Publicaciones y ayudas
didácticas para profesores
Joselías
Sánchez *
El
próximo siglo representa dos retos para la
sociedad de la información y de la
comunicación:
El primero es
proteger, cueste lo que cueste, la libertad de
expresión, en el ámbito de las nuevas
tecnologías que engendran nuevas formas de
comunicación: el Internet, por ejemplo.
El segundo reto
consiste en alcanzar una mayor audiencia e
implicar a las poblaciones marginadas: jóvenes,
mujeres, indígenas, población urbano marginal,
etc., en estos intercambios informativos.
¿Para qué?,
¿con qué objeto? Para dar la palabra a las
personas, para que todos podemos acceder a la
información y a los medios de comunicación
social y, de esta manera, reforzar el desarrollo
humano.
Dar la palabra a
una persona "es permitir que un ciudadano
más se sitúe en el tablero de la gobernabilidad
democrática", según sostiene Babacar Fall,
director de la División de Comunicación de la
UNESCO.
¿Quiénes son
los facilitadores de esta tarea? Son los
comunicadores. Y, lo afirmo categóricamente: son
los comunicadores, esos profesionales académicos
que estamos formando en nuestras facultades y
escuelas de Ciencias de la Comunicación.
¿Quiénes son
los que están formando a estos facilitadores de
la comunicación, a estos profesionales
académicos de la comunicación? Somos los
profesores, los docentes, los maestros, todos
ustedes que forman parte de ese proceso de
enseñanza aprendizaje en cada unidad académica
de nuestras universidades.
Estos
antecedentes para sustentar la validez del
encargo que, en este reunión, me han asignado
los señores: Lic. Edgar Jaramillo, director
general del CIESPAL y Lic. Leonardo Moreira,
presidente de AFECSE.
"Publicaciones
y ayudas didácticas para los profesores" es
el tema de esta charla.
Cuando hablamos
de "ayudas didácticas" estamos
relacionándonos directamente con el profesor,
con la docencia, es decir, con el proceso de
enseñanza-aprendizaje.
Las ayudas
didácticas son medios que sirven de apoyo en el
proceso de enseñanza-aprendizaje, son auxiliares
de la cátedra, recursos de apoyo, instrumentos o
soportes para y del proceso.
Las ayudas
didácticas están relacionadas con la modalidad
educativa que estamos aplicando: educación
presencial, educación semipresencial o
educación a distancia y con una o varias de las
corrientes didácticas que guían nuestra tarea:
la escuela tradicional, la escuela tecnocrática
o la escuela crítica.
Establezco un
paréntesis con la educación a distancia para
recordar que es uno de los objetivos planteados
en la Declaración Mundial sobre la educación
Superior, suscrita en París (octubre de 1998),
por iniciativa de la UNESCO. Es un compromiso de
nuestras universidades para el próximo milenio.
Planteo un breve
esbozo de estas corrientes didácticas,
modalidades educativas donde se escenifican las
ayudas didácticas, y pido que cada uno de
ustedes vaya graficando mentalmente su realidad
educativa. Este razonamiento será valioso para
el planteamiento final.
Las
corrientes didácticas:
En la escuela
tradicional, que data del siglo XVIII, la
autoridad y el orden son sus pilares
fundamentales. El aprendizaje es pasivo y se
limita a la mera recepción de conocimientos. La
enseñanza es verbalista, autoritaria y tiene un
"método". La relación maestro-alumno
es vertical, establece una dependencia del
maestro quien toma las decisiones porque el
conocimiento es de su propiedad.
La escuela
tecnocrática se relaciona con la modernidad a
partir de los años 50, es de carácter técnico,
instrumental, ascéptica y neutral. El
aprendizaje se limita a la elevación del nivel
académico a través de la recepción de
conocimientos. La enseñanza es despersonalizada,
ahistórica, no toma en cuenta las condiciones
sociales, es cientificista e impera la lógica.
En la relación maestro-alumno hay un esquema
lineal de comunicación donde el alumno es un
receptor y el maestro es controlador de
estímulos, respuestas y reforzamientos. El
conocimiento es pragmático y utilitarista.
La escuela
crítica surge en la segunda mitad del siglo XX,
cuestiona las corrientes didácticas anteriores y
propone la reflexión colectiva (maestros y
alumnos) sobre problemas comunes. El aprendizaje
es difícil separar de la enseñanza porque parte
de la reflexión y el análisis de la
problemática social y sus relaciones
dialécticas estableciendo la acción como un
aspecto importante del proceso. La enseñanza
implica un proceso de conciencialización,
revalora la formación docente y propone nuevos
elementos para el proceso de aprendizaje. La
relación maestro-alumno se estrecha, se discute
la relación de poder y sus contradicciones y se
recupera el aspecto afectivo. El conocimiento es
constructivista, parte de la problematización de
la realidad para una transformación social.
Debemos ser
conscientes de la realidad educativa del entorno
y coincidir en que aún se siguen aplicando
esquemas educativos tradicionales, que la
corriente tecnocrática aún nos atrae
poderosamente pero que ya existen prácticas de
una didáctica crítica en nuestras unidades
académicas de Ciencias de la Comunicación.
Para cada una de
ellas existen ayudas didácticas específicas
aunque, en la práctica docente, el profesor
utliza unas, combina otras o privilegia algunas
en razón de su capacidad y objetivos docentes.
Las
ayudas didácticas
En la escuela
tradicional, el profesor emplea como recursos
didácticos el pizarrón, el papelógrafo, el
franelógrafo, el cartel, los cuales son
materiales didácticos indirectos porque por
medio de ellos sólo se representa la realidad
(salvo que se quiera estudiar al pizarrón mismo)
y no generan conocimientos, a diferencia de los
materiales didácticos directos que nos ponen en
contacto con la realidad o son la realidad misma.
Con estas ayudas didácticas sólo se trasmite el
conocimiento del profesor sin cuestionamiento
alguno.
La escuela
tecnocrática (o tecnología didáctica), utiliza
medios tecnológicos y audiovisuales como ayudas
didácticas. El retroproyector y las láminas
transparentes, el episcopio y los cuerpos opacos,
el proyector de diapositivas y las
transparencias, el sonido, discos, cintas y
casetes, el cine, la televisión de circuito
cerrado, las videocaseteras y los videos, Las
fotografías y reproducciones a color,
exhibiciones, visualizacion portatil, mural,
vitrina, etc. Con estas técnicas se busca la
reproducción o la distribución del
conocimiento.
Los avances
tecnológicos de los medios de información
pondrían a disposición de la escuela
tecnocrática otros recursos de apoyo como la
computación, el multimedia, el pizarrón
eléctrónico, el datashow. Agrego dos más que
tienen una connotación diferente dada la
participación activa de los actores del proceso,
profesores y alumnos: las teleconferencias, el
Internet. Estamos ya frente a la realidad
virtual.
La escuela
crítica (o didáctica crítica) establece la
enseñanza-aprendizaje como una dualidad
inseparable para introducir al hombre en un
proceso de formación que le permita solucionar
sus problemas haciendo buen uso de su libertad,
privilegiando la creatividad, solidaridad,
cooperación y el cultivo de los valores humanos.
Para mejorar la calidad de la educación utiliza
como medios, recursos o ayudas de la didáctica
crítica a las "técnicas grupales de
aprendizaje" para procurar la producción
del conocimiento y la creatividad a través de la
participación activa de los actores del proceso:
profesores y estudiantes, privilegiando la
investigación.
Entre estas
técnicas grupales de aprendizaje citamos: la
exposición activa, el interrogatorio, la
demostración, la investigación bibliográfica y
práctica, el simposio, la mesa redonda, el
panel, la discusión dirigida, el foro, el
sociodrama, la enseñanza en grupo (o team
teach), el seminario, el Philips 66 y el
brainstorming.
Para aplicar
estas técnicas grupales de aprendizaje, el
profesor recurre también a las ayudas
didácticas de la escuela tradicional y a los
recursos de la didáctica tecnológica
convirtiéndolos en instrumentos de apoyo para la
discusión reflexiva de la realidad que se
cuestiona o aprehende para el análisis crítico.
El
aprendizaje grupal
Reitero en este
tema:
El aprendizaje
grupal consiste en abordar y transformar el
conocimiento desde una perspectiva de grupo; en
elaborar el conocimiento de tal manera que se
pueda transformar y, por tanto, transformar la
realidad.
El aprendizaje
grupal debe constituirse en un proceso
dialéctico de maduración, que posibilite el
desarrollo integral de los estudiantes; esto es,
que les permita cuestionar y resolver los
problemas que se le presenten a lo largo de su
educación universitaria y extracurricular, así
como reconocerse en las contradicciones sociales:
productivas, personales, educativas, etc.
Entendemos como
grupo de aprendizaje, al conjunto de personas que
se estructuran como grupo al comprometerse con
una serie de objetivos de aprendizaje como tarea
y sobre los que se trabajará durante un tiempo y
en un lugar determinados, y donde se consideren
tanto los intereses individuales como los
sociales.
Para el
funcionamiento de un grupo de aprendizaje existen
tres momentos:
Un momento
inicial de indiscriminación, cuando los miembros
del grupo tratan más sobre el encuadre que sobre
la tarea.
Un momento de
discriminación, cuando los miembros del grupo
establecen una diferenciación entre ellos y los
otros generándose un sentido de pertenencia al
grupo y una identificación con la tarea.
Un momento de
síntesis que es el momento de hacer, es el
momento de la producción del conocimiento por
parte del grupo, porque en el aprendizaje grupal,
aprender es una resolución del grupo.
Ver, oír,
hacer. Lo que se oye, facilmente se olvida. Lo
que se ve, se lo recuerda. Lo que se hace, no se
olvida.
Es importante
hacer énfasis en la necesidad de aprender a
observar e interpretar los fenómenos grupales,
con el fin de establecer las estrategias
educativas que permitan aprovechar al máximo las
cualidades potenciales de cada grupo en
particular incentivando la creatividad para
producir el conocimiento.
¿En dónde
aplicamos estas ayudas didácticas? Las aplicamos
en las modalidades de la "educación
presencial", en la "educacion
semipresencial" y en la "educación a
distancia".
Hoy estamos
poniendo énfasis en la utilización de los
recursos tecnológicos como ayudas didácticas de
la enseñanza-aprendizaje de las Ciencias de la
Comunicación, pero no olvidemos que son recursos
de reproducción del conocimiento.
De allí que sea
necesario compartir su uso con las técnicas
grupales de aprendizaje dado que el énfasis de
la educación es la producción del conocimiento
privilegiando la creatividad y la investigación.
Debo señalar
que la educación a distancia se ha dinamizado
con los más modernos recursos tecnológicos como
la teleconferencia vía satélite y el Internet
estableciendo una vigorosa Universidad Virtual.
Estos recursos
deben ser utilizados en nuestra tarea docente.
La
práctica educativa
La práctica
educativa en general, y la docente en particular,
son objeto de investigación y por tanto de
transformación.
La función
central del docente es la de propiciar
aprendizajes individual y socialmente
significativos.
Para lograr lo
anterior es necesario que el docente de nuestras
facultades y escuelas de Ciencias de la
Comunicación posea una formación que le
garantice no sólo el dominio de su disciplina,
sino también una formación que apoye su
práctica docente desde el punto de vista
pedagógico-didáctico y no sólo desde el punto
de vista pragmático de la profesión de
comunicador.
Estamos frente a
la comunicación como mediación cultural y
educativa. Cito a Ismar de Oliveira Soares:
"La educación es una de las áreas
privilegiadas más antiguas de la propia
comuncación. En este contexto, aparece la
necesidad de un nuevo profesional que, más alla
del tradicional asesor de comunicación, sea un
gestor de procesos que piensa en la institución
educativa como un verdadero ecosistema
comunicacional cuyo ámbito de trabajo es, en
definitiva, la comunicación cultural".
(revista Chasqui #58 junio 1997, Pág.
14.)
El Lic. Maurilio
Cedeño Castro, decano de la Facultad Ciencias de
la Comunicación de la Universidad Laica Eloy
Alfaro de Manabí se refiere a cuatro elementos
que debe dominar un profesor:
¿Qué
enseñar?
Referido a los
contenidos dado que si el docente tiene claro lo
que va a enseñar, no dudará en ningún momento
frente a sus alumnos.
¿Para qué
enseñar?
Son los
objetivos que él docente quiere alcanzar dentro
de una clase o al finalizar el año lectivo.
¿Cómo
enseñar?
Que se refiere a
la metodología que el docente va a aplicar
durante el proceso de enseñanza-aprendizaje. Y,
finalmente,
¿Cómo y
cuando evaluar?
La evaluación
tiene que ser periódica y, lo más importante,
tiene que ser medible en relación con los
objetivos.
Todo ello
(modalidad de educación, corrientes didácticas,
estrategias del aprendizaje, recursos o ayudas
didácticas, calidad y capacidad del docente) en
nuestras unidades académicas debe estar referido
al currículum, tomándolo como un proceso
educativo que el docente debe conocer y
desarrollar.
Permítamne
algunas conclusiones generales:
CONCLUSIONES:
1. La misión de
las facultades y escuelas de Ciencias de la
Comunicación es educar a los futuros
profesionales de la comunicación,
proporcionándoles no sólo habilidades y
destrezas sino un sentido profundo de sus
derechos y deberes humanos que le permitan
solucionar sus problemas individuales y sociales
haciendo buen uso de su libertad, privilegiando
la creatividad, solidaridad y cooperación, para
una cultura de la paz y no violencia.
Con esta
formación podrá enfrentar los dos retos del
nuevo milenio: proteger, cueste lo que cueste, la
libertad de expresión en el ámbito de las
nuevas tecnologías, y trabajar para asegurar que
los intercambios informativos alcancen una mayor
audiencia que implique a las poblaciones
marginadas, jóvenes, mujeres, indígenas, etc.
2. La auténtica
profesionalidad de los docentes de las facultades
y escuelas de Ciencias de la Comunicación se va
a medir por el grado de consciencia y autonomía
de sus acciones educativas. Esto implica una
nueva cultura profesional, una cultura de
reflexión y análisis crítico de su propia
práctica docente que le permita detectar la
deficiencia de sus acciones diarias y tomar las
decisiones para corregirlas. El uso de las ayudas
didácticas en el ámbito de una didáctica
crítica será una adecuada respuesta.
3. Establecer
una cultura curricular que exige un proceso
continuo de indagación, un preguntarse sin cesar
sobre lo que se está haciendo e intentando
respuestas educativas ante las nuevas exigencias
de la realidad social insertada en los conflictos
de la naciente postmodernidad.
Y, en
consecuencia, planteo:
PLANTEAMIENTOS:
1. Editar una
publicación global que contenga los diseños
curriculares de las carreras de comunicación en
las diferentes facultades y escuelas de nuestras
universidades. Ello permitirá el conocimiento
crítico y la discusión reflexiva en procura de
objetivos docentes comunes en asignaturas
específicas de las carreras. Las otras
asignaturas responderán a las necesidades
formativas del entorno, respetando la diversidad
cultural de nuestras provincias.
Las posteriores
publicaciones irán generando un pensamiento
compartido hasta arribar a conclusiones generales
de aplicación regional.
2. Insertarnos
en el ciberespacio creando una web dinámica y
democrática dedicada exclusivamente a asuntos
del proceso enseñanza-aprendizaje de la
comunicación que permita a los docentes de
nuestras facultades y escuelas actualizar
conocimientos y participar con sus inquietudes
renovadoras en el fortalecimiento de la docencia
e investigación.
3. Crear una red
virtual para el proceso de enseñanza-aprendizaje
de las Ciencias de la Comunicación a la que
deben tener acceso todos los actores del proceso
de enseñanza, estudiantes y profesores de
nuestras Unidades Académicas.
__________
Bibliografía:
- CHASQUI, Revista. CIESPAL,
Ecuador, varios números.
- DÍAZ BARRIGA ARCEO, Frida y HERNANDEZ ROJAS,
Gerardo. "Estrategias docentes para un
aprendizaje significativo". 1era. edición,
Editorial McGraw Hill, México, 1998.
- EUSSE ZULOAGA, Ofelia. "Estrategias de
Aprendizaje". Curso de Postgrado en docencia
universitaria, Uleam, Ecuador, 1999
- FUENTES, Revista. UNESCO, Francia, 1999, varios
números.
- SÁENZ BARRIO, Oscar y MAS CANDELA, José.
"Tecnología Educativa. Manual de medios
audiovisuales". Editorial Edelvives,
Colección Formación de profesores. Argentina,
s/f.
- SENGE, Peter M., "La Quinta Disciplina. El
arte y la práctica de la organizacion abierta al
aprendizaje". Ediciones Granica, España,
1997.
- RAMOS D., Fausto, "La comunicación
educativa y la política de comunicación de la
institución universitaria. Supuestos
básicos", en Revista Perfiles Educativos
No. 2. Nueva Epoca, México, 1983.
- ZARZAR CHARUR, Carlos. "Diseño de
estrategias para el aprendizaje grupal. Una
experiencia de trabajo", en Revista Perfiles
Educativos No.1, Nueva Epoca, México, 1983.
* Joselías
Sánchez es un
periodista manabita y docente universitario, es
profesor de la Facultad Ciencias de la
Comunicación de la Universidad Laica Eloy Alfaro de Manabí. Ponencia presentada durante
la reunión de trabajo entre CIESPAL, Asociación
de facultades y escuelas de Comunicación Social
del Ecuador y FELAFACS en Quito, Ecuador, octubre
25 y 26 de 1999. Esta es su primera colaboración
para Sala
de Prensa.
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