Chile
El
caso del libro negro de la justicia
Sandra
Guijarro Vilela *
Santiago
de Chile.- Ricardo Lagos, en su primera
conferencia de prensa como Presidente, reconoció
que en Chile existen problemas de libertad de
expresión y se comprometió a que en su gobierno
realizará las reformas legales necesarias para
superar esta situación, que se conoció
internacionalmente cuando Estados Unidos
concedió asilo político a la periodista chilena
Alejandra Matus, quien debió salir del país el
16 de abril del año pasado ante la orden de
arresto en su contra por ser la autora de El
Libro negro de la justicia chilena.
"Lo único
que podemos hacer es modificar la legislación
que produce esos hechos -señaló Lagos- y creo
que pensar que tenemos un periodista que recibe
asilo político en EE.UU. por esta situación, es
algo que va en desmedro de la situación
internacional del país, tenemos que
modificar".
| El 14 de abril de
1999, un día después de ponerse a la
venta el libro, el ex Presidente de la
Corte Suprema, Servando Jordán, acusó a
la autora, basándose en el Art. 6°,
letra b, de la Ley de Seguridad del
Estado, que establece sanciones para
quienes "difamen, calumnien o
injurien" a una o varias
autoridades, entre ellas, altos miembros
del Poder Judicial. Alejandra Matus,
autora del polémico libro, que relata
una investigación de seis años sobre
casos de corrupción, nepotismo y abusos
de poder supuestamente cometidos por
altos jueces del Poder Judicial, muchos
de ellos en ejercicio- continúa en
Estados Unidos pues aún enfrenta en
Chile una querella y está citada para
presentarse a un trámite indagatorio
ante la justicia de este país.
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Entrevista con
Alejandra Matus
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La
periodista debió recurrir a la Comisión
Interamericana de Derechos Humanos de la
Organización de Estados Americanos. Dicha
Comisión consideró insatisfactoria la respuesta
de las autoridades chilenas sobre el resguardo de
sus derechos a la seguridad y la integridad
personal; a la libertad de expresión y a la
propiedad intelectual.
"La
periodista fue sancionada en virtud de
determinadas disposiciones legales, propongo
enviar un proyecto de ley para derogarlas",
aseguró Lagos ante una centena de periodistas,
añadiendo a que este caso, junto a la iniciativa
cultural de una Casa de Vidrio en la que vivió
unos días una actriz y cuyos autores
posiblemente enfrentan un proceso legal si se
acogen alguna de las querellas presentadas en su
contra, reflejan a un país que le hace falta
"airearse un poquito, no nos hace mal a
nadie airearnos un poquito", opinó el
Presidente chileno.
Cuando el caso
Matus estaba en plena efervescencia, las
autoridades del gobierno del entonces Presidente
Eduardo Frei reconocieron que existía una
distorsión entre la Ley de Seguridad Interior
del Estado con la ley internacional,
específicamente con la Convención
Interamericana de Derechos Humanos. Pero todavía
no se ha modificado la ley.
En 1996, la
periodista Alejandra Matus junto con Francisco
Artaza recibió el premio Ortega y Gasset, del
diario español El país, por su trabajo conjunto
en una investigación sobre el asesinato del ex
Canciller Olando Letelier, cometido en Washington
por órdenes de la policía secreta del régimen
dictatorial de Augusto Pinochet (1972-1990), en
1976.
Además no sólo
la autora de El libro negro de la justicia
chilena enfrenta una querella judicial, sino que
también se encarceló a los responsables de la
Editorial Planeta, que publicaron el libro.
Específicamente Carlos Orellana, editor general
de esa editorial en Chile, y Bartolo Ortiz,
gerente de Planeta Chile, fueron detenidos en las
oficinas donde trabajan, encerrados en un cuartel
y luego comparecieron en el Palacio de Justicia
de Santiago.
Según
informaron los medios en su momento, Orellana y
Ortiz fueron detenidos también sobre la base del
Art. 6°, letra B, de la Ley de Seguridad del
Estado.
El juez a cargo
de la querella, Rafael Huerta, ordenó la
incautación de los ejemplares y prohibió su
circulación, sin embargo en el centro de
Santiago se pueden adquirir ediciones piratas del
libro. Así como también editorial Planeta
envió varios ejemplares a sectores de opinión
del país gratuitamente.
Varios
parlamentarios, el Colegio de Periodistas de
Chile y otras organizaciones presentaron el año
pasado diversos recursos legales para dejar sin
efecto la prohibición. Todos han sido
rechazados.
Lo sucedido con
la periodista Alejandra Matus es una muestra más
de que en Chile, la libertad de expresión
presenta serias falencias debido básicamente a
una herencia legal de la dictadura. Así lo
reconoció el propio Presidente Lagos al asumir
su mandato.
Luego de diez
años del retorno a la democracia en Chile, los
enclaves autoritarios continúan, El libro negro
de la justicia chilena es sólo una muestra de
los atropellos a la libertad de expresión que
están amparados por la ley chilena. El
Presidente Lagos se comprometió formalmente a
reformar esta ley, pero sólo el tiempo dirá si
la periodista asilada en EE.UU. podrá regresar
algún día a su país.
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Reproducción en SdP con la autorización expresa de Hilda
García, directora de contenidos de To2.com.
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