La
formación académica de los
comunicadores multimediáticos en México
Caridad
García Hernández *
Resumen : Con
base en el marco que propone un nuevo sistema
de comunicación basado en un lenguaje
digital, capaz de integrar la producción y
distribución de palabras, sonidos e
imágenes en un universo de multiplicidad de
identidades, se presentan algunas reflexiones
resultado del análisis de 86 currículos de
escuelas de comunicación en México, donde
se puede observar el nivel de adaptación-adecuación
de las prácticas educativas al paradigma
informacional y la perspectiva educativa
hacia la formación del comunicador
multimediático.
El
3% de la población mexicana tiene el hábito de
la lectura; el 2.5% tiene acceso a la educación
superior; el 3% tiene acceso a una computadora y
al internet. Ese pequeño porcentaje de la
población tiene la posibilidad de incorporarse a
la sociedad informacional, entendida desde mi
punto de vista como un espacio social que incluye
a la comunicación como un campo laboral
comunicacional en construcción. En este campo
social lo que se ha puesto en juego es el dominio
por el manejo, la organización, la reflexión y
el tratamiento de la información que hasta ahora
se ha venido caracterizando por su gran variedad
de temáticas; la inmensa amplitud de radio de
acción; por la velocidad de circulación a
través de la red y por su disponibilidad ante
cualquier usuario que desee echar mano de ella.
Sabemos que
desde épocas pasadas, la posesión de la
información tiene un valor fundamental para
quienes detentar el poder. Desde entonces y a lo
largo de los siglos, el poder político y el
poder económico han llevado de la mano su
dominio sobre la posesión y decisión de
circulación de la información. No
gratuitamente, los gobiernos del mundo han
desarrollado alianzas y peculiares relaciones con
las empresas de la comunicación masiva, que en
el caso de México podemos ejemplificar
sistemáticamente desde los tiempos de Porfirio
Díaz a principios del siglo XX y que se ve
específicamente representada en el bien conocido
(por periodistas y comunicadores)
"embute" o "chayote", es
decir, una dádiva económica a cambio del
silencio o la difusión de determinada
información.
Como puede
observarse, desde entonces hasta hoy en día,
aún en esta sociedad informacional como la
llama Manuel Castells el acceso a la
información ha sido desigual, entonces de
diferente manera que ahora, pero siempre
favoreciendo a ciertos grupos sociales,
económicos y culturales.
Ahora bien, de
ese 3% de personas que en México tiene acceso a
internet según reporta el Instituto
Nacional de Estadística y Geografía
(INEGI) todavía en un porcentaje menor,
circunscrito a aquellos dedicados a la
comunicación, descansa la responsabilidad de
darle orden y sentido al cúmulo de información
que transita por la red de redes.
Este minúsculo
porcentaje de profesionales dedicados a la
comunicación por red, que particularmente he
llamado "comunicadores
multimediáticos" tienen como labor
principal participar activamente como agentes
fundamentales en un campo social en
construcción. En este sentido su papel es
básico para dar presencia en la red a países
tercermundistas como México y para
Latinoamérica en general: reafirmando,
consolidando, integrando y re-integrando una
identidad que rescate nuestros valores,
tradiciones y raíces culturales en contrapeso
ante la homogeneización cultural globalizada
dominante, cuyo arbitrario cultural en
términos del sociólogo Pierre Bourdieu
responde a la visión de los países
primermundistas en vías para que el sistema
dominante encuentre caminos hacia la
reproducción.
Otro aspecto que
debemos tomar en cuenta en que al ser la
comunicación por internet un campo social en
construcción, existen agentes con fuerzas
específicas que pretenden erigirse como agentes
dominantes. Destaca el papel que han venido
desarrollando en la red las corporaciones de
comunicación masiva que, en su afán de
reproducción de una cultura dominante legítima,
su presencia en este nuevo medio se reduce a una
extensión del papel que han jugado en el campo
de la comunicación masiva. En esta tarea, los
comunicadores han rebasado los límites que
tradicionalmente imponían los géneros mediante
la estructura y el lenguaje con el propósito de
darle orden a la información, en su necesidad
por representar la trama narrativa,
escenográfica y gestual (Martín-Barbero,
20001). La forma de "decir la
información" cobra inusitada importancia
frente al contenido, donde lo que prevalece es el
tratamiento y la capacidad argumentativa. Se
trata a la información periodística, por
ejemplo, como producto y se distribuye
socialmente como mercancía. El uso que las
grandes empresas mediáticas le dan al internet
en la transmisión de información periodística,
es como simple vitrina comercial.
En este aspecto
las empresas periodísticas no han sido capaces
de aprovechar las características del internet
como un hipermedio interactivo y conectivo para
lograr un tipo de comunicación distinto. La
comunicación que se emprenda a través de la red
no puede perder de vista que, a diferencia de los
medios de comunicación masivos, del otro lado
puede encontrarse un usuario que es capaz y tiene
las herramientas para construir conjuntamente.
Tampoco han aprovechado la potencialidad del
espacio virtual para hacer de él un nuevo medio
de comunicación capaz de abordar aspectos del
campo de la información y del conocimiento,
ignorados o imposibles de cubrir por los medios
de comunicación tradicionales. La red ofrece
posibilidades creativas amplias y diversas: su
vínculo comunicacional con los usuarios es mucho
más personal e interactivo, por lo tanto, la
noción de público adquiere una dimensión
distinta a la de los medios tradicionales; la
oferta del medio no puede centrarse
exclusivamente en la información, sino en la
elección racional de la misma, en la
orientación del usuario entre los bancos de
datos, en la facilidad de búsqueda.
En este sentido
el "comunicador multimediático" tal y
como lo concibo juega un rol importante en este
escenario. Se trata de un profesional que, como
producto de su formación académica, debe ser
capaz de trabajar en la construcción de
inteligencias colectivas. Para ello hay que
entender que las posibilidades de la inteligencia
es la de dar orden y sentido a un cúmulo de
información, emociones, encuentros y
desencuentros permitidos, en este caso por el
internet.
Por lo tanto,
debe partir del hecho de que el receptor es
potencialmente activo pues manifiesta en
principio cierto interés e incluso puede
expresarse como un experto. También debe
considerar que en muchos casos el receptor
proviene de un contexto cultural distinto,
elemento fundamental en la concepción,
producción y distribución de los mensajes.
Ante un usuario
experto como los hay muchos en red, pues no
olvidemos que ellos han sido los principales
edificadores la diferencia del
"comunicador multimediático" es que
éste percibe al espacio cibernético como un
espacio de interacción simbólica social que
crece y se desarrolla continuamente puesto que
está en constante construcción.
El
"comunicador multimediático"
como ya se dijo es un intérprete de
toda la información y de la interacción
simbólica expresada en la red y por lo tanto los
percibe y analiza como manifestaciones culturales
y sociológicas.
Por lo tanto, su
formación académica claramente se enfoca,
primero, hacia el conocimiento de las estructuras
del poder en el espacio social, es decir, de las
relaciones entre los grupos de poder y los medios
que de algún modo han impuesto una visión de la
cultura en torno a la cual se han gestado
manifestaciones culturales e identidades
sociales.
En segundo
término, como resultado de las relaciones en el
espacio social, deviene la configuración de
campos donde la visión dominante de la cultura
impone formas de concebir y producir
comunicación. Por lo tanto, en su formación, el
"comunicador multimediático" debe
entender cómo se dan estos mecanismos de tal
forma que sea concientemente capaz de romper con
lo que tradicionalmente ha entendido por
producción comunicativa. El trabajo por internet
le asigna un sentido distinto a la labor de
producción, es decir, a diferencia de amplias
redes de profesionales, técnicos y rutinas de
trabajo que tradicionalmente intervienen en la
producción de comunicación masiva, el
"comunicador multimediático" es un
profesional que asume la responsabilidad en todo
el proceso de tal forma que logre compenetrarse y
comprender el comportamiento cultural que los
usuarios generan en la interactuación como
producto de la interactuación simbólica y que
en este caso, van dado identidad a los grupos
receptores.
En consecuencia,
una tercer área de su formación debe orientarse
hacia el conocimiento de las expresiones
culturales y comunicativas de los grupos sociales
así como de la producción simbólica de bienes
culturales, donde se generan fenómenos
sociológicos que el "comunicador
multimediático" no puede perder de vista en
torno, por ejemplo, a la configuración de
identidades, la manera de hacer política y
ejercer la democracia y la interrelación entre
lo local y lo global.
En cuarto lugar
aparece entonces, el conocimiento en torno al
discurso de tal forma que permitan el
conocimiento de la enunciación y topografía del
discurso y pronuncie el énfasis en el análisis
intertextual y contextual, elementos
fundamentales en la generación del discurso.
A la vez que se
plantean estas cuatro áreas como fundamentales
en la formación académica del "comunicador
multimediático", se considera que la
técnica didáctica elemental en la impartición
del conocimiento debe concentrarse principalmente
en la investigación, pues éste es el elemento
de experimentación que permitirá al alumno no
solo conocer la teoría, sino aplicarla en casos
concretos, en pocas palabras, la investigación
es la herramienta que permite entrar en contacto
con el conocimiento tanto teórico como
práctico.
Y por último,
otro aspecto básico que debe permear la
formación sistemáticamente es la ética. Este
elemento filosófico permitirá al estudiante
entender su papel como comunicador pero también
comprenderá el origen y trasfondo de los
conocimientos teóricos y entonces, la
aplicación de estrategias comunicaciones
congruentes con las necesidades de producción
simbólica reales de los integrantes en el
proceso de comunicación.
Acercamiento
a la formación académica de
"comunicadores multimediáticos" en
México
En un
acercamiento a la situación que en este aspecto
vive México, fueron analizadas 64 escuelas de
comunicación, elegidas porque son las únicas
que en su momento presentaron página de
internet. Este fue el criterio adoptado puesto
que en principio se espera que las instituciones
educativas donde se imparte la carrera de
comunicación y que supuestamente están
interesadas en el paradigma informacional, deben
cuando menos manejar un mínimo de cultura
digital, en este caso representado
fundamentalmente por el internet. En cuanto a la
formación académica de "comunicadores
multimediáticos" el hipertexto juega un
papel básico... es su material de trabajo, a
través de la integración de imagen, texto y
audio, de la superposición de ventanas y el
manejo de ligas es como produce mensajes (además
de los aspectos antes mencionados en la
concepción y distribución de mensajes).
La base de datos
consultada*1 registra un total de 240
instituciones, entre las cuales 178 son privadas
y solamente 58 son públicas. De los 64 sitios de
internet de instituciones de educación superior
analizadas, 41 corresponden a instituciones
privadas y 23 a instituciones públicas. De estas
instituciones, se registraron 20 nombres
diferentes bajo los cuales se denomina a la
carrera, tales como: comunicación; ciencias de
la comunicación; comunicación audiovisual;
comunicación corporativa; comunicación social;
comunicación y publicidad; comunicación y
relaciones públicas; comunicación y
tecnologías educativas; periodismo; publicidad y
comunicación; comunicación organizacional;
medios masivos de comunicación; comunicación e
información; ciencias de la información y de la
comunicación; comunicación académica;
periodismo y comunicación; comunicación visual;
comunicación multimedia; comunicación humana y
ciencias y técnicas de la comunicación.
Este aspecto es
fundamental pues desde la nominación de la
carrera ya se plantea una propuesta curricular,
que en casos como comunicación organizacional y
comunicación corporativa excluyen la posibilidad
que en sus planes de estudio contengan materias
relacionadas con las nuevas tecnologías,
particularmente el internet, pasando por alto que
a través de la red las empresas más grandes del
mundo, por ejemplo, no solo se comunican o
establecen contacto con la sociedad, sino que
además a través de la producción cultural
eclipsan la producción física en el comercio y
el intercambio mundial.
En términos
generales se observó que la mayoría de los
planes de estudio no terminan de asimilar a la
era del conocimiento donde la lógica del
capitalismo se centra en la producción cultural
como forma económica dominante, donde el mayor y
diverso acceso a experiencias y recursos
culturales retroalimentan nuestra existencia
psicológica, aspecto considerado igual de
importante como mantener la propiedad. En esta
sociedad la preocupación principal ya no se
centra en la producción de bienes como principal
actividad económica y el medio para alcanzar el
éxito.
Otra conclusión
que engloba a los planes de estudios de la
carrera, es que limitan el uso de nuevas
tecnologías al empleo general de la computadora
y en algunos casos, a la aplicación digital en
la producción radiofónica, televisiva y, en el
mejor de los casos, cinematográfica. Sin
embargo, el internet no se aplica ni se analiza,
más que como un tema cualquiera, desde el punto
de vista teórico, y como simple fuente de
información, desde el punto de vista práctico.
Aún en los
temarios teóricos donde se reflexiona sobre el
internet, en la mayoría de los casos no se
piensa en él como el medio a través del cual
cada vez más trabajos físicos y mentales, tanto
en trabajos repetitivos como aquellos de alta
complejidad conceptual se realizarán a través
de una máquina inteligente on line,
independientemente de que algunos, los más
pesimistas consideren que el internet no será
significativamente importante en la vida social.
Por otro lado,
están las instituciones las menos
que sí han fomentado el uso de la tecnología y
que incluso la consideran fundamental en la
formación de sus estudiantes de comunicación
para desempeñarse como comunicadores
multimediáticos", sin embargo, el problema
que han enfrentado y que se ve claramente
reflejado en sus planes de estudio, es considerar
a la tecnología valiosa en sí misma, sin
ningún tipo de reflexión ética al respecto.
Piensan en el medio por encima del objetivo para
el cual sirve, sin tomar en cuenta que la
tecnología no es neutra y que a lo largo de la
historia de la humanidad ha servido a
determinados fines y grupos socio-económicos.
Aún cuando este
trabajo de investigación se encuentra a la mitad
del camino por recorrer, la propuesta que se
pretende formular se encamina hacia un
planteamiento que resignifique el avance
tecnológico desde la dimensión cultural y
social donde, repito, la comunicación juega un
papel central. Desde esta perspectiva, el
internet se distingue como la nueva tecnología a
analizar en este trabajo puesto que se considera
como el sistema técnico por excelencia,
edificado dentro de un espacio social dominante
donde la comunicación no solo es técnica, sino
interrelación, intermediación, interacción
entre los agentes que construyen la vida
social, cultural y política.
1 La base de datos
consultada por ser hasta este momento la más
completa que ha sido publicada es la de la
Asociación Nacional de Universidades e
Instituciones de Educación Superior (ANUIES),
organismo civil que conjunta y regula a este tipo
de instituciones en México. Aparentemente el
Consejo Nacional de Escuelas e Investigadores en
Ciencias de la Comunicación (CONEICC) ha venido
realizando un trabajo mucho más cuidados en la
contabilización y registro de escuelas de
comunicación en México, sin embargo aún no
publica los resultados.
__________________________
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* Caridad
García Hernández es
candidata a doctora en Ciencias de la
Comunicación por la UNAM y profesora
de tiempo completo en el Tecnológico de
Monterrey, Campus Estado de México. Esta comunicación fue presentada en
la IV
Bienal Iberoamericana de Comunicación (sociedad, información y conocimiento)
realizada en San Salvador el entre el 17 y el 19
de septiembre de 2003, la cual se reproduce en SdP con la autorización de los
organizadores.
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