INFORME AIDEKA:
Tratamiento
informativo
del TD2 de TVE durante la guerra de Irak
(20 Marzo / 9 Abril de 2003)
El
acelerado deterioro de la Televisión Pública
española y la utilización partidista de la
misma, están hurtando a la ciudadanía el
inmenso potencial que posee este medio para
reforzar la democracia y promover un uso activo y
participativo de la televisión al servicio de la
sociedad.
Paralelamente,
defendemos la necesidad de abrir un debate que ha
de servir para revisar el trabajo de los
profesionales de la información y de la
comunicación ante el nuevo panorama digital.
Los autores de
este informe venimos defendiendo desde hace años
una educación en materia de comunicación de la
población en general. Consideramos
imprescindible abordar una alfabetización
audiovisual y multimedia de la ciudadanía y al
mismo tiempo pensamos que es necesario replantear
la labor del periodista y retomar los viejos
ideales de una profesión que ha de adaptarse a
las nuevas exigencias sociales y ganarse también
la independencia de los diversos poderes que en
estos momentos ponen grandes trabas al libre
ejercicio de un periodismo independiente.
Para hablar de
la manipulación informativa en períodos
bélicos es preciso remontarse al menos al
conflicto que todos recordamos con el nombre de
La Guerra del Golfo (1990). En él, la
manipulación informativa ejercida desde el
Gobierno de Bush (el padre del actual Presidente
de Estados Unidos), hizo que el mundo se viera
envuelto en una guerra que, a diferencia de la
actual, contó con un amplio consenso de los
países que decidieron aliarse en contra de Irak,
tras la invasión de territorio kuwaití por
parte del ejército de Sadam. Como se recordará,
ese conflicto anterior se inició tras una
resolución de Naciones Unidas. Sin embargo, y a
pesar del consenso obtenido, La Guerra del Golfo
fue una guerra perfectamente controlada y
filtrada por los asesores del ejército
norteamericano que los medios sólo pudieron
cubrir informativamente en facetas muy limitadas.
Esa guerra se le vendió al mundo como una guerra
justa y sin censura informativa y, sin embargo,
años después, una parte
privilegiada de la población mundial
tuvo noticia detallada de las mentiras
informativas que sirvieron en primer lugar para
decidir la entrada de Estados Unidos en el
conflicto y posteriormente para ocultar las
atrocidades cometidas por el ejército
norteamericano en la que se llegó a denominar la
primera guerra televisada en directo. Los propios
profesionales de la información fueron
conscientes de hasta que punto este conflicto
significó un duro golpe a la credibilidad de la
labor periodística. Muchos consideraron que esta
labor fue cercenada por la censura indirecta que
supuso la existencia de fuentes informativas
oficiales que contrarrestaron los intentos de los
propios periodistas por superar los filtros que
durante el conflicto se les impusieron.
Tras los ataques
terroristas del 11 de septiembre, la Guerra de
Irak se ha vendido como un eslabón más de una
supuesta Guerra contra el terrorismo
internacional. Las mentiras que sirvieron para
que el conflicto del 90 estallara se han ampliado
aquí y en estos momentos, aparte de los riesgos
que los gobiernos aliados han esgrimido para
justificar su lucha contra el terrorismo, el
mundo corre el riesgo de perder, si no lo ha
hecho ya, muchos de los logros democráticos
alcanzados a lo largo de décadas y que han
convertido a la libertad de información en uno
de los mejores instrumentos para el desarrollo y
asentamiento de la democracia.
En el caso de la
Guerra de Irak y, más concretamente, en el
contexto español, este conflicto llegó a ser
rechazado por el 91% de la población española
mientras que más del 58% creyó que Sadam
Hussein guardaba en su poder arsenales de
destrucción masiva, es decir, a pesar del
rechazo unánime a la guerra, más de la mitad de
la población creyó los argumentos utilizados
por los gobiernos aliados. Argumentos que fueron
asumidos y amplificados desmesuradamente por
algunos medios afines a esos gobiernos
partidarios de la guerra.
El análisis de
las formas de manipulación detectadas en el
informativo más seguido por los telespectadores
españoles y, por tanto, el más significativo de
la televisión pública estatal, puede darnos
idea de hasta qué punto es importante poner coto
a esa espiral de desinformación y desmemoria que
viene caracterizando el tratamiento informativo
que se da muy especialmente en los informativos
diarios de la principal cadena pública de
ámbito estatal.
Este documento
pretende ser además una herramienta útil que ha
de servir para promover el debate entre los
profesionales de la información y de la
comunicación. Ese debate debería actualizar la
reflexión sobre el papel del trabajo
periodístico audiovisual en la democracia actual
y la aplicación de criterios éticos y
deontológicos que han de tenerse en cuenta en la
tarea cotidiana de estos profesionales. Al mismo
tiempo, esta reflexión debería extenderse al
conjunto de la población y, muy especialmente, a
los partidos políticos que deberían asumir el
firme compromiso de replantear lo que hasta ahora
ha sido un uso partidista y sesgado de la
información televisiva.
Madrid, 25 de
febrero de 2004
FICHA
METODOLÓGICA (informe)
El estudio se ha
llevado a cabo mediante la práctica de
investigación social análisis de contenido,
tanto desde la perspectiva cuantitativa como
desde la perspectiva cualitativa, de la Segunda
Edición de los Telediarios de la Primera Cadena
en el período que duró la denominada Guerra de
Irak.
En este
informativo concurren algunas circunstancias que
han justificado su conversión en material para
el objeto del estudio:
a).- La Segunda
Edición del Telediario de la Primera Cadena de
TVE (TD2) es tradicionalmente uno de los
informativos de mayor audiencia en el conjunto
del territorio del Estado.
b).- Al emitirse
a las nueve de la noche, los responsables de su
edición disponen de un mayor margen temporal
para una mejor práctica profesional. Así, hay
más tiempo para contrastar, elaborar y completar
las noticias de la jornada, de forma que el
riesgo de poder cometer errores técnicos o
profesionales atribuibles al seguimiento
inmediato de la noticia se reduce
considerablemente.
c).- Al estar
programado a última hora de la tarde e inicio de
la noche y, especialmente en una televisión
pública, tiende a configurarse como el
informativo que certifica lo que ha pasado
durante la jornada. Función de
certificación de la realidad noticiosa que, si
cabe, es mayor al tratarse de un informativo en
un medio de carácter público.
d).- Cobra
especial relevancia el hecho de que el director y
presentador de este informativo es, en su
emisión diaria, el Director de los Servicios
Informativos de TVE.
El análisis de
contenido cuantitativo presenta las siguientes
características específicas:
OBJETO DE
ANÁLISIS:
Bloque completo
de la Segunda Edición de los Telediarios (TD2)
de la Primera Cadena de TVE dedicado al
seguimiento de la denominada Guerra de Irak.
PERÍODO DE
ANÁLISIS:
Desde el 20 de
marzo de 2003 (inicio de los bombardeos sobre
Irak) hasta el 9 de abril de 2003 (toma de Bagdad
y caída de la estatua de Sadam).
Total tiempo
analizado: 9 horas y 27 minutos.
De los bloques
analizados, se han descontado todas aquellas
noticias insertadas que no estaban directamente
relacionadas con la guerra de Irak.
DIEZ
PRINCIPALES CONCLUSIONES DEL ANÁLISIS DE
CONTENIDO CUANTITATIVO
1) El reflejo
del desarrollo militar de la guerra fue el
contenido informativo que ocupó más tiempo
durante el período analizado: el 44,5% del
mismo.
2) En
comparación con lo anterior, destaca el
relativamente escaso tiempo dedicado a los
motivos de la guerra (1,68% del tiempo total
analizado) y la evolución política (relaciones
diplomáticas entre países) durante el conflicto
(0,68% del tiempo total analizado).
3) La referencia
a las armas de destrucción masiva, uno de los
principales argumentos a favor de la
intervención bélica, sólo ocupó el 0,29% del
tiempo analizado.
4) La crisis
diplomática entre Estados Unidos y Europa, que
fue uno de los elementos protagonistas durante el
conflicto, tal como recogen los diarios del
momento, tiene una reducida presencia en la
información ofrecida por el TD2: 0,21%.
5) En el
conjunto del período analizado, las
declaraciones directas y las referencias a
declaraciones a favor de la Guerra de Irak
ocuparon casi el doble de tiempo que las
declaraciones directas y las referencias a
declaraciones en contra. Se trata de una
orientación parcial, que puede interpretarse
más destinada a la creación de opinión que a
recoger el estado de opinión de la sociedad.
Más si se tiene en cuenta que, según las
encuestas de opinión publicadas antes y durante
el período estudiado, daban una clara mayoría
de población contraria al conflicto bélico.
6) La
distribución del tiempo entre representantes de
instituciones y organizaciones políticas
españolas partidarios de la intervención
bélica y representantes contrarios a la misma es
netamente favorable a los primeros, quedando
lejos de la distribución de la representación
política real en nuestra sociedad. De
proyectarse la distribución de tiempo televisivo
de declaraciones de representantes y líderes
políticos, al Parlamento es como si el Partido
Popular tuviera las tres cuartas partes de los
diputados, mientras que el resto de partidos
sólo hubieran obtenido una cuarta parte.
7) Parece
desmesurada la dedicación del informativo
destinada a los incidentes con respecto a sedes y
miembros del Partido Popular. Por condenables que
sean tales agresiones o boicots, la mayor parte
producidos durante manifestaciones contra la
guerra, parece poco lógico que su duración
total sea más del doble que la de la atención
prestada a las propias manifestaciones.
8) Es indicativo
de la orientación dada al seguimiento del
conflicto bélico, por parte de la Segunda
Edición del Telediario, el que la dedicación de
tiempo informativo dedicado a declaraciones de
colectivos sociales partidarios de la guerra sea
más de tres veces superior a la dedicación de
tiempo a declaraciones de colectivos sociales
contrarios a la guerra.
9) Es muy
desigual el tiempo de informativo dedicado al
fallecimiento del periodista José Couso Permuy
en comparación con el dedicado al del también
periodista Julio Anguita Parrado, cuando lo
único que parece diferenciarlos es la causa de
los mismos. Se dedicó cuatro veces más de
tiempo al segundo que al primero.
10) A la luz del
análisis realizado, y en función nula
dedicación temporal, podemos concluir que no
hubo rendiciones de soldados anglonorteamericanos
casi cinco minutos dedicados a las
rendiciones de los soldados iraquíes; ni
hubo declaraciones sobre la intervención de los
Presidentes de Francia o Alemania, principales
países europeos contrarios a la intervención
bélica.
CONCLUSIONES
DEL ANÁLISIS CUALITATIVO
1) El Estatuto
de Radio y Televisión, los Principios Básicos
de Programación y los diversos libros de estilo
que se han elaborado hasta la fecha en nuestro
país constituyen un marco de referencia aceptado
para orientar el trabajo profesional y los
comportamientos éticos y deontológicos de los
profesionales de la información en televisión.
En este sentido, los informativos de televisión
deben adecuarse a los principios que informan la
Constitución y a los derechos y libertades que
en ellos se reconocen y garantizan. Entre otros:
- La
objetividad, veracidad e imparcialidad en
las informaciones.
- El
respeto a la libertad de expresión.
- El
respeto al pluralismo político,
cultural, religioso y social.
- La
separación entre informaciones y
opiniones, con la identificación de
quienes sustentan estas últimas y su
libre expresión.
2) El análisis
cualitativo de las informaciones incluidas en el
TD2 en el período comprendido entre el 20 de
marzo (comienzo de la invasión) y 9 de abril
(caída de la estatua de Sadam en Bagdad), nos
aporta datos significativos acerca de la
vulneración de estos principios y de otras
normas que están presentes en diversos códigos
europeos de deontología profesional; entre ellos
pueden destacarse los siguientes principios:
- La
precisión (que implica el
compromiso de no difusión de noticias
inexactas, engañosas o distorsionadas.
Evitar afirmaciones, datos imprecisos y
sin base suficiente que puedan lesionar o
menospreciar la dignidad de las personas
o provocar daño o descrédito
injustificado).
- Información
y opinión (el periodista evitará
en el ejercicio de funciones
específicamente informativas la
manifestación de sus opiniones
personales sobre los hechos relatados).
- Réplica
y rectificación (que implica el
derecho de las personas y de las
instituciones a tener la oportunidad de
replicar las inexactitudes y errores en
las que el medio haya incurrido y, en
todo caso, el deber del medio a
rectificar públicamente el error
cometido).
- No
discriminación (que lleva
aparejado actuar con especial
responsabilidad para evitar suscitar
discriminaciones por razones de sexo,
raza, creencias o extracción social y
cultural, o que puedan incitar al uso de
la violencia, evitando expresiones o
testimonios vejatorios o lesivos para la
condición personal de los individuos y
su integridad física y moral).
- Presunción
de inocencia (en las
informaciones y opiniones relativas a
causas o procedimientos penales en curso
y en el caso de acusaciones que impliquen
la toma de decisiones tan importantes
como la entrada en una guerra el no dar
por hecho las informaciones que forman
parte de la propaganda bélica sin la
existencia de pruebas y evidencias
concluyentes).
- Respeto
y ni intromisión en la intimidad de las
personas (los periodistas no deben
obtener información ni grabar imágenes
de personas, individuos o de propiedades
privadas sin su consentimiento.
- Respeto
a la legalidad internacional (y, por
tanto, en caso de conflicto bélico a la
Convención de Ginebra, que prohíbe
expresamente suministrar imágenes de los
prisioneros de guerra en las que éstos
puedan ser identificados).
3) El TD 2 negó
la voz a los colectivos sociales contrarios a la
Guerra, vulnerando en nuestra opinión, el
derecho constitucional de acceso a la
información, reconocido por el artículo 20.3 de
la Constitución Española. Redujo a la mínima
expresión los testimonios de las víctimas
civiles iraquíes y dio cabida a otras
intervenciones de miembros de asociaciones de
inmigrantes iraquíes en España, con escasa
representatividad. Estos testimonios directos,
mucho más abundantes que los testimonios a
cámara de colectivos sociales contrarios al
conflicto, se incluyeron con el fin de justificar
y validar la necesidad de la invasión con
opiniones de iraquíes totalmente satisfechos con
la liberación de su país.
4) Las
informaciones insertas en las ediciones
analizadas sobre las masivas manifestaciones
ciudadanas en España dieron idea de un clima de
violencia generalizada en todo el país y en
ellas se llegó a identificar a quienes ejercían
libremente el derecho de manifestación con
quienes recurrían al empleo de métodos de
terrorismo callejero. Los lamentables y
reprobables ataques que sufrieron algunas de las
sedes del PP llegaron a ser las noticias más
destacadas durante varios días. Concretamente,
el día 26 de marzo, fecha en la que un misil
norteamericano provocó decenas de víctimas
civiles en un mercado de Bagdad, este
acontecimiento mereció menos tiempo de
información (150 segundos) que las acciones de
boicot al PP (200 segundos).
5) La
interpretación sesgada de la información según
pueda afectar en mayor o menor medida al bando
aliado se agudiza cuando comparamos dos
acontecimientos tan trágicos como la muerte de
dos profesionales de la información españoles:
el periodista Julio Anguita Parrado y el cámara
José Couso. En el caso del primero, un bombardeo
iraquí acabó con su vida en un campamento
norteamericano. En el caso de Couso, el fuego de
un carro blindado norteamericano contra el Hotel
Palestina de Bagdad hiere a este profesional
español y fruto de las gravísimas heridas
fallece con posterioridad en un hospital de la
capital iraquí. El tratamiento de la
información dado por el TD2 a ambos
acontecimientos que acaban con idéntico y
trágico resultado no es comparable ni en su
tratamiento ni en el tiempo dedicado, cuatro
veces más en el caso del periodista fallecido
por el ataque iraquí, que en el del cámara
asesinado por el fuego de un carro de combate
norteamericano, con el agravante de que de las 13
líneas que componen el texto de la entradilla de
esta noticia sólo hay referencia directa a este
profesional en una línea y media.
6) A pesar de
las conclusiones de la Convención de Ginebra,
que en su artículo 13 determinan que los
prisioneros de guerra deberán ser protegidos de
su exposición pública, numerosos soldados
iraquíes fueron mostrados por los objetivos de
las cámaras en el TD2. En los comienzos del
conflicto el ejército iraquí había mostrado
las imágenes de los primeros soldados
norteamericanos hechos prisioneros. En ese caso
el Presidente Bush hizo mención a la Convención
de Ginebra exigiendo el respeto por los
prisioneros norteamericanos.
7) El papel del
presentador, y a la vez Director de Informativos
de TVE, Alfredo Urdaci, tuvo un protagonismo
destacado durante toda la contienda cargando de
juicios de valor las entradillas a los diferentes
bloques informativos y modificando en ocasiones,
según su libre interpretación, los textos
elaborados por los redactores de informativos.
8) En el
período aludido, las informaciones de las
corresponsalías de todos los países con
gobiernos contrarios a la intervención militar
en Irak desaparecieron de la escena informativa
y, aparentemente, sus líderes perdieron para la
televisión española parte de ese liderazgo que
se había mostrado en etapas anteriores.
9) La
televisión pública estatal no incluyó en los
contenidos de su informativo de más audiencia
las opiniones críticas a la guerra ni la
reprobación de ciertas actuaciones policiales
que fueron abordadas por la mayoría de los
diarios españoles de información general de
mayor tirada a nivel estatal. Tampoco se trataron
las posiciones de militantes del PP, e incluso de
algún ex ministro que decidió abandonar el
partido; ni los testimonios críticos de otros
políticos nacionales y extranjeros, ni los datos
de diversas encuestas exceptuando la del
CIS que mostraban el rechazo de la
población a la Guerra de Irak.
No debemos
olvidar que este sesgo informativo se realizaba
en un momento en el que el 91% de la población
se manifestaba en contra de la guerra y en torno
al 58% de la población creía que Sadam Hussein
poseía armas de destrucción masiva.
10) La
información emitida por TVE sobre la Guerra de
Irak en el TD2, durante el período estudiado,
dio absoluta prioridad a las fuentes informativas
gubernamentales y a las que estaban en sintonía
con el bando aliado, llegando a presentar
coincidencias que dejaban de ser información
para convertirse en propaganda bélica. Como
ejemplo de esta identificación
acrítica con las fuentes
suministradoras de propaganda, los responsables
del TD2 ofrecieron como noticia una crónica
sobre el avanzado armamento de las tropas
estadounidenses en la que se mostraban
helicópteros Apache, catalogados como máquinas rebosantes
de poder destructivo. En una
publicación de 1999 podía encontrarse la
publicidad que había servido a los fabricantes
de esta marca de helicópteros para promocionar
en el mercado su producto armamentístico. En
esta misma línea habría que referirse a otras
informaciones resueltas con un formato parecido
al de los publirreportajes.
Quizás la más
conocida fue la referida al rescate de la soldado
Lynch, elevada a la categoría de heroína, que
no fue en ningún momento cuestionada y hecho que
semanas más tarde fue denunciado por la propia
interesada al sentirse utilizada por el aparato
propagandístico del marketing bélico de su
país.
OBSERVACIONES
IMPORTANTES
Como dijimos
anteriormente, hay informaciones analizadas que
están correctamente elaboradas pero que,
asociadas a otras dentro del bloque informativo o
presentadas por el responsable del TD en un
determinado contexto, conforman una línea
editorial desequilibrada a favor de ciertas tesis
o posiciones políticas o ideológicas frente a
otras.
Este análisis
cualitativo no cuestiona en si mismas las
crónicas informativas que se toman como ejemplo,
sino el protagonismo que se les ha concedido por
parte del responsable de edición y la
intencionalidad con la que han sido
seleccionadas. Es al analizarse en su totalidad,
cuando estos ejemplos revelan una determinada
orientación de la línea editorial y una
estrategia de comunicación proclive a los
partidarios del conflicto. Insistimos, por tanto,
en que este estudio cualitativo tiene que ser
tomado en cuenta en su conjunto y no debe
extraerse del mismo la conclusión de que se
trata de un análisis de contenido de noticias
aisladas.
El estudio
revela que hay informaciones elaboradas de forma
impecable y que han podido quedar injustamente
eclipsadas en el contexto de una política
informativa carente de objetividad y que, por lo
que hemos expuesto hasta ahora, parece venir
decidida por los responsables de los servicios
informativos.
El que estos
responsables, a su vez, pudieran haber recibido o
no presiones de carácter político no es motivo
específico de esta investigación. Nuestra
única meta es objetivar, con ejemplos
específicos, cómo se han podido vulnerar los
principios de objetividad, imparcialidad y
pluralismo vinculados con el ejercicio
profesional del periodismo.
*
Aideka es un grupo
de investigación formado por doctores en
métodos de investigación y profesionales de la
comunicación. Un informe previo de Aideka, sobre
el tratamiento informativo de la Huelga del 20 J,
sirvió de base a CC.OO. para la demanda contra
TVE por manipulación informativa. El informe que
aquí les presentamos fue presentado en la Universidad Carlos III, campus de Getafe, y puede ser leído
completo en
http://www.aideka.tv/Irak/InfGuerraIrak.hml.
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