El
periodista y los organismos científicos
Rocío
Jiménez Ramón *
Resumen:
Como un médium, el investigador
intercepta los tiempos y los representa.
Aunque sólo sea por razones de competencia,
el periodismo controla al periodismo. Existen
ciertas medidas de seguridad que un redactor
de prensa o de televisión no debería
descuidar nunca cuando se enfrenta a la
noticia científica. Una primera media es
intentar situar la noticia en un contexto,
basado en un mínimo de memoria o de
investigación histórica. Una buena regla
para el periodista podría ser ésta: una
noticia científica que satisface y apoya
demasiado de cerca las tendencias políticas
y culturales del momento siempre es
sospechosa.
1.
El periodista y los organismos científicos
Sólo
en determinados períodos se creó la suficiente
solidaridad entre los centros de poder y los
periodistas especializados como para provocar
auténticos y verdaderos amotinamientos, como la
publicación, en The New YorkTimes, de los
Pentagon Papers de proyectos militares secretos
de intervención militar en el Sureste asiático
(1970).Colombo
Esta relación
ha sido frenada por algunos grandes procesos por
daños; basados en la exigencia de
indemnizaciones enormes y cerrados con la
rendición extrajudicial de los periodistas. Los
editores consideraron que no podían exponerse al
riesgo económico de una derrota. Frente al
peligro de ser burlados por el continuo cambio de
los acontecimientos y de los talantes, y para
intentar resistir a una opinión pública
prepotente y a un sistema político que exige
fidelidad de los gobiernos locales a las
organizaciones internacionales, muchos editores
se convierten en empresarios del espectáculo.
La fragilidad y
la sensibilidad del sistema de las informaciones
a las condiciones ambientales, antes incluso que
a las jurídicas o materiales, es evidente. Es,
pues, importante saber desglosar la relación con
el centro y sus intrigas, con lo que el centro
requiere del periodista.
Es útil
recordar que, en periodismo -al igual que en
arquitectura- a grandes cambios de estilo siguen
grandes transformaciones estructurales y grandes
momentos económicos. El profesional conseguirá
innovar sólo si le resulta claro el contexto en
que actúa, y si conoce, acepta y refuerza la
identidad cultural que le ha formado. Internet en
este sentido salvará muchos obstáculos y creara
otros.
2.
El periodista agrimensor y las instituciones
Diríase que
cuando el periodista se aproxima al lado técnico
del aparato militar o de la inteligencia se
esfuman aquellas rigurosas líneas fronterizas
que aconsejan una prudente distancia entre los
analistas y sus contrapartes. Es difícil decir
desde fuera dónde y cómo se ha trazado la
línea. (Colombo:1995, 30)
El periodista
está más solo que nunca porque no es solidario
con las instituciones, junto a las cuales
tendría que formar un bloque compacto. Además,
el periodista recorre caminos a la intemperie y
tendrá que estar continuamente en guardia frente
al peligro de ser utilizado, justo mientras
recibe el material para su investigación
valerosa y solitaria.
Muchas escuelas
americanas de periodismo sugieren al reportero
que se dispone a desarrollar por vez primera un
trabajo o una investigación en un país que no
conoce que se informe sobre las condiciones y el
desarrollo de la justicia en el mismo. Esto es
igual de válido y aplicable a organismos
científicos e institucionales.
De la misma
manera que el agrimensor que mide los terrenos,
el periodista, que opera entre fuentes poco
dignas desconfianza y verificaciones imprecisas,
buscará continuamente la triangulación de los
elementos que le es propuesta. Hablar o no hablar
pertenece a la responsabilidad exclusiva, moral y
profesional del reportero.
Aunque no
debería ser así, en ocasiones no hay la menor
huella de verdad o de información útil, más
allá de los deseos del poder. El poder muchas
veces se impone sobre la labor profesional del
periodista coartado por amenazasen ocasiones
reales (Colombo,1996:87).
3.
La noticia científica
Según Galileo:
Hay que medir lo que es medible y hacer medible
todo lo que no lo es; parece ser uno de los lemas
del mundo científico. Si bien es cierto que el
primer deber del periodista es el control de las
fuentes, ¿cómo se controla una noticia
científica? Muchas veces, la autoridad de la
fuente y el grado de especialidad de la noticia
impiden o desaconsejan la verificación. La
noticia científica viaja en periodismo con un
inmenso valor añadido (Colombo:1995:35). Eso
sucede casi cada vez que el periodista entra en
contacto con el científico o con la fuente
científica. Hojear un año de periódicos
significa tropezarse con tres o cuatro diferentes
versiones de la misma verdad científica sin que
nadie intente poner de relieve la contradicción,
a veces clamorosa, entre una versión y otra.
En el artículo
Los Nobel de la ciencia y sus engaños, Verna se
entretiene, de manera insólita, en poner en
evidencia las contradicciones de las fuentes
autorizadas (los diez premios Nobel), ofreciendo
el arranque de un pequeño manual para el
reportero científico. En otras palabras, afirma
que, fuera del contexto científico, es mejor no
saber. Watson confiesa a Marina Verna, al final
del artículo: "Los científicos también
tienen miedo porque no tienen modo de salvarse de
los propios errores". El miedo debe ser aún
mayor para el periodista. ¿Cómo salvarse a sí
mismo, cómo salvar al público de la
noticia-acatamiento, desprovista de ambientación
social, de verificación histórica? El problema
de la noticia científica se hace especialmente
grave en nuestros días, estando este campo más
expuesto que nunca a las influencias del
pensamiento político, de modo que presenciamos
virajes dramáticos en las definiciones, en los
análisis y en las propuestas.
4.
Conclusiones
Por razones
misteriosas, la ciencia (con toda su pretensión
de autorizada independencia del río de las
orientaciones políticas y morales
preponderantes), extrañamente, casi siempre se
ambienta bien dentro de un período histórico;
son muchos los eslabones que le unen al poder y a
los círculos de influencia. Su imagen se
encuentra siempre protegida bajo el manto de la
autoridad. A todo país le interesa mostrar una
imagen de desarrollo lo más limpia posible, por
eso, aunque se sepan ciertas cosas, nunca
saldrán a la luz.
Ante la
imposición de la ciencia y la tecnología, el
pensamiento ha comenzado a cuantificarse. Si el
pensamiento se cuantifica la realidad puede
construirse. Muchas veces, ciencia y tecnología
se basan en suposiciones que, con el tiempo, se
convierten en normas fijas aunque en el fondo no
lo sean de los costes.
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Rocío Jiménez Ramón es colaboradora de Sala de Prensa. Doctora en Ciencias de la Información
por la Universidad
de La Laguna, Tenerife
(España), se dedica a la comunicación gráfica.
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