De la BBC a
TVE: el abismo
José
Manuel de Pablos Coello *
Televisión
Española, emisora pública de televisión, es un
ente con muy mala suerte. Ha tenido la desdicha
de que se hiciera pública una sentencia en los
mismos días en que la BBC británica está en el
candelero por todo lo contrario por lo que TVE es
sentenciada. Eso es mala suerte.
Para empezar, en
su seno se origina un comité de periodistas
dispuestos a denunciar cómo el ente público se
pone al servicio del gobierno de turno.1 Claro, los díscolos que
hay en todas partes
Estos valientes
informan a la opinión pública de la
desinformación habida con motivo de la
actuación oficial tras el hundimiento de un
petrolero cargado de fuel en las costas gallegas
que fue la denuncia concreta de los
trabajadores del ente en Galicia--, mientras sus
compañeros hacen lo mismo con motivo de la
posición del gobierno de la derecha en el poder
en la guerra y ocupación de Irak; en lo referido
al chanchullo de la Asamblea de Madrid
y la
manipulación habida en las últimas elecciones.2 Nada que ver con la idea
(equivocada) de primer mundo: parece una
televisora del último mundo o del submundo
Dos días antes,
la Audiencia Nacional ha condenado a TVE, tras
denuncia del sindicato comunista Comisiones
Obreras, por vulneración de los derechos
fundamentales de huelga y libertad
sindical, por la (des)información ofrecida
en su telediario con motivo de la huelga general
del 20 de junio de 2002. Esa noticia ¿lo
es una sentencia de la Audiencia Nacional?
se oculta y no se le da cabida en el telediario
del día en cuestión, el jueves 24 de julio de
2003, ni al día siguiente, cuando la da toda la
prensa.
La sentencia
estima que no se aplicaron criterios
objetivos, lo cual dice mucho y malo de un
ente público que por serlo es de todos, incluso
de quienes no están en el ejercicio del poder en
el estado. Según los denunciantes, TVE efectuó
una auténtica campaña de propaganda y
manipulación informativa, en sintonía con
el gobierno. El portavoz de éste, Pío
Cabanillas, hizo aquel día unas manifestaciones
en las que demostraba su incapacidad para la
comunicación: "No ha habido huelga
general", dijo con toda la ignorancia que no
es de recibo en un portavoz gubernamental.
Una huelga será
general si es convocada por todos los sectores de
la producción y nada, lo que se dice nada, tiene
que ver con el seguimiento que la huelga tenga o
deje de tener el día de su realización. De ese
modo, una huelga general lo es en el momento de
su convocatoria; después se podrá hablar del
seguimiento que haya tenido, pero no del tipo de
huelga convocada. Confundir los dos conceptos es
ignorancia. Que la confusión parta de un
portavoz oficial de un gobierno será ignorancia
grave o una forma de desinformación y
manipulación del ciudadano.
La mala suerte
de TVE es que mientras la cae este chapapote, el
mundo entero y la profesión periodística se
asombra del alto grado de independencia y
profesionalidad de la emisora británica, que es
pública pero no ejerce de gubernamental, como
sucede en España. El papel cumplido por los dos
entes públicos televisuales distan un abismo
entre sí: uno, al servicio tan poco velado del
gobierno y otro al servicio tan poco velado de la
información. Con actuaciones como las de la BBC
se puede creer en los valores del periodismo y de
la libertad de información. Con la actuación de
TVE, nada de nada.
Las causas de
una sumisión y de la independencia tienen sus
razones de ser. Mientras TVE depende directamente
del presupuesto general del estado y de la
factura publicitaria, con directivos puestos y
quitados por el poder gubernamental, la emisora
británica vive del canon por televisor
establecido en Inglaterra, extremo que la hace
depender, de alguna manera, de los miles de
ciudadanos propietarios de receptores de
televisión directamente y no de un puñado de
políticos sin miramiento ni pudor, capaces de
poner a sus seguidores sumisos en los puestos
clave. Este quita y pon que ha hecho el Partido
Popular es el mismo, el mismo, que en su momento
hizo el PSOE, no se crean. El problema, por
tanto, es el modelo de televisión pública en
funcionamiento en España, a pesar del ejemplo
británico tan cercano y plausible.
_____
Notas:
1 Se trata del Comité
Antimanipulación, integrado por medio millar de
empleados de TVE.
2 Cadena de manipulaciones /
Los trabajadores de TVE relatan casos concretos
de falta de objetividad en los telediarios. El
País, 26 de julio de 2003, p. 23.
* José
Manuel de Pablos Coello
es miembro del Consejo Editorial de SdP y catedrático de Periodismo de la Universidad de La Laguna en Tenerife, Canarias; España.
|