El
periodismo de investigación
en Argentina
Dafne
García Lucero *
Introducción
al concepto de periodismo de investigación
De la modernidad
se desprenden proyectos y productos culturales
que era posible catalogar dentro de las
categorías de lo culto, lo popular y lo masivo.
Dentro de este esquema, el periodismo fue y sigue
siendo esencialmente masivo, ya que desde la
aparición de la imprenta en 1448 posibilitó la
difusión masiva de textos antes sólo destinados
a una elite.
Este rótulo de
masivo encerraba un cierto menosprecio hacia el
periodista, pues participaba de las condiciones
de producción propias del mercantilismo, de las
que el escritor literario parecía mantenerse al
margen. De ahí, entonces que quien se nutría de
los hechos reales y no tanto de la ficción o de
lo verosímil no fuera escritor, sino mero
periodista.
Asimismo, la
actividad periodística estaba ubicada en un
lugar secundario, por ser efímera en una época
donde lo realmente importante era lo duradero. El
ámbito del periodismo se definía por la
noticia, que a su vez se caracterizaba por la
actualidad, la novedad, lo verdadero y lo
objetivo.
Pero esta idea
de objetividad entró en crisis. (la noción de
objetividad sufre cambios que repercuten en las
convenciones estilísticas y por ende, en el
ordenamiento según los géneros).
En los inicios
del periodismo se evidenció un alto grado de
subjetividad porque los MCM fueron usados como
instrumentos de propaganda, de opinión. Luego,
la función periodística se transformó
paulatinamente para quedar limitada al aspecto
informativo. A mediados del siglo XX, se incluyó
el análisis y en consecuencia, los aspectos
subjetivos. Es el caso del periodismo
interpretativo, donde los valores se concentran
en la honestidad a partir de la verosimilitud y
el compromiso político y social,
Cuando se
comprendió que la objetividad no sólo era
inalcanzable, inacible, se empezó a buscar
nuevos caminos o quizás, nuevos abordajes e
interpretaciones de caminos ya recorridos.
Frente a la
limitación de la objetividad como alternativa
para exponer la verdad completa y total se
emprendió la senda del nuevo periodismo: un
acercamiento a la literatura como forma y recurso
pero sin olvidar el acontecimiento real como
materia prima.
De la otra
alternativa, el periodismo interpretativo,
surgido a mediados de siglo, derivó -de manera
actualizada y complejizada- la modalidad
periodística conocida como periodismo de
investigación (PI).
El periodismo de
investigación recibe múltiples definiciones.
Por ejemplo, The Missouri Group lo entiende como
"una peculiar particularidad periodística
determinada por la metodología que el
profesional emplea para la obtención de los
datos; una especial relación con determinadas
fuentes de información y la búsqueda de
objetivos concretos relacionados con el papel de
crítica social que deben jugar los medios de
comunicación en una sociedad democrática con
una prensa auténticamente libre" (citado
por Caminos Marcet, 1998: 18)
Petra Secanella
agrega que la auténtica dimensión del PI viene
dada por el hecho de que "el periodista
encuentra una firme oposición a la marcha de sus
investigaciones. Las personas investigadas
siempre intentan esconder al público unos datos
que les implican en actividades irregulares"
(Secanella, PI, 1986: 34)
Esta modalidad,
el PI, ha encontrado gran aceptación por el
público, principalmente en los 90.¿Por
qué?
Obviamente, la
explicación no es abarcativa ni universal. Cada
contexto socio-político-cultural buscará y
encontrará rasgos particulares que señalen el
auge del PI durante estos años recientes.
El
periodismo de investigación en Argentina
En Argentina, es
explicable desde las implicancias que trajo
aparejado un gobierno dictatorial (1976-1983), lo
cual generó y -lamentablemente- propició una
prensa de la dictadura. Esto entendido en dos
sentidos en franca oposición: aquella prensa que
apoyó el régimen y aquellos otros medios que
desde sus páginas (no siempre publicadas) la
cuestionaron y enfrentaron.
Esta situación
hizo que se ahondara aún más el descreimiento
de la gente en los discursos, sean estos de la
índole que sean, incluyendo los periodísticos.
A su vez, parte
de la prensa de la dictadura originó la denuncia
y el claro posicionamiento ideológico por las
empresas periodísticas y de los trabajadores de
los medios, los periodistas.
A esto se
acostumbró el público: a leer denuncias y a
buscar en los medios lo que desde el poder se
intentaba mantener oculto. Esto coincide con la
definición sobre PI.
La apertura
democrática en 1983 significó una revisión de
la historia argentina, donde se intentó aclarar
y conocer los hechos, pero también llegar a las
pruebas de los mismos. Cito por caso, el juicio a
la Junta Militar, la difusión masiva a través
del Informe "Nunca más."
¿Cómo
incorporó la población argentina el hecho de
haber estado expuesta durante años a mentiras?
Es un interrogante que excede este trabajo, pero
indudablemente esto tuvo hondas repercusiones en
el concepto de lo verdadero y de lo que se define
como noticia.
Aquí, se
podría afirmar que la única respuesta para la
prensa era un descrédito cada vez mayor.
Pero, en el
marco de instituciones jurídicas y políticas
corruptas que no parecen haber llevado a cabo una
revisión y superación de sus errores y
omisiones, el periodismo argentino se erigió
como el discurso social más creíble, en un
marco claro de discursos no creíbles.
¿Es que, acaso,
el periodismo hizo una revisión de sus actitudes
y posicionamientos durante la dictadura? Creo que
no. Entonces, ¿cómo fue posible que el
periodismo fuera y siga siendo el discurso más
creíble?
Tal vez porque
se rescató y mostró aquella parte de la prensa
que enfrentó a la dictadura, la línea
periodística de la denuncia, o tal vez, porque
la gente nunca dejó de creer en lo que decían
los medios: ni en los 70 ni en los 80
ni en los '90. Puede ser, pero sinceramente, la
teoría de un receptor pasivo es muy difícil de
sostener.
Es más probable
sostener que a pesar de no haber revisado sus
responsabilidades y exponerlas públicamente, el
periodismo se abocó a la tarea de superarse y de
adaptarse a nuevos tiempos.
Por eso, surgió
con la democracia el nuevo periodismo: el caso
más emblemático fue 'Página/12'. Luego lo
siguieron otros medios nuevos y otros ya
existentes tomaron algunos de sus rasgos de
ruptura con el periodismo tradicional.
'Página/12' se
caracterizó por formas, estilos y recursos
novedosos, pero fundamentalmente se lo asoció
con la denuncia. Denunciar lo oculto (otra vez
aparece la primera definición del PI). Pero,
ahora la denuncia es en un marco democrático: se
denuncia el abuso de poder -en todas sus
variantes- de un gobierno elegido a través del
sufragio.
Con el tiempo,
ya a fines de los 90, se relativizó la
acción denunciativa como rasgo esencial del PI.
Es en ese momento cuando el PI suma a su
definición otras características:
Por un lado, las
particularidades del proceso investigativo.
Existe un modo de 'saber hacer' el PI. Eso
involucra su relación con la investigación
científica y con la policial. Hay pasos y
métodos ineludibles.
El punto de
partida sigue siendo la convicción de que la
verdad es limitada y la objetividad inalcanzable,
pero recurre a la exposición del recorrido
noticioso.
En la difusión
del PI no se cuenta el proceso, las etapas
desarrolladas, pero sí es posible rastrear el
trabajo realizado pues se añade la
documentación. Esta sirve como prueba y como
pista, indicio del proceso realizado, que aparece
así, de manera indirecta y posibilita la
reconstrucción en la instancia de la recepción
por el público. Allí termina de tomar forma en
una especie de metarrelato, pues de alguna manera
da cuenta sobre lo narrado.
De esta manera,
el uso y manejo de las fuentes de la información
es otro elemento que toma importancia.
Por último, se
suma la atención en torno a la calidad
temática. Esto implica que se deja de lado la
actualidad, la novedad del hecho publicado, dando
lugar a nuevas interpretaciones de hechos pasados
o al menos no recientes y que al público le
interesan por sus repercusiones.
Sobre esto,
Montserrat Quesada establece tres grandes grupos
temáticos del periodismo de investigación:
- las
investigaciones históricas que hacen
referencia a temas pasados y que no
tienen una incidencia directa en los
intereses actuales del público lector.
- Las
investigaciones sobre temas actuales que
reúnen los trabajos periodísticos sobre
hechos recientes.
- Las
investigaciones sobre temas históricos
con repercusiones actuales. Es decir,
aquellos trabajos que profundizan sobre
hechos pasados cuyo conocimiento público
puede repercutir directamente en una
situación actual. (Quesada, citada por
Caminos Marcet, 1998: 23)
Esto hace pensar
que el periodismo de investigación se ubica más
allá de los criterios tradicionales que definen
una noticia. Aquí, no sólo interesan cuestiones
tales como la actualidad y la novedad, sino que
el interés se centra en el descubrimiento y en
la posible exposición de aspectos no conocidos
por el público, aunque no se trate de temas
actuales. El periodismo de investigación va más
allá de lo contingente. Esto crea la posibilidad
de investigar hechos pasados históricos- o
determinados aspectos de dichos sucesos, que por
su importancia social, la opinión pública
merecer conocer y que en su momento de actualidad
periodística no fueron divulgados.
Consideraciones
finales
El periodismo es
una consecuencia de la modernidad: tanto por su
apego a la verdad, como por su creencia en la
objetividad. Pero, sobre todo, lo es, por
presentar la realidad bajo la forma de noticia,
descontextualizada, aunque con una apariencia de
totalidad.
Ahora bien,
"el dogma que en el pasado regulaba la
selección de las lecturas y brindaba una
continuidad ideológica ha perdido su
poder". (Pinque, G. 1998: 61).
En la
actualidad, en el marco del desencanto y el
fragmento, dentro del campo de los medios de
comunicación, aparece el periodismo de
investigación como un intento y una necesidad de
reconstrucción de un discurso completo. Esto, se
intenta con el aporte de un elemento fundamental:
las fuentes de la documentación. A partir de
aquí se busca completar el discurso
periodístico y suplir las limitaciones de la
objetividad. Gracias a la exposición de las
fuentes se incluye al lector en el proceso de
comprensión de los hechos, mostrándole los
indicios y pruebas que el periodista investigador
fue recogiendo y relacionando para descubrir lo
oculto. De esta manera, se toma al proceso de
investigación periodística como vía hacia la
comprensión, tal como ocurre con el discurso
moderno por excelencia, el científico.
A su vez, con la
exposición de los hechos y fundamentalmente con
las pruebas, se mantiene la idea moderna de la
verdad como meta.
Es decir, que el
periodismo de investigación puede entenderse
como un intento de recuperación de los discursos
completos, de los metarrelatos.
En tiempos de la
postmodernidad, se erige como una posibilidad
discursiva moderna y al dar algunas seguridades,
se torna confiable.
Esta confianza
se ahonda mucho más en un contexto
sociopolítico como el argentino, cargado de
engaños, desencantos y ávido de certezas y
explicaciones.
_____________
Bibliografía
general
CAMINOS MARCET, J.M. (1998)
"Periodismo de investigación. Teoría y
práctica". Editorial Síntesis. Madrid.
SECANELLA, P. (1986)
"Periodismo de investigación"
Colección Status Quaestions. Ed.Tecnos. Madrid.
PINQUE, G (1998) "Ficción
y realidad: los relatos desencantados", en
revista "Tramas para leer la literatura
argentina. Vol. V, Nro. 9 Córdoba, Argentina.
Area de Publicaciones del Centro de
Investigaciones Literarias y Sociales.
* Dafne
García Lucero
es profesora de la Universidad Nacional de
Córdoba (Argentina). Este
texto se publicó en Revista Latina de Comunicación
Social, No. 28, abril
de 2000, y se reproduce con autorización de su
editor.
|