Las ediciones digitales de la
prensa:
Los
columnistas y la interactividad
con los lectores
Concha
Edo *
El
veinte de octubre de 1969 se conectaron por
primera vez dos ordenadores (1) que se encontraban
funcionando en ciudades distintas y, con gran
dificultad, se transmitieron algunas letras de
pantalla a pantalla (2). Para los científicos
que participaron en el proyecto (3) está claro que en aquel
momento nació Internet (4), pero lo que ahora -a
treinta y un años de distancia- conocemos del
funcionamiento de la red de redes (5) y de su actual capacidad
-un billón de documentos (6)- es todavía una mínima
expresión de lo que nos puede ofrecer esta gran
telaraña digital.
Aunque de
proporciones incomparablemente mayores y con un
horizonte más ancho si pensamos en el futuro, es
un fenómeno semejante al que se produjo con la
llegada de la imprenta, el teléfono, el cine, la
radio o la televisión. Pero con la enorme
diferencia de que no sólo vuelven a aumentar las
posibilidades de difundir la cultura, la
comunicación interpersonal y la información,
sino que alcanzan una dimensión planetaria y
permiten a los ciudadanos de cualquier país
relacionarse directamente desde su pantalla con
personas, grupos, entidades de todo tipo, bases
de datos, empresas o instituciones de todo el
mundo para conseguir un intercambio de textos,
sonidos e imágenes o mantener una conversación
en tiempo real (7).
Y en los pocos
años que han pasado desde la creación del World
Wide Web (8) ha quedado a la vista que no se
puede concluir diciendo, sencillamente, que es un
nuevo medio de comunicación porque su estructura
ofrece mucho más. Quiebra las fronteras
clásicas de los Estados y las ciudades, se puede
afirmar que es un nuevo espacio social en el que
caben la producción, el trabajo, el comercio, la
política, la ciencia, las comunicaciones y la
información y, a la vez, puede considerarse una
ciudad global, todavía en construcción, que se
asienta sobre los satélites artificiales, las
torres de telecomunicaciones y los cableados que
componen la red (9).
Por lo que se
refiere a la información periodística, tema
central del presente trabajo, esta nueva oferta
tecnológica plantea una evolución irreversible
-más o menos rápida, según la zona del planeta
en la que nos encontremos, y con el consiguiente
aumento de las diferencias culturales- que, sin
alterar el fondo de los conceptos básicos del
periodismo, va a remover el diseño, los
contenidos, los géneros, los porcentajes
temáticos y las secciones, los formatos, muchas
de las rutinas de las redacciones, el trabajo
personal del periodista, las inversiones, la
publicidad y, sobre todo, la relación del medio
con los lectores, radioyentes y telespectadores (10). Pero no de una manera
inmediata sino en función de la rapidez de los
receptores de los distintos países para
incorporarse a la red de redes, y con un largo
período en el que los medios tradicionales
compartirán el espacio informativo y, en parte,
las audiencias con los recién llegados.
La
prensa escrita
En este
contexto, una de las cuestiones que se baraja con
más frecuencia y más desasosiego en algunos de
los estudios acerca de la implantación de las
nuevas ediciones -quizá sin tener demasiado en
cuenta la experiencia periodística que ya existe
en Internet-, es el peligro de muerte que parece
correr el papel con la generalización de los
nuevos medios on line y de las nuevas
tecnologías. Pero conviene insistir aquí en que
no es éste el debate más importante.
En primer lugar
porque la letra impresa no va a desaparecer
aunque cambie de soporte y también porque, al
menos durante bastantes años, tampoco va a
sucumbir el papel-prensa que, probablemente, se
convertirá en garantía de análisis plural y de
credibilidad ante el aluvión informativo que
ofrecen -y ofrecerán en mayor cantidad- tantos
portales nacionales e internacionales, cadenas de
televisión, emisoras de radio, periódicos,
revistas, empresas o páginas individuales
presentes en la red. Con lo que si hay que contar
es con que se pueda llegar a utilizar otro tipo
de superficie plana semejante al papel (11) -ya existen prototipos,
y alguno de ellos se fabrica en serie-, pero con
otras características de impresión más acordes
con este nuevo entorno tecnológico comunicativo
y más benignas desde el punto de vista ambiental
porque reducirán la tala de árboles .
En este marco en
el que cada día aparecen sitios y nombres nuevos
y en el que todo apunta a que el comercio y el
ocio ocupen la mayor parte del espacio, un asunto
que sí se muestra como prioritario es acertar a
tiempo con el mejor sistema para que encuentren
su lugar y convivan con eficacia todos los medios
de comunicación (12). Y a esto se unen la
necesidad de conseguir que el periodismo riguroso
no se vea ahogado por la tendencia creciente a
convertir la noticia en espectáculo (13), y la importancia de
asegurar que en este nuevo paisaje cibernético
el trabajo periodístico no pierda ni calidad ni
perspectiva, puesto que ahora cualquiera puede
lanzar a la red mensajes de todo tipo y es tan
fácil manipular las informaciones, los textos,
las imágenes y los videos.
Porque si desde
su origen el espacio digital se ha caracterizado
por su condición universal y pública,
científica, altruista, descentralizadora,
global, libre y, en gran medida, ácrata, las
perspectivas comerciales y comunicativas sin
fronteras que ofrece la red y la aplicación de
las leyes del mercado hacen crecer la posibilidad
de que existan controles de tipo económico y de
orden político que desvirtúen, en un espacio de
tiempo no demasiado largo, sus características
iniciales (14).
Ahora estamos en
una fase intermedia de expansión en la que unos
y otros quieren, sobre todo pensando en los
beneficios que promete esta gran tienda
electrónica, llegar cuanto antes al mayor
número posible de los miles de millones de
personas que pueblan el planeta, y abundan los
congresos, los debates, las informaciones y, más
aún, las ofertas de inversión y de compra. No
existe -ni es fácil que exista en estos momentos
, aunque ya se han dado casos de espionaje
comercial y político- una vigilancia concreta,
porque no hay una única red sino muchas
interconectadas sin un único punto central
común (15).
Sin embargo, con
un desarrollo mayor de la tecnología y con el
aumento del poder de los grupos multimedia las
presiones sobre la libertad de expresión son
posibles y probables, y habrá que prestar
atención al desarrollo de los acontecimientos.
En cualquier caso, y partiendo de aceptar y
defender que la censura no es ni deseable ni
admisible en Internet (16), no hay que olvidar que
lo que es un delito en la sociedad también es
una transgresión de la ley cuando se produce en
la red.
Del
papel a la pantalla
Si nos centramos
en el proceso de digitalización de la prensa en
España se puede hablar de varias fases que van
apuntalando principalmente la presencia de los
medios escritos y, en menor medida, la de los
audiovisuales. En un primer momento se utilizó
la red para reproducir exactamente las ediciones
convencionales de los periódicos (17), y las cabeceras más
conocidas se limitaron a "volcar" en
sus espacios electrónicos las mismas páginas
que vendían a diario en los quioscos (18).
En la segunda
etapa se producen cambios visibles en las rutinas
de quienes hacen cada día las dos ediciones -en
papel y en la red-, que comienzan a adaptarse a
los usos y las posibilidades de la publicación on
line, tanto en lo que se refiere a la
información como a la propuesta de servicios, y
a contar con una redacción distinta para editar
las páginas de cada una. Y desde 1998 aparecen
periódicos exclusivamente digitales (19) aunque todavía con
características "clásicas".
No se puede
decir que ninguno de ellos ofrezca grandes
novedades: publican lo que ya ofrecían antes
-información y servicios- pero con otros
sistemas de diseño y de acceso y, en el caso de
las noticias de última hora, con más rapidez, y
la realidad es que estamos en una etapa de
transición entre lo que han sido los últimos
años del siglo XX y lo que será el XXI. Los
pasos que están todavía por dar dependen, en
buena medida, de los avances más inmediatos de
la tecnología y de la generalización de la
banda ancha, y pasan por crear un medio
totalmente multimedia, con texto, sonido e
imágenes fijas y en movimiento, que pueda sacar
todo el partido a las posibilidades interactivas
de Internet.
Hay que contar,
además, con un nuevo tipo de periodista -un
profesional que tiene, en este tipo de trabajo,
un elevado porcentaje de documentalista (20)- que sea capaz de
exponer con eficacia el relato de los hechos y de
los comentarios que producen en los distintos
soportes que facilita la pantalla del ordenador,
y cuyo trabajo se pueda distinguir, sin ninguna
duda, de aquellos otros que no entran dentro de
lo que se entiende como información de
actualidad y opinión. El periodismo digital, on
line o en la red, tal como lo conocemos
ahora, es sólo un reflejo inicial de lo que
será en un futuro próximo la información
periodística, pero existen ya una serie de
diferencias que se pueden encontrar en estos
momentos entre el papel y la pantalla y cuyas
consecuencias se manifiestan en distintos
aspectos.
Desde la
perspectiva de la empresa, es posible
partir de una inversión inicial mucho menor,
aunque después la competencia vaya imponiendo
sus leyes (21), y se reducen considerablemente
los costes de distribución. También se producen
cambios en la financiación y en los ingresos por
publicidad ya que los banners publicitarios
suponen, por el momento, unos porcentajes mucho
menores que los alcanzados en las ediciones
convencionales que hay que completar con
servicios informativos de pago. Y, además, no es
necesario contratar una redacción muy numerosa
para poder poner en marcha un periódico o
cualquier otro tipo de publicación.
En el aspecto
externo cambian sobre todo el diseño y el
formato de las páginas, que dejan de presentar
la información de manera lineal para ofrecerla a
través de enlaces o links que conectan
entre sí todos los aspectos informativos y
simplifican la ampliación de las noticias, la
aportación de antecedentes, la presentación de
gráficos o fotografías y la conexión con las
fuentes.
En cuanto a los contenidos,
lo primero que hay que decir es que se
multiplican porque se puede dar toda la
actualidad y no sólo la selección que se hace
para la versión en papel. Aquí el "oscuro
e influyente gatekeeper"
(22) comparte su tarea con los
lectores que, aunque reclaman la selección de
actualidad del experto, pueden intervenir
personalmente, hacer su propia valoración de los
hechos y de las opiniones que provocan y tener
las noticias en tiempo real con la misma
inmediatez que pueden ofrecer la radio o la
televisión. Además, se pueden buscar con
rapidez informaciones atrasadas sobre cualquier
tema o acceder a otras más especializadas -los
buenos archivos son de pago- y es fácil utilizar
diferentes servicios que van desde hacer una
compra hasta comprobar la información
meteorológica.
Se trata de un
tipo de información con unas
características peculiares que pueden resumirse
en varios puntos (23):
- es interactiva,
puesto que permite la participación directa
e inmediata de una audiencia en la que todos
pueden ser a la vez emisores y receptores;
- es
personalizada, porque hace posible la
selección activa de los contenidos por parte
de los usuarios de la red;
- es documentada,
porque por medio de múltiples enlaces -al
archivo del propio medio, a bases de datos o
a otros artículos- abre muchas más
posibilidades de acceso a las distintas
materias,
- es actualizada
porque se pueden publicar las noticias en
cuanto se producen y se cambia así el
concepto de periodicidad.
- integra
todos los formatos periodísticos -texto,
audio, vídeo, gráficos, fotos- en un solo
medio que es multimedia.
- puede
aplicar los procesos que se ejecutan en un
ordenador para facilitar servicios
como cálculos de inversiones en bolsa,
gráficos de resultados deportivos en tiempo
real o búsquedas personalizadas de datos, y
- requiere
una nueva concepción del diseño que
va mucho más allá de la estética y debe,
sobre todo, facilitar al lector la
navegación.
Cambios
en los medios
A pesar de todo,
lo cierto es que seguiremos consumiendo prensa en
papel, radio y televisión y, además, en la
pantalla del ordenador o del teléfono móvil (24), pero con unos cambios
muy evidentes. En la prensa escrita -que es la
que mejor se ha adaptado a la nueva situación,
entre otras cosas, porque en los medios on
line el texto es muy importante, más que en
los informativos audiovisuales-, lo primero que
pierde sentido son las ediciones internacionales
en papel. También, como ya se ha apuntado en
páginas anteriores, el servicio de
documentación participa cada vez más en la
realización de un periódico que puede
fácilmente actualizar, editar, copiar, modificar
y volver a utilizar los textos, combinando la
posibilidad de ofrecer de inmediato las noticias
en texto -más adelante se podrán utilizar todos
los formatos- con la de consultar toda la
información almacenada en sus archivos.
Habrá que
recurrir, además, a nuevos géneros, a un
concepto distinto de la narrativa -que se
identifica con la navegación (25)- y, al mismo tiempo,
recuperar esquemas clásicos como la pirámide
invertida, una estructura informativa que se
rejuvenece y es especialmente útil en la
información on line. Y, siempre, contar
con la participación del lector: las facultades
de periodismo deben formar intercomunicadores que
sean capaces de estimular esa interactividad que
posibilita la red.
Por lo que se
refiere al futuro de los periódicos, se
pueden presentar distintas tendencias. Es posible
que en cada país se publiquen unos pocos de
calidad en papel, con más análisis y opinión,
y se ofrezca una información más ligera en
Internet, con todo tipo de medios y portales. O
bien que se editen cabeceras locales en papel y
un pequeño número de diarios digitales
mundiales con una oferta informativa universal.
Otra posibilidad interesante es hacer periódicos
en papel con menos páginas pero con una amplia
oferta de conexiones a través de la red : textos
más largos, fotos, vídeos, sonido, gráficos,
opinión, interpretación e, incluso, las fuentes
utilizadas por el periodista que firma la
información. El tiempo dirá cual de ellas se va
a imponer sobre las demás.
La radio
no parece que vaya a perder su audiencia porque
va a ser posible acceder a las diferentes cadenas
desde cualquier sitio, sin problemas de potencia
o de frecuencia, con la ventaja de que se pueden
volver a escuchar las emisiones y avanzar o
retroceder, buscar en los archivos y personalizar
la programación. Quizá esta nueva situación
afecte más a las agencias de noticias,
porque en la red hay mucha más información de
la que se publica a diario, y es una fuente
instantánea y universal de fácil acceso. Pero
donde, probablemente, más puede incidir es en el
uso de la televisión (26), porque la conexión a
Internet -desde el televisor, el teléfono o el
ordenador- crea un nuevo espacio público en el
que los espectadores no son pasivos, sino que
pueden intervenir, opinar o entrar en contacto
directo con lo que están viendo en cada momento (27).
Lo indiscutible
es que el periodismo sigue siendo el mismo en un
paisaje diferente y lo difícil, como hasta
ahora, es hacerlo bien. La verdadera batalla
está en los contenidos y en la fiabilidad que
pueda ofrecer un medio y los mejores web
-como los mejores periódicos o los mejores
informativos- serán los más visitados y los que
atraerán más publicidad. Una cabecera de
prestigio, con periodistas expertos,
especializados y bien documentados sigue siendo
la clave del éxito, también en la era
cibernética.
Hay otra
cuestión importante al llegar a este punto:
saber si las difusiones de los medios de
comunicación bajan o van a bajar a causa de la
red. En Estados Unidos se ha pasado de un 80 por
cien de adultos lectores de diarios a un 58 por
cien en 1999, y han desaparecido diez cabeceras
cada año en la última década, sobre todo en el
ámbito local. Se vuelve a la búsqueda de
suscriptores con ofertas a precios muy bajos
porque la publicidad representa el 75 por cien de
los ingresos y aumenta con las difusiones (28) y en los últimos años
suben las cifras de lectura en Internet (29). Pero, junto a eso, la
realidad es que los grandes periódicos no
pierden sus elevados niveles de ventas (30).
En el conjunto
de las distintas zonas del mundo las cifras no
son tan dramáticas: en el informe Tendencias
mundiales de la prensa, presentado en la
pasada edición del congreso anual de la
Asociación Mundial de Periódicos (31) se concluye que la
difusión de los diarios se ha estabilizado o
aumentado en 19 de los 45 países estudiados, y
que en el resto siguen perdiendo lectores pero
lentamente: un 1 por cien en Estados Unidos y el
0,5 por cien de media en la Unión Europea (32), aunque con un aumento
generalizado en los ingresos por publicidad. En
Alemania la caída es del 0,7 por cien y la misma
cifra se da en Francia, pero en este último
país, aunque bajan las cantidades de periódicos
que se venden a diario en los quioscos, la prensa
sigue estando muy bien valorada frente a otros
medios (33). En nuestro país apenas se han
producido cambios desde la aparición de los
primeros diarios digitales de información
general, en 1995: el papel pierde lectores pero
aún pocos (34), y las cantidades de estos
últimos años ofrecen pocas variaciones (35).
Cuadro
nº 1
Difusiones
de la prensa diaria (36)
| |
1995 |
1996 |
1997 |
1998 |
1999 |
| El País |
420.934 |
413.543 |
440.628 |
450.176 |
435.433 |
| ABC |
321.573 |
303.010 |
301.054 |
302.013 |
293.053 |
| El Mundo |
307.618 |
260.616 |
284.519 |
272.299 |
285.303 |
| La Vanguardia |
203.026 |
196.807 |
210.012 |
212.202 |
205.126 |
| El Periódico |
215.581 |
210.793 |
207.772 |
208.070 |
217.607 |
| El Correo |
137.647 |
135.811 |
133.014 |
133.032 |
132.435 |
| La Voz de Galicia |
113.086 |
109.582 |
107.492 |
105.533 |
108.841 |
Fuente:
OJD.
Si se comparan
estas cifras con las de los mismos diarios en las
décadas anteriores (37) se observa que las
subidas y bajadas han sido más fuertes en otras
circunstancias unidas, generalmente, a las
incidencias de la política española (38). Y al mismo tiempo se
comprueba un crecimiento continuado tanto de las
ediciones en papel como -con pequeños altibajos-
de las visitas a los periódicos que tienen
edición en Internet (39) que, sin embargo,
mantienen unas cifras de lectura que todavía
están lejos de las que ofrecen las versiones
convencionales del cuadro anterior.
Cuadro
nº 2
Difusiones
en Internet (40)
| |
Marzo 99 |
Octubre 99 |
Noviem. 99 |
Diciem. 99 |
Febrero 00 |
| El País |
65.390 |
83.139 |
80.768 |
79.258 |
105.987 |
| El Mundo |
33.719 |
42.352 |
48.836 |
41.079 |
56.393 |
| ABC |
16.228 |
17.709 |
17.232 |
20.519 |
24.474 |
| La Vanguardia |
7.946 |
10.696 |
11.014 |
10.133 |
14.167 |
| El Periódico |
6.342 |
8.177 |
8.177 |
6.755 |
8.685 |
Fuente:
OJD
La conclusión
es que, tal como están las cosas y con el
crecimiento constante del número de españoles
que tienen acceso a Internet (41), resulta todavía muy
limitado uso que se hace de las versiones on
line de los periódicos y parece que queda
tiempo por delante para que se consolide el
proceso de adaptación de la prensa escrita,
audiovisual y digital. No se puede decir con
exactitud cuantos años van a pasar hasta que se
estabilice la oferta periodística en el
horizonte que ahora se vislumbra pero, aunque
llegara a hacerlo y sin ir más allá de esta
realidad, conviene recordar que la tecnología
avanza a tanta velocidad que es probable que
podamos tener antes de lo teóricamente previsto
un sistema más rápido, más fácil de manejar y
más completo para acceder a la información y a
todos los servicios que puedan requerir los
internautas. El panorama puede volver a cambiar
sin previo aviso y lo único seguro es que
navegar con soltura por la red va a ser tan usual
como poner la radio al sentarse en el coche.
En este contexto
mediático tiene especial interés entrar en los
contenidos presentes y futuros del mensaje
periodístico de los medios on line que,
probablemente, estarán dominados por grandes
portales con información de consumo fácil y
rápido (42) pero también deberán ofrecer
periodismo de calidad y profesionalizado que
suponga una garantía de veracidad para las
audiencias. El menor volumen espacial que ofrece
en su totalidad la opinión respecto a la
información y los servicios, es la causa de que
el último epígrafe de este trabajo se centre en
los columnistas habituales de los distintos
periódicos y en el espacio que ocupan hoy en la
red.
Los
columnistas son todavía poco digitales
El ingenio de
los creadores de opinión de los medios
audiovisuales puede manifestarse desde distintos
matices relacionados con la imagen, la voz, el
talento, la rápida agudeza o el glamour
personal, pero la única arma de los columnistas
en la prensa escrita es el texto. Palabra a
palabra, línea a línea, nos atraen o nos
disgustan, nos convencen o nos ponen en guardia,
nos divierten o nos irritan. La perfección, la
belleza, la ironía o la claridad en el
encadenamiento de las frases es el único camino
para entender su mensaje, y cuando sus firmas se
publican on line juegan con desventaja
porque leer en la pantalla resulta bastante más
incomodo que hacerlo sobre el papel. En estos
primeros años del periodismo digital los
lectores buscan, sobre todo, información
rápida, opinar y participar en debates,
tertulias y chats y sacar el mayor partido
posible a los servicios que cada diario, portal,
revista o página web les ofrece para
facilitarles la vida. Y parece que los mismos
periodistas y escritores que en la prensa
tradicional tienen lectores fijos y abundantes
pierden gran parte de su atractivo en la red. En
un recorrido por los periódicos españoles de
mayor difusión puede comprobarse esta realidad y
se pueden prever, también, algunas tendencias
para el futuro.
Los puntos de
referencia son los diarios que aparecen en el
Cuadro nº1 y superan los 200.000 ejemplares -El
País, ABC, El Mundo, La Vanguardia y El
Periódico de Cataluña- y, además,
se tienen en cuenta también los que son
exclusivamente digitales pero de información
general -La Estrella Digital, Vilaweb y Libertad
Digital- para ver como tratan este género de
opinión en sus diferentes ediciones.
El País
(www.elpais.es) mantiene en la red la misma
sección de Opinión que publica en el periódico
-a la que se accede a través de uno de los
iconos situados debajo de la cabecera, después
de Internacional y España-, y en ella reproduce
exactamente las columnas sin añadir ni quitar
nada a unos textos escritos por un buen número
de firmas -Manuel Vázquez Montalbán, Rosa
Montero, Félix de Azúa, Maruja Torres, Juan
José Millás, Vicente Verdú, Manuel Vicent,
Eduardo Haro, Tecglen, Vicente Molina Foix...-
que no ocupan, en ningún caso, las páginas más
leídas que son, por este orden, Portada,
Buscador, Tentaciones, Cultura, Inter game, Siete
Días, Encuestas, Debates y Ciber test, según
los recuentos publicados por la OJD en los
primeros meses de este año 2000.
ABC
(www.abc.es) también incluye el enlace a la
sección Opinión junto a la cabecera y reproduce
del papel los artículos de algunos de sus
columnistas -Darío Valcárcel, Luis Ignacio
Parada, Jaime Capmany, Manuel Martín Ferrand,
Ramón Pí, Juan Manuel de Prada...- cambiando el
orden de los textos y eliminando los sumarios,
con lo que aún empeora la situación. Y las
visitas más frecuentes son para Índice,
Nacional, Índice Última Hora, Deportes,
Sociedad, Economía, Internacional, Madrid y
Cultura, sin ninguna referencia significativa a
la opinión.
El Mundo
(www.el-mundo.es) muestra a la izquierda de la
pantalla la sección Opinión, en la que aparecen
sólo parte de sus firmas -Antonio Gala, Gabriel
Albiac, Erasmo, Federico Jiménez Losantos,
Antonio Burgos, Raúl del Pozo, Martín Prieto,
Javier Ortiz, Raúl Heras, Eduardo Mendicutti o,
los domingos, Pedro J. Ramírez- en una
selección cuyo criterio no es el mismo cada día
pero siempre es restrictivo. Este periódico no
incluye en el resumen los datos de la OJD la
relación de las páginas más visitadas, pero se
diferencia de los anteriores en un detalle
importante: algunos de los columnistas -Antonio
Burgos (www.antonioburgos.com), que se considera
el primer columnista digital español, el
director (www.pedroj.ramirez y
pedroj.ramirez@elmundo.es) o Javier Ortiz
(javier.ortiz@elmundo.es)- incluyen su página web
o la dirección de correo electrónico para
facilitar la relación interactiva con los
lectores.
La
Vanguardia (www.lavanguardia.es) es el
único con un índice de lectura alto para la
sección Opinión, en la que se facilita a unos
lectores a los que se supone interesados el
acceso rápido a las columnas de ediciones
anteriores. La frecuencia de accesos es la que
sigue: Chat, Home page, Vivir en, Economía,
Sociedad, Cultura, Política, Opinión y
Deportes. Dispone de un número elevado de firmas
-Quim Monzó, José Martí Gómez, José Luis de
Vilallonga, Carlos Nadal, Gregorio Morán, Roger
Jiménez, Fabián Estapé, Joaquim Muns, Enrique
Badía, Lluis Permanyer, Juan Perucho, Miquel
Roca i Junyent, Luis Bassat y Ricard M. Carles
con día fijo, y otros muchos como Baltasar
Porcel, Ernest Lluch, Oriol Pi de Cabanyes o
Márius Carol, entre otros- cuyos artículos se
reproducen como en el papel incluyendo los
elemento gráficos, pero sin diseño específico
y sin dirección electrónica, con la excepción
del defensor del lector que facilita, además, un
número de teléfono. Si que se ofrece el correo
en las columnas de Tecnología.
El
Periódico de Cataluña
(www.elperiodico.es) tiene una página de portada
muy breve en comparación con la de los demás y
que no llega a completar un folio al imprimirla y
Opinión tampoco está entre las páginas más
visitadas -que son Home page, Última Hora,
Portada en castellano, Portada en catalán,
Última hora (catalán), Portada Aragón, Portada
Asturias, Portada Extremadura y Grupo Zeta-, pero
al reproducir los textos, que suelen ser breves,
hay fotos o algún complementos gráfico.
En los
periódicos exclusivamente digitales se
siguen prácticas distintas:
La
Estrella Digital (www.estrelladigital.es)
publica una carta del director, Pablo Sebastián,
que escribe de lunes a sábado bajo el epígrafe
"El manantial de las estrellas", y
cuatro o cinco de sus firmas -Ramón Tamames,
Lorenzo Contreras, Cristina Narbona, César
Alonso de los Ríos, Luis de Velasco, Javier
Sádaba, José Luis Balbín, José Luis
Gutierrez, Joaquín Navarro, José María
García, Ramón Irigoyen, Jaime Peñafiel,
Alberto Piris, Luis Racionero, Inocencio
Arias...-, cuidando más que otros medios una
presentación en la que aparecen fotos o
caricaturas de los autores, letras capitulares al
comenzar los párrafos o un tipo de letra más
grande de lo habitual que recuerdan que se trata
de un diario exclusivamente digital que no tiene
otro punto de referencia y quiere facilitar la
lectura de los textos (43).
Vilaweb
Diari (www.vilaweb.com) no dedica espacio
propio a la opinión: remite desde Lopiniò
-el periódico está escrito íntegramente en
catalán- a otras páginas de la red en
castellano y recomienda columnas firmadas de
otros medios que no pueden considerarse textos
del periódico.
Libertad
Digital (www.libertaddigital.com),
rompiendo la tónica habitual, da mucha más
importancia a la opinión que otros diarios e
incluye artículos firmados, con frecuencia muy
breves, acompañando a la mayor parte de los
textos informativos. Pero tiene un diseño
verdaderamente escaso, sin imágenes ni fotos y
en el que lo más destacable es que los textos no
cansan porque sólo tienen unas pocas unas
líneas. No facilitan dirección alguna de correo
ni la interactividad entre los columnistas y los
lectores que, para opinar, tienen Cartas o
Debates como en otros periódicos.
Las conclusiones
que se pueden sacar de todos estos datos sirven
exclusivamente para esta primera etapa, porque
todos los medios han cambiado desde su primer
número on line y está claro que van a
seguir evolucionando en función de los gustos de
las audiencias, de las experiencias que surgen al
trabajar en la red y de las novedades
tecnológicas disponibles. En cualquier caso se
pueden establecer algunas pautas comunes y es
posible hacer alguna previsión de futuro:
- las
columnas de opinión no se publican teniendo
en cuenta la tecnología disponible en la
red, ni alcanzan la importancia que tienen en
la prensa diaria convencional,
- no existe
un criterio específico ni en cuanto a los
temas -hasta ahora todos se han limitado a
reproducir los textos de la edición en papel
o a publicar otros semejantes en los diarios
exclusivamente digitales-, ni en cuanto al
diseño adecuado,
- en casi
todos los medios estudiados se comprueba que
estos artículos no son los más valorados en
cuanto a número de visitas,
- como no se
aprovechan las posibilidades gráficas ni las
que ofrece el uso del hipertexto y leer en la
pantalla es incómodo -hay que buscar cada
artículo y recorrer con el cursor un bloque
uniforme que sólo en casos contados
incorpora una foto del autor o alguna letra
capital en negrita- estos textos están en
clara desventaja frente a los convencionales
y sólo aumentará el interés por los
contenidos si se presentan de una forma más
atractiva e interactiva,
- se puede
contar con una facilidad adicional que es el
acceso a los artículos atrasados,
- es
previsible el aumento del interés de los
lectores cuando puedan hablar más
fácilmente y en tiempo real con los
columnistas y manifestar su opinión respecto
a lo que dicen: hasta ahora sólo una mínima
parte de los que escriben en los medios
ofrecen su correo electrónico,
-en éste,
como en otros aspectos del periodismo on
line, se están dando los primeros pasos
y queda mucho camino por recorrer hasta
llegar al completo aprovechamiento de la
interactividad y a la relación directa e
instantánea de los usuarios de Internet con
el periodismo y los periodistas a través de
textos, sonido e imágenes en movimiento,
cuando la tecnología lo permita.
_____________________
Referencias bibliográficas
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Barcelona.
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allá del rumor y por encima del caos", en Estudios
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Madrid.
RAMONET, Ignacio (1998): Internet,
el mundo que llega. Los nuevos caminos de la
comunicación (editor), Alianza, Madrid.
______
Notas
1. Los
investigadores que crearon el lenguaje que
permite la comunicación entre ordenadores (el
protocolo TCP/IP) no coinciden en aceptar el
mismo día. Leonard Kleinrock, profesor de
Ciencia Informática en la Universidad de Los
Ángeles (UCLA) y uno de los "padres"
de la red, y Robert Khan defienden esta fecha
como la del nacimiento de Internet, pero Vinton
Cerf, otro de los artífices del nuevo lenguaje
que ahora diseña una red interplanetaria, y
Larry Roberts aseguran que se produjo el 2 de
septiembre de ese año, cuando consiguieron unir
un ordenador y un conmutador (El País, 21
de octubre de 1999 y El Mundo, 14 de abril
de 1999).
2. Los puntos
en los que se encontraban eran la Universidad de
Los Ángeles y la Universidad de Stanford, en
Estados Unidos.
3. Fue
financiado por el gobierno estadounidense.
4. El nombre de
Internet se deriva de International Network
of Computers. Para comprobar la cronología de la
red, cfr. M. E. Fuentes i Pujol (1997): pp. 31 y
ss.
5. Los
resultados de la investigación se mostraron por
primera vez en 1971, en 1978 estaban preparadas
las primeras versiones del nuevo lenguaje -el
protocolo TCP/IP (Transmision Control Protocol/
Internet Protocol)- y en 1981 finalizaron los
trabajos que hicieron posible la generalización
de Internet. En España el punto de partida fue
el proyecto IRIS (Interconexión de Recursos
Informáticos), de 1985.
6. Inktomi
Corporation y el NEC Research Institute han hecho
públicos a principios de este año los datos de
un trabajo conjunto en el que se habla de un
billón de documentos en Internet, y ofrecen
también como resultado de su investigación la
elaboración de un mapa de la Web.
7. Para abordar
una reflexión sobre las incertidumbres que
provoca el entorno digital desde el punto de
vista de la defensa de la libertad individual e
informativa cfr. I. Ramonet (1998) y C. Edo
(2000).
8. El
científico británico Tim Berners-Lee, del
Laboratorio Europeo de Física de Partículas de
Ginebra (CERN), es el creador de la transmisión
de texto, sonido e imágenes a través del
hipertexto: el www.
9. Para una
explicación más detallada de la nueva Telépolis,
cfr. J. Echeverría (1994).
10. Hay
autores que plantean un horizonte más pesimista
para el futuro del periodismo, en cualquiera de
sus modalidades, si no se llegan a cumplir
determinadas condiciones de trabajo y unos
planteamientos éticos exigentes en el ejercicio
profesional. Cfr. J.L.M. Albertos (1997).
11. En la
NEXPO99, que se celebró en Las Vegas en
junio del año pasado, se concedió el Premio de
Oro 1999 al Diseño Industrial a un invento de
IBM para leer la prensa que, mediante un pequeño
aparato de poco peso, hace posible la conexión a
Internet para bajarse textos, gráficos o
fotos en un tipo concreto de papel ligero, pero
de calidad (El Mundo, 15 de junio de
1999). Además, no será imprescindible elegir
entre el papel y la pantalla porque desde 1997 el
Laboratorio de Medios del Instituto de
Tecnología de Massachusetts (MIT) dispone de un
prototipo de papel que se podrá rellenar cada
día conectándolo a la red y del que habló en
Madrid Nicoholas Negroponte (El Mundo, 22
de noviembre de 1997). El principio de la
fabricación en serie ha sido hecho realidad en
1999 por las compañías Xerox y E Ink. La
primera ha llamado a este nuevo formato Gyricon,
y tiene la delgadez del papel y la posibilidad de
acceder al mundo digital con una resolución, por
ahora, de 400x600 puntos por pulgada. E Ink
fabricó el prototipo del MIT con el nombre de
Inmedia, con el que se podrá leer el periódico
del día apretando un botón (El País, 17
de junio de 1999).
12. En la
edición de 1999 de Net Media, Conferencia de
Internet para Periodistas celebrada en Londres en
el mes de julio, se vio que la convergencia de
medios no lleva por el momento a un único canal
que mezcle televisión, radio y prensa accesible
mediante un híbrido ordenador-televisor. Por el
contrario, los medios convencionales se están
reciclando para adaptarse a la red y convivir con
los ordenadores, y los teléfonos móviles serán
uno de los accesos más frecuentes a Internet en
muy poco tiempo (El País, 15 de julio de
1999).
13. Para
profundizar en los riesgos que tiene partir de
este concepto al dar la información de
actualidad en los medios, cfr. J. L. M. Albertos
(1999). Este autor cita, a su vez a J. del Rey
(1998): El naufragio del periodismo en la era
de la televisión, Fragua, Madrid y a C.-J.
Bertrand (1992): La televisión en Estados
Unidos, Rialp, Madrid.
14. Las
fusiones de grandes empresas de la comunicación
y de la informática para hacerse con un sector
lo más ampio posible, y los intentos de control
político y comercial se convierten en una
amenaza para la libertad on line. Cfr. C.
Edo (2000).
15. La
Internet Society (ISOC), cuyo capítulo español
es de febrero de 2000, vela por su buen
funcionamiento y su desarrollo cultural y
tecnológico: un mínimo marco legal que no
ejerce ningún control.
16. Existe un
completo e interesante trabajo sobre esta
cuestión, escrito tras la decisión tomada en
Chile de llevar al Parlamento una moción
legislativa denominada "Regulación de
Internet". Cfr. R. J. Jijena Leiva (2000).
17. Se puede
encontrar un resumen del desarrollo inicial de
los medios escritos en la red, tanto en lo que se
refiere a Estados Unidos y a Europa como, en
concreto, a España, en E. Armañanzas y otros
(1996): pp. 95-112 y 128-155.
18. En
España, aparte del Boletín Oficial del Estado,
los primeros periódicos en llegar a la red
fueron Avui y El Periódico de
Cataluña en los primeros meses de 1995.
Después La Vanguardia y ABC, antes
de acabar ese mismo año, y El Mundo y El
País, en 1996.
19. La primera
cabecera española exclusivamente on line
es La Estrella Digital, de junio de 1998,
y la más reciente, del 8 de marzo de 2000, Libertad
Digital, y las dos tienen la redacción en
Madrid. Pero la única que tiene control
OJD es Vilaweb, de Barcelona.
20. En el X
Congreso sobre Periodismo organizado por el
estadounidense Boston Globe y por NICAR
-un proyecto común de IRE (Investigative
Reporters &Editors) y la Facultad de
Periodismo de la Universidad de Columbia, gracias
al cual se han formado más de 12.000 periodistas
en las nuevas tecnologías-, Nora Paul, del
Poynter Institute, se refirió a los límites
cada vez más difusos entre el perfil del
periodista y el del documentalista en las
ediciones digitales. Y Margot Williams, actual
redactora y ex-bibliotecaria del Washington
Post, se puso como ejemplo, entre otros
profesionales que han tenido la misma
trayectoria, de esta tendencia (El Mundo,
18 de marzo de 1999).
21. Para las
cifras de inversión en Internet de los grandes
grupos de prensa, cfr. C. Edo (2000).
22. "La
función del gatekeeper es importante,
porque de él depende el flujo de la información
y él decidirá silenciosa e inapelablemente si
una noticia se da o no se da. Pero al propio
tiempo el gatekeeper es un personaje
oscuro y anónimo, que puede estar más arriba o
más abajo en la escala jerárquica de un
medio" y su labor "viene condicionada
además por otros dos factores: el espacio
disponible que hay para las noticias y el tiempo
en que una noticia llega a sus manos". Cfr.
L. Gomis (1991): 75 y ss.
23. Se sigue
la clasificación que se encuentra en M. J.
Pérez Luque (1999), ya que es la más completa y
la que aparece mejor estructurada y documentada.
24. Esta
tecnología ya está en el mercado y en España
hay periódicos que la ofrecen, como el diario
electrónico Vilaweb, de Barcelona, que ha
puesto en marcha el primer servicio WAP (Wireless
Application Protocol) (La Vanguardia, 8 de
noviembre de 1999).
25. Cfr. M. J.
Pérez Luque, op. cit. Añade, además,
que la narrativa no lineal "permite crear
artículos impensables hasta ahora en los medios
tradicionales".
26. Las dos
terceras partes de los escolares estadounidenses
entre 9 y 17 años prefieren navegar por Internet
a ver la televisión (El Mundo, La Vanguardia y
La Estrella Digital, 6 de abril de 2000).
27. "Si
en algún lugar ha transcurrido la vida pública
del planeta ha sido en la televisión: allí han
sido elegidos (y asesinados) presidentes y allí
han tenido lugar las guerras, los desórdenes,
las grandes competiciones deportivas y los
espectáculos musicales. Los mercados de las
ciudades han sido ventajosamente reemplazados por
la televisión comercial y los propios
intelectuales y científicos han tenido que salir
a esta ágora para exponer sus teorías y sus
innovaciones". Así sintetiza uno de los
textos consultados la influencia de la
televisión, pero añade que frente a esta
televisión "vertical que reducía a los
telespectadores a la pasividad (...), Internet y
las redes telemáticas permiten que los
espectadores se conviertan en actores, cuando no
en agentes sociales. En la medida en que Internet
siga siendo una forma de intercomunicación
descentralizada, horizontal, multidireccional e
interactiva (...) adquirirá una función social
cada vez más relevante, convirtiéndose en una
alternativa real al imperio que la televisión ha
ejercido durante las últimas décadas. Aquí
radica una de las cuestiones centrales para el
futuro". Cfr. J. Echeverría (1996).
28. En el
mismo artículo se recuerda que en el último
medio siglo han desaparecido 300 periódicos
estadounidenses (El País, 7 de enero de
2000).
29. Entre 1996
y 1998, por ejemplo, el acceso a los textos
periodísticos en la red se multiplicó por tres
y unos 36 millones de personas la utilizan para
informarse. En el mismo estudio, realizado por el
Pew Research Center, se añade que dejan de
leerse las ediciones en papel, que mantienen
cierta estabilidad y que el número más elevado
de internautas se encuentra entre los jóvenes (ABC,
10 de junio de 1998).
30. En 1997, y
después de dos años de pérdidas, USA Today
aumentó su difusión y también subió el New
York Times, aunque en sus ediciones de Boston
y Washington, y no en Nueva York (El Mundo,
6 de noviembre de 1997). Otras subidas fueron en
ese año las de Los Ángeles Times, Newsday,
The Houston Chronicle, The Dallas Morning, The
Boston Globe y The New York Post (ABC,
5 de noviembre de 1997). Al año siguiente, tres
de cada cuatro periódicos estadounidenses
aumentaron sus ventas, con un incremento total
del 17,5 por cien (ABC, 13 de mayo de
1998).
31. Celebrada
en Zurich, del 14 al 16 de junio de 1999.
32. En Europa
hay varios países en los que suben o no hay
bajadas significativas en las difusiones:
Finlandia, Gran Bretaña, Austria, Irlanda,
Italia, España y Portugal. Y donde más crecen
los lectores es en Austria, Brasil, Costa Rica,
India, Indonesia, Malasia y Portugal.
33. Según un
estudio de Sofres, a los franceses las da más
confianza la prensa escrita que la televisión y
para el 50% de los entrevistados los periódicos
son el cauce adecuado para profundizar en las
noticias. La radio aparece como el medio más
respetado para el 57% de los franceses, pero la
prensa fue la única que vio crecer su
credibilidad respecto a mediciones anteriores,
del 47 al 48% (ABC, 20 de enero de 1999).
34. El Estudio
General de Medios (EGM) se refería en marzo de
1999 a una pérdida en el último año de 163.000
lectores -una caída de 1,2 % en términos
absolutos- en el conjunto de los periódicos
españoles, y también se da una tendencia
negativa en la prensa económica y deportiva (ABC,
13 de abril de 1999).
35. Las
conclusiones del trabajo Influencia de los
medios de comunicación en la opinión pública
española 1997-1998, realizado por Ibérica
de Comunicación, Análisis e Información
(Ibecom) destacan que la prensa española es el
medio con más credibilidad y el que más
contribuye a la formación de la opinióon
pública (El Mundo, 9 de enero de 1999).
36. Sólo se
incluyen en el Cuadro nº 1 los periódicos
españoles de información general cuya difusión
media supera los 100.000 ejemplares diarios.
37. Cfr. C.
Edo (1994).
38. Al
analizar las cifras de difusión de prensa en
España en los últimos veinticinco años se
observan una serie de altibajos que coinciden con
las fechas de la actualidad política -1976,
1979, 1982, 1986 o 1996-y que son de mayor
cuantía que los producidos por la prensa digital
hasta el momento.
39. De acuerdo
con los datos de la Asociación para la
Investigación de los Medios de Comunicación
(AIMC) hay un aumento de los accesos a las
páginas de los periódicos en la red, junto a
una ligera bajada del conjunto de la prensa
escrita, la radio y la televisión (El Mundo,
18 de febrero de 1999).
40. El
Correo tiene controles de la OJD desde hace
sólo unos meses y el promedio de accesos en
febrero de 2000 es de 5.162. La Voz de Galicia
no está incluida entre las cabeceras que
tienen este control.
41. Según los
datos facilitados por la Asociación de
Internautas, entre febrero y marzo de 2000 eran
ya 4.319.000 (El País, 8 de abril de
2000).
42. Se están
alzando distintas voces para advertir que en un
futuro muy próximo los líderes de la
información podrían ser los grandes portales de
Internet con sus potentes motores de búsqueda:
"Parfois qualifiés de nouveaux
barbares, ces acteurs dominants usent de
leur position pour révolutionner les
critères de production et de diffusion de
linformation" (Cfr. M. Laime (1999).
43. Ni La
Estrella Digital, ni Libertad Digital
están entre los medios controlados por la OJD,
por lo que no se han hecho públicas ni las
difusiones de cada uno, ni las preferencias de
sus audiencias a la hora de consultar las
páginas de estos periódicos.
* Concha Edo es docente del Departamento de
Periodismo I, Facultad de Ciencias de la
Información, Universidad Complutense, en Madrid. Este texto fue publicado en
el Nº 6 de Estudios
sobre el mensaje periodístico y la autora lo entrega también
también como su primera colaboración para Sala de Prensa.
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