en el
zapato.
El
poder del bit
Desde finales de
2001, cuando el gobierno de Estados Unidos
inició la guerra contra el
terrorismo, se ha incrementado el número
de grupos extremistas en Internet, no sólo de
militantes islámicos, sino también de otras
ideologías y religiones.
Según la
empresa SurfControl, empresa líder que filtra
información en línea, en los últimos cuatro
años el número de sitios violentos y
extremistas creció un 300 por ciento en 15
países, publicó The Guardian. La
mayoría tiene contenido religioso y fue creada
en Estados Unidos.
SurfControl
distingue dos tipos: los que activan el odio
social y los que promueven abiertamente la
violencia. Entre ellos proliferaron grupos
racistas, antiestadunidenses, de conspiraciones
judías, mutilaciones y sadomasoquistas. Las
causas de tal escalada son: el crecimiento de
Internet, la violencia de los medios y el impacto
de las noticias respecto de las dos recientes
ocupaciones militares en Irak y Afganistán.
Al Qaeda fue de
los primeros grupos en promover sus actividades
en Internet. El gobierno de Bush los acusa de
transmitir por Internet boletines de
entrenamiento, enviar mensajes encriptados en
fotografías para preparar ataques, dar consejos
sobre secuestros y mostrar instrucciones para
crear bombas.
Uno de los
pioneros fue Alneda.com, donde distribuían el
boletín digital Al Battar, actualmente
en su edición numero 18. Cada vez que era
descubierto o atacado, ya sea por el gobierno de
Estados Unidos o hackers voluntarios, cambiaba de
proveedor de Internet en sitios de Malasia, Texas
y Michigan.
Según Reuters,
la mayoría de lo sitios son en árabe y
transmiten declaraciones contra los
americanos infieles y sus aliados, y
promueven la ideología de líderes musulmanes
radicales que llaman a los militantes a
matar a los americanos y atacar sus
intereses.
Por ello, en
2002 se creo en Estados Unidos Siteinstitute.org,
una asociación civil basada en Washington
especializada en analizar sitios extremistas,
documentos públicos y medios internacionales
para localizar a grupos terroristas y sus
partidarios. El rotativo informó que los
sitios también son claves en la promoción de
las ideas y edictos de algunos clérigos.
Por ejemplo, la
influencia del grupo Al-Twaid proviene del
académico musulmán Abu Qatada, actualmente
preso en Londres. Mucho de su catecismo está
disponible en Internet. Siteinstitute.org siguió
a detalle los recientes secuestros en Irak y
transcribió al inglés las recientes
decapitaciones y comunicados publicados en los
sitios del extremista Zarqawi y otros
sitios islamistas radicales.
El artífice y
cerebro de la estrategia ya fue identificado por
los servicios de inteligencia de Estados Unidos
con el nombre de Abu Maysara al Iraki, el
webmaster del grupo que tiene preso a Bigley y
quien utilizó el servicio de la empresa
YouSendIt, según publicó The Washington
Post. El periódico inglés The Observer
informó también que se descargaron alrededor de
20 mil videos de las ejecuciones de
infieles por el grupo de Zarqawi
desde julio pasado.
Crisis
de rehenes
Cinco días
después del secuestro de los tres contratistas,
el martes 21 de septiembre, Al-Tauhid anunció en
Internet el asesinato del segundo contratista
estadunidense: Jack Hensley. Poco después
aparecieron varias ligas interactivas para
descargar el horroroso video de la decapitación
que dura nueve minutos.
Hensley es el
quinto civil estadunidense asesinado de este modo
en Irak, de un total de alrededor de 30 personas
ultimadas de 15 nacionalidades, entre ellas
canadienses, turcos, italianos y nepalíes. El
caso del Bigley sería el primero de la corona
inglesa.
De ellos, al
menos 10 aparecieron en sitios extremistas
islámicos y otros en cadenas de televisión
árabes como Al-Jazeera o Al-Arabia. Muchos de
los secuestradores sólo piden dinero, otros
buscan crear un impacto político y social.
La
administración de George W. Bush ha reiterado
que no negociarán con terroristas, mientras que
durante esos días, en su país, los medios
dieron relevancia a la batalla en las encuestas y
la cálida visita a Washington del primer
ministro interino de Irak (seleccionado por el
gobierno de Bush) Iyad Allawi.
Lo
grotesco se vuelve común
Según el
periódico inglés Daily Telegraph, los
rotativos de Estados Unidos como The
Washington Post, The New York Times
o The Wall Street Journal dieron muy
poca cobertura a los dos contratistas asesinados,
sólo publicaron las historias en páginas
interiores, aunque algunos medios como la cadena
de televisión CNN o el periódico USA Today
sí dieron relevancia a la historia y
entrevistaron a los familiares de los
contratistas.
Los secuestros
se realizaron unos días antes que el primer
ministro iraquí visitara Reino Unido, Estados
Unidos y la sede de Naciones Unidas. La petición
del grupo extremista fue liberar a las
hermanas de Irak, dos científicas
iraquíes del gobierno del Saddam Hussein,
expertas en armamento, y actualmente encarceladas
por la coalición.
El día que fue
asesinado el segundo rehén, el 21 de septiembre,
el ministro de justicia del gobierno interino de
Irak, Malik Dohan al-Hassan, anunció la
liberación de una de las científicas, llamada
Rihab Rashid Taha. La decisión no tenía que ver
con las peticiones del grupo extremista, sino con
un proceso legal.
Pero mientras el
primer ministro iraquí era aclamado en Estados
Unidos, Tony Blair intervino junto con miembros
del gobierno estadunidense y detuvieron la
liberación de Rihab Taha, según los medios
ingleses. Ninguna será liberada de forma
inminente, dijo un portavoz. Esa situación
comprometió más a Blair como principal
aliado de Estados Unidos, provocando una de
las críticas mas serias dentro de su país y su
partido, además de su distanciamiento de la
visión europea, liderada por países como
Francia o Italia.
Internet
y la televisión
Los
secuestradores tienen el control de la historia,
dijo el académico Justin Lewis. Se han
vuelto muy hábiles en usar a los medios, ni
siquiera soñaron haber tenido esa cobertura, y
los medios caen en su trampa, agregó. Pero
cuestiona: ¿Por qué ésta es una gran
historia? Hay gente muriendo en formas horribles
en el mundo, en Haití murieron cientos de
personas y la cobertura fue mínima, dijo.
Para él, la
historia tuvo tal cobertura en Reino Unido por su
preferencia hacia cualquier tema relacionado con
el terrorismo. Automáticamente pasa como
noticia principal y eso, combinado con las
imágenes de Internet, provocan el impacto,
agregó Lewis.
Según el diario
The Independent, la estrategia del grupo
de Zarqawi se modificó y ha creado una
campaña deliberada de uso del espectáculo, por
medio de videos y sitios Web, para presionar
fuertemente a los gobiernos de Estados Unidos y
Reino Unido.
La forma
tan directa y el énfasis con que Bigley se
dirige al primer ministro, indican que tenía un
guión establecido con el objetivo de
involucrarlo directamente, publicó el
rotativo.
Los
secuestradores notaron la gran preocupación de
los medios en Reino Unido; por ello, en lugar de
matarlo, grabaron el video de 11 minutos donde
Bigley ruega a Blair: Sólo usted me puede
salvar.
Los videos son
inteligentes, editados, de calidad profesional.
Por ejemplo, visten a las víctimas como los
presos en la Bahía de Guantánamo y, al
asesinarlos, leen un mensaje en árabe, escrito
en un tono profético.
Según The
Observer, los videos contienen mensajes que
occidente no entiende: Zarqawi y otros militantes
se dirigen a una audiencia en el mundo de
1.3 billones de musulmanes.
Las dramáticas
respuestas de la familia de Bigley y sus
apariciones públicas han comprometido aún más
al primer ministro inglés. De hecho, Paul
Bigley, hermano del secuestrado, ha
responsabilizado directamente a Blair si Kenneth
es asesinado.
La prolongada
agonía del contratista sugiere que lo utilizan
para galvanizar sentimientos contra la guerra. La
simpatía de Reino Unido con la familia de Bigley
responde al alto porcentaje de británicos que se
opusieron a la ocupación en Irak.
Un
nuevo poder
Los expertos en
Internet y académicos británicos David
Garntlett y Ross Hagley, quienes editaron el
libro Web.Studies, han afirmado que los
periodistas ya no son los únicos que pueden
influir en la opinión pública en los
conflictos. En este caso, la poca cobertura de la
guerra de Irak en 1991, comparada con las
imágenes desgarradoras de 2003 y 2004, rompe con
la distancia entre imagen y realidad que
imponían los militares y gobiernos censores. La
causa principal era que el público, al descubrir
la crudeza y el horror de los conflictos modernos
e industrializados, mostraría su rechazo.
Pero las
decapitaciones tocan lo grotesco, y de hecho la
mayoría de las cadenas de televisión
británicas y árabes no transmiten los
asesinatos.
El gobierno
británico y medios estadunidenses han acusado a
los ingleses de ser plataforma para los
terroristas porque permiten que los
terroristas los toquen como si fueran
violines, como dijo The New York Times.
Tony Blair, en
su primera entrevista a los medios después de la
crisis de rehenes, mencionó que le sorprendía
la habilidad de los secuestradores de
manipular a los medios modernos,
porque dejan a los políticos en una
posición difícil. Para Lewis por su
parte es preocupante ver cómo disminuye la
capacidad de análisis serio de lo que pasa en
Irak. La idea de que un gobierno legitimo
enfrenta a un grupo de terroristas, no explica
todo, y eso es lo único que nos dan, dijo.
*
Alejandro Cárdenas López es columnista y reportero de El Siglo de Torreón, en México. Es maestro en periodismo
internacional por la Universidad de Cardiff, en Reino Unido. Ha escrito sobre
tecnologia e internet, finanzas y policiaco para
periodicos como El Universal, Reforma y Vanguardia de Saltillo. Esta es su primera
colaboración para Sala de Prensa.
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