Globalidad
comunicativa de la
solidaridad y defensa del ciudadano
frente a los poderes mediáticos
Mariano
Cebrián Herreros *
Hablar
hoy de la comunicación alternativa requiere
situarse en el momento actual de cambios
acelerados en todos los procesos de la
comunicación: técnicos, sociales, políticos,
culturales, económicos. La comunicación, en
general, está sufriendo unos giros bruscos en su
expansión. Está adquiriendo nuevas dimensiones,
mayor complejidad y más amplia implantación en
la vida social. Junto a los medios tradicionales
emergen otros nuevos y a la par que se desarrolla
la técnica aparecen otras infraestructuras que
modifican los escenarios. La presencia de los
satélites nacionales, continentales y mundiales
junto al desarrollo de Internet como la red de
redes rompen con los espacios comunicativos
físicos tal como estaban configurados hasta hace
poco tiempo y generan otros de tipo social,
cultural, político y económico globales. Lo
local se globaliza y lo global entra en lo local;
ambos movimientos engendran nuevas interacciones
hasta dar origen a lo glocal. Todo ello reclama
un análisis a fondo de la nueva situación.
Para adentrarnos
en la cuestión es preciso efectuar una
delimitación del alcance conceptual que nos
plantea el enunciado: "Globalidad
comunicativa de la solidaridad y defensa del
ciudadano frente a los poderes mediáticos".
Es un título complejo que replantea bastantes de
las cuestiones aportadas a veces con bastante
ligereza y que trata de dar un nuevo enfoque a la
comunicación alternativa. Es necesario repensar
cada uno de los aspectos integrados en el
enunciado en los momentos actuales, en las
tendencias y en los procesos de innovaciones
tajantes y profundas y cada día más aceleradas.
Para ello
partiré del análisis de cada término aislado y
en su interrelación hasta llegar a la visión
global del tema. En segundo lugar examinaré el
debate comunicativo generado en torno a la
tensión mediática Davos-Porto Alegre más allá
de los enfrentamientos políticos y económicos
para profundizar en lo ideológico como sustento
de todo lo demás incluidos los procesos de
comunicación. Para concretar más el enfoque
general me centraré en la confrontación de dos
medios televisivos de alcance global como son la CNN
y Al Yazzira, muy representativos de lo
que acaece en estos momentos después de los
acontecimientos del 11 de septiembre de 2001.
Esto nos llevará a afrontar la cuestión en
torno a cómo se informa del debate sobre la
globalidad y a su desenmascaramiento y finalmente
expondré algunas reflexiones sobre la necesidad
de crear entre todos unos planes de comunicación
global de la solidaridad y defensa del ciudadano.
1.
Delimitaciones y alcance del enunciado
La expansión de
los medios es resultado de la transformación
técnica, pero también de algo más que está en
el transfondo de la misma: la ideología de
dominio, de desarrollo, de resurrección de
viejos imperios de poder político y económico.
La tecnología comunicativa sirve de
dinamización, de desarrollo o freno para la
expansión, para poner en circulación ideas y
proyectos con el objetivo del fortalecimiento
económico. Vamos a analizar cómo palpita este
planteamiento y cómo repercute en el alcance de
la comunicación alternativa de la solidaridad y
de la defensa del ciudadano.
1.1. La
comunicación en tiempos de multimedia e
interactividad
La innovación
técnica de los últimos años está cambiando el
escenario tradicional de la comunicación. Las
redes modifican los procesos comunicativos. Ya no
puede plantearse la estrategia como algo
unidireccional al estilo de los medios anteriores
sino que hay que abordarla conforme a los nuevos
modelos que aporta la técnica. Sin embargo, la
técnica por sí sola ofrece la infraestructura,
pero lo que realmente debe cambiar es la
mentalidad en el uso de la misma. A pesar de la
existencia de las redes puede mantenerse un
modelo comunicativo unidireccional como sucede
con la inmensa mayoría de los sitios web.
Aunque Internet aparece como el gran modelo de
diálogo, existen empresas, instituciones y
personas particulares que no se abren al
diálogo. Ofrecen un monólogo permanente, hablan
de sí sin dejar que los demás participen en su
información. Son modelos unidireccionales a
pesar de que la red propicie la bidireccionalidad
y multidireccionalidad.
Los modelos de
las redes incorporan nuevos procesos multimedia e
interactivos. Multimedia, en cuanto integran los
diversos sistemas de expresión audiovisual
tradicional e incorporan otros nuevos como la
navegación, la interactividad y la capacidad de
vinculación y enlaces de textos (hipertextos) y
de cualquier modalidad de los sistemas expresivos
(hipermedia). Interactivos, en cuanto generan un
cambio en el modelo de comunicación que
repercute en todos los componentes del proceso:
en los usuarios que intercambian continuamente
sus papeles, en los medios ante la constante
tendencia a la convergencia, en los contenidos y
tratamientos que aparecen abiertos y potenciales
para que cada usuario los combine como considere
oportuno y, sobre todo, en la recepción en la
que cada participante se convierte en un usuario
con capacidad para recibir y para ofrecer dentro
de un proceso de diálogo e intercambio real de
informaciones.
El modelo de
comunicación no debe concebirse, pues, cómo
comunicar en el sentido de trasladar algo a otras
personas, sino en el de comunicarse o
intercambiarse informaciones. Es un diálogo
interpersonal, social, comunitario que atañe a
cualquiera de los ámbitos en los que quiera
efectuarse la comunicación.
Busquemos, pues,
hacer realidad lo que etimológicamente es la
comunicación: intercambio de ideas,
informaciones, sentimientos hasta llegar a la
común unión de las partes implicadas en el
proceso, lo cual no supone unanimidad, sino
debate, en el que habrá elementos ajenos
aceptados y otros rechazados. Pasemos del
comunicar al comunicarnos, del transmitir algo a
otros a intercambiarnos recíprocamente algo.
1.2.
Concepción de la comunicación alternativa
Se concibe la
comunicación alternativa como algo diferente a
la predominante controlada por los grandes
poderes mediáticos. Pero no debemos quedarnos en
una concepción negativa, sino que hay que pasar
a la concepción positiva, darle contenido propio
de cómo se quiere configurar la nueva
comunicación. Es rechazo de lo predominante,
pero también propuesta de lo que se quiere.
No me gusta del
todo el término alternativo. Es una
denominación negativa. Hace referencia al
protagonismo de otros, no al del impulsor
alternativo. Hay que ir a planteamientos
positivos de lo que se quiere y en todo caso a
partir de esta posición desmontar las
argumentaciones y actuaciones ajenas para que
prevalezcan las propias. Lo que se reclama es
algo propio, defendible positivamente, un modelo
de sociedad. Y esto es lo que hay que liderar.
La comunicación
se sustenta en medios y en soportes, pero no debe
confundirse una cuestión con otra. No hay medios
alternativos, sino usos alternativos de medios y,
sobre todo, una concepción alternativa de la
comunicación que emplea los mismos medios que la
predominante. Cada medio puede orientarse de una
manera u otra. Todo depende de los objetivos y de
la finalidad para la que se emplee.
Los emisores y
receptores tradicionales ya no pueden ser
considerados como intervinientes aislados y
separados sino como interrelacionados y con el
intercambio de papeles según la función que
cada uno ejerza en cada momento. La cuestión
radica en apreciar si hay predominio del uno
sobre el otro, quién es el conductor del proceso
o si ambos actúan en igualdad. Es un modelo
alternativo al tradicional. Por esta razón no
importa tanto el punto en el que cada uno se
encuentre sino el modelo de interrelaciones que
desarrollan: de diálogo, de imposición, de
resistencia. Lo alternativo emerge del modelo que
se desarrolle en comparación con las situaciones
anteriores de monólogo de uno y recepción del
otro. En el nuevo modelo de interrelación de
usuarios emerge y se implanta el auténtico
intercambio dialógico.
La mediación
técnica de los procesos comunicativos nunca es
alternativa. En todo caso es acumulación de
opciones que cada usuario puede elegir. Lo
realmente cambiante es la función y objetivos
para los que se utilice. La misma técnica o
medio puede emplearse para la imposición o para
el diálogo. Todo depende del talante de quien la
elija.
Lo alternativo
no debe quedarse en algo abstracto, en utopía,
sino en algo evaluable social y culturalmente, de
lo contrario se quedará en mera ilusión y
especulación. Por tanto, habrá que examinar
auténticas prácticas alternativas.
1.3.
Comunicación alternativa global
Hablamos de la
globalidad como algo que concierne al universo de
manera integrada en la que un movimiento en un
punto repercute en los demás. El Diccionario de
la Lengua Española incluye la siguiente
acepción: "Tendencia de los mercados y de
las empresas a extenderse, alcanzando una
dimensión mundial que sobrepasa las fronteras
nacionales".1 Es una definición que
reduce el fenómeno sólo a lo económico. Es una
dimensión importante, pero no la única. Existe
también la globalización tecnológica,
comunicativa, política, cultural.
Lo importante
desde nuestro punto de vista es la globalización
comunicativa que se ha producido en la que los
territorios de los Estados se desbordan tanto en
las coberturas informativas como en la
organización de las empresas informativas. Todo
se hace más próximo e intercambiable, aunque
dirigido por las empresas multinacionales
controladoras de los medios internacionales,
nacionales y locales, las cuales orientan los
procesos comunicativos y la información según
sus propios intereses ideológicos y económicos,
incluso con todo tipo de contradicciones como
aparece en algunas alianzas, acuerdos y fusiones
entre empresas de la competencia para lograr
ampliar algo más el beneficio. El resultado es
la expansión de los procesos comunicativos y la
interdependencia de los medios.
Se ha
desarrollado el concepto en el campo de la
economía, pero hoy se aprecia que aparece
también en la concepción de la comunicación,
en el uso de los grandes medios de coberturas
mundiales o en el intercambio de productos
simbólicos.
No debe
incurrirse en el concepto exclusivo de la
antiglobalización. Seamos globales de lo
alternativo, de lo que se quiere para todos. Ya
no es posible eliminar la capacidad global de los
medios de comunicación, por tanto habrá que
desarrollar las estrategias de la globalidad
comunicativa de lo alternativo. No se trata de
ser antiglobal, en estar en contra de algo. Lo
global tiene aspectos positivos, irrenunciables e
irrechazables técnicamente. Lo que hay que hacer
es liderar esta nueva globalidad de la
solidaridad, de los valores de igualdad, de paz y
justicia, defensa del ciudadano y su promoción
de manera positiva por los medios.
El modelo de lo
alternativo no se queda en la globalidad sino
también en el impulso de la proximidad, en la
comunicación en entornos inmediatos para
fomentar la convivencia y la integración en la
comunidad inmediata: barrio, localidad, región.
Interesa
insistir en las vinculaciones mutuas de una y
otra y expandir el concepto de la glocalidad
en todas las dimensiones que vayan en beneficio
de la solidaridad y defensa del ciudadano en
todos sus círculos de convivencia como ciudadano
de un lugar, pero también como ciudadano del
mundo.
En la situación
actual de tensión entre el doble enfoque de la
globalidad y la proximidad, lo alternativo no es
la antiglobalidad o la antiproximidad sino la
globalidad y proximidad alternativas.
Lo local por sí
mismo no es alternativo de nada. Es un escenario
de procesos comunicativos de todo tipo,
especialmente de los dominantes en los medios de
comunicación. Por tanto, también en este caso
lo alternativo se referirá al modelo de
comunicación empleado y su concreción en los
componentes de los procesos comunicativos.
1.4.
Comunicación global de la solidaridad y de
la defensa del ciudadano frente a los poderes
mediáticos
En este caso ya
no se habla de alternativo, sino de propuesta
positiva, de objetivo final de la comunicación.
Frente a la globalización comunicativa del
negocio, de la rentabilidad particular o de
empresas y Estados hay que situar la
globalización comunicativa de la solidaridad.
Frente al dominio, enriquecimiento y poderío de
unos pocos como son los controladores mediáticos
se impulsa la comunicación solidaria, de
reciprocidad y que haga realidad la dimensión
más profunda y radical de la comunicación: la
puesta en común de necesidades, intereses y
objetivos como apoyo mutuo para resolver el
problema de todos.
La solidaridad
conlleva el desarrollo sostenible de los países,
la expansión para los habitantes actuales sin
menoscabo de quienes vengan después, o mejor
dicho, con semilla y nunca como arranque de la
raíz. La solidaridad reclama igualdad, justicia,
paz, los grandes valores reconocidos y
auspiciados por todos. Son principios compartidos
universalmente. La cuestión es cómo los
entiende y defiende cada uno en las situaciones
reales de los pueblos y de la sociedad.
Y todo ello como
defensa del ciudadano frente el atropello del
poder mediático comercial y de propaganda. Una
comunicación para la defensa de la autonomía de
cada uno frente al invasor y que trata de
aprovechar las debilidades. Se requiere una
formación para la autodefensa comunicativa
mediante la educación en los medios como los
grandes dinamizadores de la sociedad actual, para
los medios o cómo usarlos, analizarlos y
hacerlos frente y con los medios o
aprovechamiento del potencial comunicativo de los
mismos. Es un aprender a ser, aprender a
comunicarse e informarse para fomentar el
trasiego de ideas, opiniones e informaciones que
nos haga más libres a todos.
2.
Tensión ideológica, económica y mediática de
la globalidad
La cuestión que
hay que abordar es la confrontación entre los
procesos de globalización y de
antiglobalización, el choque de dos mundos
opuestos en el terreno ideológico, económico y
mediático y atravesados, desde un planteamiento
comunicativo, por la circulación y control de la
información del propio enfrentamiento.
Detrás de la
circulación de la información existen procesos
de selección, valoración y tratamiento que
responden a unos criterios determinados. Tales
criterios se conocen como la ideología
empresarial-profesional, responden a unos
principios por los cuales se eligen unos hechos y
se descartan otros. La información nacional e
internacional ponen en funcionamiento
determinados hechos relevantes y ocultan otros.
Durante los dos
últimos años se han incrementado las reuniones
de ámbito mundial o de grandes organizaciones
mundiales. Frente a los planteamientos de estos
grupos emergen otros unidos en torno al concepto
de la antiglobalización. Los medios de
comunicación se hacen eco de tales
acontecimientos. Es frecuente que elijan los
debates y propuestas de los grandes grupos y se
centren no en la contraposición del debate que
ofrecen los grupos de la antiglobalización sino
en las actividades externas, en las
manifestaciones y especialmente en los actos de
violencia. Se informa tan ampliamente de éstos
que al final de los hechos queda la sensación de
que lo único promovido por los grupos
antiglobalización es la violencia y no la
contraposición ideológica. Se resalta la
acción de unos y se oculta el debate ideológico
planteado por los otros. Es una plasmación de
cómo se entiende determinado periodismo
imperante en la actualidad más atento al
conflicto, a la fotografía de la sangre, que a
la radiografía de las ideas, especialmente el
medio de mayor penetración popular como es la
televisión.
2.1.
Enfrentamiento de posiciones
Se han creado
dos puntos de referencia opuesta: Davos y Porto
Alegre. El primero como la referencia de las
reuniones de grandes mandatarios y empresarios y
el segundo como la representación de quienes
protestan contra los planteamientos de los
primeros y la exigencia de otra globalización.
Ambas referencias han adquirido matices y
reorientaciones en los dos últimos años.
Interesa ahora centrarnos en los procesos
comunicativos que se plantean en ambos casos.
La localidad
suiza de Davos es la referencia de las reuniones
de la élite política, empresarial y cultural
mundial y dentro de ella la vinculada al sector
de la comunicación e información. Vienen
celebrándose reuniones desde hace 31 años. En
ellas se analizan las situaciones y se establecen
las estrategias de futuro que tienden cada vez
más a las alianzas y al estrechamiento de
fuerzas para abarcar más espacio y hacer más
rentables sus negocios.
Frente a esta
organización de tecnócratas y econócratas
emerge la internacional de la sociedad civil al
margen de los partidos políticos. Aunque en su
interior se han infiltrado todo tipo de grupos
revolucionarios, libertarios, ácratas, violentos
y antisistema, lo cierto es que cada vez se
impone más el grosor del movimiento, la
rebelión de la sociedad civil contra la
mercantilización de la vida que pretenden
imponer al mundo los gobernantes y dirigentes
económicos y el reclamo de una mundialización
de otros valores vitales como la solidaridad en
pro de las personas y de la convivencia.
Todo esto es lo
que se planteó en las reuniones de Seattle
(EE.UU.) en diciembre de 1999 en contraposición
a la Tercera Conferencia Ministerial de la
Organización Mundial de Comercio (OMC) celebrada
en la misma ciudad. Posteriormente se potenció
en otras reuniones y finalmente centró su
referencia en Porto Alegre (Brasil) mediante
convocatorias simultáneas a las de los
dirigentes. Para Edgar Morin las reuniones de
Seattle quedan como el inicio del siglo XXI:
"Seattle, que debía consagrar el
irresistible avance de la mundialización
tecnoeconómica, ha visto el nacimiento de un
nuevo movimiento de escala y amplitud mundiales.
El nuevo
movimiento asocia un soberanismo de raíces, de
cultura y de civilización (...) a una auténtica
conciencia de los problemas mundiales así como a
una nueva voluntad de actuar asociando a todos
aquellos que están amenazados por la hegemonía
de lo cuantitativo, de la rentabilidad, del
beneficio y de la maximización".2
A partir de esa
fecha ya no quedaron como único referente los
Foros de mandatarios sino también los de los
grupos sociales. Ya no quedaban planteadas sólo
las pretensiones del bloque económico sino que
aparecían las reivindicaciones de los bloques
sociales.
El
enfrentamiento no es tanto por la globalización
cuanto por la forma de plantearla. La
globalización económica impulsa un crecimiento
enorme, innova los procesos de producción y
genera nuevos bienes de consumo. El problema
radica en cómo se distribuye esta riqueza y
cómo se organiza el desarrollo. Es aquí donde
emergen las discrepancias en las soluciones. Lo
que se critica es el enfoque mercantil sobre el
de los derechos humanos y el desarrollo social y
cultural de las personas y sociedades. Lo que se
busca es un mayor beneficio para todos y no sólo
para unos cuantos que cada vez se enriquecen más
mientras el resto se depaupera también más. La
riqueza se concentra en menos grupos y la pobreza
y miseria se amplía a más millones de seres
humanos. Es un enfoque en el que sólo predominan
los beneficios que comercializa a las personas y
las convierte en objetos de consumo.
Y además de
estar en contra de esta comercialización de las
desigualdades se arremete contra la forma de
realizar el desarrollo. En lugar del desarrollo
sostenible como lo plantea la ONU se va hacia un
desarrollo antiecológico y destructor de las
bases naturales para el futuro.
Los
enfrentamientos son en torno a todo tipo de
cuestiones: agrícultura intensiva y corrosiva,
degradación de calidad de alimentos, de los
medios naturales, de la bioesfera, de la
socioesfera. Aquí nos interesa centrarnos en el
debate en torno a las tecnologías y medios de
comunicación.
Uno de los
elementos que integra esta globalización es el
de las tecnologías y en especial el de las
tecnologías de la información y de la
comunicación concentradas en torno a las
telecomunicaciones, la informática y la
telemática que dan origen a los satélites, a
las redes y en particular a Internet. Son unas
tecnologías con dos caras opuestas. Por una
parte, aportan capacidad de diálogo, de
universalización de los temas, de acceso a la
información, de impulso de estrategias de
promoción de ideas diferentes a las dominantes y
que fomentan la movilización rápida de los
grupos dispersos por el mundo aunque con grandes
afinidades. Por otra, también ofrecen
dispositivos para un mayor control de la
información, la explotación para otros
intereses de los datos personales, la imposición
de credos en la opinión pública, la
eliminación de las particularidades y la
ocultación de valores ajenos a la rentabilidad
económica.
Estos choques
evidencian que hay países, y sectores sociales
dentro de esos países, que se encuentran en
situaciones sumamente desiguales. Hay quienes
gozan de la opulencia comunicativa con acceso a
todo tipo de redes y de contenidos y servicios y
otros, por el contrario, que se mantienen en la
miseria comunicativa sin acceso a las redes
mínimas como las telefónicas, ni por supuesto a
Internet, ni a informaciones variadas sino sólo
a las informaciones de la voz única o controlada
de la televisión y de la radio. Sigue habiendo
miles de millones de personas ajenas a las
comunicaciones.
La
comercialización de los contenidos y de la
información conlleva una degradación de los
mismos. Sólo se mantienen en red o en emisión
televisiva aquellos contenidos que atraen
audiencia, que son rentables publicitariamente y,
por el contrario, desaparecen inmediatamente
aquellos que no alcanzan la cuota de audiencia
media de la cadena. Se olvida el servicio de la
información como elemento de conocimiento de la
realidad para dar prioridad al entretenimiento.
La propia información se carga de
espectacularidad, sensacionalismo y
entretenimiento en detrimento de la rigurosidad.
Las audiencias son consideradas como objetos de
consumo, como cantidades con las que se
comercializa, sin que interese para nada su
desarrollo personal y, con frecuencia, ni
siquiera su dignidad. Todo vale con tal de que
atraiga audiencia y con ella publicidad, o en el
caso de los canales públicos, electorado
favorable a la idea que se promueve y a la
opción política que se propaga.
2.2.
¿Aproximaciones?
Los atentados
del 11 de septiembre de 2001 han supuesto algunos
cambios importantes en los procesos
comunicativos, aunque poco a poco se va
rehaciendo la situación. Inicialmente hubo
intentos e incluso imposiciones de control y
autocensura en los medios a la hora de dar
información sobre los hechos. Se ocultó la
realidad de la muerte, la plasmación en las
imágenes de cadáveres, en la muestra de las
consecuencias. No se ha dejado captar con
cámaras la realidad, salvo algunas excepciones.
Mayor
envergadura ha tenido la penetración del enfoque
americano en todo el proceso. El planteamiento
del terrorismo se ha hecho desde el lado
americano, se ha empleado la CNN para la
difusión de su punto de vista. La presencia de Al
Yazzira ha permitido contrarrestar en parte
la visión excluyente y demonizadora que se
hacía contra el pueblo árabe.
En enero de este
año se celebró la reunión del Foro Económico
Mundial en Nueva York como apoyo a la ciudad tras
los acontecimientos del 11 de septiembre. En ella
se abordaron las repercusiones y cambios que se
habían producido a partir de dicha fecha, los
planteamientos antiterroristas, la crisis
económica desatada y la división entre los
sectores ricos y los desamparados. Todo ello
controlado por más de 4000 policías. El temor
no era sólo a nuevos atentados, sino también a
las manifestaciones de quienes se pronunciaban en
contra de las ideas y planteamientos que se
defendían por los líderes políticos y
económicos.
Simultáneamente
se celebraba en Porto Alegre el segundo Foro
Social Mundial, una cumbre en paralelo y en
contraposición a la de Nueva York.
Son dos mundos
claramente opuestos al estilo de lo que en otras
épocas fueron el capitalismo-comunismo,
derecha-izquierda y que ahora emerge en torno a
la confrontación de la globalización. El
primero basa su planteamiento en lo económico
amparado en la corriente neoliberal dominante. El
segundo en lo social apoyado por las corrientes
de organizaciones no gubernamentales. Más que
hablar de globalización-antiglobalización
sería preferible insistir en dos maneras de
entender la globalización. Davos impulsa la idea
de la globalización económica y del mercado.
Porto Alegre defiende la idea de la cooperación
y de la solidaridad. La primera es la
globalización imperante, real y presente en la
actualidad. La segunda es la globalización de lo
ideal, sin presencia real, por eso se habla
también de globalización alternativa como
búsqueda de otra dimensión más humana y
social. Es la contraposición de un realismo
feroz y un idealismo ilusionante.
También los
atentados del 11 de septiembre pusieron otros
elementos encima de la mesa. Tales hechos
tuvieron gran repercusión en el mundo
económico: orientación del dinero hacia la
seguridad, crisis del sector aéreo, incremento
de gastos en los seguros, inicio de una guerra
duradera con todas las implicaciones de muertes
humanas, costos económicos, tensiones
políticas, radicalización de ideas y nuevas
concepciones del terrorismo como puede apreciarse
estos días en el enfrentamiento entre israelíes
y palestinos. Se ha sometido a revisión un
conjunto amplio de cuestiones: revitalización de
los Estados como epicentros de la globalización,
coaliciones para la lucha contra el terrorismo y
revisión del debate, aunque en menor escala
real, en torno a las causas que propician la
violencia: aprovechamiento de los recursos ajenos
para beneficio propio y quebranto ajeno,
incremento del hambre y miseria mundial,
crecimiento de las desigualdades en todos los
órdenes de unos países en relación con otros.
Los países desarrollados son cada vez más
opulentos, mientras que grandes zonas de Africa,
de Asia y de América Latina se hunden en la
pobreza.
Las cosas
también cambiaron a partir del 11 de septiembre
de 2001 en los dos ámbitos de las reuniones
citadas. Se mantenía el enfrentamiento pero
asimismo hubo aproximaciones. La reunión
político-económica de Nueva York se abrió a
las ideas de Porto Alegre. Varios conferenciantes
abogaron por los planteamientos sociales. En
Porto Alegre también hubo cambios importantes.
Se evitó la imagen de violencia y
antimoderación de situaciones anteriores y todo
se centró en el debate ideológico y en las
reivindicaciones sociales.
Porto Alegre
estuvo presente en Nueva York y Nueva York se
introdujo en Porto Alegre. Esto dio sensación de
cierto encuentro y aproximación para entablar
juntos el debate y buscar soluciones. Un
editorial de El País insistía en esta
idea: "La ANTIGLOBALIZACIÓN ha triunfado,
en cierto modo. Sus preocupaciones se han
incorporado plenamente a los debates del Foro
Económico Mundial celebrado este año en Nueva
York; la necesidad de reducir las desigualdades,
en las sociedades y entre sociedades; la lucha
contra el sida; la búsqueda de una gobernanza
global; un programa de cooperación con Africa.
Porto Alegre y Davos tienen hoy mucho más en
común que el año pasado. No conviene perder
esta oportunidad".3
Los medios de
comunicación también han sometido a revisión
sus planteamientos. Hasta hace poco tiempo al
referirse a las reuniones de los líderes
mundiales se hablaba de análisis y de propuestas
de ideas, mientras que al mencionar las reuniones
del Foro Social se resaltaba el aspecto de los
"activistas antiglobalización". En el
primer caso se daba información de los líderes
y de la violencia de los grupos manifestantes en
el lugar. En el segundo caso, apenas se entraba
en las ideas debatidas y se insistía en las
propuestas y actividades violentas de algunos de
los grupos. Sin embargo, la nueva situación ha
llevado a los medios de comunicación a resaltar
cada vez más las diferencias económicas,
sociales y culturales de los dos mundos y
contraponer la miseria de unos frente a los
despilfarros y corrupciones de otros.
Se aprecia,
pues, una multiplicación de reuniones de alcance
mundial en torno a temas similares aunque con
participantes distintos. Todo ello pone de
manifiesto la creciente preocupación por parte
de unos y otros en buscar soluciones a unos
problemas que se agudizan con la globalización y
que requieren soluciones diferentes.
2.3. Foros
sociales locales
El Foro Social
Mundial de Porto Alegre está regionalizándose
para plantear las peculiaridades de cada lugar.
Lo mundial sirve para las visiones globales, pero
es preciso combinarlo con la observación de la
cuestión desde las dimensiones locales.
El 2 y 3 de
marzo de este año se celebró el Foro Social de
Barcelona como preparación contra la Cumbre del
Consejo Europeo bajo la Presidencia de España
que se desarrollaría a las dos semanas
siguientes. El objetivo era organizar las
propuestas alternativas. El lema era: "Por
otra globalidad. Una mundialización
democrática, social y sostenible". Se
debatió en torno a tres ejes: la globalización
y los derechos humanos, los efectos de la
globalización sobre la vida cotidiana y las
democracias participativas. Todo con un objetivo
final: consensuar propuestas que constituyeran
alternativas al modelo de la globalización
neoliberal.
Un miembro del
MRG (Movimiento de Resistencia Global), Javier
García, descubría en unas declaraciones el
transfondo de la confrontación comunicativa en
sus diversas manifestaciones y estrategias:
"Filman (la policía) nuestras reuniones en
sedes legales, nos exigen el DNI a la salida,
graban desde el exterior las conversaciones,
abren nuestra correspondencia, intervienen los
teléfonos y los e-mail y efectúan
visitas intimidatorias a los domicilios. Es un
despilfarro de dinero público, todo lo que
discutimos y aprobamos está en la Red". Por
el contrario, los representantes de la policía
reclaman: "No conculcamos derechos, sólo
recabamos la información necesaria para nuestro
trabajo".4
Del 11 al 13 de
este mes de mayo el Parlamento Juvenil Glocal se
reunió en Roma organizado por Ciudad Global
Metro-Glocal Forum. La reunión estuvo
financiada, entre otros grupos, por Metro
Internacional, el grupo editor de periódicos
gratuitos más importante del mundo. Los jóvenes
asistentes, elegidos tras un concurso de
redacción, eran representantes de ciudades en
las que se edita el diario gratuito Metro.
Participaron en un Forum con los alcaldes de 23
grandes ciudades del mundo y con representantes
de Organizaciones No Gubernamentales y otras
personalidades. Los temas abordados giraron en
torno al medio ambiente, la educación, el
conflicto, la delincuencia, el multicultaralismo,
la tecnología, el desarrollo económico y el
gobierno local. Dentro de la tendencia a la
globalización las ciudades se constituyen en
centros de producción económica y de cultura.
Por este motivo se centran en una concepción de
lo glocal de gran interés. La glocalización,
como síntesis de lo global y lo local, permite
afrontar problemas globales desde ámbitos
locales como las ciudades y aportar otra vía al
desarrollo planetario. Uri Savir, Presidente del
Forum Glocal y Director del Centro para la Paz
Simon Peres de Tel Aviv definía el alcance de la
glocalización: "Las ciudades pueden atraer
oportunidades globales y simultáneamente deben
proteger los intereses y las necesidades locales.
El gobierno municipal, por naturaleza
pragmático, tiene rasgos y tendencias comunes en
todo el mundo con independencia de las distintas
estructuras nacionales e ideologías.
"Nos hemos
embarcado en la exploración de la glocalización
como un nuevo intento para que los protagonistas
globales, tanto privados como públicos, puedan
acercarse y entender mucho más los intereses
locales, las culturas nacionales y las
identidades propias".5
En sus
conclusiones propusieron la creación de una red
supranacional para trabajar junto a la ONU y el
G-8 y afrontar las desigualdades sociales. Para
ello pondrán en marcha un programa de desarrollo
de las tecnologías de la información en los
países pobres e incentivar la vinculación de
los ciudadanos con sus líderes políticos.
La superación
de la confrontación no está en la fuerza
física, en la violencia, sino en el poder de la
comunicación. Las imágenes de la violencia
ponen a la sociedad en contra del movimiento, se
pierde la opinión pública. Y lo primero que hay
que hacer es ganar la opinión pública con
estrategias informativas y comunicativas
pacíficas en unos momentos de diversas
manifestaciones terroristas. Si no se gana la
globalización por la vía de la comunicación
hay poco que hacer. El objetivo es impulsar por
todos los medios los planteamientos de la
globalización que se quiere.
Esto es una
batalla comunicativa global que habrá que
plantearla a nivel mundial y ejercitarla a
niveles locales, conseguir en cada punto la
orientación social de la democracia frente a la
imposición capitalista. Los medios son los
recursos de impulso de esta ideología
democrática y participativa de la sociedad.
Porto Alegre y
Davos, así como otro tipo de convocatorias
anuales o de otra periodicidad, marcan unos
hitos, unos balances, unos objetivos para el
futuro. Pero interesa mucho más la acción
cotidiana, la lluvia fina que empape poco a poco
en lugar de la acción torrencial que se lleva
todo por delante y apenas beneficia a la tierra.
3.
Información de los procesos de la
antiglobalización por los medios integrados en
la globalización
Las
confrontaciones apuntadas tienen su resonancia
informativa en los medios de comunicación.
Tradicionalmente la han enfocado desde su
integración empresarial en los procesos de la
globalización mediante la creación de grupos
multimedia nacionales y multinacionales y, por
tanto, como parte implicada, aunque traten de
mostrar aparentemente una actitud de neutralidad.
La información
se mundializa. Las grandes agencias dinamizan la
información aunque se mantienen en sus
postulados tradicionales: mirada desde el Norte
sobre los asuntos que conciernen a los demás.
Difunden información de sus países y captan y
distribuyen las de los demás según las
implicaciones de los propios intereses y de los
gobiernos respectivos.
Durante los
últimos años emergen los canales
internacionales de información televisiva con la
CNN Internacional a la cabeza con una
orientación similar a la de las agencias: dan
más información de otros países, pero siempre
tamizada por los puntos de vista de su línea
editorial interesada. Hay una supremacía de los
canales de los países desarrollados frente a los
menos desarrollados y con ello una imposición de
su simbología, pensamiento e intereses. Son
flujos informativos que no admiten la democracia
del diálogo y debate, sino que difunden en una
sola orientación.
Es preciso
organizar y expandir la globalización simbólica
plural en la que estén representadas todas las
culturas y no sólo las imperantes. Mientras esto
no se logre podrá hablarse de circulación
mundial de información, o mejor dicho, de
determinada información, pero no de
comunicación global.
Los grandes
medios de comunicación se movilizan para dar
información de los Foros Económicos y de los
Foros Sociales antiglobalización. Periódicos,
emisoras de radio y de televisión despliegan
abundantes recursos para la cobertura de los
actos como un gran acontecimiento mundial. Los
medios del país se desplazan al lugar de las
reuniones para transmitir en directo sus
programas de noticias, elaborar los reportajes y
realizar las entrevistas. Cuando tienen que salir
a otros países también desplazan a
corresponsales de la zona y se les refuerza con
enviados especiales o se envían unidades
móviles para seguir a las personalidades del
país. La Cumbre en Barcelona de los 28 Jefes de
Estado y Presidentes de Gobierno europeos fue
cubierta por Televisión Española mediante 250
profesionales, 40 cámaras. 8 unidades móviles,
una unidad de grabación con 18 vídeos, 10
unidades ENG y dos set para presentaciones. Para
cubrir la manifestación antiglobalización se
emplearon cinco equipos ENG y un helicóptero.
Era la televisión que producía la señal
institucional para el resto de canales.
Las emisoras de
radio también hicieron un gran despliegue. Radio
Nacional de España, la emisora pública,
informó en Radio 1, Radio 5 Todo Noticias, Radio
4 (emite sólo en Cataluña) y Radio Exterior.
Dio señal institucional a otras 50 emisoras
españolas y extranjeras en cuatro idiomas. Se
utilizaron tres unidades móviles para informar
de las manifestaciones antiglobalización.
Cada medio da su
interpretación informativa y una imagen de los
hechos. No es de extrañar que los propios grupos
antiglobalización manifiesten su descontento por
el trato que se les da. En concreto los
organizadores del Foro Mundial Social de Porto
Alegre acusaron a las cadenas de televisión de
Estados Unidos de tergiversar sus mensajes y de
ofrecer una imagen negativa del evento frente a
la imagen positiva del Foro Mundial Económico
que se celebraba en Nueva York. La acusación iba
al núcleo central de la información al
denunciar e instar a luchar contra la
"dictadura de los grandes medios de
comunicación y a favor de una información
libre".
El debate
apareció inmediatamente en la conferencia de
Porto Alegre sobre "Democratización de las
comunicaciones y los medios". Se resaltó
que las grandes cadenas de televisión ejercen un
"monopolio" sobre la información que
circula por el mundo y contribuyen a constituir
un mecanismo de dominación. Se aportaron algunas
cifras elocuentes: el 60% de la información es
recibida por los ciudadanos del planeta, directa
o indirectamente, a través de las grandes
cadenas de televisión de EE.UU.
Hasta hace unos
meses campeaba exclusivamente la CNN
Internacional en la transmisión global de
los grandes acontecimientos mundiales. Alrededor
del 11 de septiembre de 2001 nació la
contraposición mediática de mayor envergadura
mundial. Frente a la omnipresente y única gran
cobertura mundial de la CNN surgió desde
el mundo árabe la televisión Al Yazzira,
un canal situado en el pequeño Estado de Qatar
que consiguió dar otras imágenes de los
movimientos de enfrentamiento de EE.UU. contra
Afganistán. Por primera vez se creaba una
confrontación mundial de puntos de vista sobre
el mismo acontecimiento. No fue tanto un debate
en contra de la CNN, cuanto la emisión de
imágenes no difundidas hasta ese momento y
plataforma de los vídeos de los Talibán y de
Bin Laden. Era el enfoque de una alternativa en
la que se mostraba la ideología, el pensamiento
del otro punto contendiente.
Las imágenes de
Al Yazzira también dieron la vuelta al
mundo por los diversos canales de televisión. La
cobertura de la guerra y las proclamas de Bin
Laden captadas en vídeo y difundidas por la
emisora la lanzaron al conocimiento mundial y
despertó las iras de Estados Unidos al verse
cuestionado y contrainformado por una emisora
ajena y considerada enemiga. Otros Estados
Árabes también manifestaron su desconfianza
hacia esta emisora por considerarla favorable a
los grupos musulmanes radicales. De hecho, el
heredero saudí, Abdala Ben Abded, la acusaba de
ser una tribuna de los terroristas y de
"arrojar en el descrédito a los países del
Golfo, amenazar la estabilidad del mundo árabe y
enaltecer el terrorismo".6 Tales procesos han hecho
que Al Yazzira se haya situado en el ojo
del huracán como señalaba en un artículo el
periodista argelino K. Selim en El País.7
Con este choque
emergieron también los planteamientos
informativos y comunicativos que sustentan la
visión de ambos mundos. El Gobierno americano
trató de impedir la divulgación de tales
imágenes con el pretexto de que escondían
mensajes que iban directamente a los terroristas,
pero en ningún momento se mostró nada que lo
confirmara. Era la estrategia del control
comunicativo y de la censura a los medios. Los
canales de televisión se ampararon en la
responsabilidad pública para no emitirlas pero
más bien se trataba de una autocensura. Es
decir, en cuanto se aprecia un ataque serio a los
postulados de la gobernación mundial de EE.UU.
inmediatamente se contraataca y se pulveriza a
los oponentes.
4.
La contrainformación antiglobalizadora como
proceso de comunicación alternativa
Los movimientos
antiglobales tratan de desarrollar sus propias
estrategias de difusión de ideas, planteamientos
y reivindicaciones. Ofrecen proyectos
alternativos. En unos casos para exigir unas
condiciones mínimas de vida como es la
reivindicación de los Foros sociales para que la
riqueza llegue a los más desvalidos y a los
lugares donde impera la pobreza y la miseria.
En otros casos
se plantean alternativas dentro de los países
desarrollados para renovar los planteamientos
ideológicos y sociales frente a los grupos
gobernantes. Se crean Fundaciones de reflexión,
laboratorios de alternativas, centros de
análisis y propuestas que dinamicen la vida
social y que fomenten valores contra actitudes
emergentes en algunos países europeos de
intolerancia, xenofobia e insolidaridad con
inmigrantes. Son amenazas crecientes que
desbordan los ámbitos nacionales y se instalan
en territorios continentales como ocurre en estos
momentos en Europa con la presencia de grupos
radicales y extremistas de derechas contra la
inmigración. La alternativa pasa por el fomento
de espacios interculturales ante la ausencia de
integración y de mantenimiento por parte de
algunos grupos de sus planteamientos religiosos
radicales, costumbres y formas de vida a veces en
contra incluso de la Constitución del país
receptor y que reivindican la antiintegración y
el mantenimiento puro de su ideología
fundamentalista.
Lo que descubren
estas orientaciones es la forma de comunicar
estos procesos. Las cámaras y micrófonos de la
globalización captan las manifestaciones de los
antiglobalización y montan las imágenes según
el enfoque periodístico de la globalización e
integración en el poder. Faltan las cámaras,
micrófonos y medios de difusión de la
antiglobalización para que sus ideas tengan la
repercusión deseada y que se igualen a las que
defienden los partidarios de la globalización.
En este sentido
emerge la denominada "cultura
subversiva" que se manifiesta ante los foros
económicos. Tratan de captar la atención de las
cámaras para que difundan por los medios de que
ellos no disponen sus propuestas. Trabajan con el
factor sorpresa, no buscan la fama individual
sino que se mantienen en el anonimato, trabajan
por la reivindicación de conjunto.
Los medios
integrados en la globalización siempre tienen el
control sobre los grupos antiglobalizadores que
no disponen de los mismos medios. Por tanto, la
imagen que se propaga de ellos no está
controlada y difícilmente pueden hacer planes de
comunicación de diseño propio, sino que tienen
que crear estrategias para que los otros medios
se hagan eco de sus actividades. El riesgo que se
ha corrido ha sido evidente. Los medios
integrados en la globalización han reforzado las
imágenes de violencia de la antiglobalización y
apenas han acudido a los representantes para que
dieran sus opiniones. De este modo se ha generado
en la sociedad una imagen negativa para el
movimiento.
No obstante,
durante este último año, especialmente en el II
Foro Social de Porto Alegre y en el de Barcelona
se buscó la separación tajante respecto de los
grupos violentos para llegar con el mensaje más
claro a la sociedad sobre lo que se pretende.
Los grupos
antiglobalización han encontrado en Internet un
aliado importante desde las manifestaciones de
Génova en Italia hasta las de Seattle en Estados
Unidos y las de Porto Alegre en Brasil; los dos
foros de la globalización-antiglobalización se
manifestaron frente a frente en Internet.8 Mayor enriquecimiento
tuvieron en el Foro Social de Barcelona. Se
consiguió romper con la acusación de violencia
de la antiglobalización. Las webs creadas
por estos grupos denunciaron el espionaje al que
estaban sometidos los grupos antiglobalización
por la policía.9 Los organizadores
buscaron manifestaciones pacíficas. Para ello se
separaron de otros grupos violentos. Y se crearon
estrategias por Internet algunas con referencias
tan claras como la de "vigilando al
vigilante"; se recibían informaciones de
diversas organizaciones que habían descubierto
infiltraciones de policías. Lo importante era la
investigación efectuada para ofrecer más datos
del espionaje policial sobre el movimiento
antiglobalización en Internet. Se difundieron
vídeos en los que se delataba la presencia de
policía dentro de los propios grupos
manifestantes disfrazados de antiglobalizantes.
Se aprovechó
Internet para convocar protestas pacíficas bajo
el lema "Movimiento contra la Europa del
Capital", durante la cumbre de la Unión
Europea. Surgieron múltiples portales en España
y en otros países: Indymedia, Observatorio
Global, Nodo50, Acción Internacional de
Estudiantes, Plataforma virtual Red de
contrainformación UE 2002. Había una acción
conjunta más allá de las informaciones y
estrategias particulares de cada uno de los
portales sostenido por grupos diferentes. Se
reproducían los mismos lemas. El portal Pangea
fue el organizador y alojó en su web el
manifiesto de la campaña, consejos a los
manifestantes en cinco idiomas sobre cómo ir
vestidos, qué hacer ante las cargas policiales e
información sobre los derechos de quienes fueran
detenidos. Otros canales incluían proclamas del
siguiente talante: "¡Hagamos de Barcelona
una telaraña de resistencias!"
La prensa como
medio ha desarrollado estrategias globalizadoras
con una experiencia de servicio y laboral entre
los más necesitados. En 1994 se creó la Red
Internacional de Periódicos de Calle que en la
actualidad está presente en 23 países con 45
periódicos. Es una organización en red y que
adquiere dimensiones transnacionales. Se la ha
denominado Transnacional de los pobres.
Varios miles de indigentes viven de esta
experiencia. La red alcanza una tirada de más de
25 millones de ejemplares al año. El mes pasado
celebró su congreso anual en Madrid. Cada país
vive su vicisitud particular, pero en todos
aparece la idea de promover esta actividad como
una manera de crear trabajo para los parados. La
elaboración la efectúan periodistas y la
distribución y entrega en las calles la realizan
otras personas en paro. Los beneficios del
proyecto se reinvierten en otros proyectos de
apoyo a los vendedores. Se pretende ofrecer un
producto de calidad informativa y de orientación
social en su línea editorial. Ahora son los
medios tradicionales los que arremeten contra
ellos por ser gratuitos y destruirles el negocio
de la venta.
5.
Plan de comunicación global de la solidaridad y
defensa del ciudadano
La
globalización como tal sólo aparece en el
desarrollo de algunos países como Estados Unidos
que han conseguido instalarla como estrategia y
forma de vida. Ha desplegado su tecnología por
todo el mundo, mientras los demás países siguen
discutiendo sobre cómo organizar el desarrollo y
la conveniencia o no conveniencia, utilidad o
inutilidad frente a otras; elaboran informes,
discuten normativas y cuando quieren llegar han
transcurrido varios años. Europa fracasó con su
gran programa sobre la Alta Definición de la
televisión y frena el desarrollo de las
televisiones digitales al no acordar un
descodificador común o competitivo. Por el
contrario, Estados Unidos impulsa sus plataformas
de comunicaciones y canales de televisión para
que aparezcan en las plataformas y organizaciones
comunicativas de gran parte de los países. Por
el contrario, en su territorio apenas penetran
canales ajenos, salvo algunos hispanos orientados
también sólo a hispanos, pero sin implantación
comunicativa en los demás grupos
estadounidenses.
Son dos visiones
muy contrapuestas y que tienen su plasmación en
las estrategias de globalización. Estados Unidos
ha apostado de entrada por la innovación
técnica y por la expansión mundial. Sus
empresas se han hecho globales, algunas de ellas
manejan unos presupuestos superiores a los de la
inmensa mayoría de los Estados. Si encuentran
dificultad en un país, se trasladan a otro. Sus
capitales financieros recorren el mundo sin
freno. Es el país de la globalización comercial
y enriquecedora para quienes la disfrutan.
Pero no debe
incurrirse en inmovilidades ofuscadoras. El
sistema cambia y las estrategias se modifican. No
deben hacerse planteamientos de pasado para
situaciones nuevas y diferentes. Hubo una época
en la que se identificó la globalización
(satelización en la denominación del momento)
con la uniformización de las culturas, con la
hegemonía de lo americano, o
"imperialismo yanqui". Pero en la
actualidad se aprecia que no es del todo exacto y
que emerge también la globalización de las
identidades particulares.
Se observa que
aparecen otros actores y en algunos casos otras
hegemonías. India tiene una producción
cinematográfica superior a la de Estados Unidos.
Las telenovelas de América Latina se programan
en la inmensa mayoría de los países europeos y
en Estados Unidos. Los equipos electrónicos y de
comunicaciones japoneses tienen mayor
penetración mundial que los estadounidenses.
Europa está exportando en estos momentos las
ideas más renovadoras de la televisión
multimedia con experiencias como Gran Hermano,
Operación Triunfo y otros concursos. Los
programas de mayor éxito en la actualidad son
las de las telecomedias nacionales.
Emergen otras
modalidades de organizaciones empresariales en
las que el dominio absoluto tampoco es de Estados
Unidos. La empresa francesa Vivendi se ha
unido a la americana Universal y lidera el
grupo. Algo similar ocurre con la alemana Bertelsmann
que se ha convertido en un gran grupo cultural en
Estados Unidos. Telefónica (de España)
se expande por América Latina superando a las
empresas americanas.
Las empresas
americanas ante el creciente rechazo que sufren
han emprendido una estrategia nueva como es la de
la adaptación a las situaciones de cada uno de
los países. La poderosa CNN logra
acuerdos con canales de diversos países para
organizar una oferta nueva en la que se combina
la concepción de la información internacional y
global con la información del país
correspondiente; de hecho la elaboración de la
información en estos lugares corresponde a
periodistas locales. Este es el modelo que se
desarrolla en España mediante la marca CNN +,
como ejemplo claro de lo glocal.
Por tanto, no
deben darse palos de ciego atacando lo global
cuando esto ha emprendido ya otro rumbo. Surgen
estrategias que modifican el escenario anterior.
En los procesos
de globalización hay un choque entre la rapidez
del despliegue tecnológico como cultura material
con la lentitud en la asimilación social como
cultura inmaterial, salvo excepciones como ha
ocurrido con la tecnología móvil que ha sido
una de las de más acelerada implantación en
todas las sociedades. Ahora se trabaja en la
expansión de esta tecnología para coberturas
mundiales mediante la creación de constelaciones
de satélites como Globalstar que va
superando las vicisitudes que tuvo anteriormente
la constelación Iridium. De este modo la
proximidad se hace inmediata para quienes tienen
que mantener contacto permanente con su empresa o
institución o con sus familiares
independientemente del lugar en el que se
encuentren. La globalización se hace próxima
para los usos cotidianos.
El cambio de la
globalización se orienta hacia la promoción de
las culturas diferentes tanto para profundizar en
ellas mediante procesos de localización como
para globalizarlas a otros ámbitos mediante
procesos de difusión universal. Los satélites
llevan a los espacios locales las culturas
externas, las culturas de otros países, las
culturas universales por identidad con el ser
humano o por la implantación de unos códigos
determinados como ha sucedido con la cultura
cinematográfica de las películas y telefilmes
de Hollywood que ha creado una sensibilidad y ha
implantado unos ritmos narrativos determinados;
han universalizado la cultura. Pero también se
aprecia cómo, cada vez más, las culturas
regionales y locales de los países están
presentes en diversos canales de las plataformas
de comunicaciones nacionales e internacionales.
Desde un país salen al resto del mundo canales
regionales de televisión en los que se ofrece la
información, vida y cultura local a otras
personas del lugar que viven en otros países o a
turistas que han pasado algún tiempo en estos
lugares o a cualquier persona interesada por esta
cultura y estilo de vida.
La mayor
representación de la globalización de las
diferencias culturales emerge en Internet. Todo
cuanto aparece en Internet deja de ser local para
convertirse en universal y las estrategias
universales se convierten en personales. Cada
usuario, independientemente de la parte del mundo
en la que se encuentre, navega por la red y salta
indistintamente de un punto a otro. Es la red de
la globalización y además la red que puede
potenciar las diferencias culturales de los
países, de cada comunidad hasta llegar a las
diferencias personales. Cada usuario recibe de
cualquier parte del mundo la información subida
a la red y, viceversa, su sitio web, su
información particular, una vez que la pone en
la red puede ser recibida en cualquier parte del
mundo conectada a la red. Las identidades
regionales y locales, la defensa de los derechos
humanos y demás actividades de las ONG´s,
los grupos minoritarios, las asociaciones
reivindicativas encuentran en Internet su
difusión global. Internet acumula lo global y lo
particular, lo genérico y lo diferente.
Son movimientos
que están modificando, desde la perspectiva de
la comunicación, los escenarios de la
globalización anteriores y tal como se entienden
en los planteamientos económicos y financieros.
Gracias a las redes de comunicaciones hay
trasiego de ideas, de debates, de presencia sin
censura de cualquier contenido incluso de los
ilícitos y de los nocivos.
La cuestión no
es de procesos de comunicación sino de
disposición de las redes y del control de las
redes. Lo grave es que hay miles de millones de
personas que no tienen acceso ni siquiera al
teléfono y mucho menos a Internet. Es el efecto
de las desigualdades económicas y tecnológicas
que repercuten en las desigualdades
comunicativas.
Y a pesar de que
se disponga de los accesos a las redes sigue
habiendo intermediarios que controlan los
procesos como ocurre con los servidores que
establecen las interconexiones. Es en este punto
donde la red tiene su talón de Aquiles para la
plena globalización real e igualitaria. Hay
países que dependen en gran parte de los
servidores de otros países y a su vez los
usuarios están mediados por los servidores a los
que están conectados.
Para hacer
frente a este cambio se requieren nuevos
diseños. Es importante la movilización de la
sociedad civil, pero también es la hora de
reclamar a los partidos políticos para que
amparen y enriquezcan los derechos cívicos
universales y a los sindicatos para que aboguen
por los derechos sociales mundiales.
En este sentido
se insiste en la necesidad de implantar una
educación como base del desarrollo de los
pueblos y de fomentar una comunicación de
diálogo social, de encuentro, de debate público
para plantear las cuestiones de cada uno y buscar
entre todos las soluciones. No importa tanto el
desarrollo de tecnologías que lo propicien
cuanto el cambio de mentalidad, la búsqueda de
modelos diferentes que empujen la creatividad y
la participación.
Se requiere,
pues, el diseño de un plan de comunicación
global. Un plan que tiene que ser la plasmación
de la ideología, fundamentos, objetivos y fines
del movimiento de la comunicación alternativa.
Hasta que esto no se organice habrá movimientos
de mayor o menor fuerza, con mayor o menor
continuidad, pero sin una visión comunicativa
global.
El problema
grave es la dispersión del movimiento, la
heterogeneidad de objetivos y propuestas, la
división de estrategias. Para evitar la
desorientación comunicativa e informativa hay
que conseguir que cada grupo o grupúsculo del
movimiento deje de comunicar de manera aislada y
lograr que toda la acción informativa y
comunicativa se organice con cierta unidad y
coherencia para que la información vaya
orientada en la misma dirección y objetivos, se
delimite el qué se quiere comunicar, el cómo y
a quiénes.
Conclusiones
y propuestas
La comunicación
alternativa ya ha conseguido algo importante. El
Foro de Porto Alegre y los demás Foros Sociales
mundiales y locales han alcanzado tanta
notoriedad pública como los Foros Económicos a
pesar de llevar ya más de treinta años. Se ha
producido una estrategia informativa en la que se
han corregido algunos de los elementos negativos
del primer momento como fue el de la excesiva
presencia de la violencia en las imágenes
difundidas por los medios.
La comunicación
global de la solidaridad no debe quedarse en una
presencia "anti", sino que debe pasar a
defender de manera positiva unos principios y
unos valores sociales de gran envergadura.
A continuación
se ofrecen 10 conclusiones-propuestas para el
debate y sugerencias sobre la comunicación
alternativa y en particular sobre el aspecto
abordado en esta conferencia:
1.
Resituación del planteamiento en el nuevo
ecosistema comunicativo. Es preciso plantear
la defensa de la globalidad comunicativa de la
solidaridad y defensa del ciudadano frente a los
poderes mediáticos en la encrucijada de medios
tradicionales y de la situación multimedia
actual para establecer estrategias de usos
separados y combinados. Hay que pasar de diseños
aislados por cada medio a diseños
multimediáticos en los que se establezcan las
estrategias comunes y se saque el máximo
provecho de las aportaciones propias y
complementarias de cada medio, saltar de las
comunicaciones por línea a las comunicaciones en
red con todos sus nudos, cruces y vinculaciones.
El objetivo es establecer una malla comunicativa
en todos los ámbitos territoriales físicos para
la interconexión cultural omnipresencial.
2. Búsqueda
pluralista de propuestas según la situación de
cada país y según el planteamiento de las
organizaciones internacionales. Hay que
universalizar el planteamiento. Frente a la
globalidad el mejor remedio es la organización
en red comunicativa global, dar el salto de cada
país a la unidad de todos los grupos vinculados
por las mismas cuestiones. En nuestro caso con
los movimientos de defensa de la globalidad
comunicativa en pro de la solidaridad y del
ciudadano. Es la necesidad de armonizar lo
particular y lo universal como resaltaron
Mattelart y Piemme: "Así, pues, una
práctica alternativa de la comunicación tiene
la tarea de realizar la dialéctica de lo
particular y de lo universal garantizando al
mismo tiempo la presencia y el debate de los
diferentes grupos o movimientos en cuestión.
Unir estos eslabones entre sí es el único
camino para concretar la cadena del sentido entre
lo que afecta a cada cual y lo que afecta a
todos".10
3.
Organización y control comunitario y asociativo.
Es necesario un cambio democrático en los
modelos de control, un salto de la
representación exclusivamente política a otras
de mayor abanico democrático: organizaciones
sociales, laborales, culturales. Para una acción
más global es preciso reforzar las Asociaciones
Internacionales de comunicación alternativa para
que hagan frente a los grandes grupos multimedia
mundiales.
Es
imprescindible definir y profundizar en la
democratización real de los medios públicos. Si
se alcanza este objetivo ya no queda espacio a lo
alternativo, puesto que todo deberá estar
involucrado en el mismo. Pero si esto resulta
utópico, profundícese en el alcance de lo
alternativo. También el propio movimiento
alternativo tiene que tener su control
democrático de promoción y vigilancia para que
no sea secuestrado por parte de un grupo o
entregado a grupos políticos, económicos u
otros con intereses ajenos al grupo promotor del
medio.
4.
Cooperación de organizaciones, de medios y
participación de todos los integrantes del
grupo. También en este caso se requiere un
planteamiento alternativo. No se trata de
audiencias, de públicos ajenos, sino de todos
los implicados en el tema y además un
conocimiento de aquellos grupos o personas
potenciales que puedan unirse al proyecto. Hay
que establecer redes de intercambio, usar
Internet como agencia informativa, el satélite
como recurso de difusión e intercambio. Se
requiere desarrollar al máximo la cooperación
entre todas las organizaciones implicadas en
estos procesos.
5.
Incorporación en las organizaciones mundiales y
en especial en la ONU. Es necesario formar
parte de los grandes organismos mundiales para
conseguir su reorientación hacia la exigencia e
implantación de una sociedad solidaria y justa
que defienda a los ciudadanos como miembros de la
sociedad civil universal, de una comunicación en
igualdad de posiciones y de una información en
red plena para todos.
6. Apoyos
económicos-financieros. Reclamación de
apoyos a los medios de comunicación públicos y
alternativos por parte de los organismos
internacionales como la Unión Europea, OEA,
UNESCO. Se trata no sólo de sobrevivir
físicamente sino de comunicarse, de romper los
aislamientos mediante la comunicación y
potenciar la unión de voces. El apoyo financiero
no es para rentabilizar económicamente el
proyecto sino para la rentabilidad social,
cultural, educativa. Precisamente este será uno
de los enfoques que la investigación sobre la
eficacia del mismo debería tener.
7. Fomento
de nuevos modelos comunicativos. Creación
de nuevas relaciones entre todos los
participantes en los procesos comunicativos.
Habrá que experimentar modelos auténticamente
multidireccionales, desarrollar el modelo de
Internet para pasar de las comunicaciones por red
a auténticas comunicaciones en red11 como sucede con los
modelos conversacionales.
8. Impulso
de contenidos y tratamientos experimentales.
El riesgo de lo alternativo es trabajar con los
mismos contenidos que los medios tradicionales.
Se requiere modificar los criterios de selección
y valoración planteando previamente el sistema
de valores que se quiere defender y a partir de
ellos establecer las consecuencias para todo tipo
de programas y de tratamientos.
9. Necesidad
de plantear un nuevo campo de investigaciones
conjuntas e internacionales para el diseño de
estrategias y desarrollo de la comunicación
comunitaria y alternativa. Se trata del
planteamiento de investigaciones globales y
locales. Ante todo sería oportuno elaborar un
informe de situación sobre la diversidad de
experiencias, tendencias y resultados que
permitan hacer diseños integradores e
internacionales.
10. Nuevos
enfoques de formación. Junto a los
planteamientos predominantes de la formación
comunicativa para los negocios y para el servicio
público es necesario un nuevo enfoque de
formación ciudadana para la recepción,
interactividad, interacción, activismo social y
otros usos de los medios de comunicación
mediante la generación de modelos de
comunicación diferentes a los implantados.
En suma, una
formación de comunicaciones alternativas no con
enfoques de exclusividad o de imposición de una
sola alternativa, al estilo, aunque de signo
opuesto, de los modelos de medios establecidos,
sino de enfoques pluralistas en los que quepan
todos los grupos sociales, culturales y
comunitarios, tengan el planteamiento que tengan,
dentro del sistema democrático. Una formación
pluralista, democrática y de auténtica
comunicación como ya planteaba, respecto de la
radio, Bertolt Brecht en 1932: "La radio
sería el más fabuloso aparato de comunicación
imaginable de la vida pública, un sistema de
canalización fantástico, es decir, lo sería si
supiera no solamente transmitir, sino también
recibir, por tanto, no solamente hacer oír al
radioescucha, sino también hacerle hablar, y no
aislarle, sino ponerse en comunicación con él.
La radiodifusión debería en consecuencia
apartarse de quienes la abastecen y constituir a
los radioyentes en abastecedores".12
_____
Notas:
1. Real Academia Española: Diccionario
de la lengua española. Vigésima segunda
edición. Espasa Calpe, Madrid, 2001.
2. MORIN, Edgar: "El siglo XXI
empezó en Seattle". En El País,
10-12-1999.
3. El País: "Porto Alegre
en Davos", 4-2-2002.
4. Ramón LOBO: "Porto Alegre viene
a España". En El País, 3 de marzo
de 2002.
5. Metro Directo, Madrid,
7-5-2002.
6. El País, 18-1-2002.
7. 2-11-2001.
8. Cada uno de estos foros tuvo su web.
El Foro Económico Mundial: www.weforum.gob y el
Foro Social Mundial:
www.forumsocialmundial.org.br
9. www.pangea.org/campanyaUE;
http://barcelona.indymedia.org
10. MATTELART, A. y PIEMME, J-M.: La
televisión alternativa. Anagrama,
Barcelona, 1981, pág. 120.
11. Para ampliar esta concepción remito a
CEBRIAN HERREROS, Mariano: "La información
en red". En SPHERA PUBLICA. Revista de
Ciencias Sociales y de la comunicación.
Universidad Católica San Antonio de Murcia, Nº
0, 2000, págs. 9-28.
12. BRECHT, Bertolt: "Teoría de la
radio (1927-1932)". En BASSETS, Lluís
(Ed.): De las ondas rojas a las radios
libres. Textos para la historia de la radio.
Gustavo Gili, Barcelona, 1981, págs 56-57.
*
Mariano Cebrián Herreros es catedrático de Información
Audiovisual de la Universidad Complutense de Madrid. Esta ponencia texto fue presentada en
el Congreso Iberoamericano de Comunicación
Alternativa, en Campeche, México, en agosto de
2002, y es su primera colaboración para Sala de Prensa.
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