El rol de
las televisoras en
el golpe contra el gobierno de Chávez
Jenaro
Villamil y Blanche Petrich *
(JUEVES
11) Con
todo el poder de la imagen y en medio de la
confusión generada durante el segundo día de
protestas que conmocionaron este jueves
Venezuela, las grandes cadenas mediáticas
internacionales adelantaron el desenlace de la
caída del gobierno de Hugo Chávez, al grado de
que primero fue el golpe mediático en la nación
andina, y después proliferaron las versiones
sobre la renuncia que dio a conocer la cadena
privada Globovisión.
CNN jugó un
papel fundamental en la larga jornada de ayer.
Destinó más de tres horas continuas de su
transmisión en español durante todo el día
para difundir el mensaje del presidente
venezolano Hugo Chávez, contrastado con
imágenes de las protestas en las calles
aledañas al Palacio de Miraflores, al tiempo que
sus corresponsales y conductores dieron por
buenas las versiones de los militares opositores
al mandatario.
Ininterrumpidamente,
durante las 24 horas de transmisión la
información de CNN acerca de la situación en
Venezuela privilegió el conflicto, "la
falta de control" de Chávez, y el polémico
cierre de Telever, Venevisión y la radio privada
de Caracas. Chávez acusó en cadena nacional a
los dueños de estos medios de tener una
"mala intención" contra su gobierno.
Explicó que el cierre de estas empresas se
amparaba en el artículo 192 de la Ley de
Telecomunicaciones, que otorga atribuciones al
presidente venezolano para pedir el control de la
señal.
Mientras se
transmitía la imagen y el discurso de Hugo
Chávez -con la mitad de la pantalla ocupada con
escenas de las protestas callejeras-, CNN
sintetizó de esta forma la versión chavista:
"el principal problema son los medios de
comunicación", "los medios de
comunicación han sido irresponsables",
"los dueños de las televisoras han incitado
a la violencia".
El cierre de
estos medios, que despertó críticas inmediatas,
duró sólo hasta las primeras horas de la noche.
Chávez recalcó que llamaba a los medios
venezolanos a la conciliación y a la reflexión.
CNN privilegió entonces las versiones sobre los
militares opositores y contabilizaba en 11
muertos y 94 heridos el saldo de la jornada.
Al filo de las
22:30 horas, mientras los conductores destacaban
el clima de incertidumbre sobre el futuro de Hugo
Chávez -"nadie sabe dónde está",
repetía el corresponsal Otto Neustlandt- e
incluso recalcaban la especie de que la esposa
del mandatario había salido del país en un
avión privado, el vocero presidencial Carlos
Javier Rojas subrayó que el mandatario se
mantenía en el Palacio de Miraflores reunido con
su gabinete.
El conductor en
turno, Jorge Gestoso, no creía en esta versión.
Suspicaz, repetía que esto contrastaba con la
"lluvia" de protestas militares y con
la incertidumbre sobre Chávez. Gestoso sostuvo
una conversación telefónica con el presidente
de la Asamblea Nacional, Wiliam Lara, quien
recalcó que Chávez estaba ejerciendo
"plenamente" sus poderes. El conductor
reviró: "plenamente es un término
relativo, porque no ha parado la lluvia de
protestas" contra el régimen chavista.
Curiosamente, en
esos momentos una conferencia de prensa
organizada en el aeropuerto por miembros de la
fuerza aérea daba a conocer que el mando militar
acataría lo que establece la Constitución
venezolana. Armando Vargas, el otro corresponsal
de CNN, destacaba que la situación estaba
"bajo control".
Una de las
confusiones más importantes en la cobertura de
la agencia televisiva fue la difusión de la
imagen de Efraín Vázquez, a quien CNN ubicó
como "comandante en jefe" del
ejército, cuando en realidad es general de
infantería. El verdadero comandante en jefe es
Lucas Rincón. La agencia informativa británica
Reuters difundió una imagen de Rincón, mientras
que CNN y las cadenas televisivas privadas
mexicanas -Televisa y Tv Azteca- daban por buena
la versión de que Efraín Vázquez estaba al
frente del ejército venezolano.
Sin aclararse
esta confusión, la televisión transmitió el
llamado de Vázquez, quien negaba que se tratara
de un golpe de Estado sino de una "posición
de solidaridad con todo el pueblo
venezolano".
"El
comandante general del Ejército -insistió
Vázquez a través de CNN- es el legítimo
comandante de todas las tropas de este
componente. Les ordeno a todos mis comandantes de
batallones, brigadas y divisiones, que son mi
fortaleza y de la patria, que permanezcan en sus
unidades. Esto no es un golpe de Estado, no es
una insubordinación. Es una imposición de
solidaridad con todo el pueblo venezolano."
Por supuesto,
con Vázquez no hubo suspicacia ni preguntas
difíciles. Enfundado en su traje militar,
Vázquez pidió "perdón" al pueblo
venezolano.
Contra su propia
línea informativa, CNN, al filo de las 23:30
horas, dio un giro de 180 grados al informar que
el "máximo jefe de las fuerzas
armadas", Lucas Rincón -un personaje al
cual no había mencionado-, "solicitó la
renuncia al presidente Chávez". La versión
contrastaba con toda la información anterior.
Truco
mediático
(VIERNES
12) El
montaje periodístico había comenzado hace mucho
tiempo. ¿Cómo fue posible que tantos
intelectuales y medios fueran atrapados en la
mayor red desinformativa de los últimos tiempos?
Cuando se
intentan juzgar crímenes de las dictaduras del
Cono Sur y se conocen las estrategias promovidas
desde Washington en Chile para derrocar a
Salvador Allende (1973), ahora el esquema se
repite casi sin agregarle elementos novedosos. La
diferencia es la facilidad con que la mentira
pasa, camina y atrapa. Perseguidos como en los
mejores periodos dictatoriales diputados,
políticos, estudiantes, trabajadores deben
ampararse en refugios, después de una cantidad
de allanamientos con suma violencia.
''Me tiemblan
las manos cuando escribo esto y lo único que me
provoca es gritar y llorar'', escribe una joven
por la única vía posible: Internet. ''El golpe
?dice en este día sin luz? ha sido el producto
de la manipulación de los medios de
comunicación que desde temprano llamaron a la
concentración de miles de personas de la
oposición para marchar primero hasta una zona de
Caracas y luego manipuladamente hasta el palacio
de gobierno para tumbar al presidente...
Simultáneamente policías de la alcaldía mayor
de Caracas (oposición) se habían situado
estratégicamente en los edificios aledaños al
palacio de gobierno de Miraflores, donde se
concentraban otras miles de personas a respaldar
al presidente...
''Miles de
personas que bajaban de los cerros pobres, que
venían de todas partes... Al poco tiempo, sin
convocatoria previa, ya toda una gran avenida que
va al Palacio de gobierno estaba llena de gente,
cuando la guardia nacional comenzó a lanzar
bombas lacrimógenas contra los que trataban de
llegar.... Desde los edificios la policía de
Alfredo Peña, el alcalde mayor comenzó a
disparar contra la manifestación de apoyo civil
a Chávez y contra Miraflores... Las imágenes de
muertos que se han transmitido por los canales de
televisión fueron todas de personas que estaban
respaldando a Chávez.
"No se los
digo por tener afecto al gobierno, se los digo
porque a mi lado pasaron muchas balas. Pude ver a
los muertos siendo cargados hacia el palacio y a
decenas de heridos tratar de ser salvados de las
balas asesinas que salían de los
francotiradores... Uno de los muertos trabajaba
tranquilamente en el palacio presidencial, era
del departamento de recursos humanos; otro era un
muchacho recostado en un muro que cayó de
repente, con un tiro que le sacó los sesos. Otro
era un guardaespalda del vicepresidente de la
república... Vi seis muertos, pero en total
fueron once contados por otros compañeros...
Todos vimos a los policías disparando contra
nosotros. Todos vimos cómo murieron nuestros
compañeros... Todos vimos el miedo de ser
alcanzados por una bala... lo que está haciendo
la oposición es sanguinario, es terrorista, nos
están matando.
''Amigos, ya no
sabemos qué va a pasar mañana. Por favor
difundan este mensaje. Enteren al mundo de lo que
nos están haciendo. De corazón espero volver a
verlos alguna vez, pero ya no sé que va a pasar
con mi vida y con la de miles de compañeros,
pero pueden matar al hombre, no a sus ideas,
hasta siempre compañeros'', escribió Verónica.
Y Julio que dice en otra carta que América debe
despertarse ya, porque mañana será tarde para
todos.
Esta noche
pensaba escribir una nota de análisis, pero
quise recoger las voces del silencio de los
perseguidos y que sean Juan, Julio, Verónica los
que hablen y digan lo que muchos medios han
callado. ''No saben el dolor que hay en los
barrios pobres. ¿Y para qué ha sido todo esto,
sino para dominar, para bajar el precio del
petróleo en el mundo, para cortar la ayuda a
Cuba, para volver atrás el único proyecto de
democracia que habíamos vivido? Camino por la
ruta de los miserables que habían comenzado a
tener esperanzas y hay silencio, pero también
detrás de ese silencio siento que existe un
fuego que renacerá''. Es otra voz que me llega
desde lejos. Y seguramente que ningún análisis
podría reemplazar todo lo que ellas nos están
diciendo.
Periodistas,
entre la mentira y el llanto
(SÁBADO
13) Aristóbulo
Isturis fue uno de los primeros ministros en
regresar, ayer sábado, a la sede del ejecutivo.
Ex alcalde de Caracas y vicepresidente de la
Asamblea Constituyente por su partido Patria para
Todos, Isturis asegura que varios periodistas de
las cadenas locales de televisión han renunciado
a sus puestos, impotentes ante el gran operativo
de censura y manipulación de estos medios. Y
relata cómo, una vez que empezó a circular la
carta del presidente, filtrada desde Orchila, a
las bases chapistas, la situación empezó a dar
un acelerado vuelco.
-¿Ustedes
trataron de hablar con la prensa en ese momento?
-Con todos. Yo
hice una rueda de prensa en mi casa. En esos
momentos la televisión y la radio estaba
diciendo que yo era uno de los ministros más
buscados, que era un tipo peligroso y me estaba
escondiendo. Lo cierto es que todos saben dónde
vivo y nadie fue a buscarme. Fueron adonde mi
mamá, adonde mis hermanos. Entonces tomé la
decisión de ir al canal dos. Me dije pues si me
matan, me matan. Hablé con el jefe de
información, Andrés Izarra. Le dije, tú sabes
que no es verdad, por qué sacan esas cosas. Se
puso a llorar. Yo sé que esto es mentira, me
dijo. Hoy renunció a su trabajo. También hablé
a Radio Caracas pero apenas empecé cortaron el
programa. No pudimos hablar más a ningún medio
nacional. Entonces comenzamos a trabajar con la
prensa internacional. Amigos periodistas
empezaron a hacer boletines. Hablamos con Caracol
de Colombia, con radios de España, Perú,
Francia, la BBC de Londres.
-Por el
desbordamiento popular que hubo, uno diría que
la gente no les creyó a los medios masivos.
-Todo eso se
desencadenó muy rápido una vez que nosotros
logramos colar la verdad por Internet, el
teléfono, las radios comunitarias, como Radio
Perola o del clero progresista, como Fe y
Alegría.
Ya noche, cuando
los golpistas habían perdido todo, empezaron a
planear cómo sacar al presidente del país.
-Para entonces
el gabinete ya había recuperado el Palacio de
Miraflores, ¿no?
-Claro. Pero
antes el fiscal general convocó a una rueda de
prensa. Para que los medios locales mordieran el
anzuelo se dijo que iba a renunciar. Una vez que
estuvo en vivo en todos los canales de radio y
televisión, denunció que el presidente no
había renunciado y que el vicepresidente
Diosdado Cabello estaba vivo pero lo estaban
persiguiendo en caliente para matarlo. Nosotros
ya teníamos el control de Fuerte Tiuna, de
Maracay, Valencia, Barquesimeto, la gente ya
tenía tomada la calle.
"A los
golpistas lo único que les quedaba era el
presidente. La junta trató de negociar. Nos
mandó un mensaje diciendo que se restituía la
cosa, liberaban a Chávez y aceptaban a otro
presidente que no fuera él. Nosotros no
aceptamos. Pusimos como condición para conversar
que pusieran a Chávez en cadena nacional. Eso
fue como a las dos de la tarde. Ya después de
eso ellos decidieron sacarlo del país."
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Jenaro Villamil y Blanche Petrich son reporteros del diario mexicano La Jornada. Estos son extractos de sus notas
publicadas esos días.
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