Periodismo
salvadoreño en el vaivén histórico: de la
obsesión política a las (in)tolerancias
informativas
Mario
Alfredo Cantarero *
I. INTRODUCCIÓN
Cuando
se trata de caracterizar el papel del periodismo
dentro de la historia reciente de la sociedad
salvadoreña, aparece rápidamente una serie de
planteamientos que por sí mismos demuestran que
la profesión es bastante mal conocida, al
explicarla al margen del contexto en que se ha
desenvuelto, con tesis simplistas como: "los
medios son el cuarto poder", "los
medios periodísticos no han informado
adecuadamente", etc. Manuel Martín Serrano,
profesor e investigador de la Universidad
Complutense de Madrid, plantea que existe una
interdependencia entre el cambio y la
transformación de la comunicación pública.
Intentaremos en
esta oportunidad dilucidar algunos componentes
que caracterizaron la práctica en el contexto de
la guerra civil, específicamente en el campo
político, con base en la tesis de que las
prácticas de comunicación social solamente se
pueden caracterizar esencialmente en el marco del
contexto histórico donde se produce y reproduce.
Significa que existe entre prácticas de
comunicación social y contexto histórico una
interdependencia umbilical. En gran parte, las
limitaciones y posibilidades informativas de los
medios de comunicación están estrictamente
condicionadas por el tipo de democracia
prevaleciente en la que se produce la
información periodística. En esta dirección,
trataré de señalar las características
fundamentales de nuestra historia reciente y,
enseguida, estableceremos el nexo con la
práctica periodística.
II.
Antes y durante la guerra: exclusión
e intolerancia al acecho
En la historia
de El Salvador, hasta 1992, prevalece la
incapacidad de la estructura política para
modernizarse y dar cabida a todos los miembros de
la sociedad (Informe Sandford, 1989:17-28). Se
caracterizaba por no tener los componentes
democráticos básicos, las elecciones realizadas
fueron marginadoras y fraudulentas, los gobiernos
inestables e impopulares, la estructura social
incapaz de garantizar el desarrollo y el
patetismo de una guerra con demasiados costos
negativos para la población salvadoreña, entre
la cual se encuentran los mismismos periodistas.
Desarrollamos brevemente cada uno de esas
características que determinaron el estilo de
hacer periodismo durante esa época de paranoia y
sadismo políticos.
Sociedad
salvadoreña:sin atributos democráticos
En la década de
los 70's, la sociedad salvadoreña no tenía
ninguno de los atributos esenciales de la
democracia moderna: participación plena de todos
los sectores, solución pacífica de los
conflictos basada en la tolerancia de la
diversidad de ideas, respeto a los derechos
civiles y humanos, gobierno basado en elecciones
libres, y justicia social y económica. Esto
precisamente porque los sectores con mayor poder
en el país han recurrido frecuentemente a
prácticas económicas, sociales y políticas
concebidas con el fin de excluir los intereses de
otros grupos, especialmente a los movimientos
civiles como sindicatos, al sector campesino, a
los obreros, a los profesionales, a la pequeña y
a la mediana empresa.
Militares,
salvaguardas de la política de exclusión
En alianzas con
la élite tradicional y el gobierno de los
Estados Unidos, como dice el Capitán Mena
Sandoval (1990), los militares desempeñaron un
rol que garantizaba la política basada en la
exclusión. así:
Defendieron
el sistema político cerrado y asumieron
un papel fundamental y dominante en el
gobierno; hasta el extremo de convertirse
en una clase sociopolítica hegemónica
en todos los ámbitos de la vida
nacional, incluyendo el control de las
políticas informativas del Estado.
Evitaron el
desarrollo de instituciones y mecanismos
políticos que pudieron haber servido no
sólo para establecer un control civil de
las fuerzas armadas, sino también para
que los grupos menos favorecidos se
organizaran en defensa de sus intereses,
de modo que todo el sistema político
estaba bajo su influencia de poder y de
control.
El crecimiento
económico no se tradujo en un aumento de la
participación de la mayoría en la adopción de
decisiones políticas y económicas. Al respecto
el Instituto de Cooperación Iberoamericana, en
el Informe Sandford (1989) dice que es cierto que
el crecimiento económico elevó el nivel de vida
de muchos pobres, fomentó la ampliación de la
clase media y aumentó las posibilidades de
progreso social; pero no lo es menos el hecho que
hubo una represión política, ni tampoco se
permitió la participación democrática de los
grupos sociales existentes ni de los nuevos.
Toda la vida
política estaba dominada por el autoritarismo,
con un poder tan fuerte que logró irradiarse a
toda la vida social. Prácticamente, todo el
país quedó sometido a un control rígido,
incapaz de procesar los conflictos sociales y
políticos. Ante cualquier tipo de desafío, la
respuesta fue invariable durante toda la guerra:
La práctica represiva de los cuerpos militares.
Elecciones,
sinónimos de fraudes y de separación
política
En el caso de
las elecciones, se caracterizaron como malogradas
debido al fraude y la marginación de muchos
grupos políticos. Para impedir que los partidos
políticos de oposición compitieran
auténticamente, el grupo social hegemónico:
Restringió las
campañas electorales y el uso de los medios de
comunicación. Prácticamente todos los espacios
políticos básicos para el funcionamiento de un
sistema informativo independiente, democrático y
profesional, se cerraron por medio de controles
conspirativos, censuradores y represivos, como
ocurrió con el aniquilamiento de medios como el
Diario Independiente, La Crónica del Pueblo, La
Radio YSAX, Diario Latino, con la clara finalidad
de bloquear el acceso a los espacios de poder a
los grupos sociales de izquierda que los
sustentaban.
Amenazaban
violentamente a los partidos o a sus líderes
para hacerlos desistir de la contienda.
La práctica
constante de las medidas represivas aplicada por
los regímenes autoritarios: menoscabaron la fe
de las instituciones políticas y socavaron la
legitimidad pública de los gobiernos nacionales.
Gobernabilidad,
entre el autoritarismo e las intervenciones
Además de la
falta de una democracia auténtica, la
inestabilidad de los gobiernos desde la Segunda
Guerra Mundial obstaculizó la paz y el
desarrollo. De los quince gobernantes
salvadoreños que ejercieron la presidencia desde
1950, sólo dos llegaron al poder mediante
elecciones abiertas y razonablemente libres.
Durante la
década de los 80's, se realizaron esfuerzos
alentadores para superar la inestabilidad
política e instaurar gobiernos democráticos
duraderos; las conquistas fueron bastante
frágiles. Esto se debe, históricamente, a la
intervención de fuerzas militares y de gobiernos
foráneos en los asuntos del país, que
exacerbaron los conflictos civiles y la
inestabilidad de los gobiernos de turno.
A medida que el
descontento local se intensificaba, la represión
y la inestabilidad aumentaban. Cuando los
disturbios degeneraron en un conflicto armado,
tanto el gobierno como el FMLN comenzaron a
recibir apoyo de países extrarregionales, como
los EE.UU. y la ex-Unión Soviética.
Estructura
económica, discapacitada para distribuir
frutos
Otro componente
de la crisis salvadoreña se debió a que los
frutos del crecimiento económico de distintos
períodos fueron distribuidos de manera
extremadamente desigual.
El crecimiento
de la economía se caracterizó por la
estabilidad de los términos del intercambio y
grandes inversiones. Concretamente, se
intensificó el comercio intrarregional y con el
resto del mundo; por ello el país comenzó a
modernizarse y a diversificar su estrecha base
económica.
Este crecimiento
se da como consecuencia del crecimiento orientado
hacia las exportaciones, basado en el desarrollo
de la agroindustria y la sustitución de algunas
importaciones. Sin embargo, los mecanismos para
distribuir esos frutos entre la mayoría de la
población eran nulos o inadecuados; además,
como consecuencia del rápido crecimiento
demográfico el número de personas que vivían
en la indigencia aumentó, durante los 30 años
posteriores al término de la Segunda Guerra
Mundial.
Por otra parte,
la urbanización e industrialización aceleradas
crearon nuevas oportunidades para los sectores
intermedios. Contrariamente, la fuerza laboral no
disfrutó de las nuevas fuentes de trabajo,
debido: a las tecnologías de sustitución de la
mano de obra, y a la reducción de las
inversiones de las empresas a fines de los años
70's.
Sin duda, así
se exacerbaba una de las causas principales de la
crisis, y se intensifica la inestabilidad
política. Por ejemplo, a fines de la década de
1970 cundió la alarma en los círculos
empresariales locales debido a la
intensificación de los disturbios sociales;
preludio de la guerra civil.
Esto condujo a
una drástica reducción de las inversiones
privadas y a la fuga de capital, no sólo
extranjero, sino nacional.
Para
aumentar las debilidades económicas: una
drástica caída de precios
A medida que la
violencia aumentaba, a principios de la década
de 1980, los términos de intercambio con el
resto del mundo sufrieron el revés más agudo en
cuarenta años, debido a la drástica caída de
los precios de los productos primarios de
exportación: azúcar, café y algodón.
Permanecieron bajos durante el resto de la
década.
Como resultado
de esto, el gobierno comenzó a sentir la escasez
de divisas y adoptó varias medidas para mejorar
la balanza de pagos. Para reducir las
importaciones se restringió gradualmente el
comercio regional. Esto trajo como resultado que:
- el Mercado
Común Centroamericano se derrumbara
después de 1980,
- con él se
amplió la brecha comercial de la
región,
- vino en
menoscabo la actividad industrial, y
- aumenta la
deuda del gobierno.
La
guerra, el apocalipsis de la sociedad
salvadoreña
La guerra civil
en El Salvador, motivada por las exclusiones
político sociales y potenciada por los monstruos
de la guerra fría, entre otras consecuencias
negativas, tuvo los siguientes impactos en la
sociedad:
altísimo costo
en vidas y sufrimiento humano. Se habla de más
de 75 mil salvadoreños, desmembramiento
familiar, desaparecimientos, etc.
- una pesada
carga financiera, que incluye las
pérdidas en el uso productivo del
capital humano;
- una
ampliación enorme de las fuerzas
armadas, que alejó a un gran número de
ciudadanos de las actividades
productivas.
- impuso la
carga de enormes presupuestos de defensa,
cuando eran gobiernos carentes de
recursos.
- ahuyentó
las inversiones de capital;
- se
perdieron más de US $450 millones en
concepto de daños a la producción
agrícola y a la infraestructura durante
el período más intenso del conflicto
(entre 1979 y 1982).
- una
disminución del gasto público en
servicios de salud y otros servicios
esenciales.
- la
migración en gran escala a la ciudad ha
aumentado drásticamente la carga para
los servicios sociales.
- reducción
de los presupuestos para la educación,
que menoscabó la calidad de la
enseñanza en todo el sistema educativo.
- la
destrucción de los medios de
comunicación y transporte en los
poblados pobres, que dificultó los
esfuerzos para aliviar la crisis.
- destrucción
de carreteras, puentes, centrales
eléctricas y sistemas se suministro de
electricidad.
- destrucción
casi total de las viviendas, en los
lugares donde se libró la guerra.
- el
establecimiento de un clima de polaridad
política y cultural, que se expresó en
una intolerancia extrema y radical.
En este marco
histórico, bastante deprimente, el periodismo se
vio afectado enormemente en su funcionamiento
profesional.
En fragor
del combate, una obsesión enfermiza por
controlar al periodista
Durante dicho
contexto, considerando que los medios de
comunicación social eran un lugar estratégico
donde se libraba la batalla de la opinión
pública nacional e internacional, tanto la
derecha como la izquierda trataban de ubicar la
tendencia y la participación política del
periodista, como una forma de censura, de
coacción, de control del flujo de información
periodística sobre los hechos de la actualidad,
especialmente los temas coyunturales referidos a
la guerra misma como el exterminio de pueblos
enteros y de los estados de los enfrentamientos
militares, o los de tipo estructural como los
relacionados a la exclusión social y política.
Había una
obsesión compulsiva de ambas fuerzas políticas-
militares, por controlar la práctica
periodística, a través de la censura, con el
afán de garantizar su modelo informativo, en
donde cada uno trató de justificar su accionar
político militar, con el fin de ganar
credibilidad y legitimidad en la opinión
pública nacional e internacional. Con ese mismo
propósito la izquierda, creó su propia
estructura comunicativa interna y externa, que
contemplaba la producción y circulación de
vídeos, de periódicos y revistas en el ámbito
internacional y un coqueteo intenso con los
periodistas nacionales y extranjeros para que le
dieran cabida en su espacio mediático y, en
algunos caso, el exterminio y la amenaza de
periodistas que no eran considerados de sus
filas.
En el caso de la
parte gubernamental, era un modelo informativo
maniqueísta, en donde el sistema político, los
funcionarios y todas las acciones emprendidas por
ellos se adjetivaron como "buenos", y
"democráticos", mientras,
contrariamente, que sus oponentes políticos( el
fmln y los movimientos sindicales) y sus acciones
se tipificaron como "malos" y
"antidemocráticos".
Concretar este
modelo requirió un dispositivo de defensa
gubernamental, manifiesto en la creación del
Ministerio de Cultura y Comunicación, del
Comité de Prensa de las Fuerza Armada (COPREFA)
y de la Secretaría Nacional de Comunicaciones
(SENCO). Estas instituciones se encargaban de
concretar la censura, tanto en la ubicación
política del periodista, como en el respectivo
seguimiento de su práctica periodística; tanto
en el control del censo de los periodistas como
en la vigilancia de la movilización de los
comunicadores y de la obtención de información
de fuentes especiales, por medio de
salvoconductos.
Por estas
limitaciones, los periodistas elaboraban
información básicamente de actualidad, con
enfoques descriptivos, no sobre todos los
aspectos y dimensiones de los acontecimientos ni
con declaraciones de todas las fuentes
involucradas, sino sólo de aquellos hechos que
no estaban vetados. Abordar estos
periodísticamente, significaba un riesgo mortal,
cuando menos quedarse sin trabajo.
Aquí no había
espacio para él libare juego de ideas, a través
de las formas de comunicación social Por el
cierre de los espacios informativos, los sectores
de oposición al régimen necesariamente tuvieron
que desarrollar sus propios medios de
comunicación, que fueron evolucionando desde los
mini medios ( graffiti, las hojas volantes y las
vallas) hasta la creación de dos radios.
Aquellos
periodistas (militantes, independientes,
nacionales, extranjeros) que franquearon el
modelo informativo maniqueísta, al describir
más objetivamente los acontecimientos, más
allá de la versión oficial, pagaron un alto
costo: la muerte. Se plantea que 41 murieron
durante el conflicto, de los cuales 12 eran
extranjeros (UCA, 1993). Los medios de
comunicación social que se atrevieron a relatar
los acontecimientos fuera de la política
informativa del gobierno, fueron objetos de
atentados y de presiones diversas.
Si bien es
cierto en que la mayoría de los casos era una
práctica del gobierno y el ejército controlar,
presionar a los medios informativos, para
garantizar su modelo, no es menos cierto que
también el fmln trató de influir en los medios
de comunicación, y, además, se le achacaron
diversos ataques a personas que trabajaban o
colaboraran con medios, como los son los casos de
Miguel Castellanos, de Rafael Hernán Contreras
Rodríguez, de Carlos Ernesto Mendoza, y de
Francisco Pecorini, miembro de la Revista
Análisis (FIP, 1989:5).
"El
período de la guerra impuso durante todos los
gobiernos militares, se caracterizó por ser
autoritarios y excluyente en materia del derecho
del ciudadano, de las libertades de organización
y expresión
" el Grupo de análisis y
propuestas de políticas Nacionales, Nación MM
XXI (1995), al referirse a la naturaleza del
contexto de la guerra(1995:5). En estas
circunstancias la práctica periodística estuvo
cercada por la intolerancia política de los dos
bandos en la contienda.
Y, sin
embargo...se informó
Las constantes
fueron la agresión, allanamientos, amenazas,
bombas, censura, confiscación de materiales,
desaparición, violaciones y asesinatos. El
desenvolvimiento de un periodismo libre se
concibió en una quimera. Cualquier intención de
aproximación a la verdad del conflicto, de
informar con claridad sobre la situación de
guerra se silenciaba. A pesar de esta situación
apocalíptica del momento histórico, los
periodistas respondieron, informaron de la línea
de fuego con atrevimiento.
En el
fragor de la intolerancia política, un nuevo
periodismo a la vista
Se ha mencionado
ya que, durante el contexto del autoritarismo, la
práctica periodística estuvo cercada por la
intolerancia política, que silenciaba cualquier
intención de aproximación a la verdad del
conflicto militar y de otros problemas sociales.
Sin embargo, como producto mismo de la guerra
político-militar se fueron posibilitando y
abriendo espacios informativos, por los cuales,
como una exigencia indispensable, se fue gestando
un periodismo mucho más profesional. Como una
necesidad de presentar una buena imagen política
tanto nacional como internacionalmente, el
partido en el gobierno, la Democracia Cristiana,
posibilitó la reestructuración de la industria
de medios masivos e instauración de otros medios
más delicados de las tradicionales ataduras
económicas. Esto se concretó con una política
de crecimiento cuantitativo de los medios y de
sus espacios informativos. Así, en el transcurso
de la década de los ochenta hacen su aparición
telenoticieros, como AL DÍA, en Canal 12(1985),
el NOTICIERO, en Canal 6(1987), CUATROVISIÓN, en
Canal 4(1994); También, la mayoría de
radioemisoras abren espacios informativos.
Este fenómeno,
en lugar de potenciar plenamente los modelos
informativos maniqueístas, permitió el
nacimiento de una nueva práctica periodística;
se crean nuevos formatos para informar, como es
el caso de PUNTO DE VISTA, de Canal 10, bajo la
conducción de Dr.Sibrián, y de ENTREVISTA AL
DÍA, del periodista Mauricio Funes. Ambos
abordaron otras temáticas, que superaban el
periodismo de actualidad inmediata, limitado a la
información cursi y amarrada a las restricciones
del modelo informativa impuesto por los gobiernos
de turno. No significa esto que se haya logrado a
plenitud un periodismo libre y profesional, sino
la iniciación de un largo y tortuoso camino
hacia una práctica informativa profesional,
responsable y diversificada.
II.
Desde los Acuerdos de Paz, mayores posibilidades
informativas
En el marco de
las transformaciones políticas y sociales, a
partir de los Acuerdos de Paz, se evidencia una
práctica periodística tendiente a configurarse
progresivamente como un tipo de periodismo más
interpretativo en su etapa inicial. Se dice
"inicial" porque solamente están
sentadas las posibilidades políticas mínimas
para practicarlo.
Revelación
auténtica de un cambio histórico
En el momento
actual, El Salvador todavía se caracteriza como
el resultado de la combinación de la transición
democrática, con el fin de la economía
agroexportadora. En esta perspectiva, el Grupo de
análisis y propuestas de políticas Nacionales,
Nación MM XXI (1995), plantea que se ha dado un
cambio histórico. Este cambio se explica por la
conjugación de los siguientes tres elementos: El
debilitamiento del Estado autoritario, que se
manifiesta, entre otras cosas, por la
desmilitarización global del sistema político,
y, consecuentemente, por la subordinación del
estamento militar al poder civil, por el relativo
equilibrio entre los órganos de gobierno, y por
la creación de nuevos organismos y la reforma de
otros.
Como resultado
de los Acuerdos de Paz, se está reconfigurando
profundamente el régimen político. Está
alterando las reglas escritas y no escritas del
acceso, ejercicio y distribución del poder
político. Por tanto, se puede hablar de una
transición del autoritarismo hacia un régimen
democrático. Los aspectos básicos de este
cambio están dados por: la desmilitarización
global del sistema político; la recomposición
de las relaciones cívico-militares con
ascendente subordinación del estamento militar
al poder civil; una apertura político-electoral;
un relativo equilibrio entre los órganos de
gobierno; y. la creación de una nueva
institucionalidad democrática, que incluye la
constitución de nuevos organismos y la reforma
de otros.
En el primer
caso, la desmilitarización global de la sociedad
representa una importante ruptura institucional y
un paso fundamental para posibilitar que la
transición a la democracia sea acompañada de un
declinamiento de la tradición autoritaria.
Este hecho se
evidencia que: a) por una parte, en la
transformación de las estructuras del fmln, que
pasa de ser político-militar a partido político
legal; b) por la reconversión institucional de
la fuerza armada, que fue despojada del veto
político que le otorgaba la función de
arbitraje para el acceso y ejercicio del poder
político.
En el segundo
caso, la subordinación del poder militar al
civil representa un original viraje. Esto implica
dos cosas:
- Reconocer
la preponderancia de las autoridades
civiles, cuya legitimidad descansa en
haber sido respaldadas por el pueblo en
elecciones libres y competitivas;
- Que las
fuerzas armadas deben subordinarse a las
autoridades civiles, y sujetarse a las
decisiones del poder ejecutivo y a los
controles fiscalizadores del poder
legislativo, asignados por la
constitución.
En el tercer
caso, simultáneamente al proceso de
desmilitarización, en los últimos años, las
elecciones se han legitimado como mecanismo
básico de la democracia y de arbitraje del poder
político.
El fin de la
economía agroexportadora, que se evidencia en
los siguientes: el factor decisivo de la
evolución macroeconómica del país son las
remesas, los impuestos indirectos(IVA y
aranceles) son la principal fuente de ingresos
públicos.
Desde la
fundación de la Nación, la economía se
caracterizó por ser agroexportadora y abierta.
Significa que es una economía con las siguientes
características:
- altamente
dependiente del sector externo,
configurada alrededor de unos pocos
productos primarios de exportación,
principalmente el café.
- los
productos de exportación eran
principales fuente de generación del
excedente económico. Estos generaban el
grueso de divisas requerido para mantener
la estabilidad financiera y cambiaría.
Además, para satisfacer la demanda de
importaciones del aparato productivo.
También, principalmente fuente de los
recursos del Estado, y de la mayoría del
empleo agrícola.
Sin embargo, a
partir de la década de los noventa, el
funcionamiento global de la economía dejó de
estar subordinado al comportamiento del sector
agroexportador. Esto se evidencia en lo
siguiente:
- el factor
decisivo de la evolución macroeconómica
del país son las remesas que envían los
compatriotas residentes principalmente en
Estados Unidos. En los años 92/94 las
remesas representaron más del 100% de
las exportaciones, y más del 10% del
PIB.
- los
ingresos procedentes del sector
agroexportador han sido desplazados a un
segundo plano por el ahorro externo y las
remesas;
- las
características de la economía se han
traducido en una mayor resistencia de la
misma a las condiciones comerciales
internacionales, y ha permitido realizar
una mejor planificación del flujo de
divisas y, por tanto, del desempeño
económico del país.
- el sector
ha dejado de ser la principal fuente de
financiamiento del Estado. Por dos
razones: 1) los impuestos en concepto de
exportaciones han desaparecido; 2)los
impuestos indirectos (IVA y aranceles)
son la principal fuente de ingresos
públicos. De modo que la vulnerabilidad
de las finanzas públicas se ha reducido.
- han
aparecido nuevos agentes económicos y
sociales, como el sector cooperativo.
Este en los años 88/89 controlaba el
38.7% de la producción nacional de
cultivos de exportación.
Todos estos
cambios posibilitan implementar una estrategia de
desarrollo basada en la inversión en recursos
humanos, en el contexto de un sistema político
con más componentes democráticos, más abierto
y participativo.
El nuevo mapa
territorial y la transformación poblacional,
pues la mayoría de la población salvadoreña se
desarraigó y reasentó, precisamente por tres
razones fundamentales: La guerra con
Honduras(1969); el proceso de industrialización;
el conflicto civil de los 80's. Con este
desarraigo y reasentamiento se transformó el
perfil demográfico y la localización
poblacional.
El área
metropolitana de San Salvador fue el lugar
privilegiado de esa migración interna. El
espacio urbano tradicional fue sobrepasado en sus
límites y transformado en sus tendencias de
desarrollo. Así:
El proceso de
migración intensiva hacia las áreas urbanas: a)
configuró el entorno de las principales
ciudades. Se desarrollaron difusos y enredados
cinturones de viviendas sin servicios públicos;
b) los sencillos caseríos y cantones se
transformaron en grandes asentamientos urbanos
sin reconocimiento formal, como el caso de
Lourdes, Colón, La Libertad.
La migración
externa transformó las tasas demográficas: a)
cambió morfología tradicional de la pirámide
poblacional, especialmente en la base misma(
población de 0 a 10 años); b) provocó una
marcada disminución de la tasa de crecimiento.
Esto es positivo, por la falta hade territorio y
por la escasa disponibilidad de recursos
naturales.
La relación de
la sociedad salvadoreña con su territorio se ha
transformando. Se evidencia: en los cambios en la
estructura demográfica; en la distribución de
la población en el espacio territorial; en la
desaparición del algodón; en la
reconfiguración de los paisajes económicos y el
aparato productivo ( la antigua regionalización
económica -norte-sur-centro- ha dado paso a una
nueva geografía económica -región central y
sur-occidental); la dinámica y naturaleza del
deterioro ambiental se ha transformado, como
efecto de lo anterior: deforestación y erosión
se combinan con contaminación de las aguas
superficiales; con la sustancial disminución de
la capacidad de recarga de los mantos acuíferos,
por la masiva lotificación y construcción de
vivienda.
Inicio
de una reconversión del periodismo, la
renovación profesional
Sin duda, estas
transformaciones en el contexto social y
político han cobrado gran relevancia en la
producción social de la comunicación pública.
A pesar de que la práctica periodística tiene
muchísimas limitaciones, ataduras y fantasma, se
puede afirmar que ha cambiado cualitativamente.
Se patentizan rasgos novedosos, al grado de
mostrar una clara tendencia a la
profesionalización.
Sin pretender
agotar el tema, se mencionan algunos elementos
donde se expresa el cambio en la comunicación
pública, especialmente en el periodismo:
1. Mayor
libertad de información. La censura
política, expresión del autoritarismo de los
regímenes militaristas, concretada por medio de
estructuras de poder especializadas en el
espionaje y en la presión psicológica, en
contra de los periodistas, se ha debilitado
sustancialmente.
Significa que el
Estado ya no tiene la capacidad ni el espacio
para funcionar a plenitud como en la guerra,
obviamente. En términos generales, el discurso
político que se expresa a través de los
espacios informativos de los medios, tiene
diversos rostros, según el nivel de debate entre
los diferentes partidos.
Es cierto, se
excluyen algunas versiones, especialmente en la
televisión, en donde hay canales que han tomado
en los últimos 6 meses posiciones firmes sobre
hechos determinados en favor de los partidos
político oficial, y otro; en favor de la
izquierda. En esa competencia de tira y encoge,
cada uno de ellos se especializa en entrevistar a
líderes políticos a fines al oficialismo o a la
oposición, lo cual supone evidentemente en la
exclusión del adversario.
Pero el sistema
informativo nacional sustancialmente no es
totalmente excluyente. En el espacio mediático
caben la mayoría de versiones políticas sobre
diferentes tópicos y las posiciones de más
variadas de organizaciones sociales y políticas.
Ilustra al
respecto el siguiente hecho recientemente: La
captura del terrorista Posada Carriles en Panamá
y sobre la riña entre los presidentes Francisco
Flores y Fidel Castro, en el marco de la reunión
de presidentes latinoamericanos en dicha ciudad.
La Tele corporación Salvadoreña a través del
Canal 4 hizo una apología de la interpelación
hecha por Francisco Flores al Presidente Cubano,
cuando este denunció que el gobierno
salvadoreño lo había hecho absolutamente nada,
aun cuando Cuba presentó pruebas y reclamos de
que Posada Carriles estuvo en El Salvador,
protegido por funcionarios públicos de la
Administración Calderón Sol. Hizo ver el hecho
como "La defensa de El Salvador" o
como"El heroísmo del Presidente
Flores".
Sobre el mismo
tema, Canal 12 fue más allá: además de
difundir muy cautelosamente la versión oficial,
difundió la versión de canales internacionales
como Univisiòn, TV Azteca y CNN, el mismo
Mauricio Funes entrevistó en exclusiva al
Presidente Cubano, en donde este dio
completamente la postura de su gobierno sobre las
acciones terroristas de Posada Carriles y la
relación de este con el gobierno salvadoreño,
durante la Administración Sol, con
ex-funcionarios concretos.
A pesar de la
competencia comunicacional e ideológica de ambos
proyectos informativos, que expresa la
circulación de discurso diferentes en el espacio
de los medios y resulta provechoso para la
democracia, no deja de molestar que a ratos la
estrategia informativa de sectores vinculado al
gobierno actual se salgan del cauce democrático
y revivan prácticas de la guerra psicológica de
la época de la guerra fría. Durante los meses
de enero y febrero del presente año hicieron
circular en la web una dirección (HYPERLINK
"http: //www.canaldoce.com"), pero al
acceder al sitio era una página de pornografía.
Medios con
opciones políticas diferentes, a diferencia de
la guerra donde establecer un medio de
comunicación era un sueño y un riesgo,
considerando intolerante situación política del
país, a partir de los Acuerdo de Paz caben en el
espacio mediático instituciones de diverso
ideologías. Por ejemplo: La Radio FF, de las
FPL, la Radio Maya Visión, del Partido
Comunista, YSU, de los Jesuitas, y otros menos
radicales con Canal 12, donde se promueven los
planteamientos del fmln, a juzgar por los
personajes casi sólo de izquierda que desfilan
en la Entrevista al Día, la Radio Corporación
Salvadoreña (RCS), etc.
2. Existe
mayor libertad para la investigación
periodística y para el periodismo de
investigación. Es cierto que algunas
instituciones públicas, como los diputados o los
partidos políticos en muchos casos bloquean la
circulación de la información periodística, o
en otros, promueven las limitaciones al acceso a
la información de interés para la población
Por ejemplo, recientemente se dio un atropello en
contra de una periodista del Noticiero Hechos, de
Canal 12, con la clara intención de impedirle el
acceso a la fuente informativa. Terminada una
conferencia informativa dada por el Presidente de
la República en la Feria Internacional sobre los
eventos después del terremoto y la ayuda de
gobiernos amigos, una empleada de la Secretaría
de comunicación de la Presidencia por poco
arremete contra la periodista Milagro
Vallecillos, cuando esta intentaba entrevistar a
otros funcionarios del Comité de Emergencia
Nacional sobre algunos hechos relacionados con el
cuestionamiento de algunos sectores de oposición
sobre destino de la ayuda internacional para los
damnificados.
Esta actitud
prepotente de algunos funcionarios de gobierno o
empleados de los mismos es una clara herencia del
pasado, que en lugar de afrontar sinceramente los
hechos, por adversos que sean, y declararlos ante
los periodistas para que sean conocidos
públicamente, como establecen los modernos
manuales sobre los Gabinetes de Comunicación,
utilizan la intimidación y el atropello para no
ofrecer información, que consideran puede
dañarles la imagen pública.
3. Búsqueda
de una mejor relación entre fuentes y
periodistas. Por exigencias de esa apertura
política, las instituciones políticas se
disputan el espacio de los medios, compiten por
él, se esfuerzan porque aparezcan sus versiones
o informes sobre sus acciones, precisamente
porque su supervivencia, su negocio, se encuentra
en el espacio público. Saben perfectamente que
su funcionamiento se rige por el siguiente
principio: Mientras mayor es su permanencia en el
espacio público, mayor es el reconocimiento
institucional o social que tendrá.
Consecuentemente, Mientras mayor es el
reconocimiento institucional o social que tenga,
mayor es la garantía de subsistencia en el
sistema político. La hipótesis contraria es el
fracaso. En este marco se da la "sociedad
del espectáculo", por eso los políticos
modernos venden su imagen, espectacularizan su
actuación, al grado de ridiculizarla. Es una
obligación ser más asequibles a la
interpelación de los periodistas.
En esta
dirección, últimamente en nuestro país
instituciones como el Consejo Nacional de la
Judicatura y la Academia de Seguridad Pública se
muestran preocupadas por mejorar sus sistemas de
comunicación, que implica el diagnóstico de su
forma de hacerla, la intención de gerenciar
proyectos de comunicación social y evaluarlos,
en el marco de su específica función dentro de
la sociedad. Por supuesto, esto contempla la
mejora en el trato a los periodistas.
4. Espacios
para otros temas. Antes de los Acuerdos de
Paz, muchos tópicos de la actualidad estaban
vedados, prohibidos, como la corrupción
financiera gubernamental o no, el terrorismo, el
narcotráfico, los atentados públicos o privados
contra el medio ambiente, los delitos contra los
derechos humanos, los secuestros, etc.
Valga mencionar
el esfuerzo que han hecho los periódicos al
crear una serie de revistas, en donde cada una de
ellas se especializa en un tema. Así a partir de
los Acuerdos de Paz han aparecido, entre otras,
las siguientes: Ambientes, Vértice, Revista,
Ella, Sport, Enfoques, Informática, Lunes
Deportivos, Motor, People, Dominical, EDH
DEPORTES, Temas, Financiero, Planeta Alternativo.
En el ámbito de
la información política, de estas, Vértice, de
El Diario de Hoy, y Enfoques, de La Prensa
Gráfica, se especializan en el abordaje de temas
de largo alcance, muchos de ellos sobre hechos
sociales de tipo estructural, como la
Corrupción, Secuestros, Crisis en la educación,
gastos en la Asamblea legislativa, etc.
En
radio se han creados nuevos espacios de opinión
y debate en donde desfilan los diferentes
líderes de opinión de los diferentes actores
políticos de este país, entre los cuales
destacan los de Radio Corporación Salvadoreña
(RCS).
En televisión,
además de la ya famosa Entrevista al Día, del
Canal 12, conducido por el periodista Mauricio
Funes, han entrado al espacio público programas
muy prometedores para la conformación de una
opinión pública mejor informada, entre los
cuales destacan: De Cerca y La Otra Cara, del
Canal 33, conducidos por Luis Solórzano y por
Narciso Castillo, respectivamente.
Actualmente,
aún con la pretensión de aquellos que todavía
piensan que estamos en el pasado, se reconoce la
existencia de un manejo más profesional de la
información. Además de tratar esos temas, se
los maneja con otros métodos y técnicas de
investigación y presentación periodística,
como es el caso de la ENTREVISTA AL DÍA, del
Canal 12, dirigido por el periodista Mauricio
Funes, quien, además de la conducción rigurosa
antes y durante la entrevista, en estos últimos
dos años ha polemizado con funcionarios de
gobierno e incluso con el mismo Presidente
Flores, sobre temas como la corrupción estatal,
la dolarización, los secuestros, el destino de
la ayuda internacional para los damnificados,
entre otros. Incluso la derecha política lo ha
etiquetado como "un defensor a capa y espada
de la izquierda" y de "promover las
posturas de la UCA sobre el acontecer
nacional."
Se comprueba que
el exclusivo periodismo de actualidad de corto
alcance, que caracterizó a la época de la
guerra, ha sido trascendido, pues la conferencia
informativa y el boletín institucional no son
los recursos únicos para abordar los
acontecimientos, sino que existen otras
herramientas de trabajo, como el periodismo de
investigación, los comentarios y l as
entrevistas en profundidad.
5. Más y
mejor profesionalización. No se puede negar
absolutamente que los medios de comunicación
siguen teniendo intereses económicos, políticos
e ideológicos, como es común en cualquier país
del mundo, cuya influencia se patentiza en el
tratamiento de ciertos temas y en la marginación
socioeconómica de los periodistas.
Pero no se puede
obviar que, además de la acelerada
modernización tecnológica de los medios más
importantes del país, se está dando una mayor
profesionalización del ejercicio periodístico.
Los espacios redaccionales se vuelven cada día
más competentes, con la incorporación de
periodistas jóvenes con formación y
actualización académica, como lo ilustra el
estado actual de la formación de los periodistas
de televisión salvadoreña.
Esto redunda en
que el trabajo periodístico ya no sólo se hace
con el manejo exclusivo de la técnica del
"oficio" y del "olfato", sino
con criterios que incorporan procedimientos
científicos, como está ocurriendo en los dos
grandes periódicos del país, especialmente El
Diario de Hoy y la Prensa Gráfica, que están
tomando posturas muy profesionales sobre temas
espinosos de la realidad nacional.
Las jefaturas en
las instancias de producción periodística ya no
se asignan por la pertenencia a una tendencia
partidaria, exclusivamente, sino por su capacidad
profesional y académica.
Sin que todavía
el salario de los periodistas nacionales sea el
adecuado para sobrevivir en condiciones
económicas tan caras, en algunos medios de
comunicación escritos, el monto de la
remuneración mensual ha iniciado un largo
proceso de modificación sustancial.
La transición
democrática, inaugurada por los Acuerdos de Paz,
especialmente en el espacio de los medios de
comunicación no ha concluido. A duras penas se
ha iniciado. Sinceramente, esto es lo importante;
el inicio de un proceso, que, paso a paso, vaya
posibilitando la democracia informativa, tierra
fértil para la elaboración de mejores productos
periodísticos.
En este proceso
de reconversiones en el ámbito de los medios
informativos, satisface ver la cooperación que
se está estableciendo entre las escuelas de
comunicación y los medios informativos o las
instituciones públicas con unidades de
comunicación, en capacitaciones profesionales
como las siguientes:
- la
Maestría en comunicación social
patrocinada por universidades españolas
como la Autónoma de Barcelona y la
Pompeu Fabra, a partir de 1995, la cual
está preparando la segunda hornada de
maestros en comunicación.
- los
diplomados en Redacción moderna para
Periodistas y Comunicación
organizacional que está ofreciendo la
Universidad "Dr. José Matías
Delgado" por medio de su Escuela de
Ciencias de la Comunicación, a partir
del año 2000.
- los cursos
de Presentación de televisión, de
redacción y ortografía y producción
fotográfica, implementados a principios
del presente año en esta última
universidad.
Con los tres
casos, en términos numéricos, se estaría
proveyendo un aproximado de 100 profesionales
más especializados o actualizados, en todo caso
más calificados, al campo profesional; lo cual
implica un importante impacto en el desarrollo de
las comunicaciones nacionales.
III.
CONSIDERACIONES FINALES: IDEAS PARA EL DESARROLLO
PROFESIONAL
En términos
generales, no se puede afirmar que halla una
política oficial de censura institucionalizada,
sino que las condiciones de distensión política
permiten muchísimas posibilidades para los
periodistas desde el punto de vista de más
acceso a la información de las fuentes, por
distintas que sean la ideología de éstas, para
producir noticias tan diversas sobre la realidad
nacional. Posibilitar un cambio más sustancial
en el ejercicio de la profesión periodística,
implica, además de que los periodistas hagan un
frente común denunciado públicamente los
atropellos de los funcionarios de gobierno y
otras instituciones políticas, y haciendo uso de
los recursos legales que nuestra legislación da
en defensa de todo el gremio, ver el problema del
estado actual del periodismo desde una óptica
más integral, es decir, de modo que se
consideren todos los factores constituyentes del
problema, menos ideologizada y con una
perspectiva pragmática. Esto significa superar
la tendencia de pensar con los riñones, para
proponer alternativas más efectivas y exitosas
en beneficio de los profesionales de las
comunicaciones..
Para aprovechar
esas posibilidades y consolidar un periodismo
más responsable técnica, social y moralmente
faltaría que cumplir, entre otros, los
requerimientos siguientes:
- Que los
propietarios de los medios de
comunicación asuman un estilo
periodístico de corte investigativo como
una modalidad necesaria para el
desarrollo del país y como una
posibilidad de obtener más ganancias al
ofrecer algo novedoso, verosímil y útil
para la población.
- Que en las
escuelas de comunicación o periodismo se
instauren planes de estudios más
especializados en cualquiera de las
áreas del campo profesional, con fuertes
componentes de técnicas periodísticas,
de metodología de investigación y de
conocimientos de las ciencias del hombre,
como una forma de adecuación de las
políticas educativas a las dinámicas
circunstancias históricas del país;
- Que la
clase política cambie de actitud con
relación al trabajo de los medios
informativos, en la que se reconozca su
independencia e importancia y dejar de
verlo como el espejito donde quieren
verse como los paladines de la
democracia; con comportamientos
cotidianos caracterizados por la
prepotencia y la malcriadeza en contra de
los periodistas. Esto implica que deben
reconocer la función social de los
medios informativos, la utilidad de un
periodismo más profesional y crítico y
la necesidad de que sin los informadores
la administración pública y el quehacer
político no pueden funcionar
adecuadamente. Por ello las instituciones
cualquiera que sea deben establecer
relaciones cordiales y profesionales con
los medios informativos.
- Que el
gremio de periodistas se consolide como
un gremio sólido, lo cual supone
reconocerse como tal, con intereses y
aspiraciones en la sociedad, y asumir
posiciones que reivindiquen su situación
de letargo actual, y se proyecte desde
dentro un cambio en los ámbitos
político, social, económico, humano y
técnico.
- Que el
sistema de justicia propicie una
normativa jurídica y política que
posibilite el acceso a la información y
a las condiciones socioeconómicas dignas
de un profesional del periodismo para
pueda subsistir humanamente y le permita
realizar un trabajo crítico y
propositivo en su función fiscalizadora
y mediadora en la sociedad.
- Que los
periodistas asuman y reproduzcan en su
trabajo profesional el respeto por la
normativa jurídica del país y por los
derechos humanos de todos y cada uno de
los salvadoreños.
En este sentido,
hablando estrictamente, también hay que
reconocer que el estado actual del periodismo en
El salvador no depende solamente la tolerancia de
los actores sociales, sino que muchas de sus
limitaciones y amarres se encuentran determinados
por otros factores, ubicados en dimensiones
consustanciales a la práctica profesional misma,
a saber:
- En su
responsabilidad profesional. Su
dominio técnico de las herramientas para
la producción y distribución de las
noticias de modo profesional debe ser
coherente con la acumulación científica
de la teoría del periodismo moderno para
el análisis coyuntural y estructural de
los hechos noticioso. Sin embargo, en
términos generales, en nuestro país el
manejo de las técnicas fundamentales
todavía no es la regla del gremio sino
la excepción. Por ejemplo, actualmente
los actores sociales, especialmente a
través de algunas universidades, inundan
con encuestas las salas de redacción y
los periodistas no siempre están
preparados para evaluar los méritos
noticiosos.
Por estas limitantes
técnicas, no se aprovechan las
oportunidades políticas de informar al
público noticias mejor elaboradas y más
cercanas a lo que pasa en la realidad, y,
consecuentemente, la práctica
periodística diaria se limita a la
agenda que impone el sistema político y
se restringe al modelo de discurso
político que presentan los funcionarios.
- En su
responsabilidad de inteligencia: El
apego a la verdad se constituye en el
campo profesional del periodismo como una
de las condiciones indispensables. Se
trata de una actitud profesional que
permite aproximarse a los hechos lo más
objetivamente posible; aproximación
donde deben de estar todos los
involucrados en el hecho. Esta actitud es
todavía frágil en nuestro país.
En buena parte,
los periodistas salvadoreños, quizá por
la falta de formación especializada en
las universidades y por la paupérrima
costumbre de lectura de libros de
técnica periodística o de narrativa
buena, presentan serios problema de
elaboración del discurso y de análisis
e interpretación de la significación de
los hechos noticiables. En muchos se
adolece de técnicas de análisis e
interpretación de los hechos, como la
inducción, la deducción, la
comparación, la intuición y la
abducción y las correspondientes
técnicas para procesar los datos, muchos
de los procedimientos de argumentación
para escribir un reportaje.
En la
mayoría de casos, el trabajo consiste en
recoger la información y darle forma
básica de noticia a los datos. La
selección de la información adolece en
muchas ocasiones de un proceso de
ordenamiento y jerarquización y
significación seria de los datos
relevantes. Así, en el mejor de los
casos, se limitan a reproducir de una u
otra forma la información tal cual lo ha
proporcionado la fuente; en el peor de
los casos diseñan discursos noticiosos
incoherentes y poco cohesionados en donde
lo que más abunda son citas
insustanciales de la fuente de la fuente.
En ambos casos, se percibe una falta de
racionalidad a la hora de construir el
hecho noticioso.
- En su
responsabilidad social. El periodismo
esencialmente es un servicio a la
comunidad. Todo su trabajo consiste en
servir de mediadores entre el acontecer
histórico social y los diversos sectores
de la población.
En este sentido
están ayudando a la población a
mantenerse informada, a orientarse y en
alguna medida a tomar una actitud,
persona o colectiva, respecto de los
acontecimientos Aquí como en resto de
Centroamérica, los medios, es cierto que
informan a la población sobre lo que
más o menos hacen en la Asamblea
Legislativa, en los partidos políticos y
en los ministerios públicos. El mayor
volumen de las noticias se reducen a esos
contenidos de índole
político-partidista; sólo cuando es
parte de la agenda de los políticos
abordan asuntos como el aumento en los
servicios públicos como la energía
eléctrica, en el agua potable, la
educación, el medio ambiente, la
situación de los compatriotas ilegales
en EEUU, la mediocridad en el fútbol
nacional, la cultura de los jóvenes,
etc. Los modos de vivir, de ser, de
pensar y de sentir de la población son
noticias quiméricas en nuestros medios
informativos. En gran medida, entonces,
la responsabilidad social del periodismo
en El Salvador se reduce generalmente al
servicio al sistema político,
especialmente a los partidos políticos.
- En su
responsabilidad personal: El apego a
la ética. Esto implica un
comportamiento individual honesto y
autónomo en su práctica profesional
diaria. Esto es una condición para
guardar distancia de las no tan buenas
intenciones de las fuentes compulsivas,
que permitan hacer un trabajo más
objetivo, de cara a las expectativas de
la información. En el ámbito de las
relaciones individuales de los
periodistas en sus prácticas diarias
tanto en el medio de comunicación para
el que trabajan como en los espacios de
las fuentes informativas, puede juzgarse
en términos generales como una serie de
actitudes que riñen con la actitud de un
periodismo independiente y profesional,
en el sentido que se concretan
compromisos políticos y económicos, o
casos despliegan en su hacer una serie de
odios personales, que se sobrepone al
interés de la población de saber la
verdad de lo que ocurre. Esto se ve con
mayor énfasis en el periodismo deportivo
y en de contenido político, en donde las
amistades, los compadrazgos y las
dependencias políticas siguen
esclavizando el trabajo de los
informadores. En este sentido, por
cumplir con los compromisos adquiridos,
sale sobrando el derecho de ser informada
correctamente la población y no importa
el respeto a las leyes del país y no
interesa mucho menos el honor y la buena
imagen de las personas.
________________
Fuentes consultadas
- Chacón, Ricardo y otros
(1990): "Los riesgos de informar. El fuego
cruzado alcanza al periodismo en El
Salvador", en Revista Pulso, enero
/ marzo, Págs. 9 -11
De Sebastián, Luis (1987): La deuda externa
de América Latina y la banca internacional,
El Salvador, UCA editores, 197 Págs.
- Diario Latino, 2 y 9 de marzo de 1990.
- Federación Internacional de Periodistas, FIP
(1989): Informe especial: Periodismo en el
rincón de los muertos (Estudio de las matanzas
de periodistas en Perú y El Salvador),
Bélgica, Págs. 3-6
- Instituto de Cooperación Iberoamericana
(1989): Informe Sandford. Pobreza, conflicto
y esperanza: un momento critico para
Centroamérica, Madrid, Editorial Tecnos,
180 Págs.
- Labastida, Jaime y otros (1985): Centroamérica:
crisis y política internacional, México,
Editorial Siglo XXI, 318 Págs.
- Mena Sandoval, Francisco Emilio (1987): Del
ejército nacional al ejército guerrillero,
El Salvador, Ediciones Arco iris, 368 Págs.
- Nación MM XXI, Grupo de análisis y propuestas
de políticas Nacionales (1995), El cambio
histórico en El Salvador, El Salvador,
mimeografiado, 31pp.
- Nóchez, Claudia y Yolani Mideli Romero Reyes
(2001): Estado actual de los comunicadores en
El Salvador, tesis, San Salvador,
Universidad "Dr. José Matías
Delgado".
- Núñez Soto, Orlando y otros (1986): La
transición difícil: la autodeterminación de
los pequeños países periféricos, México;
Editorial Siglo XXI.
* Mario
Alfredo Cantarero
es colaborador de Sala de Prensa. Master en comunicación social por la Universidad Autónoma de
Barcelona. Investigador,
profesor de Metodología de la Investigación y
coordinador de postgrados e investigaciones de la
Escuela de Ciencias de la Comunicación de la Universidad "Dr.
José Matías Delgado",
El Salvador, Centroamérica. Fue director de la
Escuela de Periodismo de la Universidad de El
Salvador y periodista del
año 1998 en la rama de artículo, otorgado por
la Asamblea Legislativa.
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