La
entrevista en la comunicación política:
una mediación desvirtuada
Patricia
Stambuk Mayorga *
RESUMEN: La
concentración en la propiedad de los medios
de comunicación ha restado credibilidad al
papel de guardián que se asigna a la prensa
respecto del poder político. No obstante,
esta ponencia, basada en el análisis de
entrevistas interpretativas en la prensa
chilena, comprueba el rol mediador del
periodista, con sus preguntas marcadas por
componentes de "conflictividad
positiva", propias del modelo de
periodista adversario y de la comunicación
política; pero también presenta evidencias
sobre la predilección de los medios y de los
actores del poder por los asuntos electorales
y las polémicas entre dirigentes y partidos,
en desmedro de los temas que justifican el
poder. La actitud vigilante, mediadora,
existe, pero se ha extraviado el sentido de
esa función social. ABSTRACT: The
concentration in the actual communication
media has taken away part of the credibility
in the role of guardian what is assigned to
the press respecting of the political power.
Nevertheless, this thesis based on the
analysis on certain interpretative interviews
in the Chilean press, proves the role
mediator that has a journalist with his
marked questions for components of the
"positive conflict" typically from
the adverse journalist and the political
communication but it also presents evidences
over the predilection of the different media
and of the actors of power for the election
affairs and the polemics between leadings and
parties in stead of the subjects that justify
the power. The vigilant attitude mediator
exists, but the social sense of it has taken
a different path.
Introducción
La
entrevista a fondo o interpretativa es una de las
expresiones más cotidianas y de mayor impacto en
la comunicación política, área de
intersección entre política y comunicación,
dos actividades que tienen en común la carencia
de reglas fijas.
El estudio de
esta compleja expresión dialógica,
caracterizada por la búsqueda de precisiones,
explicaciones, y por una mayor contextualización
de los hechos y sus protagonistas (Stambuk, 2002:
246), permite dimensionar, entre otros aspectos,
las tendencias, omisiones y acentos de los medios
de comunicación, al intentar cumplir con su
función mediadora ( Gomis, 1991:176 ), a partir
de diferentes tipos de relación entre políticos
y periodistas.
Es, por lo
tanto, un recurso privilegiado para detectar
tanto el repertorio que los medios proponen a sus
entrevistados como la actitud que los
periodistas, ejecutores de las políticas
editoriales, adoptan en el proceso de poner a
disposición del lector los contenidos de estas
conversaciones privadas que se hacen públicas.
María José
Canel propone ( Canel, 1999: 23) como definición
para la comunicación Política "el campo de
estudio que comprende la actividad de
determinadas personas e instituciones (
políticos, comunicadores, periodistas y
ciudadanos) en la que se produce un intercambio
de información, ideas y actitudes en torno a los
asuntos públicos. Para la autora, la
Comunicación Política es el intercambio de
signos, señales, o símbolos de cualquier clase,
entre personas físicas o sociales, con el que se
articula la toma de decisiones políticas así
como la aplicación de éstas en la
comunidad".
Los mensajes de
la Comunicación Política, en este caso, son
tanto las preguntas de los periodistas como las
respuestas de las fuentes, contenidas en una
acción específica de comunicación, que
relevamos como uno de los fenómenos
comunicativos más elocuentes entre aquellos
ligados al ejercicio del poder.
Al respecto, es
conveniente advertir, como lo hicimos en
investigaciones precedentes, respecto a las
limitaciones objetivas que presentan las
entrevistas a fondo escritas, para la
realización de análisis retóricos,
estratégicos y argumentativos en las respuestas
de las fuentes y también para el examen de la
relación pregunta-respuesta. Estas restricciones
se derivan de la manipulación que ocurre en los
textos periodísticos, sobre todo en los corpus
en estudio, es decir, entrevistas por lo general
extensas y multitemáticas, donde la literalidad
es excepcional; las preguntas pueden ser
alteradas en la redacción final; el contexto
debe ser omitido total o parcialmente por razones
de espacio o subjetividad y el orden final en que
se publicó el diálogo suele ser muy diferente
al que en realidad sucedió. Desde todo punto de
vista, es una reconstrucción. Muy distinto es el
caso de los debates en directo en televisión o
de las entrevistas audiovisuales sin editar.
El
Cuestionario
El primer
objetivo de la investigación fue someter a
prueba una tipología inicial de identificación
del cuestionario político, no sólo con nuevas
aplicaciones en textos periodísticos, sino a
través de aportes conceptuales desde la pragma
lingüística. Las preguntas que conforman los
cuestionarios de las entrevistas son analizadas
como actos de habla perlocutiva, es decir,
aquellos con que el hablante pretende, mediante
una locución o enunciado, alcanzar un
determinado fin práctico.
Una interrogante
básica era si en la interacción lingüística
el turno de la pregunta puede ser abordado con
independencia del de la respuesta. Es lo que
propone Susana Serra "al menos desde el
punto de vista metodológico", a partir del
carácter de libre que tiene ese turno, a
diferencia del turno socialmente obligado de la
respuesta, en que el receptor se ve obligado a
responder. "Dejar una pregunta
deliberadamente sin contestar es
"infringir" las normas de interacción
fundamentales y exponerse a una sanción social,
"consecuencia posible o necesaria de una
acción 'no convencional', afirma la autora
(Serra, 2002: 40).
La
conflictividad en la Comunicación y la Política
Un punto de
partida para el análisis de este tipo de
entrevistas es que la toma de decisiones o
medidas políticas implican conflicto, que en
torno a ellas se presentan diferentes posturas y
posiciones, a menudo polémicas, y que esta
naturaleza de la actividad coincide con el
criterio periodístico dominante en la
construcción de la noticia: la controversia, el
disenso.
Las
declaraciones se han convertido en un vehículo
de discursos - acto de enunciación que subyace a
todo enunciado, esto es, supone un emisor y un
receptor y en el primero la intención de influir
en el otro de algún modo (Benveniste, 1974, en
Fernández, 1999:19)- a través de los cuales los
políticos canalizan sus posiciones respecto a
sus rivales. Hay en este proceso una asociación
permanente entre medio, discurso y conflicto.
Proponer el
concepto de conflictividad positiva para
calificar algunas de las interrogantes que
conforman el cuestionario político, nos parece
muy justificado. Es coherente con los criterios
mediáticos para construir la noticia y con las
características propias del quehacer político:
problemas, demanda de soluciones,
enfrentamientos, es decir, una coyuntura
permanente, con esperadas repercusiones.
Un ejemplo
clásico en este campo es el de Oriana Fallaci,
cuya huella en el periodismo político es
innegable. Más allá de su estilo exigente,
opinante y agresivo, y de sus propios compromisos
políticos, la periodista italiana fue el
estereotipo de la mediadora entre representados y
representantes o entre oprimidos y opresores.
Tras el propósito de revelar los hilos del
poder, responsabilizar a los gobernantes de sus
acciones y demandar respuestas o explicaciones
por los que no podían hacerlo, testimonió que
el llamado cuarto poder podía hablar de frente
con aquellos líderes que manejaban el mundo.
Los
temas
En cuanto a los
asuntos tratados, se efectuó un registro
completo, sin listado previo, sujeto a la
aparición de cada asunto en los textos, porque a
diferencia de investigaciones anteriores, donde
el carácter político de las entrevistas era
definido por sus contenidos generales y fuentes,
aquí fue necesario un detallado examen del
amplio repertorio de cada caso para determinar el
tema principal. Por cierto, los criterios
periodísticos más visibles -contenido del
título, extensión con que ha sido tratado, etc-
resultan insuficientes para resolverlo.
METODO
Los medios
elegidos representan el máximo pluralismo
posible respecto a fuentes, temas y posiciones
ideológicas, considerando la gran concentración
de la propiedad de los medios de comunicación en
Chile.
La muestra está
conformada por entrevistas publicadas en los
suplementos semanales del diario La Tercera, El
Mercurio y La Nación; la edición de los viernes
de La Segunda; las revistas de periodicidad
semanal Qué Pasa, Siete más siete y El Siglo;
las revistas quincenales Ercilla, Caras, Cosas,
Capital, Punto Final y The Clinic; y la
publicación mensual Rocinante.
La plantilla
propuesta para examinar los cuestionarios
políticos fue aplicada a 52 entrevistas
políticas. El procedimiento para llegar a este
corpus en esta parte de la investigación fue el
siguiente:
a) De las
publicaciones revisadas, que son prácticamente
todos los medios de comunicación masiva escritos
disponibles en el mercado que podían contener
entrevistas políticas, se obtuvo una primera
muestra con todas las entrevistas del periodo (
203 en ocho semanas, julio y agosto), de las que
se determinó a través del análisis de su
contenido los temas principales y secundarios. El
registro incluyó, por lo tanto, a todas las
fuentes que aún sin ser políticas desde alguna
perspectiva formal -por cargo, elección, etc.-
aludían a temas de naturaleza política en las
entrevistas.
b) Luego se
acotó el corpus a una segunda muestra, con la
selección de un producto por medio de
comunicación, tomando en cuenta criterios
periodísticos objetivos: Portada, extensión,
agenda semanal, ubicación preferente, gráfica,
firma de autor, agenda y otros. (80 entrevistas).
c) Finalmente,
para clasificar el cuestionario de acuerdo a su
calidad, se determinó un tercer desglose en que
el principal criterio de selección fue que el
entrevistado ejerciera un cargo gubernamental
asignado o de elección popular o que aspirara a
tenerlo en cualquier ámbito: el legislativo, el
gubernamental o el municipal (52 entrevistas). Es
decir, personas con los "rasgos más
puros" del oficio.
Si bien
consideramos fuentes políticas no solo a quienes
detentan el poder o aspiran a conseguirlo, puesto
que cualquier ciudadano puede ser considerado una
fuente política en la CP -según los contenidos
que trate públicamente, por los medios-, se
optó por acotar la muestra a aquellas personas
que tenían una relación funcional con el poder.
Los pasos
siguientes fueron revisar las preguntas del
cuestionario de todas las entrevistas, para
aplicar la tipología, comprendiendo a cada una
de ellas como "real", puesto que en la
entrevista existe intención indagativa no
obstante la formulación interrogativa o
aseverativa, es decir, aunque no sea la pregunta
una oración clásicamente interrogativa, con
mayor razón en su versión escrita, donde no hay
oración de curva melódica ascendente que
favorezca su distinción. En este examen, todas
las preguntas pudieron ser categorizadas.
Respecto a los
asuntos tratados, consideramos como Tema
Principal en cada una de las 203 entrevistas
examinadas, aquel que, en lo esencial, tiene más
referencias vinculantes con los múltiples
subtemas que suele haber en un texto de esta
naturaleza, lo que requirió de un registro
completo de Todos los demás Temas Tratados. El
que más subtemas ( 43) registró fue Economía.
La amplitud del corpus tuvo como finalidad
incluir la mayor variedad posible de medios y
casos.
RESULTADOS
Las
preguntas
Como apunta
Leonor Arfuch ( Arfuch, 1995:123) los objetivos
de la pregunta pueden ser objetar, refutar,
polemizar, pedir explicaciones, facilitarlas,
demandar por promesas no cumplidas, acusar o
confrontar con otras voces. También
"disputar el espacio del otro, desviar una
pregunta, interrumpir un hilo narrativo, agredir,
cortar la palabra ( 1995:43); o desmentir,
justificar, aclarar, retractarse. Podemos agregar
insistir en busca de respuestas, exigir
definiciones y coherencia, entre otros múltiples
propósitos implícitos en la tarea específica
del periodista.
Desde la
perspectiva de la clasificación convencional de
los géneros en informativo, interpretativo y de
opinión, válida como recurso de ordenamiento
académico, y a veces con límites menos
reconocibles en nuestro periodismo postmoderno,
podríamos haber intentado un primer
ordenamiento.
Sin embargo,
esta clasificación se presentaba insuficiente al
considerar el objetivo implícito en su
formulación. De allí el concepto de Conflictividad
positiva que estamos reafirmando para el
cuestionario de la entrevista política,
sustentado ahora -como lo consignamos en las
definiciones iniciales de Comunicación
Política- en el reconocimiento del conflicto
como un componente esencial de la política. No
es conflictivo el cuestionario, no es conflictivo
el periodismo o el periodista, es parte de la
relación dialógica adecuada para el producto
entrevista política, donde el tema predominante
es el conflicto, la polémica, el disenso, la
confrontación.
El apellido positiva,
valida la actitud del periodista como un
ejercicio permitido, justificado, del modelo
adversarial, que " toma como punto de
partida la existencia de un permanente conflicto
de intereses entre periodistas y políticos"
(Canel, 2001: 147) Hacer política es atacar y
defenderse, justificar, refutar; actitudes que
Martel (en Gauthier, 1995: 403) reconoce como
estrategias relacionales en el análisis
estratégico de los debates políticos.
De este concepto
ordenador desprendemos 9 tipos de preguntas,
descritos por las intenciones implicadas en
estas. Las presentamos en el siguiente
ejemplario, que facilita la identificación de
los criterios con que fueron clasificadas las
preguntas. En algunos casos es preciso, a modo de
contexto, referir otras preguntas y también
alguna(s) respuesta(s), por la dinámica que da
su condición de reactiva.
De
conflictividad positiva
1. De
confrontación con dichos y/o acciones de fuentes
discrepantes.
- Carlos Urzúa, presidente de la DC provincial,
señaló que ese cumplimiento no ha sido tal,
pues a el le consta que hay colegios en los que
ha faltado hasta la tiza...(El Siglo, a alcalde
PC José Figueroa, por Raúl Blanchet).
2. De
confrontación con dichos y/o acciones de fuentes
afines al entrevistado.
- Rodrigo Alvarez dijo en "Cosas" que
usted hace "denuncias al voleo" y
criticó que después no estuviera presente para
hacerse cargo. (Cosas, a diputada Lily Pérez,
por Paula Coddou).
3. De
confrontación con sus propios dichos y/o
acciones anteriores.
- Cuando era candidato a la alcaldía dijo:
"Suponiendo que yo quisiera ser candidato a
la Presidencia de la República el 2005, ¿qué
necesito? Ser el mejor alcalde posible de
Santiago". Hoy ¿diría que ha sido el mejor
alcalde posible? ( El Mercurio, a alcalde
Joaquín Lavín, por Raquel Correa).
4. De
cuestionamiento o puesta en duda sobre
declaraciones, acciones o propósitos del
entrevistado o del sector que representa.
- ¿Y le parece normal que fondos destinados a
labores parlamentarias se ocupen en funciones que
son propias de un partido? (Qué Pasa, a
subsecretario Francisco Vidal, por Gloria
Faúndez)
5. Exigencia de
definición de pensamiento, nociones o acciones
referentes a las características o funciones de
la fuente, otras fuentes afines o del sector que
representa.
-¿Por qué tanta oposición a un acuerdo
gobierno-UDI? ¿Es para demostrar el poder
demócratacristiano, para proteger a la clase
media de un aumento de impuestos, para evitar que
la UDI siga creciendo? (Caras, a senador Jorge
Pizarro, por María Isabel de Martini)
6. Exigencia de
definición de pensamiento, nociones o acciones
referentes a las características o funciones del
sector contrario.
P: ¿El alcalde no es un líder?
P: ¿Lavín no ejerce liderazgo en su sector?
P: ¿No es un interlocutor para usted? (Siete +7,
a Presidente Ricardo Lagos, por Mónica
Gónzález)
Comentario: Las tres preguntas fueron continuadas
en la entrevista. El liderazgo de Lavín -que ya
disputó una presidencial con Ricardo Lagos- es
el pilar de su próxima candidatura presidencial
por las fuerzas opositoras.
7. Exigencia de
definición de pensamiento, nociones o acciones
referentes a las características o funciones de
terceros no identificables como afines o
contrarios a la fuente.
- (El comandante en jefe del Ejército, general)
Izurieta fue el símbolo militar del cambio de
los tiempos. ¿Considera buena su gestión?
(Caras, a ex ministro de Pinochet, Francisco
Javier Cuadra, por Totó Romero)
8. De
insistencia en búsqueda de respuestas.
P: ¿Puede ser también que los senadores
Alejandro Foxley y Edgardo Boeninger se hayan
liberalizado mucho?
R: Ha habido un proceso de derechización del
país...
P: ¿Cómo en el caso de Foxley y Boeninger? (Cosas,
a senador C.Ominami, por Juan Cristóbal
Villalobos)
Comentario: la respuesta evasiva de la fuente es
acotada con la pregunta que le conduce a
responder o mantener la evasiva.
9. De precisión
de conceptos.
R: Me ha tocado un momento difícil en Santiago.
Con pocos recursos, en que he tratado de estirar
el billete al máximo ( J. Lavín).
P: O sea, no encuentra que ha sido el mejor
alcalde ( El Mercurio, a alcalde Joaquín Lavín,
por Raquel Correa).
Informativas,
Inductoras, Opinativas e Ilativas
Luego se agregan
en la clasificación aquellas preguntas que a
diferencia de las anteriores se orientan más
bien a requerir antecedentes sobre la fuente o el
tema, sin una connotación conflictiva, las que
son denominadas como Informativas,
siguiendo la división convencional de los
géneros; las Inductoras, que tienen
como propósito o resultan expresadas de modo
tal, que aportan en forma total o parcial la
respuesta, proponiendo en la consulta algún o
algunos conceptos favorables o adversos al
entrevistado; condicionándola; las Opinativas,
que buscan una respuesta a partir de una opinión
del entrevistador, favorable o desfavorable a la
fuente; y las Ilativas, es decir,
aquellas que permiten mantener abierto el canal
de comunicación, a través de recursos como
muletillas, frases cliché, etc.
Finalmente, se
consiga en este listado una característica
formal, que es la enunciación Hipotética,
es decir, aquella que sitúa al entrevistado en
una realidad imaginaria, generalmente formulada a
modo de juego, y otra Genérica, que
definimos en función de la ineficiente
atribución de los dichos que se expresan. Estas
últimas, sin embargo, no tienen existencia por
sí mismas, sino que son modalidades que pueden
estar presentes en cualquiera de las anteriores.
| Cuadro
1: Tipología de cuestionario político |
|
|
| DE CONFLICTIVIDAD POSITIVA |
|
|
| 1.-De confrontación con
dichos y/o acciones de fuentes
discrepantes |
3,57 |
% |
| 2.- De confrontación con
dichos y/o acciones de fuentes afines |
6,84 |
% |
| 3.- De confrontación con
sus propios dichos y/o acciones
anteriores |
2,89 |
% |
| 4.- De cuestionamiento o
puesta en duda sobre declaraciones
|
11,25 |
% |
| 5.- Exigencia de
definición
fuentes afines o sector
que representa |
36,02 |
% |
| 6.- Exigencia de
definición
con respecto al sector
contrario
|
3,65 |
% |
| 7.- Exigencia de
definición
no identificables como
afines o contrarios |
0,23 |
% |
| 8.- De insistencia en
búsqueda de respuestas |
3,50 |
% |
| 9.- De precisión de
conceptos |
3,19 |
% |
| Total |
71,12 |
% |
| INFORMATIVAS |
|
|
| 10.- Que indaga sin
componentes conflictivos sobre aspectos
específicos |
23,4 |
% |
| Total |
23,4 |
% |
| INDUCTORAS |
|
|
| 11.- Inductora favorable
al entrevistado |
0,53 |
% |
| 12.- Inductora
desfavorable al entrevistado |
0,23 |
% |
| Total |
0,76 |
% |
| OPINATIVAS |
|
|
| 13.- Interrogativas y
aseverativas con opinión favorable al
entrevistado |
0,23 |
% |
| 14.- Interrogativas y
aseverativas con opinión desfavorable al
entrevistado |
2,51 |
% |
| 15.- Interrogativas y
aseverativas con opinión |
1,75 |
% |
| Total |
4,49 |
% |
| ILATIVAS O FÁTICAS |
|
|
| 16.- Interrogantes o
aseveraciones ilativas |
0,23 |
% |
| Total |
0,23 |
% |
| CARACTERÍSTICAS FORMALES Y
DE ATRIBUCIÓN ASOCIADAS |
|
|
| 17.- Hipotéticas |
9 |
|
| 18.- Genéricas |
38 |
|
En
el proceso de clasificación de cada una de las
1.312 preguntas de los 14 medios de comunicación
examinados, en un corpus de 52 entrevistas
seleccionadas por los métodos ya descritos, fue
posible ubicar a cada una de ellas en alguna de
las 16 categorías.
No obstante, en
varios casos, no frecuentes, fue necesario
determinar la intención dominante de la pregunta
para su clasificación, puesto que también
contenía características de otra.
Las dos últimas
-hipotéticas y genéricas-, fueron consideradas
como características asociadas, es decir,
posibles de encontrar o no, en preguntas
adscritas a otras clasificaciones.
Predominio
de las preguntas de Conflictividad Positiva
El 71,24%
alcanzado por las preguntas categorizadas bajo el
concepto de conflictividad positiva revela con
claridad que el cuestionario de la entrevista
política a fondo es coherente con la lógica de
la política, es decir, la polémica, la
confrontación, las crisis y disensos en que
suelen estar implicados los protagonistas de esta
actividad. No confrontar, ni cuestionar o poner
en duda, o no insistir para encontrar respuestas
concretas o exigir definiciones, sería dar a la
entrevista política una naturaleza ajena a la
esencia del tema tratado.
Sin embargo, de
estas interrogantes consideradas de
conflictividad positiva, las más frecuentes
(36,02% y 11,25% ) no enfrentan a sectores
opuestos, sino que exigen ciertas definiciones a
las fuentes, que en su mayoría son de gobierno
(36,02%), o bien cuestionan a la fuente y dudan
de sus dichos y actuaciones (11,25%).
Como es de
suponer, los más susceptibles de ser criticados,
impugnados, exigidos por sus decisiones o
acciones, son los responsables del poder. Así,
el repertorio de entrevistados políticos de los
medios se inclina a los actores gobiernistas, a
pesar de que la mayoría de los medios escritos
no lo son.
La explicación
para el bajo porcentaje de preguntas que
confrontan a sectores opuestos, podría ser la
tendencia de los políticos a no arriesgar su
protagonismo. Con la habilidad propia del oficio,
suelen no permitir que el discurso se desplace al
territorio del adversario, excepto si les da la
oportunidad de reforzar sus puntos de vista o si
se trata de un asunto que involucra
específicamente a ambos.
Otro énfasis en
la conflictividad es la confrontación entre
miembros de las mismas coaliciones (6,84%),
privilegiando en este debate público sus
disensos coyunturales internos en vez de la
búsqueda de argumentos de discusión
enriquecedores entre sectores opuestos (3,65%).
Si las preguntas
de insistencia son relativamente pocas ( 3,50%),
las explicaciones pueden ser, entre otras, que
las respuestas fueron satisfactorias o que en el
tratamiento del texto se han omitido por razones
de espacio, consignando solo aquella que obtuvo
la respuesta satisfactoria. Algo similar puede
inferirse de las preguntas de Precisión de
Conceptos ( 3,19%). Un dato de interés es que la
mayoría de ellas provinieron de una entrevista
hecha al alcalde de Santiago Joaquín Lavín - ex
candidato presidencial, cuya alta votación
requirió de una segunda vuelta-, que se
caracteriza por dar respuestas simples,
generales, así como por no aludir a otros, ni
descalificar o polemizar.
Preguntas
informativas y de opinión
Es comprensible
que el segundo porcentaje más alto de la
muestra, un 23,40% corresponda a preguntas
denominadas informativas. En ellas está ausente
el componente conflictivo de las anteriores. El
propósito es inquirir más información sobre
algunos de los temas abordados con la fuente,
contribuyendo, como lo pide el género
interpretativo, a dar al lector un contexto
adecuado, es decir, sobrepasar los datos básicos
aportados por la prensa diaria sobre determinados
hechos o asuntos, para explicarlos con
antecedentes de mayor profundidad.
Sin embargo,
orientar el cuestionario hacia la obtención de
antecedentes que pueden ser indagados en forma
previa por el periodista, en vez de dedicar su
atención a preguntas cerradas, parciales, de
precisión temática, arriesga concluir en un
producto periodístico de otro género.
La suma de las
preguntas interrogativas o aseverativas que
contienen opiniones favorables o desfavorables al
entrevistado, o que no tienen relación directa
con éste (4,49%), revelan, tal como en una
investigación anterior, que la tendencia en el
periodismo chileno no es que el periodista opine.
Además, el número de casos se concentró en un
par de publicaciones.
| Cuadro 3: Temas principales
de la agenda |
| Economia |
17.24 |
% |
| Asuntos electorales |
10.84 |
% |
| Confrontaciones
politicas |
7.39 |
% |
| Asuntos judiciales |
5.42 |
% |
| Cargos publicos |
5.42 |
% |
| Vida profesional |
4.93 |
% |
| partidos y bloques |
4.43 |
% |
| Ideologia |
4.43 |
% |
| Venta de aguas |
4.43 |
% |
| Otros |
35.47 |
% |
La agenda
Tanto el
registro de los Temas Principales de las 203
entrevistas examinadas, como el que se efectuó
con Todos los Temas Tratados en los textos
publicados -que son reconstrucciones de diálogos
bajo una fuerte y explicable manipulación
periodística- arrojaron semejanzas. Los temas
económicos lograron los más altos porcentajes
tanto en los Temas Principales ( 17,24%), y en
Todos los Temas Tratados ( 20,08%). Este
resultado coincide con investigaciones en otros
medios, como internet, ( Stambuk, 2001) donde el
asunto más abordado por tres periódicos
digitales -de España, Chile y Argentina- fue la
economía. También en este estudio, como en
aquellos, prevalece la macroeconomía, con
énfasis en los recientes acuerdos comerciales de
Chile con Europa y Estados Unidos, la crisis
económica en América Latina y los grandes
negocios. Los empresarios tienen una presencia
importante en los textos y se habla más de la
inversión privada que de la inversión pública.
Elocuente es la
importancia que alcanzan los Asuntos Electorales
(10,84%), con la inevitable perspectiva de futuro
que acompaña a la discusión. A pesar de la
lejanía de las elecciones, los políticos y la
prensa insisten directa o indirectamente, de modo
explícito o velado, en las futuras elecciones
presidenciales. Son recurrentes las alusiones a
las confrontaciones políticas, tanto dentro de
cada bloque como entre estos; a los partidos,
como escenarios de esas confrontaciones, o los
cargos públicos o las perspectivas de asumirlos,
es decir, el reparto del poder; los líderes en
la carrera presidencial; las negociaciones para
resolver candidaturas dentro de los bloques o las
campañas. De programas, nada.
Un 6,17% en Los
Temas Principales y un 4,43% en Todos los Temas
Tratados dedicados a asuntos ideológicos, son la
expresión de una tendencia interesante aunque
minoritaria hacia las definiciones que los medios
piden a los actores políticos.
Los índices
más bajos son para: Trabajo (en un contexto de
problemas de cesantía, desocupación,
inseguridad laboral, etc); Vivienda ( con crisis
y escándalos por la calidad de las
construcciones para sectores de escasos recursos)
o Salud ( con deficiencias en el área publica y
condiciones desventajosas en el área privada).
Ni una sola entrevista se refiere a la Pobreza,
que es mencionada solo 44 veces por las fuentes
en todo el corpus examinado.
La
regionalización, la desconcentración, la
descentralización, definitivamente no interesan
a los medios ni a los políticos. La corrupción,
que meses más tarde coparía la prensa chilena
con varios escándalos que involucraron al
gobierno y empresarios, apenas es considerada en
una entrevista.
También se
advierte en esta precisión de la agenda de los
medios con sus fuentes, lo que se ha denominado
la "judicialización" de la política.
La importancia que los políticos y sus
entrevistadores dan a las elecciones a
seis meses del último comicio y tres años de
las próximas elecciones presidenciales- se
evidenció con nitidez en el análisis de los
textos.
Conclusiones
El objetivo de
este estudio fue comprobar la actitud adoptada
por los medios en su rol mediador con el poder, a
través del análisis de las entrevistas
políticas y en particular de los cuestionarios
aplicados por los periodistas, recurriendo a una
tipología propia de calidad del cuestionario
político.
Los hallazgos
revelan que los periodistas privilegian las
preguntas de índole conflictiva, en coherencia
con la naturaleza de la comunicación política,
y aparecen alineados con el papel de vigilantes y
protectores de los derechos de los individuos que
el pensamiento liberal ha asignado a la prensa
democrática, cuya doble perspectiva resume José
Luis Martínez Albertos: "Sin una mentalidad
liberal cargada de un cierto mesianismo
apostólico no coexistiría el periodismo que
conocemos y a cuyo estudio nos dedicamos. Pero
tampoco habría sido formulada jamás la teoría
política de la prensa como perro-guardián de
las instituciones frente a las acechanzas y los
abusos del poder". (Martínez Albertos,
1997:65).
Si el contexto
evidente de concentración de la propiedad de los
medios de comunicación escritos en Chile,
(Sunkel y Geoffroy, 2001), y consecuente
cohesión ideológica, conduce a desconfiar sobre
el cumplimiento de la función social asignada a
la prensa, esta acentuada conflictividad positiva
que se ha verificado en los cuestionarios
aseguraría lo contrario. Sin embargo, el
análisis de contenido temático realizado en
esta muestra, la más pluralista posible, así
como la revisión de las preguntas como actos de
habla, dejan al descubierto la fisura en el
modelo.
Aunque la prensa
se demuestre exigente en la cobranza de
respuestas de quienes detentan algún tipo de
poder, lo hace en función preferente del
gobierno y se remite a las coyunturas más
atractivas e incluso facilitadoras del negocio
político, es decir, elecciones, cargos,
confrontaciones partidarias y personales. Este
cruce de actitudes, intenciones y contenidos
temáticos da un matiz muy diferente a la
evaluación de la calidad de los roles.
La actitud
vigilante, mediadora, existe, pero se ha
extraviado el sentido de esa función social.
Este estudio demuestra la responsabilidad de la
prensa, al menos en las entrevistas políticas,
en lo que tautológicamente podríamos llamar la
politización de la política, una expresión del
modelo adversarial, por un lado, bajo el prisma
de un rol mediador, aunque desvirtuado en su
esencia.
_______________
Bibliografía citada:
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Mouchon, Jean (comps). Comunicación y Política.
Barcelona, Gedisa. (pp 110-130).
* Patricia
Stambuk Mayorga es
docente de la Pontificia Universidad Católica de
Valparaíso, en Chile. Esta
comunicación fue presentada en la IV Bienal Iberoamericana
de Comunicación (sociedad,
información y conocimiento) realizada en San
Salvador entre el 17 y el 19 de septiembre de
2003, la cual se reproduce en SdP con la autorización de los
organizadores.
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