Ecuador
Si
vigilan, lo hacen con cautela
Carlos Iván Yánez *
Quito.-
Prácticamente todos los periodistas del Ecuador
coinciden en afirmar que la mayor persecución en
contra de la prensa y de la libertad de
expresión en este país, ocurrió durante el
gobierno de León Febres Cordero, entre los años
1984 y 1988.
En los archivos
de la Unión Nacional de Periodistas (UNP), la
mayoría de denuncias por violación a los
derechos de los comunicadores desde que el
Ecuador volvió a la época democrática, en
1979, se refieren al período de Febres Cordero,
quien hoy es el alcalde de Guayaquil, la ciudad
más populosa del país.
La actitud
autoritaria de Febres Cordero con sus opositores
políticos y con aquellos que criticaban la
gestión presidencial, aún permanece en la
memoria de varios periodistas que sufrieron las
arremetidas del poder gubernamental.
Si bien es
cierto que la relación de los medios de
comunicación con el régimen de turno por lo
general ha sido cordial, también lo es que, en
ocasiones, el nivel de "enfrentamiento"
ha subido de tono, lo cual se repite con
frecuencia con otros ámbitos de los poderes
estatales, especialmente con la legislatura.
En febrero de este año, por
ejemplo, el diputado Osvaldo Rossi abrió fuego
en contra de los periodistas, al calificarlos de
"plumíferos", "asalariados"
e incluso "ignorantes".
Andrés
Carrión, director de Noticias de Gamavisión,
recuerda todos los obstáculos que puso el
régimen de Febres Cordero para ratificar la
frecuencia entregada al ya desaparecido canal
Ortel, porque la línea informativa del medio era
muy crítica al gobierno.
"La época
de Febres Cordero fue muy dura para realizar el
ejercicio periodístico. Hubo represión,
amenazas, golpizas y carcelazos. Pero lo más
frecuente fueron las intimidaciones", dice
Carrión.
Benjamín Ortiz,
excanciller y exdirector del diario Hoy,
dijo a To2 que "el gobierno de Febres
Cordero trató de estrangular financieramente al
periódico, y realizó una persecución pocas
veces vista, llegando incluso acusar sin bases a
sus directivos de pertenecer al grupo subversivo
Alfaro Vive Carajo, eliminado a bala por ese
gobierno".
Patricio Torres,
vicepresidente de la Unión Nacional de
Periodistas (UNP), comentó a To2 que, en su
opinión, no ha habido una persecución a la
prensa como en otros países. "Lo que ha
sucedido últimamente es una actividad por parte
algunas agrupaciones que consideran a la prensa
como uno de los culpables de la crisis del
Ecuador", explica Torres, en referencia a la
serie de cartas bombas enviadas a varios
periodistas en febrero de este año, luego del
derrocamiento de Jamil Mahuad.
Sobre la
posibilidad de que algún régimen pudiera
colocar espías en los medios, Torres tiene su
argumento: "no creo que algún gobierno haya
puesto espías en un medio de comunicación.
Además, serían fácilmente detectables porque
en el gremio nos conocemos prácticamente todos,
entonces sería muy sencillo identificar a
quienes estuvieran haciendo alguna labor de
espionaje".
"Ni
siquiera en el gobierno de Febres Cordero se
llegó a eso. Lo que ahí sí hubo fue una gran
restricción para obtener información. Y creo
que uno de los gobiernos que más ayudó al
trabajo de los periodistas fue el del
expresidente Osvaldo Hurtado", anota el
vicepresidente de la UNP.
En realidad, los
periodistas ecuatorianos consideran que su
trabajo no es vigilado, al menos como en otros
países. Y si lo vigilan, lo hacen con mucha
cautela. Es verdad que en el ministerio de
gobierno, desde siempre, ha habido un seguimiento
al trabajo de los medios, pero a nadie se le
ocurre pensar que un periódico, canal o
radioemisora pudieran ser intervenidos o
clausurados.
La relación de
la prensa con los últimos gobiernos ha sido
normal y respetuosa. Más aún ahora, porque los
órganos de inteligencia estatales están
directamente vinculados con el ministerio de
gobierno, cuyo titular es Francisco Huerta, un
periodista de larga trayectoria, quien hasta su
nombramiento como ministro era el subdirector del
diario Expreso.
"En este
gobierno respetaremos al máximo la libertad de
expresión. Es verdad que algunos periodistas son
muy duros al momento de criticar, pero siempre
habrá respeto y diálogo con la prensa. Yo, como
periodista que soy, lo garantizo", dijo a
To2 el ministro Huerta.
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Reproducción en SdP con la autorización expresa de Hilda
García, directora de contenidos de To2.com.
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