Autocrítica
del periodismo digital
Quim
Gil *
La
mayoría de webs informativas tienen una
arquitectura y una navegabilidad que deja a los
usuarios fuera de combate. Esta ha sido una de
las conclusiones a las que han llegado
periodistas digitales y especialistas afines
en NetMedia, la cita anual del periodismo
en Internet celebrada en Londres, en julio
pasado. Otra de las conclusiones ha sido
igualmente ilustrativa: los medios digitales no
están teniendo en cuenta que las mismas personas
consumiendo la misma información tienen
actitudes y grados de atención diferentes en
Internet respecto a otros canales como la prensa
o la televisión. Esto, que suena a error de
estudiante de facultad, está generando millones
de lecturas frustradas en miles de webs
informativas.
Jakob Nielsen,
referente donde los haya en temas de usabilidad (http://www.useit.com), no se andó por las
ramas. Las páginas de los medios informativos en
Internet están abarrotadas de textos y de
enlaces. La organización de los contenidos y la
navegabilidad deja bastante que desear. El uso
pretendido ente creativo de gráficos y colores
es generalmente desorientador. Y todo esto lo
vienen diciendo los expertos en usabilidad desde
hace años, con estudios y tests en mano.
Otros especialistas en arquitectura de la
información se aproximaron a estas tesis. Nadie
entre los asistentes protestó. Al contrario,
más bien se respiraba un ambiente de catarsis y
terapia: "He oído en más de una ocasión
la frase de que 'los usuarios no se enteran',
pero creo que somos los periodistas los que
debemos enterarnos de qué es lo que en realidad
buscan los usuarios", opinaba la responsable
de un servicio europeo de noticias.
Por ejemplo, los
medios están descubriendo que los usuarios no
navegan por Internet. Es decir, que no van
paseando aquí y allá a golpe de ratón, como
quien zapea entre 20 canales u hojea el medio
kilo de papel que ofrece un periódico dominical.
La mayoría de usuarios se lanzan a la web con
una misión determinada: generalmente encontrar
un tipo de información o contactar con otras
personas. Si una publicación digital no está
diseñada para satisfacer como mínimo una de
estás funciones lo tendrá crudo. Sus visitantes
a duras penas pasarán de la tercera
página antes de saltar a otras webs. Y mientras
esto se da por sentado, periodistas como Brock
Meeks (http://msnbc.com) se quejan de que los
directivos de muchas empresas de
comunicación piensan en surtir de
contenidos una web como quien enchufa una
manguera y abre el grifo. Meeks dijo, a su pesar,
que en su propio trabajo se sentía cada vez
menos periodista y más "agregador de
noticias provinentes de otros medios".
En NetMedia
también se habló, y bastante, sobre los
soportes más recientes de Internet: los móviles
equipados con WAP y la televisión interactiva.
Nada de discursos triunfalistas sobre estas
nuevas tecnologías. Al contrario, imperó la
constatación de que aún falta un largo camino
por recorrer para que se puedan desarrollar
productos que satisfagan a sus propios
desarrolladores. Las limitaciones son enormes, y
las comparaciones del aclamado WAP con el Mosaic
de 1994 fueron la tónica. Pero tanto Nielsen
como otros conferenciantes coincidieron en que
con un poco de suerte justo estas limitaciones
podrían ser las que contribuyeran a simplificar
las interfaces de moda en la WWW.
Y para
interfaces simples la de correo electrónico que,
según la opinión de muchos sigue siendo la
herramienta de comunicación más eficaz.
Interesante fue la intervención de Mark Wachen,
manager del servicio de información por correo
Infobeat (http://infobeat.com). Mientras los
responsables de las publicaciones generalistas en
la Web se quejan de la mayor infidelidad de sus
lectores, Wachen afirmó que los suscriptores de
los servicios de información por email son
"más leales, personalizan más los
contenidos que desean recibir y tienen un mayor
valor en términos de marketing".
Wachen recibió
aplausos por su proyecto. También Neil Budde fue
aplaudido por su explicación sobre la
trayectoria que Wall Street Journal (http://wsj.com) ha recorrido en la
investigación de publicación de contenidos en
soportes digitales desde 1993. El editor de del
Wall Street Journal Interactive vino a explicar
que buena base de los aciertos de su publicación
se deben a la capacidad de innovación, riesgo y
rectificación mostrada a lo largo de los
últimos años. Se considera el Wall Street
Journal como el primer gran medio que obtuvo
beneficios con su edición online.
El punto álgido
de la explicación de Budde llegó cuando
explicó la siguiente anécdota: Detectaron que
muchos usuarios no estaban convencidos en pagar
una suscripción a cambio de un número de
usuario y una palabra clave recibidos por correo
electrónico. Decidieron diseñar un envoltorio
en papel de atractivo diseño, en el que
incluían otros artículos promocionales del
rotativo. Estos paquetitos se pusieron a la venta
en kioskos y librerías y fue un éxito en
Estados Unidos. Tanto, que en las pasadas
Navidades fue uno de los regalos mejor
vendidos en Amazon. Es decir, que miles de
usuarios pagaron -y gustosamente- por la compra y
el envío del envoltorio de un identificador y
una palabra clave.
Otros temas de
debate fueron las cada vez más débiles
fronteras entre información y publicidad, por un
lado, y entre periodismo y no-periodismo por el
otro. En la sesión sobre formación de nuevos
periodistas se oyeron voces de todo tipo, desde
los apocalípticos que anunciaban el fin del
periodismo tal y como lo conocemos hoy hasta la
vieja guardia integrada en las universidades que
opinaba poco menos que con ordenadores o sin
ellos el periodismo es siempre el mismo.
El resumen de
todas las intervenciones y los resultados de los
premios NetMedia a las mejores iniciativas
periodísticas europeas se encuentran en http://www.net-media.co.uk.
* Quim
Gil es es un
periodista español y consultor en el curso de
posgrado de Periodismo Digital en la Universitat Oberta de
Catalunya. Una parte de
esta crónica fue publicada en El País Digital, y el texto completo fue proporcionado
por el propio autor para su reproducción en Sala de Prensa, de la que es colaborador.
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