La
tradición del oficio, como
base del periodismo en línea
Eduardo
Castañeda H.*
En 1993,
el San Jose Mercuri News ponía a
disposición de los pocos usuarios de Internet de
la época, una versión electrónica del diario.
De ese año a la fecha, alrededor de cinco mil
periódicos se han puesto en línea, en todo el
mundo. Sin embargo, más que los números, lo
relevante para la profesión son los nuevos
conocimientos que a través de la práctica del
periodismo en Internet están surgiendo. Todos,
alimentados por años de historia de los medios
de comunicación y del propio oficio de informar.
No se lee de la
misma forma en una pantalla, que cuando se lee en
papel. Es la sencilla constatación que ha
abierto la gran veta a explotar por el periodismo
en Internet. Los años han dado experiencia. En
una primera etapa, los sitios web fueron creados
y dirigidos sólo por ingenieros en informática.
Hoy, cada vez más periodistas son los
responsables y productores de los sitios de
diarios y revistas. El New York Times, por
ejemplo, tiene más de 100 personas trabajando
para su sitio web. En Francia, Le Monde,
tendrá unas 50 al final del año. Sin embargo,
muy pocos de los periodistas que hoy trabajan en
estos medios tenían experiencia en este terreno.
La mayoría de quienes lo han hecho, se formaron
en la práctica.
Allá en
Francia, el Centro de Formación y
Perfeccionamiento de Periodistas (CFPJ), con sede
en París, ofrece un programa de especialización
en Periodismo en Línea, además de reunir y
producir conocimiento sobre esta nueva área de
desarrollo para la profesión. El director del
Departamento de Multimedia de esa institución,
Michel Agnola, subraya en esta entrevista la
necesidad de mantener las bases del oficio
periodístico, y la mente abierta para construir
de mejor manera este que él considera un nuevo
medio de comunicación. Además, el especialista,
se muestra tranquilo: el periodismo escrito en
papel no corre peligro en la era de Internet,
piensa. Aquí la charla.
P. ¿Cuáles
son las necesidades que tiene el periodista de
hoy, por las cuales decidieron crear la
especialización multimedia en el CFPJ?
R. No
vamos a formar aquí sólo a periodistas en
línea, sino a periodistas que puedan ser
Redactores en Jefe de un sitio web. Es decir que
los vamos a formar de una manera polivalente en
competencias que no son solamente las de la
escritura periodística, sino también a todo lo
que tiene que ver con la producción de un medio
en línea. Es una formación de una gama muy
amplia. Respecto a la necesidades de los
periodistas, creo que hay tres niveles de ellas:
Para empezar, se
necesita formar a todos los periodistas en la
utilización de Internet, porque Internet es una
herramienta de investigación y para la búsqueda
de información. Este, yo diría que es el nivel
elemental, que creo que en estos momentos todos
los periodistas deberían tener. Es una
herramienta para trabajar, simplemente.
El segundo nivel
es el de aprender a ser periodistas en línea.
Que sepan que en el periodismo en línea no
cambian los fundamentos del oficio, es decir,
saber redactar una nota, saber realizar un
trabajo de investigación, saber cuál es el
mensaje esencial de un artículo, qué es un
título, un antetítulo, un sumario; todo lo que
hace al oficio, todo lo que constituye la
deontología del periodismo. Internet no cambia
todo eso en lo fundamental, pero los periodistas
que quieran llevar su carrera hacia allá tienen
que aprender a redactar artículos para Internet,
porque ahí estamos en un nuevo medio, con todos
sus componentes. Lo que quiere decir que se está
ante una forma de tratar la información, que es
específica a al nuevo medio. No leemos igual en
una pantalla que como leemos en el papel; hay una
lectura arborecente; hay una interactivad; y todo
eso hace que estemos usando un soporte
tecnológico en el cual se necesita tratar,
presentar la información de una cierta manera.
Nosotros les explicamos a los periodistas cómo
se escribe en Internet.
El tercer nivel
es el de la especialización. En el CPFJ formamos
verdaderamente periodistas operadores, redactores
en jefe, que podríamos llamar webmasters, pero
con esto se vería sólo la dimensión técnica.
Lo que queremos es que suceda como en la prensa
escrita: un redactor en jefe es alguien que va a
dirigir un equipo, que no será necesariamente un
especialista en cada una de las tareas que va a
coordinar. Sabe que es una puesta en página, que
es un prototipo, sabe cuál es el proceso de
fabricación de un periódico. En eso, si quiere,
es la misma cosa, queremos formar periodistas que
sepan de todos los aspectos de gerencia, de la
coordinación de un equipo, de un medio en
línea. Entonces, eso quiere decir que no los
vamos a formar solamente en la escritura, sino
que vamos a enseñarles todo lo relacionado con
la gerencia, la organización de un equipo,
quién hace qué, la planeación. Después está
la formación relacionada con las herramientas.
No vamos a formar un desarrollador informático,
eso está claro; por el contrario sí les vamos a
enseñar a usar un editor de páginas web, para
que puedan saber qué es lo que pueden pedir y
hasta preparar un prototipo simple en un editor.
Los vamos a formar en la puesta en página, los
aspectos jurídicos; les vamos a dar también
todo los conocimientos culturales relacionados.
Es importante saber qué es lo que está pasando
actualmente: los retos, los actores, la
experiencia. Se trata de que tengan una visión
lo más amplia posible para que comprendan mejor
el universo de la prensa en línea. Les
explicamos incluso todo lo que tiene que ver con
el marketing.
No hay que
olvidar que esta formación Internet se ubica al
final de la formación del CPFJ, que es de dos
años. Es decir que comenzamos de hecho por
enseñarles el oficio del periodismo y luego lo
especializamos en un medio en particular, en este
caso Internet. Esta formación es de dos años
también.
P. Entonces,
efectivamente considera que estamos ante un nuevo
medio de comunicación...
R. Es un
nuevo medio. Hicimos un seminario aquí y uno de
los panelistas decía que era más que un nuevo
medio, que era una nueva sociedad. No es tonta
esa afirmación. Cuando uno desarrollo un sitio
el objetivo es que se convierta en un portal, una
gran ciudad, una comunidad, para utilizar un
término de moda. Se necesita entrar en esa
lógica sin olvidar qué es lo que hace al oficio
del periodista. Y no hay que olvidar que en
Internet se está, si se puede decir, como en el
teléfono. Es decir, que estamos en una red de
telecomunicaciones, estamos en un medio que
permite un intercambio personal, cosa que nunca
ha llegado a hacer la televisión, al menos como
la conocemos. Esa es la dimensión interactiva
que cambia las cosas y que se debe integrar
cuando se crea un medio en línea.
P. Se
sabe que toda la reflexión sobre este nuevo
medio comenzó en Estados Unidos. ¿Dónde está
Francia en este sentido? ¿Se busca hacer el
periodismo en línea de otro modo?
R. Está
claro que Internet es un invento estadounidense y
está claro que ellos nos llevan ventaja. Ellos
ya entraron en una fase de madurez, están en la
etapa siguiente. La cultura estadounidense es
diferente. Creo que es importante ver qué es lo
que pasa en Estados Unidos, pero al mismo tiempo
no copiar forzosamente lo que se hace allá.
Ellos tienen un forma de presentar la
información que les es específica. Cuando vemos
los sitios de la prensa en Estados Unidos, vemos
muy bien que hay páginas principales que están
muy cargadas de información, lo que veremos
menos en Francia. Tenemos una manera más
práctica de tratar la información. Hemos
evolucionado mucho desde 1994.
Cuando hablo de
Internet como un medio de comunicación entero,
es porque Internet modifica los modos de
organización de los equipos, de la concepción
de la redacción, de la producción del medio.
De cualquier
manera, en Internet pasa lo que en otros medios
nuevos: hay una fase en la que no se sabe bien
qué es. Se copia lo que se hace en otros, se
reproduce lo que se hace fuera y después, poco a
poco, el medio se crea una manera específica de
tratar la información, el oficio se define.
Ahora mismo hay retos que comienzan a surgir
claramente, como los financieros que obligan a
una evolución del mundo de la prensa y de los
medios. Internet engendra una recomposición del
paisaje mediático. Están también todos los
aspectos relacionados con la llegada de nuevos
actores. Es decir, que el mundo de la prensa
hasta el momento había tenido un universo
bastante bien delimitado; hoy vemos que cuando se
habla de la prensa en línea hay muchos nuevos
actores y que evolucionan muy rápidamente,
mientras que el mundo de la prensa tiene otra
cultura. Se evoluciona también, pero no se tiene
esta lógica que es una lógica de mercado
tecnológico. Entonces, nuestro rol es también
de pasar el mensaje a los actores de la prensa
tradicional de que hay que reflexionar sobre el
oficio del periodista y sobre la nueva lógica en
la que está entrando la profesión.
P. ¿Cuáles
son los elementos que no pueden pasarse por alto
cuando se quiere hacer una versión en línea de
un producto hecho en papel?
R. No hay
una sola manera de poner en línea un medio. Se
tiene que pensar en qué se puede aportar de
nuevo; se necesita hacer un proyecto; encontrar
cómo se a complementar la versión en papel;
qué es lo que Internet va poder aportar de
extra.
Entonces, la
primera etapa consistiría en definir lo que voy
a poner línea; cuáles son las secciones. Se
necesita reflexionar también, porque se está
sobre una plataforma multimedia, acerca de lo que
se puede aportar como recursos complementarios de
información; si se necesita reescribir las
notas; cómo se van a estructurar éstas en
línea. Hay toda una dimensión interactiva. Libération,
por ejemplo, lanza foros sobre la actualidad,
sondeos en línea, dossiers especiales,
tienen hasta una webTV... Se necesita
verdaderamente redefinir un proyecto. El
periódico es uno de los recursos, si se puede
decir, que tengo a mi disposición para crear el
sitio; después se necesita que estudie cuál va
a ser mi proyecto. También se presenta la
cuestión de la organización, de la redacción on-line.
En esto puede haber diversas soluciones, todo
depende de la estrategia, de los recursos
financieros.
P. ¿Los
periodistas deben saber escribir de una manera
especial cuando su periódico está también en
línea
R. No
hay, de nuevo, una sola respuesta. Eso depende
del texto, depende del proyecto, cómo se haya
estructurado. Yo creo que hay de todas maneras
una parte de reescritura, de reorganización, en
todo caso. Se puede jerarquizar la información.
Se debe pensar en la arboresencia... No hay una
sola manera de responder a la pregunta, pero se
tiene que tener siempre en mente que existe la
posibilidad de tener que reescribir la nota. De
cualquier manera se debe quizás reestructurarla
y también a lo mejor crear ligas.
P. ¿Pero
si yo trabajo para la versión impresa debo de
estar consciente que mi texto puede ser puesto en
línea?
R. Yo
pienso que esa no sería una buena forma de
verlo, porque cuando haces un artículo para el
papel no lo vas a hacer de la misma manera,
quizás, que si lo haces para ponerlo en línea.
Si se hace una nota pensando que va a ser puesta
en línea se hará una cosa que no será apta ni
para el periódico ni para la versión en línea.
Entonces, es mejor hacer la nota para el papel y
después ver qué se hace con ese texto.
P. ¿Entonces
la gente que trabaja para la versión en línea
debe sólo redactar textos a partir de lo hecho
ya por los periodistas del diario? ¿No deben
hacer sus propios textos?
R. Tampoco
hay una sola respuesta. Debe haber una reflexión
caso por caso. De lo que se trata es de tener la
mente abierta y cultura de Internet para analizar
el proyecto, lo que se quiere hacer, los medios
que se tienen y cómo se van a organizar.
Correríamos un
riesgo al decir que al poner en línea un
periódico se debe poner todo su contenido tal
cual; igual que sería irresponsable decir que en
Internet se debe escribir así, hacer las cosas
de este modo, estructurar de este otro; sobre
todo que estamos hablando de un medio emergente,
que no se conoce plenamente. Nos cerraríamos las
puertas en relación con lo que podemos hacer,
cuando eso es precisamente lo apasionante en este
campo que está por construirse.
De todas maneras
es necesario no olvidar que el oficio del
periodista tiene que ver con un savoir faire.
Proyectarse hacia el futuro es también mirar
hacia el pasado. Eso es fundamental, por lo
tanto, el periodismo en línea debe apoyarse en
ese savoir faire preexistente para ver
cómo lo adapta al nuevo medio y a la lógica en
la que éste se inscribe.
P. ¿Cómo
influye en un diario en línea el ofrecer
información en tiempo real?
R. Eso
acarrea problemas, porque en el oficio
periodístico estamos acostumbrados a verificar
las fuentes, nos tomamos nuestro tiempo y eso
forma parte de la profesión. Validamos la
información que va a ser ofrecida al público y
hoy estamos en una lógica que efectivamente
puede llevar a sufrir resbalones. Se ponen las
fuentes en línea aún sin tratarlas. En ese
nivel, hay una competencia con los medios
tradicionales, como la radio y la televisión.
A lo mejor se
debería de elaborar un código del periodismo en
línea y quizás, al final, eso haga la
diferencia. Quiero decir que con eso se estaría
definiendo el oficio, su deontología en
Internet. Tiene que ver también con asegurar la
perenidad del periodismo en línea.
P. ¿Cuál
será el lugar que ocupe el periodismo impreso en
los próximos años?
R. El
periodismo escrito es la base del oficio, la
prensa escrita es la primera de las prensas, por
lo que no veo ningún peligro en el futuro para
prensa escrita, para el savoir faire de la
prensa escrita. Para mí no hay necesariamente
competencia entre el papel e Internet. Hay una
complementariedad. Internet necesita de un medio,
un referente, en este caso del papel para darle
credibilidad a la información en línea. Hay una
complementariedad que hay que buscar entre estos
dos medios de comunicación.
En la evolución
de Internet, desde que es accesible al gran
público, ha habido varios periodos. Hace tres o
cuatro años, lo que se veía en Internet era
aberrante en términos de redacción. Hubo un
periodo muy técnico, un periodo donde predomino
el diseño, donde se ponía siempre por delante
la decoración, la animación. Ahora estamos en
una fase de madurez, ahora no estamos tanto por
descubrir, estamos por desarrollar el contenido
de los servicios y de la información. Y el
contenido es la calidad a nivel de la
información, de la redacción, de la
presentación general que vamos a transmitir.
Entonces, yo no
veo el riesgo para la prensa escrita.
Potencialmente, ese savoir faire, es muy
importante para el periodismo en Internet, lo que
hay que hacer ahora es invertirle. Hay
prejuicios, claro. Hay comportamientos de todo
tipo, pero hay que ir más allá de esos
prejuicios. No se tiene que olvidar el oficio,
pero tampoco hay que encerrarse en él. Se
necesita estar con la mente abierta.
P. ¿De
cualquier manera, observa algunos puntos
obscuros?
R. No, yo
soy de naturaleza optimista... si fuera pesimista
no estaría en este terreno. Ahora mismo observo
algunos temas inquietantes. Hay nuevos actores
que no son necesariamente los fundadores del
oficio, que tienen un acercamiento menos crítico
del mismo, de la deontología del oficio. El
segundo tema preocupante es el cómo se sitúan
los actores de la prensa en relación con ese
fenómeno. Entonces, se trata de ver cómo va
evolucionar el mundo de la prensa con todas esas
nuevas características, con esas presiones, sin
olvidar sus fundamentos.
P. ¿Es
cierto que el periodismo en línea es el oasis de
la libertad de expresión?
R. Ahí,
de nuevo. No hay una sola respuesta. Es decir,
por un lado está la prensa en línea: la prensa
y los medios tradicionales que se ponen en
línea. Ahí está claro que toda la deontología
del oficio, el reconocimiento de la profesión,
no cambian. Por otro lado está la información
en línea y ahí los casos son muy diferentes.
Ahí, efectivamente, podemos encontrar todos los
traspiés posibles. Aunque hay otros que quieren
jugar el juego, que quieren proponer información
de calidad. En esos terrenos espero que haya una
profesionalización del tratamiento de la
información.
Está claro que
cualquiera puede publicar información en
Internet, pero eso no quiere decir que porque
quien sea puede publicar, cualquiera va a tener
la audiencia de Newsweek o de Libération.
Es un hecho que existe el reflejo de ir a los
sitios web de la prensa para informarse.
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Ligas:
-Centro de Formación y
Perfeccionamiento de Periodistas. www.cfpj.com
-Libération. www.liberation.com
-Le Monde. www.lemonde.fr
-The New York Times. www.nytimes.com
*
Eduardo Castañeda H. es editor del sitio web del diario Público, de Guadalajara, México. Exbecario de
la Fundación
Reuters, en la Universidad de Burdeos, Francia. Esta es su primera
colaboración para Sala de Prensa.
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