Pronunciamiento de Periodistas
Frente a la Corrupción
Represalias
contra la prensa
Por
11vo. año consecutivo, el día 3 de mayo se
conmemora el Día Mundial de la Libertad de
Prensa, fecha establecida por las Naciones Unidas
para recordar la importancia de la prensa libre,
independiente y pluralista. Por tal ocasión,
Periodistas Frente a la Corrupción (PFC), una
iniciativa regional basada en América Latina,
expresa su preocupación frente a condiciones
prevalecientes en la región que laceran el pleno
ejercicio de la libertad de expresión.
Nuestro
monitoreo diario de la región revela una
escalada de agresiones en contra de periodistas y
medios de comunicación. La mayoría de estas
están vinculadas con la corrupción desenfrenada
que sufre América Latina y tienen por propósito
frenar a aquellos periodistas y medios que
investigan y exponen este flagelo. Coincidimos
con la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) en
que el hostigamiento y violencia sufrida por los
periodistas latinoamericanos durante el año 2002
representan un "retroceso a la libertad de
prensa".
Durante el año
2001, PFC identificó 114 represalias en contra
de la prensa motivadas por investigaciones o
reportajes sobre la corrupción, y en los
primeros cuatro meses del año 2002, PFC ha
registrado otros 57 casos. Siete periodistas
fueron asesinados por la misma causa durante el
2001 y en el presente año dos más han caído.
Definitivamente
las cifras reales son mucho mayores debido a los
numerosos casos que no son reportados, ya sea por
falta de conocimiento o confianza de los
periodistas sobre dónde pueden encontrar ayuda o
para evitar ser víctimas de nuevas represalias.
También hay casos de periodistas y medios que
PFC no registra: aquellos que no están
relacionado a investigaciones y reportajes sobre
la corrupción.
Aunque en
América Latina las agresiones en contra de la
libertad de expresión son una constante,
sobresalen los casos de Colombia, Panamá y
Venezuela. Colombia es el caso extremo con
respecto al peligro de la profesión
periodística. Allá diariamente periodistas y
medios han sido víctimas de asesinatos o sufren
amenazas de muerte por parte de las guerrillas,
los paramilitares y los narcotraficantes, que
junto a cómplices gubernamentales ven en la
prensa independiente un obstáculo para el logro
de sus ilegítimos fines.
Mientras que
Panamá tiene el mayor índice de represión
judicial en contra de la prensa. De los 200
periodistas activos, 90 enfrentan querellas por
delitos en contra del honor, muchas de ellas
emprendidas por funcionarios gubernamentales y
motivadas por la exposición de corrupción en
los medios de comunicación. Para colmo, el
parlamento de ese país actualmente estudia una
propuesta de ley que busca regular el ejercicio
de la profesión periodística exigiendo grados
académicos a los comunicadores y su
reconocimiento por parte de un Consejo creado por
el Estado, entre otras disposiciones
liberticidas.
Y el caso
venezolano está marcado por las agresiones de
funcionarios gubernamentales y de los partidarios
del Presidente de la República en contra de la
prensa, las campañas de difamación y amenazas
que sufren los periodistas independientes, y las
agendas politizadas de los dueños de los
principales medios de comunicación que apoyaron
al anulado golpe de estado del pasado mes de
abril. Estos hechos han cerrado casi totalmente
los espacios para el ejercicio independiente de
la prensa y han desacreditado significativamente
la labor informativa y de opinión en Venezuela.
Además de las
agresiones individuales en contra de periodistas
y medios, PFC ve con sumo temor y considera mucho
más lacerantes los intentos gubernamentales para
aprobar legislación que socava la labor
periodística. Como se mencionó antes, Panamá
es un ejemplo de tales iniciativas con la
propuesta de ley de regulación periodística,
conocida en ese país como "Ley 114".
Entre otros ejemplos acontecidos durante los
primeros cuatro meses del año 2002 se
encuentran:
Provincia de Mendoza, Argentina:
un grupo de legisladores de la Alianza y del
Partido Demócrata reactivó en marzo el estudio
de un proyecto de ley de ética periodística
mediante el cual se busca imponer restricciones a
los periodistas. En otras disposiciones, el
referido proyecto de Ley contempla la creación
de la Asociación Ética del Periodismo de
Mendoza, el establecimiento de un código de
ética periodística dictado por el Estado y la
obligatoriedad de los comunicadores a revelar sus
fuentes ante una orden judicial.
Bolivia: De ser aprobados, los
artículos 20 y 25 del anteproyecto de Ley de
Necesidad de Reformas a la Constitución
Política del Estado obligarían a los
periodistas a revelar sus fuentes y el anonimato
quedaría prohibido.
Honduras: El Congreso actualmente
estudia un nuevo Código Procesal Penal, el cual
en su artículo 161 dispone que un periodista no
podrá transmitir o divulgar una noticia sobre un
hecho denunciado por otra persona si todavía los
tribunales no conocen del caso o no se han
pronunciado sobre el mismo. Además, si el
periodista divulga una información falsa
incurrirá en el delito de injuria en calidad de
autor al igual que la persona que presentó la
denuncia.
Honduras: En febrero, el diputado
César Ham del Partido Unificación Democrática
(UD) propuso el nombramiento de una comisión
para normar el ejercicio periodístico ya que, a
criterio del congresista, la prensa comete
algunos actos que lesionan la honra y la
honorabilidad de muchas personas.
Nicaragua: En marzo, la Asamblea
Nacional se encontraba en proceso de aprobación
el articulado del nuevo Código Penal. Algunas de
sus disposiciones resultaban lesivas o
violatorias a la libertad de expresión. Por
ejemplo, el contenido de los artículos 196 al
202, donde se penaliza la obtención y
publicación por terceros de documentos dirigidos
a otras personas.
Perú: El Congreso peruano estudia
un proyecto de ley que faculta a los jueces a
levantar el secreto de las comunicaciones cuando
se investiguen delitos de tráfico de drogas,
terrorismo o tráfico de menores. Se estima que
de aprobarse dicha ley se afectará el derecho al
secreto de las fuentes periodísticas.
Venezuela: De aprobarse el
anteproyecto de "Ley sobre la
Responsabilidad Social en la Prestación de
Servicios de Divulgación Sonora y
Audiovisual", mejor conocida como Ley de
Contenidos, preparado por la Comisión Nacional
de Telecomunicaciones (CONATEL), se facultaría
al gobierno para interferir discresionalmente en
las programaciones de los medios de
comunicación.
Una área con
avances positivos y que merece reconocimiento es
el auge que está teniendo en la región la lucha
por el derecho de acceso a la información
pública, y que está siendo impulsada en varios
países por grupos cívicos, medios de
comunicación, cámaras empresariales y, aunque
en menor grado, por los mismos gobiernos. En
relación a esta condición de la libertad de
expresión, entre los hechos más recientes caben
destacar:
El Salvador: El 16 de abril el
gobierno municipal de la ciudad capital, San
Salvador, aprobó una ordenanza de transparencia
y participación ciudadana donde regula los
mecanismos y recursos para que los ciudadanos
puedan accesar a las información de la comuna.
Pocas semanas antes, el concejo municipal de El
Carmen aprobó una ordenanza similar. Estas dos
son las primeras normativas legales sobre la
materia en ese país, donde los tres principales
órganos del Estado mantienen una fuerte y
sistemática resistencia a reconocer el derecho
de información.
México: Pendiente únicamente de
ratificación por la Cámara de Senadores se
encuentra la Ley Federal de Transparencia y
Acceso a la Información Pública Gubernamental,
aprobada por unanimidad en el Cámara de
Diputados el pasado 25 de abril. Por su parte, el
23 de abril el Congreso de Sinaloa aprobó la Ley
Estatal de Acceso a la Información Pública y
otros estados están en proceso a aprobar
legislaciones similares.
Panamá: Dos propuestas de ley
sobre acceso a la información pública
presentadas por Transparencia
Internacional/Capítulo Panamá y la Asociación
Panameña de Ejecutivos de Empresa (APEDE) fueron
integradas en una sola por la Asamblea, que la
aprobó en diciembre 2001. Sin embargo,
argumentando falta de reglamentación o
incumpliéndola abiertamente, el gobierno no ha
mostrado voluntad política para implementar
está Ley.
No puede
omitirse la mención de otros graves problemas
que afectan la libertad expresión y sobre los
cuáles aún hay muy pocos avances para
enfrentarlos, especialmente sobre:
La persistencia de la legislación
que castiga penalmente los agravios contra honor
y los mensajes considerados ofensivos para los
funcionarios públicos. En contraste, vale
reconocer a Costa Rica que derogó en marzo 2002
el artículo 309 de su Código Penal, el cual
consideraba un crimen insultar la dignidad del
presidente de la República y de otros
funcionarios.
La excesiva concentración en la
propiedad de los grandes medios de comunicación
y los conflictos de intereses de sus dueños y
editores por razones económicas o ideológicas,
que resultan en la distorsión de sus líneas
informativas y de opinión.
Y la utilización de la publicidad
oficial y de los grandes grupos empresariales
para recompensar ó castigar a los medios de
comunicación en base al grado afinidad o
complacencia que estos muestren con sus intereses
políticos o económicos.
Finalmente, PFC
reconoce el valor y entrega de aquellos
periodistas independientes latinoamericanos, que
a pesar de trabajar en condiciones laborales
precarias, bajo peligro de sufrir represalias
físicas y judiciales y en medio de insistentes
acciones de censura interna y externa, cumplen a
cabalidad con su labor informativa y que hoy por
hoy son los más exitosos actores en el combate
de la corrupción. El reconocimiento también es
para aquellos medios de comunicación que han
asumido con rigor e integridad su papel
fiscalizador y de tribuna pública.
Nota: Los datos utilizados para la
preparación de este pronunciamiento fueron
recopilados de los recursos y referencias
contenidos en el portal "Abogando por al
Prensa Libre" de PFC que es actualizado
diariamente a través actividades de monitoreo y
redes. Las referencias a América Latina se
refieren a los países donde se habla español,
excepto Cuba y Puerto Rico.
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