Los
principales errores que debe evitar todo locutor
de informativos radiofónicos: un estudio
práctico
Emma
Rodero *
1.
INTRODUCCIÓN
En
los informativos radiofónicos, la voz del
locutor continúa siendo el principal medio de
expresión del mensaje. Por tanto, del dominio de
la locución depende que el discurso se transmita
con la eficacia suficiente para garantizar la
asimilación de los datos informativos por parte
del oyente. Pero, no se trata sólo de que el
locutor posea unas extraordinarias cualidades
vocales sino que, además, debe acompañarlas de
un adecuado conocimiento y manejo de su voz,
aplicado al tipo de mensaje que transmite.
Entonces, al buen locutor de informativos se le
exigen ambas circunstancias: que posea un buen
instrumento sonoro pero, asimismo, que conozca
las técnicas vocales necesarias que le aseguren
el dominio de la prosodia (entonación, acento y
ritmo) y de la pronunciación, aplicadas siempre
al discurso informativo radiofónico. Por eso, el
estudio práctico que ahora se presenta
contempló ambas facetas. Se trató no sólo de
averiguar cuál podría ser la voz más agradable
para los locutores de informativos sino, además,
cómo debería adaptarse el manejo de esa voz a
las noticias en la radio. Con este fin, se
realizó un experimento práctico en el que los
miembros de una muestra, ajenos al mundo de la
comunicación, tras escuchar unas grabaciones con
diferentes tipos de voces, entonaciones, acentos,
ritmos y pronunciaciones hubieron de ordenarlas,
según las consideraran más o menos agradables
para los informativos radiofónicos. En total, se
realizaron cinco pruebas de las que, a
continuación, se presentan los resultados.
2.
RESULTADOS GENERALES
2.1. Los
sujetos experimentales reconocieron cada uno de
los defectos de locución presentados en las
diferentes pruebas. A pesar de que los
miembros de la muestra no mantenían relación
alguna con la comunicación radiofónica,
supieron denunciar los principales errores con
los que se diseñó cada uno de los textos de las
grabaciones. Por tanto, demostraron su capacidad
no sólo para reconocer los principales defectos
de la locución informativa sino, además, para
explicar por qué los habían ordenado de una
determinada manera.
2.2. Los
miembros de la muestra percibieron que si la
forma sonora incumplía sus funciones
lingüísticas afectaba al mantenimiento de la
atención sobre el contenido informativo. En
todas las pruebas se comprobó que cuanto más se
alejara la forma sonora de las funciones
lingüísticas que debía cumplir, más
sobresalía sobre el contenido y, por tanto, más
dificultaba la comprensión de la noticia. Así,
cuando la forma sonora era la correcta, pasaba
desapercibida, ya que reforzaba y apoyaba este
contenido. En cambio, cuando esa forma incumplía
unas determinadas funciones, se provocaba una
contradicción que distraía la atención de los
datos del mensaje.
3.
RESULTADOS DE CADA UNA DE LAS PRUEBAS
1. PRUEBA
DE VOZ
1.1. Los
miembros de la muestra resolvieron que el tono
más agradable para una voz informativa
radiofónica era el grave. En concreto, en
los casos analizados, fue el que se situó en una
frecuencia de 89-90 Hz en las voces masculinas y
de 171 Hz en las femeninas. Tanto en un caso como
en el otro, la muestra siempre prefirió las
voces más graves de cuantas se presentaron. En
cambio, las peor valoradas fueron siempre las
voces más agudas. Las analizadas en este
experimento se situaron en una frecuencia de 135
Hz en las masculinas y de 212 Hz en las
femeninas.
1.2. Para los
sujetos experimentales, el mejor timbre en una
voz informativa radiofónica fue el resonante,
brillante y claro. En los dos casos
analizados, sean voces masculinas o femeninas,
los timbres de las voces mejor valorados fueron
los que poseían estas cualidades. Así pues, tan
importante como el poseer una voz grave fue
conseguir un timbre resonante, con fuerza y
personalidad, brillante, es decir, armónico y
agradable, y que se percibiera con claridad. En
el polo opuesto, la muestra consideró las voces
con timbres más apagados, menos resonantes y
más oscuras como las menos agradables para los
informativos radiofónicos.
1.3. La
muestra se decantó por estas cualidades tonales
y tímbricas de una voz para informativos de
radio porque les transmitieron mayores
sensaciones de credibilidad, seguridad y
tranquilidad. Las razones que decantaron las
preferencias hacia este tipo de tono y timbre
para las voces de informativos radiofónicos se
debieron a las sensaciones que provocaron en los
sujetos experimentales. Así, manifestaron que
este modelo de voz fue el que les resultó más
creíble, seguro, serio, veraz y tranquilo. En
definitiva, lo percibieron con autoridad y
seguridad y éstas son cualidades muy estimables
cuando se trata de la transmisión de
información. En el extremo contrario, las voces
más agudas sonaron más débiles, sin peso, ni
autoridad y, por tanto, fueron las peor
valoradas.
2. PRUEBA
DE ENTONACIÓN
2.1. La
muestra consideró como más apropiada la
entonación que presentaba una adecuada
variación tonal en función del contenido de
mensaje. Por tanto, se comprobó que aquello
que más valoraban los sujetos de la muestra era
la variación tonal, fuera a través del nivel
seleccionado o fuera a través de los tonemas que
integraban el mensaje. De esta manera, los
sujetos experimentales reclamaron continuamente
cambios en la entonación que despertaran su
atención, aunque siempre de manera natural, en
progresión y sin brusquedades. De hecho, uno de
los rasgos que más valoraron fue la naturalidad.
Por tanto, exigieron modificaciones de
entonación aunque moderadas, sin que se
percibieran notoriamente. En este sentido, la
grabación que se presentaba con la entonación
considerada como correcta reunió las
preferencias de la mayoría de los sujetos
experimentales precisamente porque se mostraba
variada pero siempre dentro de unos límites.
2.2. Los
sujetos experimentales consideraron que el
locutor debía seleccionar un nivel tonal acorde
con el contenido del mensaje informativo.
Esta recomendación resultó ser de especial
importancia para evitar que se produjeran
tremendas contradicciones entre la forma y el
contenido, que dificultaran la asimilación de
este último. De hecho, este error resultó ser
el más molesto para los miembros de la muestra.
Los modelos mantenidos en niveles medios muy
graves (82 Hz) o muy agudos (135 Hz) para la
información transmitida fueron los peor
valorados. Parece lógico que el nivel tonal se
ajuste al contenido de la información para que
pueda reforzarlo. Sin embargo, en estas
grabaciones se percibía todo lo contrario. Por
eso, la información del nivel grave les pareció
tétrica mientras la del nivel agudo les resultó
demasiado entusiasta para la lectura de una
noticia. En todo caso, ante la elección entre
estas dos opciones, los sujetos experimentales
encontraron más agradable la tendencia hacia el
nivel agudo que hacia el grave. Por su
monotonía, este último resultó ser entonces el
más desagradable de cuantos se presentaron.
2.3. La
muestra valoró como la entonación más
agradable aquella que realizaba de forma correcta
y variada cada uno de los tonemas. Si el
nivel tonal resultó importante en la
entonación, más aún si cabe lo fue la
realización de las terminaciones de los grupos
fónicos. En primer lugar, éstas deberían ser
correctas desde un punto de vista lingüístico
para permitir el cumplimiento de todas y cada una
de las funciones de la entonación. Este aspecto
resulta básico para que el oyente alcance a
comprender de manera eficaz el mensaje que se le
transmite. Pero, además, desde un punto de vista
puramente acústico, en el intento de mantener la
atención de la audiencia, se debería procurar
que cada uno de los tonemas se situara en un
punto tonal distinto al anterior. Precisamente,
estas características fueron las que más
valoraron los miembros de la muestra a la hora de
situar la grabación con la entonación correcta
en la posición más destacada. En ella, cada uno
de los grupos fónicos presentaba una
terminación tonal diversa, aunque no demasiado
distante (60 Hz, 78 Hz, 78 Hz, 93 Hz, 107 Hz, 54
Hz, 99 Hz, 59 Hz, 94 Hz y 62 Hz).
Al contrario, a
la muestra le molestaron más aquellas
entonaciones que repitieron el mismo o similar
tonema de un grupo fónico a otro. Esta práctica
generaba dos efectos: el primero, uniones o
separaciones entre los grupos, inexistentes desde
el punto de vista sintáctico; en segundo lugar,
producía un efecto de cántico o pura
monotonía, al eliminar la variedad. De entre
ellos, presentando la variedad como guía de la
entonación, es lógico que el mejor valorado
fuera el que empleaba la mayoría de los tonemas
ascendentes. Sin duda, este modelo huía más de
la tan menospreciada monotonía, a pesar de que
se percibiera también un molesto cántico (muy
común por otra parte en los informativos
radiofónicos españoles); pero nunca resultó
tan monótono como la terminación con mayoría
de tonemas descendentes.
3. PRUEBA
DE ACENTO
3.1. Para los
sujetos experimentales, el acento más agradable
fue el que remarcó tan sólo aquellas palabras
que resultaban claves para la comprensión del
mensaje. La muestra consideró como acento
más agradable aquel que marcaba sólo aquellas
palabras que fueran suficientes para asimilar el
texto informativo, con lo que se reforzaba el
contenido del mensaje, favoreciendo la retención
de los aspectos claves del discurso. En cambio,
las otras grabaciones presentadas obviaban esta
primera condición. De entre ellas, los miembros
de la muestra siempre se decantaron hacia las que
menos se desviaban del modelo que seleccionaron
como más agradable. Por eso, la segunda
grabación más valorada fue aquella que trataba
de no remarcar ningún acento. A continuación, y
por este orden de desagrado, escogieron las
grabaciones que acentuaban doblemente las
palabras, señalaban las palabras vacías o las
remarcaban demasiado. Estos tres modelos
acentuaban las palabras sin tener en cuenta el
contenido, lo cual provocó que fueran valorados
de forma bastante negativa.
3.2. La
muestra entendió que el acento más agradable
era aquel que se marcaba con naturalidad, sin que
se produjeran exageraciones. Por tanto,
también en el acento, la naturalidad fue un
rasgo muy valorado por la muestra. Todo aquello
que supusiera una exageración, despertaba
demasiado la atención y suscitaba sensaciones
negativas. Por eso, el modelo considerado como
correcto, que al marcar sólo los acentos
necesarios no se alejaba de la naturalidad,
ocupó esa primera posición y reunió los
adjetivos más positivos. Al mismo tiempo, la
segunda grabación más valorada mantuvo esta
tendencia ya que buscaba ocultar la mayoría de
los acentos enfáticos. A continuación, las
grabaciones con acentos más exagerados (muy
remarcado, acentuación de palabras vacías de
significado o doble acentuación de una misma
palabra) se situaron en los peores puestos. En
definitiva, cuanto más exagerado fue el acento,
peor fue su valoración.
4. PRUEBA
DE RITMO
4.1. El ritmo
más agradable para la muestra fue aquel que
mantuvo una velocidad de lectura moderada, al
mismo tiempo que variada. La muestra escogió
como velocidad de lectura más agradable para los
informativos radiofónicos la moderada (26, 4
segundos). Sin embargo, en el resto de las
opciones, se decantaron claramente por la
tendencia hacia la rapidez y nunca a la lentitud.
Las grabaciones consideradas como más
desagradables fueron: aquella en la que abusaba
de las pausas y, en último lugar, la que
discurría a una velocidad lenta (33,4 segundos).
De este modo, los sujetos experimentales
asociaron la rapidez con el dinamismo y la
lentitud con la monorritmia. Por eso, la
grabación que representaba la velocidad rápida
(19,2 segundos) se situó en una posición
intermedia, a pesar de que impedía, en cierta
manera, la comprensión de la información.
Pero, además de
moderada, o, en todo caso, tendente a la rapidez,
los miembros de la muestra resolvieron que la
velocidad de lectura necesitaba ser variada. Por
eso, la grabación concebida como correcta, que
reunía estas dos condiciones, resultó ser la
más agradable.
4.2. La
muestra consideró agradable tan sólo la
realización de pausas en los lugares
estratégicos del texto. Así, se valoró de
manera positiva la realización de estas pausas
siempre y cuando se presentaran de forma moderada
y tan sólo en los momentos en que el contenido
lo reclamara. Esa restricción en cuanto a las
pausas se demostró por el hecho de que la
segunda opción más valorada fue el modelo con
ausencia de ellas. Al mismo tiempo, como una de
las opciones más desagradables, aparecía el
modelo con abundancia de pausas. Por tanto, la
muestra exigió la realización de estas pausas
pero siempre que fueran pertinentes y con la
justa duración. Esta cualidad fue precisamente
la que contenía la opción más valorada y
considerada como correcta.
4.3. El mejor
ritmo para la muestra fue aquel que resultó de
la adecuada combinación de la velocidad de
lectura y las pausas. La locución más
agradable considerada por la muestra fue la que
contemplaba los dos elementos del ritmo, tanto la
velocidad de lectura como las pausas. En cambio,
molestaron más el resto de las grabaciones
porque carecían de uno u otro elemento (o se
modificaba sólo la velocidad de lectura o sólo
las pausas). Las grabaciones que resultaron más
desagradables fueron la lectura a una velocidad
lenta y la que contenía una abundancia de
pausas. Las menos desagradables fueron la lectura
a una velocidad rápida y, sobre todo, la lectura
sin apenas pausas.
5. PRUEBA
DE PRONUNCIACIÓN
5.1. Para los
miembros de la muestra, la naturalidad y la
claridad fueron siempre las cualidades más
sobresalientes a la hora de valorar una agradable
pronunciación. De hecho, esta es una de las
pruebas donde las conclusiones se mostraron más
evidentes. Bajo ningún concepto la muestra
admitió una pronunciación muy remarcada ya que
les resultaba rimbombante y pedante. Por lo
tanto, reclamaron siempre naturalidad y fluidez
en la pronunciación. De esta manera, la
grabación más desagradable correspondió a una
pronunciación exagerada, mientras la segunda con
mejor valoración fue la que mantenía la
articulación más débil.
Pero, al mismo
tiempo, los sujetos experimentales reclamaron
claridad en la pronunciación. Todos los sonidos
se debían percibir con la máxima claridad para
comprender perfectamente todos los datos del
mensaje informativo. Por eso, esta cualidad,
junto con la exposición natural, fue la que más
valoraron los sujetos experimentales en la
grabación que juzgaron como pronunciación más
agradable para la información radiofónica.
5.2. Para los
miembros de la muestra, la pronunciación
incorrecta resultó ser desagradable. Si
existió otra cualidad relevante en la
pronunciación esa fue la corrección. Los
sujetos experimentales supieron detectar los
errores de articulación en la grabación
correspondiente y, por ello, la colocaron como la
segunda más desagradable. Por tanto, la muestra
exigió de los locutores que no incurrieran en
errores de articulación, al considerarlos
incompatibles, no ya con la información
radiofónica, sino con el propio trabajo de
locutor.
4.
CONCLUSIONES
En definitiva,
los sujetos experimentales seleccionaron como
mejor voz para los informativos radiofónicos
aquella que poseía un tono grave y un timbre
resonante, armónico y claro al transmitir
mayores sensaciones de credibilidad, seguridad y
tranquilidad que las voces con tonos agudos y
timbres más oscuros u opacos. En lo referente a
la entonación, la muestra se decantó por una
variedad tonal, tanto en el nivel seleccionado
como en cada uno de los tonemas de los grupos
fónicos, siempre en función del contenido del
mensaje informativo y respetando sus funciones
lingüísticas. Para el acento, lo más relevante
fue que en el mensaje sólo se remarcaran
aquellas palabras clave para la comprensión de
los datos informativos, pero siempre de manera
natural, sin exageraciones. En lo que respecta al
ritmo, la velocidad de lectura preferida por los
sujetos experimentales fue la moderada, o
tendente a rápida, pero siempre que sufriera
variaciones acordes con el contenido del discurso
informativo. Las pausas quedaron restringidas a
ciertos momentos estratégicos del texto. Por
último, la pronunciación más agradable para la
muestra resultó ser aquella que compaginó la
naturalidad y la fluidez con la corrección
articulatoria.
6.
FICHA DE LA INVESTIGACIÓN.
DESCRIPCIÓN
DE LA INVESTIGACIÓN
|
Definición
|
Estudio
piloto
|
Metología
|
Cuasi
experimental
|
Muestra
|
Selección
estratégica.
No
representativa.
|
Alumnos de
varios másters de la Universidad
Pontificia de Salamanca.
|
Cincuenta
personas
|
Corpus
de la prueba
|
Noticias
breves de carácter internacional leídas
por diferentes voces, con distintas
entonaciones, acentos, ritmos y
pronunciaciones
|
Informantes
|
Locutores
profesionales de publicidad
|
Procedimiento
|
Escucha de
una serie de grabaciones
|
Recogida
de datos
|
Mediante un cuestionario
entregado tras la audición. En él se
debían ordenar las grabaciones según
les resultaran más o menos agradables.
Incluía una pregunta abierta en la que
debían explicar las razones. |
Pruebas
realizadas
|
Cinco
pruebas: voz, entonación, acento, ritmo
y pronunciación.
|
Objetivo: determinar cuál era
la voz, entonación, acento, ritmo y
pronunciación informativa radiofónica
más agradable para los miembros de la
muestra. |
Grabaciones
prueba de voz:
|
1. Voz aguda poco resonante. 3.
Voz grave muy resonante. 2. Voz aguda más resonante. 4.
Voz grave poco resonante.
Ocho locutores:
cuatro voces masculinas y cuatro
femeninas. Una noticia.
|
Grabaciones
prueba de entonación
|
1. Nivel demasiado grave. 4.
Tonemas descendentes. 2. Nivel demasiado agudo. 5.
Tonemas ascendentes.
3. Entonación
correcta. Un mismo locutor. Una
noticia.
|
Grabaciones
prueba de acento
|
1. Sobreacentuación. 4.
Acentuación de palabras vacías 2. Escasa acentuación. de
significado para la información.
3. Acento correcto. 5.
Doble acento en una misma palabra.
El mismo locutor.
Una noticia.
|
Grabaciones
prueba de ritmo
|
1. Velocidad de lectura lenta.
4. Abuso de pausas. 2. Velocidad de lectura rápida.
5. Ausencia de pausas.
3. Ritmo correcto.
El mismo locutor.
Una noticia.
|
Grabaciones
prueba de pronunciación
|
1. Pronunciación incorrecta. 3.
Pronunciación correcta. 2. Pronunciación exagerada. 4.
Pronunciación relajada.
El mismo locutor.
Una noticia.
|
* Emma
Rodero es profesora de
Locución en Radio y Televisión, Producción y
Realización Radiofónica y Técnica del
Reportaje y la Entrevista Audiovisual, en la
Facultad de CC. de la Información de la Universidad Pontificia
de Salamanca. Este texto es
una comunicación presentada en el Congreso Internacional
"Reinventar la Radio" (noviembre de 2000, Pamplona, España)
y corresponde a las conclusiones de un
experimento llevado a cabo para refrendar la
explicación teórica de su tesis doctoral. Esta
es su primera colaboración para Sala de Prensa.
|