Al-Jazeera:
Periodismo bajo presión
Gerardo
Romo *
Vivir
bajo las presiones del poder político en Oriente
Medio es, para los periodistas de Al-Jazeera, tan
natural como el respirar. Desde su fundación, en
noviembre de 1996, éstas han sido muchas:
impedimentos a corresponsales para obtener una
visa en países vecinos de Qatar, presiones
económicas, arrestos injustificados a
reporteros, bombardeos a sus instalaciones,
amenazas de muerte y la muerte misma.
Así transcurre,
anda, suena y relata el devenir de Al-Jazeera
-sin perder su firmeza, en un español casi
impecable- Dima Khatib, jefa de redacción de la
televisora árabe quien, con ironía, recuerda
cómo el mundo occidental hasta antes del 11 de
septiembre de 2001 (y en especial Estados
Unidos): Nos consideró la luz de la
democracia en Oriente para después asegurar que
somos lo más oscuro del periodismo.
Las alabanzas
desaparecieron relata Dima a un público de
estudiantes- cuando Al-Jazeera se atrevió a dar
voz a los afganos, incluido Osama Bin Laden, tras
la guerra emprendida por Estados Unidos contra
Afganistán en respuesta a los atentados
ocurridos en Nueva York.
Dima admite
estar tan acostumbrada a la persecución y las
presiones que uno termina por no darse
cuenta, vivimos y laboramos con presiones. Nos
dan motivo para seguir trabajando.
Comenta que
Al-Jazeera surgió con la misión de ser el
primer medio de comunicación que sirviera de
plataforma a las voces de los sin voz, las cuales
no quisieron ser escuchadas por los medios de
propaganda, cuya función primordial
explica- radica en exaltar la figura de
jefes de Estado y ministros.
Nosotros
comenzamos a tratar temas tabú para la cultura
de Oriente, como la sexualidad, y la religión,
esto ocasionó una revolución en la sociedad.
Sabíamos que cada vez que se transmitiera algo
se abriría una nueva ventana al
pensamiento.
Esta postura,
explica la jefa de redacción de Al-Jazeera,
provocó que por lo menos en 50 por ciento de los
países árabes como Arabia Saudita, Emiratos
Árabes Unidos, Irak y Kuwait, entre otros, se
prohibiera la entrada a sus reporteros y la
cadena fuera perseguida y hostigada de manera
constante, tal y como hasta ahora.
Credibilidad:
factor de responsabilidad
La cadena
televisiva que cubriera de manera especial la
guerra en Irak señala la periodista- fue
declarada enemiga de cada Estado árabe y
considerada como un factor desestabilizador.
No gustamos a nadie, eso quiere decir que
vamos por buen camino.
Aunado al enojo
gubernamental provocado por los periodistas de
Al-Jazeera, la aceptación de la gente fue
creciendo hasta que la opinión pública árabe
se transformó en el alma de la cadena.
El pueblo
se convirtió en nuestra principal fuente de
información. La gente empezó a hablar a
nuestras instalaciones de manera constante para
denunciar hechos, confió en nosotros y eso nos
da mucha más responsabilidad, pues si en estos
momentos se nos ocurre decir que algo es gris,
aunque sea de otro color, la gente nos
cree.
A pesar de las
presiones, Al-Jazeera sigue trabajando para
sobrevivir en la independencia y con
profesionalismo periodístico. Nuestra
protección es decir siempre la verdad,
reitera Dima.
Incluso, informa
que la cadena televisiva para la que labora en
Qatar, piensa lanzar próximamente una edición
de noticieros y programas de opinión producidos
en inglés.
La tarea, admite
Dima Khatib, será difícil, y visualiza que las
presiones continuarán, pero se dice convencida
de que el apoyo de otros medios a nivel
internacional que compren imágenes producidas
por Al-Jazeera podrá ser una de sus principales
fuentes de supervivencia y crecimiento como medio
de comunicación.
Tejer una
red de solidaridad internacional entre los medios
de comunicación sería muy importante para el
sostenimiento, para seguir vivos y cumplir con la
misión de informara a la ciudadanía.
Dima aclara que
uno de los principios fundamentales de la
televisora es tomar todas las voces que integran
un conflicto, con el objetivo de permitirle a la
ciudadanía garantizar su derecho a ser
informada. Nosotros ejercemos la libertad
de expresión sin límite. La democracia inicia
con la libertad de expresión.
Sólo
hechos
A sus 33 años,
Dima Khatib no pierde las esperanzas de que el
medio en el que labora pueda llegar a ser un
factor para que la verdadera democracia, basada
en el respeto al pueblo, sea una realidad en el
mundo árabe.
Dima llega por
primera vez a México, acompañada por su madre.
En Al-Jazeera presentamos hechos, nada
más. No se involucran las opiniones ni los
sentimientos de los periodistas, afirma.
Convencida de
que el pueblo árabe, no sólo merece, sino
necesita de de una prensa libre, la periodista
afirma que frente a los hechos el pueblo árabe
es inteligente para decidir. El terrorismo
es una percepción subjetiva, nosotros dejamos
que el público decida quién es terrorista y
quién no.
-¿Cómo han
vivido la presión? -se le pregunta a la
periodista.
-Las formas de
presión que hemos recibido por parte de los
gobiernos árabes son tantas y tan variadas como
te las puedas imaginar. Presión económica,
política, hostigamiento, amenazas tanto a
periodistas como a nuestros invitados,
bombardeos, muerte
Y comienza el
recuento presidido por un silencio fúnebre, pues
cuenta el asesinato de su compañero corresponsal
en Irak (el 11 de marzo de 2003), así como el
arraigo domiciliario del corresponsal de
Al-Jazeera en España.
Sobre ambos
casos, comenta que la televisora sigue en espera
de explicaciones, tanto del gobierno español
como del de Estados Unidos, sin que todavía se
tenga respuesta.
La
explicación exigida no es sólo para nosotros,
es sobre todo para las familias de nuestros
compañeros. Es una pena que un país que
defiende la libertad de expresión, como Estados
Unidos, se niegue a dar información sobre la
muerte del corresponsal de Al-Jazeera en Irak.
La
presión te puede hacer pagar un precio muy alto,
incluso el de la vida, pero uno debe ante todo
cuidar a su familia, pues al igual que en
Latinoamérica, para nosotros es algo muy
importante.
Antes de
publicar una información, dice Dima Khatib,
debes pensar bien en las repercusiones,
sobre todo en relación con todos los actores
involucrados, es como ver un vaso desde todos sus
ángulos.
La jefa de
redacción de la cadena de Qatar comenta que
Al-Jazeera tiene planes e interés de venir a
México este año, para hacer unos reportajes.
Entre los temas
que tratarían están el movimiento zapatista, la
situación de la frontera, la migración, así
como la influencia de personajes árabes en la
vida económica del país.
Siento que
el mundo árabe y el pueblo latinoamericano
tienen muchas cosas en común, las cuales tienen
que ver con la historia ancestral y los valores
como la familia- de ambas sociedades.
Dima recomienda
a quienes ejercen el periodismo que aprendan la
mayor cantidad de idiomas posibles, pues asegura
que cuando se conoce la lengua de un país es
más fácil comprender su cultura y entender a la
población.
Además, expresa
que se corre el riesgo de que el traductor
manipule la declaración del entrevistado.
Por eso nosotros nunca aceptamos un
traductor oficial, aunque nos los han querido
imponer como método para censurarnos.
Se nos
llegó a acusar de ser la voz de Bin Laden, pero
no somos sólo la voz de Osama, sino la de todos.
En Al-Jazeera nunca aceptamos las cosas tal y
como son, siempre las cuestionamos, siempre
preguntamos.
Nota: La
entrevista fue publicada en el diario El
independiente el 1 de marzo de
2004 durante la celebración del tercer
Congreso Internacional de Comunicación
organizado por el Tecnológico de Monterrey
campus Guadalajara.
*
Gerardo Romo Arias
se desempeñó como corresponsal en Zacatecas de El independiente y además trabajó como reportero de la
revista México
Binacional, elaborada
en la misma ciudad, además de haber sido
reportero por dos años del periódico local Imagen. Actualmente se desempeña como free
lance en su natal Zacatecas. Esta es su primera
colaboración para Sala de Prensa.
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