Periodismo
de Investigación en
Sudamérica: obstáculos y propuestas
Juan
Jorge Faundes *
La investigación
"Periodismo Investigativo en Sudamérica,
propuestas de fortalecimiento", se
realizó como iniciativa del capítulo chileno de
Transparencia Internacional.
El principal
objetivo fue contribuir a mejorar las condiciones
para la práctica del periodismo investigativo en
la región, como aporte a la prevención y
combate a la corrupción. También, profundizar
en el conocimiento de los obstáculos y en la
generación de soluciones para su práctica. En
una línea institucional, se pretendió además
lograr un mayor vínculo de los capítulos de TI
con los periodistas investigadores.
El problema
central que guió la investigación se resume en
las siguientes preguntas: ¿Cuáles son los
principales obstáculos que enfrenta el
periodismo investigativo en esta zona? ¿Qué
soluciones se proponen desde la experiencia para
superarlos? Además nos interrogamos acerca de su
situación enunciativa y objeto deseado
(objeto-valor en juego), y de las restantes
categorías del Modelo Actancial, de A. J.
Greimas,1 que se explica más
adelante.
La
investigación consistió en un conjunto de
entrevistas personales, in situ, a 48
informantes claves (periodistas investigadores,
dueños de medios y académicos expertos en el
tema, de Argentina, Brasil, Colombia, Chile,
Perú y Uruguay), así como la revisión de
fuentes secundarias (bibliografía, sondeos y
opiniones de otros expertos). A lo anterior, se
incorporaron los datos de otras consultas a
periodistas investigadores.2
Obstáculos al Periodismo
Investigativo
Una de las dos
preguntas principales que se planteó resolver
como objetivo de esta investigación fue:
¿Cuáles son los principales obstáculos al
periodismo investigativo en Sudamérica y cómo
se jerarquizan?
De las
conversaciones con los 48 entrevistados en seis
países se observó un total de 297 respuestas
pertinentes las que fueron categorizadas en seis
grandes áreas temáticas y en el siguiente orden
jerárquico: los obstáculos relacionados con los
propietarios de los medios, con el Estado, con el
acceso a la información pública y privada, con
los actos de violencia contra periodistas, con la
necesidad de mayor formación y capacitación, y,
finalmente, una sexta categoría comodín donde
se incluyeron respuestas variadas, pero no
significativas como atributos asignables a la
región.
Lo anterior se
observa en la siguiente tabla:
| Orden |
Obstáculos provenientes del
Área Temática: |
Frecuencia |
Porcentaje |
1
|
Propietarios de los medios |
80
|
27
|
2
|
El Estado |
76
|
26
|
3
|
El Acceso a la Información |
41
|
14
|
4
|
La Violencia contra los
periodistas |
37
|
12
|
5
|
La necesidad de formación y
capacitación |
16
|
5
|
6
|
Subtemas diversos |
47
|
16
|
| |
Total |
297
|
100
|
Los
obstáculos provenientes del área temática
"propietarios de los medios" se
desagregan en nueve categorías en el siguiente
orden de importancia, según sus frecuencias:
- Presiones
de los anunciantes (25 %)
- Conglomerados
económicos y sus redes de intereses (21
%)
- Presiones
de cercanos a los dueños (15 %)
- Concentración
de la propiedad (15 %)
- Ocultación
deliberada de información (6 %)
- Interferencias
directas de los dueños (5 %)
- Carencia de
recursos en la empresa (4 %)
- Carencia de
equipos de periodistas investigadores (5
%)
- Poder de
los medios de comunicación dominantes (3
%)
- Otorgamiento
de favores a los periodistas (1 %)
Las categorías
1, 2, 3, 4, 6 y 9 son de un mismo orden
temático, que se podría denominar con el
rótulo "influencia de los
conglomerados", el que concentra un 84 por
ciento de las respuestas.
Ello implicaría
que el periodismo investigativo en Sudamérica
sería variable dependiente en alto grado de la
influencia de los conglomerados económicos, que
reúnen en su red oligopolios que conllevan
concentración de la propiedad de los medios,
redes de intereses con sus anunciantes y con
individuos y empresas de su ámbito, lo que se
suele traducir en presiones determinantes tanto
para emprender una investigación periodística,
como para desarrollarla y llevarla a término.
Una de las
características de este tipo de obstáculos es
su naturaleza "invisible", sutil, pues
suele existir por debajo y en forma
contradictoria con las declaraciones y posturas
oficiales de los medios y sus propietarios. Los
periodistas suelen sentir esta influencia más
como un impulso a la autocensura pensando en su
estabilidad en el empleo, que como una censura
directa y explícita.
Las otras
categorías no son necesariamente independientes
de esta acción de los conglomerados, pues su
influjo se prolongaría hasta los medios de la
competencia que, si son carentes de recursos o
tienen problemas financieros, quedan a merced de
su pauta publicitaria. El otorgamiento de favores
y coimas a los periodistas (desde regalos
inocentes, como botellas de vino y chocolates,
hasta sobres con dinero y salarios brujos) no
sería tampoco ajeno al ocultamiento de
información o a determinados sesgos.
En proporción
levemente inferior, el Estado es percibido como
otro de los grandes obstáculos para la
investigación periodística en Sudamérica.
Entre las principales categorías agrupadas en el
conjunto temático estatal, figuran, en el mismo
orden jerárquico, las presiones de las
autoridades (que por lo general son
extraoficiales, subrepticias, entre penumbras:
una palabra al oído del amigo y camarada de
partido que la deposita como consejo en el oído
del destinatario; o directas: como la llamada
telefónica de un ministro al director de un
medio); la falta de democracia o la debilidad de
la democracia (lo que es especialmente
significativo en el caso de Perú, país en el
que las entrevistas se realizaron unas pocas
semanas antes de la caída de Fujimori; al
contrario, en Argentina y Brasil, donde la
democracia ha demostrado estar más sólida en
las últimas décadas, resistiendo hasta caídas
o retiros apresurados de presidentes, esta
variable es inexistente; en Uruguay y Chile, la
debilidad democrática es citada como factor que
obstaculiza al periodismo investigativo; se cita
también la arbitraria distribución de la
publicidad estatal (con especial peso en los
casos de Perú, Uruguay y Chile), los procesos
judiciales, específicamente por injurias y
calumnias, el rechazo de los gobernantes a ser
escrutados (con particular acento en el Perú de
Fujimori) y la impunidad (principalmente cuando
las investigaciones periodísticas no logran ser
consideradas por los tribunales de justicia o
cuando los funcionarios dejados en descubierto no
son removidos de sus funciones).
El conjunto
temático de Acceso a la Información pública y
privada, reúne varias categorías, pero la más
mencionada es la que se enuncia como "no hay
cultura de la información", y en la que se
resumen afirmaciones como "culto al
secreto" y "trato preferencial a
personas VIP", particularmente de los
burócratas, que inclusive en países como
Colombia, donde rige como ley el derecho de
petición, según la mitad de los entrevistados
éste es neutralizado y dificultado en la
práctica funcionaria; igual queja se escuchó en
boca de muchos (cerca del 80 por ciento) de los
entrevistados argentinos.
Le sigue en
volumen de frecuencias la categoría muy cercana
temáticamente del "uso abusivo de la
reserva".
La violencia
contra los periodistas es percibida por los
informantes calificados en la forma de amenazas
(mencionadas por la mayoría de ellos) y en menor
proporción como asesinatos. En Colombia el 80
por ciento mencionó las amenazas como
obstáculo, y el 60 por ciento mencionó además
los asesinatos. Varios entrevistados colombianos
dijeron que es particularmente riesgosa la
actividad periodística cuando se investigan
hechos relacionados con violaciones a los
derechos humanos. No sólo temen los periodistas
colombianos a paramilitares y guerrilleros, sino
también al Ejército, y por ello algunos han
debido emigrar forzosamente al exilio. Perú
sigue a Colombia en temor y peligrosidad.
Argentina y Brasil son los países percibidos
como menos peligrosos. En Chile habría amenazas
tanto como en Colombia (y también en
investigaciones relacionadas con violaciones a
los derechos humanos), pero los asesinatos de
reporteros no se registran en este país.
Todo lo anterior
implica que los propietarios de los medios y los
estados tienen un papel determinante en el
presente y futuro del periodismo de
investigación en Sudamérica, ya que dos
categorías restantes, acceso a la información y
violencia contra los periodistas, no son ajenas
al poder y control de los conglomerados
económicos y de los estados.
Tampoco lo es la
de formación y capacitación, que requiere del
apoyo empresarial y estatal.
Igualmente se
puede inferir de esto que necesariamente la
situación enunciativa de los periodistas
investigadores es decir, desde dónde
emiten está determinada en gran medida por
el sistema cultural, político y económico
vigente en la región, lo que conlleva límites y
funcionalidades (para más información sobre
este aspecto, se incorpora un capítulo, titulado
"Situación enunciativa del periodista
investigador", de carácter cualitativo y
que se nutre además de información
bibliográfica complementaria.
Propuestas de mejoría y
fortalecimiento
La segunda
cuestión que guió esta investigación fue la
búsqueda de propuestas para mejorar y fortalecer
la práctica del periodismo de investigación en
Sudamérica. El modelo actancial, junto con
facilitar la identificación de los oponentes
u obstáculos, hizo posible encontrar aquellos
factores que a juicio de los entrevistados
serían adyuvantes, es decir, medios para
su mejoría y fortaleza. A partir de estos
adyuvantes, que en una perspectiva estratégica
serían fortalezas (de los medios periodísticos)
y oportunidades (ofrecidas por su entorno), se
pueden diseñar soluciones.
El respaldo de
los dueños de los medios es el adyuvante
mencionado por la gran mayoría de los
informantes calificados. Tal respaldo debería
consistir en el aporte de recursos: invertir
dinero en tiempo (días o semanas de trabajo sin
productos inmediatos y con riesgo de que al final
no haya producto) e insumos como bases de datos,
transporte, viáticos de alimentación y
alojamiento. También se cita la necesidad de que
los empresarios periodísticos apoyen a su
personal con formación y capacitación
especializada, lo que requiere, también,
invertir en tiempo y gastos no inmediatamente
productivos, pero rentables en el mediano y largo
plazo. Muchos de los entrevistados subrayaron que
el periodismo investigativo "es un buen
negocio" para las empresas. Que se señale
el respaldo empresarial como principal adyuvante,
es coherente con el hecho que los propietarios de
los medios aparezcan también como el principal
obstáculo. Los dueños (y los conglomerados y
sus oligopolios) son efectivamente quienes tienen
en gran medida el poder en esta materia.
Sobre la base de
esta comprobación, sería necesario diseñar
estrategias dirigidas a obtener el compromiso de
los empresarios periodísticos. Tal vez, sea
menester primero alguna acción de
sensibilización, como la organización de
seminarios o talleres, motivar su reflexión,
quizás a partir de la difusión de este propio
informe. No obstante, pareciera que no cabe
hacerse muchas ilusiones, sobre todo a la luz del
anexo sobre la situación enunciativa del
periodista investigador sudamericano. Pero hay
que considerar que las empresas periodísticas no
son homogéneas y que suele haber una variedad
importante en cuanto a posiciones conservadoras o
liberales respecto del sistema capitalista y sus
manifestaciones históricas. Un propietario
latinoamericano de buenos aires liberales
entrevistado para esta investigación, expresó
su esperanza de que los herederos de Agustín
Edwards puedan en el futuro liberalizar a El
Mercurio de su extremo conservadurismo.
Desde el punto
de vista de las condiciones de viabilidad de un
proceso de sensibilización y compromiso de los
propietarios de los medios, es posible realizar
actividades en ese sentido, pues se trata de una
variable interna de los medios y al alcance de la
sociedad civil y organizaciones de apoyo.
Distinto es el caso de las dos que siguen, que
son externas y fuera del control de los medios y
de los periodistas.
El que existan
leyes y procedimientos expeditos de acceso a la
información pública y privada de interés
público es considerado en segundo término de
importancia como un adyuvante para la mejoría y
fortalecimiento del periodismo investigativo en
la región. Pero no se subraya tanto que exista
la normativa, como que ésta sea aplicable. Tanto
en Argentina como en Colombia los entrevistados
pusieron de manifiesto las dificultades
prácticas de acceder a la información a pesar
de las legislaciones aparentemente favorables.
Las instituciones y los funcionarios se esmeran
en el abuso de sus facultades de reserva, en la
inercia cultural de lo secreto, y en poner trabas
a lo que debería ser transparente a la
fiscalización ciudadana. Se trata de una
variable externa a los medios y a los periodistas
y difícil de controlar.
El
funcionamiento de las instituciones democráticas
es presentado en tercer lugar de importancia como
adyuvante, lo que compete exigir a los ciudadanos
y practicar a los mandatarios en los diversos
poderes: ejecutivo, legislativo y judicial. En
los hechos, es también una variable externa a
los medios y a los periodistas muy difícil de
controlar.
En cuarto lugar
se ha situado el esfuerzo personal de los
periodistas, y en quinto, sexto y séptimo, el
rigor en la investigación, el conocimiento de la
historia y el ejercicio de un periodismo
crítico. Estas últimas tienen mucha relación
con el oponente identificado como falta de
formación y capacitación. Un periodista
especializado, debidamente formado y capacitado,
será riguroso en sus investigaciones, y en la
presentación y análisis de los resultados. Por
lo tanto, estrategias y programas de formación y
capacitación de periodistas investigadores, se
inscriben en esta línea de trabajo que aparece
como la más viable de todas las actividades de
mejoría y fortalecimiento del periodismo
investigativo sudamericano.
Es significativo
mencionar que en el sondeo realizado en Antigua,
Guatemala, en 1999, a un conjunto de periodistas
latinoamericanos, principalmente de la zona
Centroamérica y el Caribe, el modelo actancial
resultante fue muy parecido al logrado en la
presente investigación, y las propuestas
apuntaban en direcciones semejantes: necesidad de
respaldo de los propietarios (22%), la actitud
personal y conocimientos que maneje el periodista
(17 por ciento).0
Consultados
específicamente por propuestas para el
fortalecimiento del periodismo investigativo, los
informantes calificados de la presente
investigación señalaron las siguientes
principales acciones: respaldo empresarial (33%),
capacitación de periodistas investigadores
(28%), organización de los periodistas
investigadores (9%), más periodistas
investigativos (6%) y ley de acceso a la
información (6%).
_____
Notas:
1 A. J. Greimas, Semántica
Estructural, Madrid, Gredos, 1976 para la
versión española (París, 1966, para la
original en francés).
2 Faundes, Juan Jorge. Consulta a
periodistas investigadores en Seminario del
Centro Latinoamericano de Periodistas (CELAP),
Antigua, Guatemala, 1999. Y consulta a
periodistas investigadores chilenos en Seminario
de Periodismo Investigativo, Escuela de
Periodismo, Universidad de Santiago de Chile,
1998.
* Juan
Jorge Faundes M.
es colaborador de SdP, periodista y académico de la Escuela
de Periodismo y Comunicación Social de la Universidad de Artes y
Ciencias Sociales (ARCIS)
en Santiago de Chile.
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